Adolescente vandaliza y tala el árbol de Robin Hood

Angustia, conmoción, tristeza y enojo, son los sentimientos que tienen los ingleses tras presenciar talado el famoso Árbol de Robin Hood, o también llamado Sycamore Gap Tree. Estas reacciones se dieron por lo icónico y simbólico que era por su aparición en la película Robin Hood: Príncipe de los ladrones en aquel 1991.
Se cree que este reconocido árbol permaneció por alrededor de 300 años, junto al Muro de Adriano al norte de Inglaterra, sobreviviendo todo tipo de afectaciones, pero en la mañana del 28 de septiembre amaneció cortado y en la tarde del mismo día se arrestó al que se presume cometió la fechoría, según funcionarios del Parque Nacional de Northumberland, un menor de 16 años el cual ha sido detenido con cargos por delito de vandalismo.

Muchos lamentan esta pérdida con un significado cultural muy profundo. Este lugar solía ser uno de los más visitados: un destino de paseos, los primeros pasos de un niño, las primeras citas de una pareja futura, e incluso propuestas de matrimonio. Todos los habitantes locales experimentan sentimientos de angustia por su desaparición. Era considerado uno de los lugares más hermosos debido a su posición estratégica entre restos arqueológicos romanos, los cuales eran fotografiados muchas veces al año. Además, este sitio fue una fuente de inspiración para la autora inglesa LK Ross, como mencionó en sus redes sociales.
«Finalmente, solo quedan pensamientos recurrentes sobre la justificación de este vandalismo. ¿Querían llamar la atención? ¿Buscaban emociones intensas como el miedo o el control? No lo sabremos hasta que el adolescente declare, y el resto solo puede ser asumido. Podemos suponer que el Reino Unido, buscará examinar los reglamentos o resaltar la importancia de preservar el patrimonio cultural y natural. Más de las posibles pérdidas de ingresos por el turismo al perder tan valiosa localización, después de lo sucedido, la sociedad observará como estas acciones amenazan las conservaciones de los recursos y restos históricos. La dirección del Parque Nacional Northumberland ha solicitado al público que no visite el árbol caído.