Al hurgar los diferentes pormenores que constituyen e integran nuestra historia nacional, nos encontramos con hechos sui generis, sorpresas en situaciones que acontecen en el desempeño de la política y que no a pocos les debe llamar la atención por las realidades que conllevan estos sucesos fuera de serie.
— Pensar, por ejemplo, que en nuestro pequeño país la historia política reconoce que hubo tres períodos (de cuatro años) presidenciales con cinco presidentes de la República en cada uno de ellos. Veamos cuáles fueron:
Período Presidencial de 1 de octubre 1908 hasta 1 de marzo de 1910 (cuatro años) | |||
No. | DESDE | HASTA | NOMBRE DEL PRESIDENTE |
1 | 1 de octubre de 1908 | 1 de marzo de 1910 | José Domingo de Obaldía (Titular) |
2 | 1 de marzo de 1910 | 1 de octubre de 1910 | Carlos Antonio Mendoza |
3 | 1 de octubre de 1910 | 5 de octubre de 1910 | Federico Augusto Boyd López |
4 | 5 de octubre de 1910 | Se separó del cargo desde el 2 de febrero hasta el 7 de marzo de 19121, reasumió el cargo el 8 de mayo de 1912 y finalizó el período el 1 de octubre de 1912 | Pablo Arosemena Alba |
5 | 2 de febrero de 1912 | 7 de marzo de 1912 | Rodolfo Chiari Robles |
Período Presidencial de 1 de octubre 1916 hasta 1 de octubre de 1920 (cuatro años) | |||
1 | 1 de octubre de 1916 | 3 de junio de 1918 | Ramón Maximiliano Valdés (Titular) |
2 | 4 de junio de 1918 | 1 de octubre de 1918 | Ciro Luis Urriola |
3 | 1 de octubre de 1918 | 12 de octubre de 1918 | Pedro Antonio Díaz |
4 | 12 de octubre de 1918 | 26 de enero de 1920 | Belisario Porras Barahona |
5 | 26 de enero de 1920 | 1 de octubre de 1920 | Ernesto Tisdel Lefevre |
Período Presidencial de 1 de octubre 1948 hasta 1 de octubre de 1952 (cuatro años) | |||
1 | 1 octubre de 1941 | 28 de julio de 1949 | Domingo Díaz Arosemena (Titular) |
2 | 28 de julio de 1949 | 20 de noviembre de 1949 | Daniel Chanis Pinzón |
3 | 20 de noviembre de 1949 | 24 de noviembre de 1949 | Roberto Francisco Chiari |
4 | 25 de noviembre de 1949 | 9 de mayo de 1951 | Arnulfo Arias Madrid |
5 | 9 de mayo de 1951 | 1 de octubre de 1952 | Alcibiades Arosemena Quinzada |
— Otra particularidad muy especial de nuestra política nacional, ha sido la candidatura única en elecciones presidenciales panameñas, fenómeno éste que se ha dado a pesar de que se trata de una aberración política y que, lo queramos o no, forma parte de la historia de nuestros procesos presidenciales.
El primer caso de candidato único elegido Presidente de la República correspondió a Don José Domingo de Obaldía, quien fue elegido el 2 de julio de 1908. Fue candidato único ya que su adversario político, Don Ricardo Arias Feraud, candidato del oficialismo, presentó su renuncia irrevocable a su candidatura presidencial el 6 de junio de 1908.
El segundo caso de candidato único a la Presidencia de la República se manifestó en las elecciones realizadas el 25 de junio de 1916, entre Ramón Maximiliano Valdés y Rodolfo Chiari Robles. Los delegados de Rodolfo Chiari Robles, quienes debían defender sus aspiraciones presidenciales, no se presentaron el día 2 de agosto de 1916 a la reunión de la Junta de Electores, por ende se eligió como candidato único presidencial a Ramón Maximiliano Valdés para el período 1916-1920.
En los comicios electorales del 5 de agosto de 1928 debieron concurrir dos candidatos principales, de credenciales impecables, el Ing. Florencio Harmodio Arosemena y el Dr. Jorge Boyd, candidato de la oposición. El día 3 de agosto de ese año, sólo dos días antes de las elecciones, el candidato Boyd de oposición retiró su candidatura, en protesta contra las reglas electorales por considerarlas irregulares y antidemocráticas por su objetivo de asegurar un fraude electoral. Así, el Ing. Florencio Harmodio Arosementa fue elegido como candidato único a la presidencia, siendo el tercer caso donde un candidato único presidencial participa y es elegido en un proceso eleccionario.
Las elecciones presidenciales anunciadas para el 2 de junio de 1940 con la participación del Dr. Arnulfo Arias Madrid como candidato único debido a que el Dr. Ricardo J. Alfaro, de la oposición, declinó su candidatura presidencial señalando que no existían las garantías indispensables para continuar su campaña y participaren unas elecciones que a todas luces serían deshonestas. Esta fue la última de las elecciones con candidato único presidencial hasta el presente.
A nuestro juicio, la historia considera éstas como elecciones constitucionales, pero bajo ningún concepto podrán ser llamadas democráticas.
— Otra aberración electoral observada en nuestra historia política concierne al recuento de votos en los procesos electorales presidenciales panameños. Lamentablemente, dentro de nuestra historia republicana de elecciones presidenciales hubo dos casos de recuento de votos, es decir, que originalmente el Jurado Nacional de Elecciones reconoció la victoria electoral a un candidato presidencial, para después aceptar el triunfo de otro. En ambos casos los candidatos favorecidos habían ocupado la segunda posición.
El primer caso de esta vergonzosa situación de recuento de votos sucedió en los comicios electorales del 7 de junio de 1936 para el período presidencial 1936 – 1940 entre Domingo Díaz Arosemena, de la oposición, y Juan Demóstenes Arosemena, el candidato oficialista. Los seguidores de Domingo Díaz Arosemena proclamaron su triunfo electoral, a pesar de los abusos y otras anomalías sufridos, tales como el denominado “paquetazo de Veraguas”, donde ocurrieron alteraciones de actas. Estas irregularidades pusieron al Jurado Nacional de Elecciones en una situación complicada pero el 7 de julio de 1936 la mayoría de los miembros de esa entidad reguladora reconoció el triunfo del candidato de la oposición, Don Domingo Días Arosemena, quien fue apoyado por el Frente Popular. Según los datos del Jurado Nacional de Elecciones, Domingo Díaz Arosemena superó al candidato oficialista Dr. Juan Demóstenes Arosemena por más de 1,400 votos. Sin embargo, de manera inimaginable y por Decreto Ejecutivo, removieron a un miembro del Jurado Nacional de Elecciones, basado esto en haber celebrado contratos con entidades del gobierno y se le reemplazó por uno adepto a la otra candidatura. A pesar de esta arbitrariedad, la mayoría del Jurado Nacional de Elecciones expidió a Don Domingo Díaz Arosemena las credenciales de Presidente Constitucional Electo. Acto seguido, se le negó la entrada al Jurado Nacional de Elecciones que había favorecido a Díaz Arosemena, y en su reemplazo un nuevo, ahora pro-gubernamental Jurado Nacional de Elecciones anuló las resoluciones del 30 de diciembre de 1935 y del 30 de abril de 1936 –que declaraban al Dr. Juan Demóstenes Arosemena inelegible y procedió a extenderle las credenciales como Presidente de la República para el cuatrienio 1936 – 1940, como resultado de un Jurado Nacional de Elecciones que hizo un recuento de los votos populares. Según este Jurado Nacional de Elecciones, adepto al gobierno, Juan Demóstenes Arosemena obtuvo 41,827 votos y Domingo Díaz Arosemena obtuvo 39,982, para una diferencia de votos de 1,765 a favor del candidato oficial.
El segundo caso de recuento de votos se desarrolla en las elecciones del 9 de mayo de 1948 cuando se le reconoce la victoria electoral a Don Domingo Díaz Arosemena entre cinco candidatos presidenciales, en un torneo electoral caracterizado por diversidad de irregularidades. El 31 de julio de 1948, el Jurado Nacional de Elecciones terminó el escrutinio con 72,153 votos por el candidato Díaz Arosemena, mientras su adversario más cercano, el Dr. Arnulfo Arias Madrid, obtuvo 71,073 sufragios, para una diferencia a favor de Díaz Arosemena de 1,116 votos. Mas, por otro lado, un medio escrito no oficial le dio el triunfo al Dr. Arnulfo Arias Madrid, pero esto no impidió que el 1 de octubre de1948 Don Domingo Díaz Arosemena asumiera la Presidencia de la República para el cuatrienio 1948 – 1952. A menos de un año de ejercer el cargo, teniendo 73 años y dando serias señales de deterioro de su salud, el Presidente Díaz Arosemena murió el día 23 de agosto de 1949 en la ciudad de Panamá. Lo reemplazó su Primer Vicepresidente, el Dr. Daniel Chanis Pinzón, quien poco después procedió a remover al Jefe de la Policía Nacional, José Antonio Remón Cantera, orden que no fue acatada por la entidad castrense. El Presidente Chanis fue destituido/forzado a renunciar y asumió el cargo el Segundo Vicepresidente, Don Roberto Francisco Chiari, quien a su vez se retiró por decisión propia cuando la Corte Suprema de Justicia declaró ilegítima la renuncia del Dr. Daniel Chanis. Esto a su vez causó que el alto mando de la Policía Nacional reconociera al candidato derrotado en las elecciones de hacía un año, Dr. Arnulfo Arias Madrid. Increíble pero cierto, más de un año después de las elecciones, el Jurado Nacional de Elecciones señaló que el “verdadero” desenlace del torneo electoral del año 1948 fue el siguiente: Arnulfo Arias Madrid, 74,080 votos; Domingo Díaz Arosemena, 71,536 sufragios. Es decir, después del recuento de votos, la diferencia de 2,544 votos favoreció a Arias Madrid sobre Díaz Arosemena, quien había gobernado por nueve (9) meses y 27 días como Presidente de la República.
Los dos únicos casos expuestos de recuento de votos presidenciales representa, sin lugar a dudas, la descomposición política imperante de aquellos años entre los grupos de la clase política, incluyendo a los castrenses, quienes no escapaban protagonismo con su participación en la toma de decisiones, anteponiendo, como todos, sus intereses por encima de la voluntad popular.
— En cuanto a los golpes de estado, nuestro pequeño país tampoco ha sido inmune a los golpes de estado, al igual que otros países del continente, aunque en menor grado.
No son muchos los que conocen que a menos de un año de nuestra independencia de Colombia el 3 de noviembre de 1903, se gestaría el primer intento de golpe por el General Esteban Huertas López, quien fue nombrado Comandante General del Ejército por la Junta Provisional de Gobierno en reconocimiento de sus servicios a la independencia de Colombia. Teniendo en cuenta el malestar de un Partido Liberal deseoso de mayor beligerancia en el gobierno, éste solicitó los buenos oficios del General Esteban Huertas López, para lograr que el Presidente Manuel Amador Guerrero, de afiliación conservadora, removiera algunos secretarios (ministros) de su gobierno. La respuesta del Presidente Amador Guerrera fue acceder a la solicitud sólo de manera parcial, por lo que el General Huertas lanzó una proclama contra el Presidente Amador y buscó el apoyo del Primer Designado (Vicepresidente) Dr. Pablo Arosemena, liberal, quien rechazó tales planes golpistas. Ante el consecuente ambiente de intranquilidad, la delegación de los Estados Unidos de América en Panamá le recomendó al Dr. Amador Guerrero la destitución del General Huertas y ordenar la disolución del ejército, hechos que se ejecutaron el 18 y 20 de noviembre de 1904. Este fue el primer intento de golpe de estado en contra de nuestra incipiente república, que afortunadamente no se concretó.
El primer golpe de estado aconteció en el gobierno del Ing. Florencio Harmodio Arosemena, quien asumió la presidencia el 1 de octubre de 1928. En 1931, a 27 meses de ejercer el cargo, el Movimiento Acción Comunal llevó a cabo el primer golpe de estado registrado en nuestra historia republicana. Fue una acción armada que involucró el arresto del Presidente Arosemena y se le obligó a renunciar al algo cargo. Con la renuncia obligada del presidente, obviamente no se respetó el orden constitucional, por lo que se trató de buscar una salida “constitucional” patrocinada por la Corte Suprema de Justicia, tratando de ocultar lo que verdaderamente fue un golpe de estado.
Otro golpe de estado ocurrió durante la primera administración del Dr. Arnulfo Arias Madrid. En las elecciones celebradas el 9 de mayo de 1941, el Dr. Arias obtiene la victoria electoral como candidato único en las elecciones. El día 7 de octubre de 1941, el Presidente Arias viaja a Cuba sin solicitar la autorización de la Asamblea Nacional. Esta situación fue aprovechada por sus enemigos internos y externos para derrocarlo, según los golpistas, por haber violado la Constitución Nacional. Se registra así el segundo golpe de estado en Panamá.
El tercer golpe de estado en Panamá sucede cuando el Presidente Arnulfo Arias Madrid asume el ejercicio del cargo como consecuencia de un recuento de votos realizado en 1949 con suma rapidez por el Jurado Nacional de Elecciones, que determinó que el Dr. Arias Madrid había ganado los comicios de 1948. El Dr. Arnulfo Arias Madrid ocupó la presidencia por segunda vez el 24 de noviembre de 1949. Posteriormente fue depuesto por una ola de protestas y una revuelta popular, con el apoyo de la Guardia Nacional, en respuesta al gobierno autoritario que imponía. El Dr. Arias fue juzgado por la Asamblea Nacional fue encontrado culpable, privándolo así en forma vitalicia del ejercicio de sus derechos políticos. En este tercer golpe de estado hubo detenidos, tres muertos y más de un centenar de heridos. En 1960, durante el gobierno de Don Roberto F. Chiari, se restituyeron los derechos políticos al Dr. Arias y se le permitió inscribir un partido político.
El cuarto golpe de estado ocurrido en Panamá fue el 11 de octubre de 1968 en horas de la noche, protagonizado por la Guardia Nacional, en un movimiento liderizado por el Mayor Boris Martínez y otros oficiales. El Dr. Arias Madrid tenía solo 11 días de gobierno. Los castrenses justificaron su acción mediante un comunicado, alegando que fue por la burla al querer popular de los comicios de 1968 con el despojo de diputaciones así como la crisis y decadencia de la clase política. El dominio de los castrenses se extiende y se posesiona de la historia de Panamá por varios lustros.
Al resumir los cuatro golpes de estado que hemos tenido en el país, ha sido necesario omitir ciertos pormenores por razones de espacio. También es importante recordar que en el devenir histórico hubo distintos proyectos de intentos golpistas, algunos brevemente narrados en los textos de historia y otros ocultos por sus conspiradores y protagonistas, que han sabido mantenerlos ocultos en el más profundo silencio. Lo cierto es que los golpes de estado en Panamá y en cualquier parte del mundo traen desasosiego, discordia y violaciones de los derechos humanos, exilios y asesinatos.
— Nuestro país, en su corta historia política, ha tenido múltiples ejemplos de presidentes de la república que murieron en el ejercicio de su alto cargo gubernamental.
El primero que contemplamos en nuestra pequeña república fue el de Don José Domingo de Obaldía, nuestro segundo Presidente Constitucional. Fue elegido para el cuatrienio 1908- 1912, sin embargo fue el primer presidente que falleció en el ejercicio de la primera magistratura, de un ataque al corazón, el 1 de mayo de 1910, a la edad de 65 años. Fue presidente desde el 1 de octubre de 1908 hasta el 1 de marzo de 1910.
El segundo fue el caso del séptimo presidente constitucional de la República de Panamá para el cuatrienio 1916 – 1920, el Dr. Ramón Maximiliano Valdés. El Dr. Valdés fue elegido a la edad de 48 años, abogado, compositor, músico, poeta, periodista y dominaba varios idiomas, como el francés, italiano, inglés y español. Este gobernante panameño repentinamente falleció el 3 de junio de 1918 de un ataque cardíaco en la ciudad de Panamá a la edad de 50 años. Así, el Dr. Valdés sólo gobernó desde el 1 de octubre de 1916 hasta el 3 de junio de 1918.
El tercer ejemplo trata del Dr. Juan Demóstenes Arosemena quien salió favorecido en las elecciones presidenciales celebradas el 7 de junio de 1936, convirtiéndose en el 18avo presidente constitucional de la República de Panamá. El Dr. Arosemena ejerció el cargo de Presidente desde el 1 de octubre de 1936 hasta el 16 de diciembre de 1939, cuando muere de muerte natural en Penonomé, a los 63 años de edad.
El cuarto caso recayó en Don Domingo Díaz Arosemena, quien fue favorecido en las elecciones celebradas el 9 de mayo de 1948, para el cuatrienio 1948 – 1952. Fue el presidente constitucional de mayor edad en asumir el cargo en la historia republicana en esos momentos. El día 17 de julio de 1949, el septuagenario presidente se vio obligado a abandonar el poder por razones de salud, solicitando una licencia para tal fin. El día 23 de agosto de 1949, Don Domingo Díaz Arosemena, fallece en la Clínica San Fernando, convirtiéndose en el cuarto mandatario constitucional que perece en el ejercicio de su cargo.
En las elecciones de mayo de 1952, el entonces Ex Comandante José Antonio Remón Cantera, logró una aplastante victoria contra su adversario, Roberto F. Chiari, convirtiéndose así en el presidente constitucional de la República de Panamá para el período 1952 – 1956. El Presidente Remón fue asesinado a los 46 años de edad el domingo, 2 de enero de 1955 en los predios del Hipódromo Juan Franco, aproximadamente a las siete de la tarde. El Presidente Remón se encontraba festejando el triunfo de su caballo con un grupo de amigos. El Presidente Remón Cantera ocupó la presidencia desde el 1 de octubre de 1951 hasta el 2 de enero de 1955. Fue el presidente constitucional número 29 y fue el quinto y último, a la fecha actual, presidente elegido por voto popular que fallece en el desempeño de su alto cargo gubernamental.
— Nuestra política nacional tampoco ha sido ajena a los casos de presidentes de la república que han sido juzgados por el Órgano Legislativo, atribución que ha estado presente en todas las constituciones nacionales que hemos tenido.
El primer juzgamiento real de la Asamblea Nacional de Diputados contra un presidente fue contra el Dr. Arnulfo Arias Madrid el 16 de marzo de 1949. Arias Madrid había asumido el cargo el 25 de noviembre de 1949, como consecuencia de un recuento de votos de las elecciones de1948, cuya victoria originalmente se le atribuyó a Domingo Díaz Arosemena y después al Dr. Arnulfo Arias Madrid. Al finalizar su juicio el Dr. Arias Madrid lo declararon culpable del delito de extralimitación de sus funciones constitucionales y fue destituido de su cargo de presidente de la república e inhabilitado perpetuamente para ejercer cargo público. Sin embargo, el próximo gobierno, presidido por Roberto Francisco Chiari, con una votación de 38 diputados a favor y 13 en contra, se reformó la sentencia del 25 de marzo de 1951 y se le devolvieron los derechos políticos al Dr. Arias. Esta reforma contó con el apoyo de la Corte Suprema de Justicia.
El segundo caso involucra acontecimientos relacionados al Presidente José Antonio Remón Cantera, quien tomó posesión de su cargo el 1 de octubre de 1952. Después de dos años y dos meses de ejercer el cargo de presidente, Remón Cantera fue asesinado en el Hipódromo Juan Franco. Fue reemplazado por su Primer Vicepresidente, Ingeniero José Ramón Guizado. El Presidente Guizado es sindicado como autor intelectual del asesinato. Una comisión investigativa de la Asamblea Nacional de Diputados lo separó del cargo de presidente. El 15 de enero de 1955 el Segundo Vicepresidente, Ricardo Arias Espinoza, lo sustituyó y tomó posesión como Presidente de la República. En un juicio rápido y controversial la Asamblea condenó a Guizado a la destitución del cargo y pena de prisión por 10 años, quedando reducida a seis años y ocho meses de reclusión. Cuarenta y tres diputados votaron a favor de esta sentencia, ocho la objetaron y formularon un salvamento de voto. Poco menos de dos años después, un juzgado de conciencia declaró inocentes a los acusados y detenidos por el crimen de Remón. Es decir, se concluyó que si no había autor material del crimen entre los que estaban acusados y detenidos, mucho menos hubo autoría intelectual en la persona del Presidente Guizado. La Corte Suprema de Justicia se vio obligada a decretar la libertad inmediata del Ingeniero José Ramón Guizado, quien salió de la cárcel el 10 de diciembre de 1957, colocando al Organo Legislativo en una lamentable situación histórica.
El siguiente caso sucede cuando en las elecciones de 1964 salió favorecido Don Marco A. Robles como Presidente de la República. Al principio el Presidente Robles contaba con el apoyo de una gran mayoría de diputados. Al final de su gestión el Presidente Robles fue acusado ante la Asamblea Nacional por extralimitación de funciones constitucionales debido al respaldo excesivo que dio a favor del candidato de gobierno para las elecciones de 1968, Ingeniero David Samudio Avila. La ahora opositora mayoría de diputados juzga al Presidente Robles y éste fue destituido el 24 de marzo de 1968 en un apresurado proceso. En el mes de Marzo de 1968, el Organo Judicial estaba de vacaciones. Ante tal situación, los defensores del Presidente Robles presentaron un Amparo de Garantías Constitucionales ante un Juez Municipal de Turno, quien lo recibió y lo guardó hasta que la Corte Suprema de Justicia reanudara sus funciones en el siguiente mes de Abril de 1968. Al reanudar sus funciones, la Corte Suprema de Justicia declaró el proceso como viciado de nulidad, revocando lo actuado por la Asamblea Nacional y ordenó el archivo del expediente, manteniendo así el Presidente Robles su cargo de Presidente.
El último caso de presidente juzgado por la Asamblea Nacional se desarrolla cuando se reconoció la victoria en el torneo electoral de 1984 al Dr. Nicolás Ardito Barletta como Presidente de la República, Eric Arturo Delvalle como Primer Vicepresidente y el Dr. Roderick Esquivel como Segundo Vicepresidente. A un año de ejercer el cargo, el 26 de septiembre de 1985, el Dr. Barletta renunció de su cargo. Lo sustituyó Eric Arturo Delvalle y el Dr. Esquivel pasó a ser Primer Vicepresidente. El 25 de febrero de 1988, el Presidente Eric Arturo Delvalle, en el ejercicio de sus funciones constitucionales, anunció al país que separó de su cargo al Comandante en Jefe de las Fuerzas de Defensa, General Manuel Antonio Noriega y además que haría cambios en la Jefatura de la institución. Las Fuerzas de Defensa no acataron la orden del Presidente y éste se refugió en la Embajada de los Estados Unidos en Panamá hasta que fue posible su salida del país con destino a Washington, D.C. En la madrugada del 26 de febrero de 1988, la mayoría de diputados de la Asamblea Nacional, sometidos a los castrenses, de manera apresurada aprobó la destitución del Presidente Eric Arturo Delvalle y la del Vicepresidente Dr. Roderick Esquivel, sin mediar renuncia de ellos a sus cargos, dando lugar a que el Lic. Manuel Solís Palma, Ministro de Educación, fuese designado Ministro Encargado de la Presidencia. Este fue un juicio rápido. El Organo Legislativo no se declaró en sesión judicial y no se cumplieron una serie de condiciones elementales para un proceso de tal naturaleza. Esta fue una sesión flagrantemente violatoria de las normas constitucionales, entre ellas primero destituir al Presidente e inmediatamente destituir al Vicepresidente Esquivel, una conducta totalmente irregular.
Cuando analizamos todos estos casos de presidentes juzgados por la Asamblea Legislativa notamos el papel que desempeñó la fuerza pública, cuya participación fue determinante en estos procesos. Igualmente, de acuerdo a sus intereses, el papel que jugó la Corte Suprema de Justicia en algunos de los casos expuestos, ya sea confirmando el proceso o declarándolo viciado de nulidad. También jugó un papel importante las rivalidades políticas, aunado a la discordia entre las clases poderosas, con sed de control del poder político. El ´quítate tú para ponerme yo´, a nuestro juicio imperó en todos estos juzgamientos, que no deben ser olvidados y mucho menos repetidos.
Ya para terminar con este pantallazo de casos interesantes acontecidos en nuestra política tumultuosa-desordenada-subdesarrollada, termino mencionando la vida política de un gran abogado y político que durante su devenir político ocupó posiciones de mucha envergadura en el país y lo que más me llama la atención es que se convirtiera en el panameño que más veces ocupó el alto cargo de Designado (Vicepresidente) de la República, Don Carlos Laureano López, en los períodos 1924-1926, 1926-l1928, 1928-1930 y 1930-1932. Sin embargo, este connotado abogado político jamás se encargó del Organo Ejecutivo, otra de las particularidades de nuestra política.
Finalizo evocando aquella frase “el pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla”, sentencia que encierra una gran sabiduría y es positivo recordarla.