La Unión Europea, que creó en 2017 una lista de jurisdicciones fiscales no cooperativas a raíz de escándalos como los “Panama Papers”, decidió retirar recientemente a Antigua y Barbuda de esta lista, en la que permanecen países como Panamá, Trinidad y Tobago, Samoa y Rusia. A pesar de los esfuerzos de Panamá para implementar reformas fiscales y mejorar su transparencia, la UE considera que el país aún no cumple con los estándares necesarios. Actualmente, la lista incluye a Samoa estadounidense, Anguila, Fiji, Guam, Palaos, Panamá, Rusia, Samoa, Trinidad y Tobago, las Islas Vírgenes estadounidenses y Vanuatu, países a los que la UE ha instado a adoptar un marco fiscal que atienda las inquietudes europeas en materia de cooperación.
Panamá se mantiene en la lista de paraísos fiscales de la Unión Europea, principalmente por cuestiones de transparencia fiscal y cumplimiento de normas internacionales contra el blanqueo de capitales y la evasión de impuestos. Algunos factores clave son:
- Normas de Transparencia: Aunque Panamá ha hecho avances para mejorar la transparencia y el intercambio de información fiscal, aún se percibe que su regulación no es lo suficientemente estricta. Esto incluye las políticas de registro de beneficiarios finales, que algunos países consideran aún insuficientes.
- Intercambio de Información: El país ha suscrito acuerdos de intercambio de información fiscal con otros países, pero en algunos casos, su implementación y acceso efectivo siguen siendo limitados. Los países y organismos como la OCDE buscan estándares más altos, como el intercambio automático de información, para asegurar que los datos se compartan de manera rutinaria.
- Escándalos Internacionales: Casos como los Panama Papers han puesto a Panamá bajo un escrutinio intenso, asociándolo a estructuras complejas de sociedades offshore y fideicomisos que facilitan la evasión y elusión de impuestos, lo cual contribuye a su imagen de “paraíso fiscal”.
- Régimen Fiscal Territorial: Panamá aplica un sistema de impuestos territoriales, gravando solo los ingresos generados dentro de su jurisdicción y no los obtenidos en el extranjero, lo que la convierte en un destino atractivo para los inversionistas extranjeros y empresas multinacionales que buscan reducir su carga fiscal.
- Percepción Internacional: A pesar de las reformas y avances en su marco regulatorio, la percepción de que Panamá facilita operaciones financieras opacas sigue siendo un factor decisivo para su inclusión en la lista de paraísos fiscales.
Salir de estas listas implicaría que Panamá adopte estándares más estrictos en la supervisión y reporte de operaciones financieras, con mayor enfoque en medidas de transparencia y cooperación tributaria internacional.
El presidente panameño, José Raúl Mulino, ha criticado enérgicamente la inclusión de Panamá en esta lista y anunció que su administración trabajará para “limpiar el nombre de Panamá” a nivel internacional. Durante su discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas, Mulino subrayó que Panamá ha hecho esfuerzos considerables en reformas legales y tratados con otras naciones para cumplir con las normativas internacionales de transparencia y prevención de lavado de dinero.
Además, el presidente declaró que las empresas de países que insistan en mantener a Panamá en la lista no podrán participar en licitaciones en el país y tampoco recibirán apoyo en organismos internacionales. Para octubre, Mulino tiene programada una gira por Europa, donde se reunirá con líderes como el presidente francés Emmanuel Macron para solicitar apoyo en la exclusión de Panamá de la lista de paraísos fiscales.