El Concejo Municipal del Distrito de San Miguelito aprobó el Acuerdo Municipal No. 56 de 2025, que entró en vigor el pasado 15 de septiembre. Con esta medida, el gobierno local busca ofrecer a los contribuyentes un alivio real frente a la carga de recargos y multas acumuladas, al tiempo que fortalece la cultura de pago y mejora la recaudación municipal. Se trata de una oportunidad que, más allá de las cifras, responde a la necesidad de equilibrar las finanzas del distrito y dar un respiro a quienes por distintas razones han quedado en mora.
La moratoria contempla diversas modalidades de condonación según el momento y la forma en que los contribuyentes decidan ponerse al día. Aquellos que cancelen la totalidad de su deuda antes del 30 de septiembre recibirán una condonación del ochenta por ciento sobre los recargos y multas generados, mientras que quienes lo hagan durante el mes de octubre podrán acceder a un setenta por ciento. El beneficio se extiende incluso a deudas de largo arrastre: en el caso del Impuesto de Circulación Vehicular, los contribuyentes con más de cinco años de morosidad podrán condonar la mitad de lo adeudado, siempre que paguen el otro cincuenta por ciento restante. De igual forma, los procesos coactivos iniciados por el Juzgado Ejecutor también quedan cubiertos, ofreciendo un descuento del cincuenta por ciento si el saldo neto se cancela dentro de la vigencia del acuerdo.
El espíritu de la norma no solo se enfoca en la cancelación total inmediata, sino también en incentivar a quienes ya tienen compromisos asumidos. Por eso se establece que los contribuyentes con arreglos de pago vigentes podrán recibir una exoneración del veinticinco por ciento sobre su saldo, siempre que decidan cancelar todas las cuotas pendientes de una sola vez. También se contempla una rebaja del treinta por ciento en las deudas relacionadas con la tasa de ocupación en el cementerio municipal acumuladas hasta el período fiscal 2024, lo que facilita regularizar compromisos que con frecuencia permanecen relegados.
Otro aspecto llamativo es la posibilidad de obtener una exoneración del diez por ciento sobre los meses pendientes de pago del período fiscal 2025, tanto en el Impuesto de Actividad Económica como en el de Publicidad Exterior y Propaganda. Este beneficio, sin embargo, tiene una condición clara: solo podrán acceder quienes se encuentren al día hasta el mes en curso y decidan pagar de forma anticipada el resto del año. Se premia así a los contribuyentes cumplidos que, con un esfuerzo adicional, deseen asegurarse paz y salvo para todo el 2025.
La moratoria también incluye un componente de amnistía. En materia de anuncios publicitarios, las personas naturales o jurídicas que cuenten con letreros sin la debida autorización podrán regularizar su situación de manera voluntaria y sin necesidad de pagar multas ni recargos. Esta amnistía, que se mantendrá abierta hasta el 31 de diciembre de 2025, busca ordenar el espacio público y garantizar condiciones más equitativas en materia de publicidad exterior.
No menos importante resulta la opción de formalizar arreglos de pago bajo condiciones flexibles. El acuerdo permite pactar abonos iniciales y cuotas según el monto de la deuda, otorgando además una condonación del cuarenta por ciento sobre recargos y multas. De esta manera, se abre la posibilidad de que quienes no pueden cancelar de contado encuentren una vía realista para cumplir.
Eso sí, hay un requisito indispensable que ningún contribuyente debe pasar por alto: quienes estén sujetos al Impuesto de Actividad Económica deberán presentar su Declaración Jurada de Ingresos Brutos de los períodos fiscales correspondientes. Este paso es obligatorio para acceder a cualquier beneficio y asegura que la regularización se realice sobre la base de información actualizada y verificada.
El Acuerdo Municipal No. 56 tendrá vigencia hasta el 31 de octubre de 2025, salvo en lo relativo a la amnistía de anuncios publicitarios, que se extenderá hasta fin de año. El mensaje es claro: se abre una ventana de tiempo limitada, pero con ventajas significativas para quienes decidan aprovecharla.
Más que una simple condonación, esta moratoria representa una invitación a reconstruir la relación entre contribuyentes y municipio. Para muchos vecinos, puede ser la ocasión de ponerse al día en condiciones favorables; para el distrito, es la posibilidad de sanear su cartera y fortalecer su presupuesto. En definitiva, se trata de un pacto temporal en el que ambas partes ganan y que, bien aprovechado, puede allanar el camino hacia una gestión municipal más ordenada y sostenible.




