La entrada de Arabia Saudí en el mundo del fútbol ha puesto patas arriba el deporte rey. La inversión por parte de los fondos del país de Oriente Medio está siendo estratosférica. Estrellas del fútbol mundial de la talla de Cristiano Ronaldo, Karim Benzema, N’golo Kanté, entre otros, ya han sido presentados con sus nuevos equipos para catapultar el proyecto de la Liga Saudí.
Arabia tuvo como principal objetivo pescar jugadores muy buenos que terminaban contrato y estaban en las últimas de su carrera. La principal arma de filo para convencer a un jugador para irse a la Liga Árabe es el dinero. Estos fichajes se están caracterizando por los desorbitados salarios que ofrecen. Sin ir más lejos, Cristiano Ronaldo percibe una cifra cercana a los 200 millones de euros por temporada. Benzema es otro gran ejemplo. El francés acaba de cerrar su contrato con el Al-Ittihad por 100 millones de euros anuales. No obstante, parece que el objetivo de Arabia ya no solo pasa por fichar jugadores de renombre. Un anuncio publicado en ‘Futbol Jobs’ oferta a los jugadores de categorías más modestas un salario de entre tres mil y cuatro mil euros por irse a jugar allí, además se les proporciona una casa.
La oferta es para la 3º división Saudí, lo que significaría que la intención de Arabia es remodelar toda la estructura de su sistema futbolístico y establecer una base con jugadores europeos. El país árabe vuelve a mostrar que el dinero es el principal aliciente para atraer futbolistas.
Arabia Saudí se ha convertido en uno de los grandes animadores del mercado de fichajes. Su enorme capacidad financiera, respaldada por el gobierno del país y por un proyecto de Estado para potenciar a los clubes, ha provocado que varios de los mejores jugadores del mundo hayan desembarcado en su liga en los últimos meses.
Ellos son plenamente conscientes de que los equipos no se forman solo con superestrellas, sino que hay que tener detrás un compendio de futbolistas curtidos y que puedan rendir desde un primer momento. Con ello, comenzaría a crecer el nivel competitivo de la competición doméstica y, por ende, sus resultados en la Champions asiática.