El Segundo Periodo Presidencial de la Coalición Patriótica

José Remón Canteras

El Coronel José Antonio Remón Cantera fue elegido como el 29avo Presidente de la República de Panamá para el cuatrienio 1952 – 1956, en las elecciones presidenciales realizadas el 11 de mayo de 1952.  Fue respaldado por cinco partidos políticos a saber:  Partido Revolucionario Nacional, Partido Revolucionario Auténtico, Partido Renovador, Partido Liberal y Partido Unión Popular.  Estas cinco organizaciones políticas que llevaron al triunfo electoral a José Antonio Remón Cantera, de manera amplia respecto a sus contendientes, se fusionaron el 15 de marzo de 1953, para constituirse en un solo partido que se llamó oficialmente como “LA COALICION PATRIOTICA NACIONAL”, inspirada en el Coronel José Antonio Remón Cantera.

Dos años, siete meses y tres semanas más tarde, el 2 de enero de 1955, el Presidente Remón Cantera es asesinado en el Hipódromo Juan Franco.  Seguidamente es reemplazado brevemente, por 11 días, por su primer vicepresidente José Ramón Guizado, y luego por su segundo Vicepresidente Ricardo Manuel Arias Espinosa, quien terminó el período presidencial el 1 de octubre de 1956.

Las siguientes elecciones presidenciales en Panamá se realizaron el 13 de mayo de 1956, en un entorno pacífico en general, logrando la victoria electoral Ernesto de la Guardia, Jr., comenzando así el segundo período presidencial de la Coalición Patriótica Nacional.  Tomó posesión del cargo en el Palacio de las Garzas el 1 de octubre de 1956, en un ambiente de desasosiego político y advertencias de actos subversivos.  Ernesto de la Guardia, Jr., fue economista, diplomático, periodista y político, logrando el triunfo en las elecciones presidenciales de 1956 con 117,633 votos populares, contra su adversario político Víctor Florencio Goytía, quien obtuvo 81,737 sufragios por el Partido Liberal Nacional.  Asimismo logró el control de la Asamblea Nacional con 42 diputados aliados y 10 opositores.  Don Ernesto de la Guardia, Jr., se destacó por su formación, capacidad y honestidad, sobresaliendo de forma exitosa en el campo empresarial y caracterizándose por ser una persona congruente en la investigación sobre la problemática nacional.  Fue Presidente del Partido Conservador, Cónsul de Panamá en San Francisco, Ministro de Relaciones Exteriores, Constituyente en las elecciones de Marzo de 1945, donde fue elegido Constituyente, elegido Primer Vicepresidente de la República por los delegados de la Asamblea Nacional Constituyente, presidente de la delegación de Panamá en la Asamblea Nacional de las Naciones Unidas.  Fue miembro de la Academia Panameña de la Lengua, propietario del Semanario Mundo Gráfico y accionista de empresas comerciales como la Cervecería Nacional y en la Zona Libre de Colón, Presidente del Club de Golf de Panamá, de la Cámara de Agricultura y Comercio y del Club de Leones.

Durante su cuatrienio presidencial de 1956 – 1960 estimuló un audaz plan de obras públicas, entre ellas:   Mejoras en la red de calles y avenidas de la ciudad de Panamá; un crecimiento de la Zona Libre de Colón; edificación de varios edificios en la Universidad de Panamá; fundación del Colegio José Guardia Vega y el Instituto Octavio Méndez Pereira en la Provincia de Colón; edificación del Comedor de Colón;  ampliación de la Vía Boyd-Roosevelt; creación del Tribunal Electoral y la adopción de una nueva cédula de identidad personal; creación del Instituto Panameño de Turismo; creación del Instituto de Vivienda y Urbanismo (IVU); inauguración de la Estación RPC Televisión en 1960; su gobierno recibió tierras y bienes revertidos de la Zona del Canal de Panamá en 1958; creó el Departamento de Planificación Económica; la Comisión Nacional de Energía Eléctrica y la Junta de Valorización, entre otros.

La presidencia de Don Ernesto de la Guardia, Jr., así como fue preponderante en grandes obras en beneficio del país, paralelamente los cuatro años de su mandato se caracterizaron por ser uno de los más problemáticos por afrontar muchas dificultades, como la opresión de una prensa hostil que lo atacó en todo momento de manera severa.  Sin embargo, el Presidente de la Guardia fue muy respetuoso de la libertad de expresión.

Durante la administración del Presidente de la Guardia se derogó la disposición legal que estableció una cuota mínima de 50,000 miembros para inscribir un partido político, cambiándola por la vieja disposición que establecía en 5,000 adherente para la inscripción de los nuevos partidos políticos.

En el curso de su cuatrienio presidencial surgieron muchas huelgas estudiantiles que dejaron paso abierto a la opresión policíaca.  La represión contra los estudiantes fue violenta, al punto que en una manifestación que se dirigía a la presidencia a fin de dialogar con el Presidente de la República en búsqueda de solución a sus necesidades y al negarse éste, los estudiantes trataron de penetrar en los predios del palacio presidencial por la fuerza lo que resultó en un ataque de la Guardia Nacional que dejó número plural de heridos y un fallecido, el estudiante de la Escuela de Artes y Oficios, José Manuel Araúz, de 16 años de edad.  Dicho suceso empañó el gobierno de Don Ernesto de la Guardia, Jr., quien tuvo que enfrentar movimientos de estudiantes que se prolongó por varios meses  y pusieron en situación precaria a su gobierno.  Posteriormente los estudiantes pudieron entrevistarse con el Presidente de la Guardia y le hicieron entrega de un documento en el que solicitaron mejoras del sistema educativo, la renuncia del Ministro de Educación y de los comandantes de la Guardia Nacional.  El presidente se comprometió a atender la solicitud de una mejora en la educación pero rechazó de plano la solicitud de renuncias. 

El Presidente de la Guardia también tuvo que enfrentarse a una huelga general de brazos caídos que fue apoyada por los sindicatos de choferes, de los zapateros y de los tipógrafos.  Este conflicto se solucionó con el llamado “Pacto de la Colina”, que contenía entre otras cosas indemnización pecuniaria a los familiares de los fallecidos y a los heridos, ordenaba la libertad de los detenidos y que no habría represalias contra ellos.  También bajo la administración se solicitó la elaboración de un proyecto de ley que establecía disposiciones en relación al funcionamiento de la Guarda Nacional.  Dicho Pacto de la Colina no se cumplió; fue un elemento de distracción de parte del gobierno hacia los estudiantes para suspender la huelga.   ¨Posteriormente se dio el “Cabildazo”, movimiento popular surgido el 18 de febrero de 1959, que logró que se creara una Junta Encargada del Municipio Capitalino que reemplazó a los Concejales y sus respectivos suplentes por estar relacionados a la anarquía y corrupción en el manejo de los fondos municipales.

Otra situación difícil que atravesó la administración del Presidente de la Guardia fue un complot subversivo de un grupo de suboficiales de la Guardia Nacional llamado la “Rebelión de los Sargentos” contra su gobierno.  El movimiento se abortó debido a que el alto mando de la Guardia Nacional lo descubrió antes de que se llevara a cabo.  En esa intentona no sólo estuvieron involucrados miembros de la Guardia Nacional sino también civiles, quienes fueron detenidos.

El gobierno coalicionista del Presidente de la Guardia también tuvo que hacerle frente a la Marcha del Hambre y la Desesperación, que tenía tres objetivos concretos:  Primero:  El establecimiento del salario mínimo a cincuenta centavos por hora.  Segundo:  La rebaja de los alquileres que en plena crisis habían aumentado de valor.  Tercero:  Crear un Código Agrario.  Se movilizaron muchos ciudadanos de la Provincia de Colón y sus alrededores hacia la ciudad de Panamá y en especial a la Asamblea Nacional, donde usurparon los curules de los diputados y dos de ellos fueron agredidos por los manifestantes.  Esto causó una intervención policíaca que reprimió salvajemente a los manifestantes y fueron arrestados los principales líderes populares y sindicalistas, quienes fueron liberados posteriormente y luego participaron en una comisión instalada para discutir sus temas y presentar sus recomendaciones al Presidente de la República.  Tras un largo proceso de negociación, el Presidente de la Guardia aprobó el salario mínimo para toda la República, la rebaja de los alquileres y su congelación y la aprobación del Código Agrario.  También como Presidente de la República tuvo que lidiar con movimientos nacionalistas que reclamaban la soberanía panameña en la Zona del Canal de Panamá, administrado por los norteamericanos.

Para el mes de abril de 1959, la paz social de Panamá se descomponía como secuela de las constantes protestas, cuando un conjunto de jóvenes estudiantes se instalaron en el Cerro Tute, ubicado en las montañas de la Provincia de Veraguas, iniciando una guerrilla contra el gobierno del Presidente de la Guardia, acusándolo de dirigir una administración corrupta.  Esta revuelta fue dominada por la Guardia Nacional en poco tiempo.  Como si fuera poco, en ese mismo mes de Abril de 1959 ocurrieron también una serie de movimientos revolucionarios en el país, entre ellos un desembarco en la playa de Santa Clara en el Pacífico por panameños opositores al gobierno.  Pocos días después, en la madrugada del 25 de abril, ocurre una invasión por expedicionarios cubanos con algunos panameños, en la playa Colorada del Distrito de Nombre de Dios en la costa atlántica de la Provincia de Colón.  El objetivo de ambos desembarcos era derrocar al gobierno presidido por Don Ernesto de la Guardia, pero no lograron la coordinación planeada, lo que entre otras razones, representó el fracaso del intento revolucionario.  Ese mismo año, en el mes de Noviembre, estudiantes panameños se manifestaron en el territorio de la Zona del Canal, con el propósito de exigir el reconocimiento de la soberanía nacional sobre el territorio de la Zona del Canal.  La manifestación fue rechazada por los miembros de la policía de la Zona del Canal y el ejército estadounidense, produciéndose una crisis diplomática y hubo decenas de panameños heridos.

A pesar de todas estas dificultades, el gobierno constitucional de Don Ernesto de la Guardia Navarro y la Coalición Patriótica Nacional, finalizó su período de cuatro años comprendido entre el 1 de octubre de 1956 al 1 de octubre de 1960, cuando fue reemplazado por su sucesor, el liberal Don Roberto Francisco Chiari, terminando así el segundo y último período presidencial controlado por la Coalición Patriótica.   El mandato del Presidente Chiari resulta de la victoria en Mayo de 1960 sobre la Coalición Patriótica Nacional y su candidato Don Ricardo Manuel Arias Espinoza.  La Coalición Patriótica Nacional sucumbió y terminó conformándose posteriormente en alianzas con otros partidos políticos en las elecciones de 1964 y finalmente en la de 1968, cuando finalmente se extinguió por no alcanzar la cifra mínima de votos para subsistir como partido político de acuerdo a la ley electoral vigente.




Rememorando a Pablo Arosemena Alba

Alba

El Dr. Pablo Arosemena Alba, cuyo nombre completo era Pablo José Merced de los Dolores Arosemena Alba, nació el 24 de septiembre de 1836 en la ciudad de Panamá, hijo de Pablo Arosemena de la Barrera y Ramona de Alba Braximo.  En 1849 hizo estudios en la Universidad Nacional de Bogotá, donde obtuvo el título de Doctor en Jurisprudencia a temprana edad.  Cuando formábamos parte de Colombia, el Dr. Pablo Arosemena Alba ocupó diversas posiciones públicas, entre ellas la de Diputado a la Asamblea Legislativa de Panamá, en 1858, 1859, 1869, 1870, 1873 y 1885.  Fue Secretario de una Legación de Colombia en Europa, Procurador del Estado, Representante y Senador Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en las repúblicas de Chile y el Perú.  Fue Fiscal en la conocida causa de acusación al Presidente Tomás Cipriano de Mosquera en 1867, quien fue derrocado por un golpe de Estado en mayo de 1867, trasladado a prisión y luego juzgado por el Senado y sentenciado a tres años de ostracismo.  Fue elegido Senador de la república.  Fue elegido Tercer Designado del poder ejecutivo de los Estados Unidos de Colombia, Oficial Mayor del Tribunal del Distrito del Istmo, Secretario de la Corte Superior y algunos otros cargos municipales entre otros.  Se destacó como periodista y fundó con Gil Colunge el periódico Centinela.  Escribió en otros periódicos como El Observador, El Federalista, La Unión Liberal, El Istmo, la Crónica Mercantil y otros.

Pablo Arosemena se casó con Matilde Esperanza Picón Herrera con quien tuvo cinco hijos.  Su esposa murió joven, a los 33 años.  Posteriormente, en 1885 se casó con Ramona Forte Zapata, nacida también en Panamá, con quien tuvo seis hijos.  Su esposa murió en 1908.

Al independizarse el Departamento de Panamá de Colombia el 3 de noviembre de 1903, el Dr. Pablo Arosemena Alba no formó parte del movimiento independentista, más bien se opuso al mismo, pero una vez consumando el mismo lo aceptó, lo reconoció e inmediatamente ofreció sus servicios a la incipiente República de Panamá.  Inmediatamente después de la independencia de Panamá, el Dr. Arosemena Alba viajó junto al Dr. Manuel Amador Guerrero y Don Federico Boyd a los Estados Unidos con el propósito de negociar el nuevo tratado del canal, encontrándose allá con el tratado ya firmado por Philippe Bunau-Varilla, escudándose éste en el cargo de Embajador Plenipotenciario que le había otorgado la Junta Provisional de Gobierno de Panamá.

Posteriormente Pablo Arosemena fue designado Presidente de la Primera Asamblea Nacional Constituyente de 1904 que eligió al Dr. Manuel Amador Guerrero como Primer Presidente Constitucional de la República de Panamá.  Dicha constituyente promulgó la Constitución Nacional de 1904, que contenía el controversial Artículo 136, que permitía la intervención de Estados Unidos en los asuntos de Panamá.  Este polémico Artículo 136 fue defendido y aprobado por la mayoría de los constituyentes, entre ellos el Dr. Pablo Arosemena Alba.  Posteriormente, el Dr. Arosemena Alba solicitó en varias oportunidades, tanto en 1912 como en 1916, que los Estados Unidos supervisara las elecciones en las campañas electorales de esos años.

Es importante recordar que al ser elegido el Dr. Manuel Amador Guerrero como Primer Presidente Constitucional de la República de Panamá el 20 de febrero de 1904, con él fueron elegidos por dos años como Primer, Segundo y Tercer Designados (Vicepresidentes) a la Presidencia de la República, el Dr. Pablo Arosemena (liberal), el Dr. José Domingo de Obaldía (conservador) y el Dr. Carlos A. Mendoza (liberal) respectivamente.  El período del Dr. Amador Guerrero fue de cuatro años, por lo que terminaba el mismo el 30 de septiembre de 1908, mientras el período de los Designados terminaba el 30 de septiembre de 1906.

Un hecho histórico que es importante recordar es que al inicio del gobierno conservador del Dr. Manuel Amador Guerrero, hubo malestar del Partido Liberal por no tener mayor beligerancia en el gobierno.  El General Esteban Huertas López, Jefe del Ejército, solicitó la remoción de los conservadores Don Tomás Arias, Secretario (Ministro) de Gobierno y Relaciones Exteriores y el Dr. Nicolás Victoria Jaén, Secretario (Ministro) de Instrucción Pública y Justicia.  El Presidente Amador Guerrero únicamente removió al Secretario Tomás Arias y mantuvo en su posición al Dr. Nicolás Victoria Jaén.  Este cumplimiento parcial de la solicitud presentada por el General Esteban Huertas hizo que lanzara una nueva proclama en contra del Presidente Amador Guerrero y buscó el respaldo del Primer Designado, el liberal Dr. Pablo Arosemena, quien rechazó rotundamente tales planes golpistas, demostrando así sus principios democráticos y apoyo al orden constitucional, descubriéndose así la conjura para derrocar el gobierno constitucional.  Este primer intento golpista no prosperó. El General Estaban Huertas fue destituido y se ordenó la disolución del ejército, acciones que se ejecutaron el 18 y 20 de noviembre de 1904, haciendo así posible el retorno de la tranquilidad al país.

El 2 de julio de 1908 se realizaron las elecciones presidenciales y el candidato conservador, Don José Domingo de Obaldía, sin oposición, ganó la presidencia.  Gobernó desde el 1 de octubre de 1908 hasta el 1 de marzo de 1910, cuando lo sorprendió la muerte.  Para este período fueron escogidos por la Asamblea Nacional de Diputados por dos años, de conformidad con la Carta Magna, Don José Agustín Arango, como Primer Designado y Dr. Carlos A. Mendoza como Segundo Designado.  Al fallecer el Presidente titular, Don José Domingo de Obaldía, fue reemplazado el Segundo Designado, Dr. Carlos A. Mendoza, debido a que el Primer Designado, Don José Agustín Arango Remón, había fallecido el 10 de mayo de 1909.  El gobierno del Dr. Carlos A Mendoza fue de sólo siete meses.  Mendoza no resultó una figura grata a los Estados Unidos.  Pretendió buscar la reelección, pero muchos impedimentos, tanto personales como políticos, lo obligaron a retirar su candidatura.  Posteriormente surgieron las figuras liberales del Dr. Belisario Porras Barahona y la del Dr. Pablo Arosemena Alba para sustituir al Dr. Carlos A. Mendoza.

Los mencionados candidatos liberales se pusieron de acuerdo y el Dr. Porras rehusó la candidatura a favor del Dr. Arosemena, a cambio de que sería nombrado Ministro en Estados Unidos, lo que se cumplió.  En vista del acuerdo señalado, la Asamblea Nacional de Diputados eligió al Dr. Pablo Arosemena Alba para finalizar hasta 1912 el período restante luego del fallecimiento de Don José Domingo de Obaldía y la renuncia del Dr. Carlos A. Mendoza.  Por ende, la Asamblea Nacional eligió designados a tres respetados liberales:   Dr. Pablo Arosemena Alba, Federico Boyd López y Rodolfo Chiari Robles.  El Primer Designado, Dr. Pablo Arosemena Alba, en ese momento era el Ministro de Panamá en Chile, por ende se encargó provisionalmente de la presidencia, por unos días, el Segundo Designado, Federico Augusto Boyd López.  Al regreso al país del Dr. Pablo Arosemena Alba, 5 de octubre de 1910, inmediatamente asumió el cargo de la presidencia en su calidad de Primer Designado.  En su discurso de toma de posesión, el Dr. Arosemena Alba declaró que su administración no tendría candidato oficial y posteriormente señaló que por ningún motivo sería candidato para la presidencia en 1912, año en que se cumplía el período presidencial del difunto Presidente titular Don José Domingo de Obaldía.  Sin embargo, aproximadamente en Abril de 1911, Arosemena Alba comenzó a demostrar sus aspiraciones presidenciales para el torneo electoral a celebrarse en 1912, inclusive manifestándole al Presidente republicano estadounidense William Howard Taft sus intenciones presidenciales, al señalarle que contaba con el respaldo de los liberales y conservadores con el compromiso de seleccionar a un conservador como candidato a Designado (Vicepresidente).

Luego el Dr. Pablo Arosemena Alba solicitó licencia y se separó de la presidencia, correspondiéndole a Don Federico Boyd López encargarse, más declinó a favor del Tercer Designado, Don Rodolfo Chiari Robles.  Hay que recordar que anteriormente había un compromiso entre el Dr. Arosemena Alba con el Dr. Porras Barahona, que, al no honrarse, originó la división del Partido Liberal.  El Directorio Nacional del Partido Liberal no estuvo de acuerdo con su candidatura presidencial.  De allí surgió el Partido Unión Patriótica, que postuló a Don Pedro A. Díaz, quien era el Contralor General y Presidente del Club Liberal Istmeño.  Diaz fue respaldado por el Presidente Dr. Pablo Arosemena Alba y un sector del Partido Conservador. 

Es importante hacer memoria de que la amistad del Dr. Arosemena Alba con el Dr. Porras Barahona venía desde los tiempos en que la Corte Suprema de Justicia, en su fallo del 15 de noviembre de 1905, suspendió la ciudadanía del Dr. Belisario Porras, fallo que llevó a la indignación de muchos panameños, entre ellos la plana mayor del liberalismo panameño, entre otros el famoso tribuno y elocuente parlamentario Dr. Pablo Arosemena Alba, quien se solidarizó y aclamó al Dr. Belisario Porras Barahona en una manifestación que se celebró en el Parque de Santa Ana el día 19 de noviembre de 1905.  Luego, la Convención Nacional del Partido Liberal postuló el 12 de febrero, en Aguadulce, al Dr. Belisario Porras Barahona.  El Dr.  Pablo Arosemena Alba renunció a sus aspiraciones presidenciales y se reintegró a la Presidencia de la República.  Durante su mandato hizo gestiones para establecer relaciones diplomáticas con Colombia a fines de 1910.  Envió al Dr. Carlos A. Mendoza sin resultados positivos.}

Durante la presidencia del Dr. Arosemena Alba, el istmo de Panamá recibió la visita del Presidente estadounidense William Howard Taft, quien aprovecho para negar una noticia publicada en los Estados Unidos, que decía que su país anexaría a Panamá porque era importante para la apertura del canal al comercio mundial.  El presidente panameño ofreció al Presidente Taft un banquete el 16 de noviembre, donde se comprometió a actuar como un Magistrado imparcial en las elecciones de 1912.  Al principio, el gobierno de Arosemena pretendió ordenar la situación de las finanzas públicas del país.  No obstante y a pesar de sus buenas intenciones, su administración fue tímida para enmendar las finanzas, lo que originó críticas a su administración.  Durante su mandato de dos años llegó a finalizar la construcción del Instituto Nacional, obra iniciada por Don José Domingo de Obaldía, y le otorgó al Banco Nacional la potestad de emitir el papel moneda conocido como el Balboa.

Después de una campaña electoral violenta y con hechos de sangre, con los ánimos enardecidos y con intenciones de adulterar el resultado de los comicios para beneficiar la candidatura oficial de Pedro Díaz de Obaldía, las elecciones se celebraron el 14 de julio de 1912 y su ganador fue el Dr. Belisario Porras Barahona por amplio margen.  El Dr. Porras fue proclamado como Presidente de la República el día 2 de agosto de 1912 por el voto unánime de la Junta de Electores.  Seguidamente Porras tomó posesión como Presidente el día 1 de octubre de 1912.  Prácticamente retirado de la política, el Dr. Pablo Arosemena Alba se dedicó a la vida privada con el cargo de Abogado de la Compañía del Ferrocarril de Panamá.  Fue Presidente Interino de Panamá desde el 5 de octubre de 1910 al 1 de octubre de 1912.  Fue elegido del 20 de febrero de 1904 como Primer Designado a la Presidencia de la República en la Convención Nacional Constituyente por dos años que finalizaron el 30 de septiembre de 1906.  También se desempeñó como Presidente del Estado Federal de Panamá en 1875 y en 1885.

Este connotado liberal, abogado, historiador y político panameño falleció el 29 de agosto de 1920 a los 83 años, fue nuestro quinto Presidente de la República, y ganó un sólido prestigio nacional e internacional como jurisconsulto.  Su trayectoria en el servicio público fue especialmente positiva y es justo rememorar su vida y trayectoria como uno de nuestros primeros presidentes y el legado que nos dejó.




Algunos recuerdos nefastos de nuestros procesos electorales

procesos electorales

Cuando uno analiza las elecciones populares que hemos realizado en toda nuestra historia política, éstas sellan en nuestra mente imágenes imborrables que dejan mucho que desear y revelan una incultura política de sectores de nuestra población y de nuestra clase política.

A partir de la toma de posesión del Primer Presidente de la República, el conservador Dr. Manuel Amador Guerrero, se inició la pugna entre los dos partidos tradicionales, el Liberal y el Conservador, para controlar el poder político de la incipiente república. 

En 1906 se realizaron las primeras elecciones para escoger concejales, caracterizándose esta elección por ser violenta, donde hubo presencia norteamericana, que dejó un saldo de tres (3) muertos, 30 heridos y muchos liberales arrestados.  Esas elecciones de 1906 no brillaron por su honestidad y el Partido Liberal presentó cargos contra la pureza del sufragio. 

Igual situación a la anterior surgió en 1908 para elegir en las urnas al Presidente de la  República.  Esta práctica democrática que creaba exaltación política, volvió a levantar el temor de una posible revolución y, según algunos, se hacía necesaria la intervención estadounidense.  Al declinar Ricardo Arias su candidatura presidencial, el candidato conservador José Domingo de Obaldía, continuó en la campaña y ganó sin oposición alguna.

En el torneo electoral de 1912 el Partido Liberal se dividió.  Por un lado la gobiernista Unión Patriótica, postuló al Don Pedro A. Díaz y por el otro la Convención Liberal favoreció al  Dr. Belisario Porras, originando un enfrentamiento interno con acusaciones mutuas de malos manejos entre otros.  La Unión Patriótica decidió no participar en esas elecciones, quejándose de la falta de imparcialidad de los supervisores estadounidenses.  Así, el Dr. Belisario Porras, como candidato único, asumió la Presidencia de la República.

En el proceso electoral de 1916 el Dr. Belisario Porras, Presidente de la República, respaldó a Ramón Maximiliano Valdés, en oposición a Rodolfo Chiari Robles, quien fue postulado por el Directorio Nacional del Partido Liberal.  Esta campaña se desarrolló en un ambiente violento, las presiones políticas subieron en forma alarmante, con acusaciones de fraude, de atraco al erario público, descréditos de todo tipo, trayendo la consiguiente inestabilidad y finalizando con la abstención de los partidarios de Rodolfo Chiari Robles, dejando el camino expedito al ungido presidencial del Presidente Porras Barahona.  El Dr. Ramón Maximiliano Valdés, como candidato único, se posesionó como primer mandatario el 1 de octubre de 1916.

Las siguientes elecciones generales de Panamá se realizaron el 2 de agosto de 1920.  Fueron las primeras elecciones donde se eligió al Presidente de la República por votación directa.  En todas las anteriores se elegía al Presidente de la República por votación indirecta, mediante electores.  En este torneo electoral se enfrentaron los Doctores Belisario Porras Barahona y Ciro Luis Urriola.  La Liga Nacional Porrista, coalición que formó el candidato presidencial Belisario Porras, triunfó holgadamente frente a la facción disidente liberal, cuyo candidato era el Dr. Ciro Luis Urriola.  En este torneo electoral los partidarios “Urriolistas” en gran parte se abstuvieron de ir a las urnas por considerar que las elecciones sería una farsa.  Porras tomó posesión como mandatario de la nación el 1 de octubre de 1920.  No pocos consideran que con el Dr. Belisario Porras se inició el llamado populismo en todo el interior del país.  Esto, según algunos, trajo la  descomposición electorera con la compra de votos y el fraude electoral.

El martes, 2 de septiembre de 1924, se celebró la quinta elección general panameña desde nuestra independencia de Colombia.  Ambos candidatos presidenciales fueron liberales,  Rodolfo Chiari Robles quien derrotó al General Manuel Quintero Villarreal, ganando el primero por aplastante margen.  De acuerdo con los medios de comunicación, estas elecciones fueron bastante ordenadas.  Posteriormente, sin embargo, algunos pocos señalaron que la elección había sido fraudulenta como consecuencia de los denominados “paquetazos” o relleno de urnas con votos fantasmas.  Chiari Robles gobernó el país para el período 1924-1928.

Los candidatos de las elecciones generales de 1928 fueron el representante del Partido Liberal, Ing. Florencio Harmodio Arosemena de 52 años de edad, quien había estudiado en las mejores universidades de Alemania y Suiza y, respaldado por la Coalición Nacional Porrista, el Dr. Jorge Boyd, de 42 años, casado con Elizabeth Bolling, quien era sobrina del expresidente de Estados Unidos, el Demócrata Woodrow Wilson.  El candidato Arosemena era favorecido por el Presidente Rodolfo Chiari Robles y Boyd por el Dr. Belisario Porras Barahona.  El Dr. Porras inició, a través del diario El Heraldo, una campaña de desprestigio contra el gobierno Chiari.  Fueron ataques de toda índole, desde acusaciones de dictador, malversador de fondos, administración ineficaz y otros desafortunados calificativos que le endilgaba al Presidente Chiari.  Como consecuencia de esto el Dr. Porras fue expulsado del Partido Liberal, sin embargo él procedió a constituir la Coalición Nacional Porrista.  Porras acusó al gobierno de usar fondos públicos para la campaña, de intimidar a sus seguidores y aterrorizar a los campesinos del país.  Por su parte, Rodolfo Chiari, quien respaldaba a Florencio Harmodio Arosemena, acusó a Porras y su ungido Boyd de traicionar el orgullo patrio al solicitar la intervención de los estadounidenses en las elecciones, petición que le fue negada por el gobierno estadounidense.  Dos días antes de las elecciones el candidato Jorge Boyd se retiró de la contienda electoral frente a los atropellos que realizaban los seguidores del candidato gubernamental Florencio Harmodio Arosemena.  Como era de esperarse, el torneo electoral aludido lo ganó Florencio Harmodio Arosemena.  Casos de elecciones como esta acumulaban por años prácticas políticas deplorables resultante de comportamientos despistados y desastrosos.

En la campaña electoral del Año 1932 ganó el Dr. Harmodio Arias Madrid frente a su opositor Francisco Arias Paredes.  Para estas fechas surgía el fenómeno político del llamado “cacique”, personaje nefasto que trabajaba como un árbitro regional de la vida política del país, a base de amenazas y presiones.  El cacique operaba en las oficinas públicas y garantizaba el reclutamiento forzoso de los empleados públicos; inclusive cobraba cuotas políticas a los empleados bajo la amenaza de quitarles sus empleos; se dedicaba también a la compra de votos.  Este personaje nefasto de nuestra política garantizaba el transporte de los votantes a las mesas de votación.  No debemos olvidar su presencia ya que ésta se alargó por muchos años en nuestra población nacional, al punto que algunos de ellos llegaron a ocupar escaños en la Asamblea Nacional de Diputados.  Es importante recordar que en estas campañas eleccionarias se perfeccionó la cédula de identidad personal como documento permanente.   El Dr. Harmodio Arias Madrid obtuvo un  triunfo limpio contra su adversario Francisco Arias Paredes, no obstante hubo denuncias de irregularidades como la expedición de cédulas duplicadas.

En las elecciones siguientes, en Junio de 1936, el Dr. Juan Demóstenes Arosemena, candidato del oficialismo y de la Coalición Revolucionaria Nacional, obtiene el  triunfo electoral contra Don Domingo Díaz Arosemena del Frente Popular.  Fue evidente cómo el gobierno de turno utilizó la maquinaria oficial para respaldar al Dr. Juan Demóstenes Arosemena.  La campaña política se caracterizó por grandes tensiones e irregularidades y por evidencia de fraude, cuyos comicios pasarán a la historia relacionados al “PAQUETAZO DE VERAGUAS”, que fue denunciado como “una monstruosa manipulación de las actas” a favor del candidato gubernamental.  Fue un  torneo electoral a base de fraudes y atropellos que dejaron muchos resentimientos.

Las siguientes elecciones generales panameñas de 1940, entre el candidato del gobierno, Dr. Arnulfo Arias Madrid, apoyado por los partidos coaligados y por la oposición, el Dr. Ricardo J. Alfaro, conllevaron las malas prácticas de nuestra política criolla.  Se acentuaron los atropellos por la policía, el uso de los recursos del estado, denuncias de fraude y un ambiente sumamente caldeado.  El día 26 de mayo de 1940, Ricardo J. Alfaro decidió retirar su candidatura presidencial por considerar que carecía de garantías suficientes para participar en unas elecciones honestas.  El día 1 de octubre de 1940 tomó posesión de la Presidencia de la República el Dr. Arnulfo Arias Madrid. 

Después de la Elección de Constituyentes de 1945, que produjo la promulgación de la Tercera Constitución Nacional de 1946, se realizan las siguientes elecciones generales el 9 de mayo de 1948, en la que participaron Don Domingo Díaz Arosemena (Alianza Unificación Liberal), Dr, Arnulfo Arias Madrid (PRA) y otros tres candidatos presidenciales sin posibilidad de triunfo.  La victoria electoral se le reconoció al candidato del gobierno, Don Domingo Díaz Arosemena, luego de unas elecciones caracterizadas por diversidad de ilegalidades de lado y lado, entre ellas enfrentamientos entre bandas paramilitares.  En estas elecciones hubo destrucción de urnas y votos, depósito de votos falsos en urnas, elaboración de actas en mesas de votación inexistentes, es decir, se inventaron nuevos y sofisticadas formas de violar los resultados del voto electoral, en un ambiente de mucha hostilidad, enfrentamientos violentos entre pandillas paramilitares tanto del gobierno como de la oposición, que incluyó la participación de la Policía Nacional.  En este período presidencial hubo reconteo de votos presidenciales y cinco presidentes de la república en un cuatrienio, 1948-1952, en lo que en mi opinión fue el período presidencial más convulsionado de nuestra historia política.

Se estableció que las siguientes elecciones generales se realizarían el 11 de mayo de 1952.  En este torneo electoral compitieron el ExJefe de la Policía Nacional, Coronel José Antonio Remón Cantera, por la oposición Don Roberto Francisco Chiari Remón –apoyado por la Alianza Civilista- y hubo un tercer candidato, Pedro Moreno Correa, del Partido  Conservador, sin ninguna posibilidad de triunfo.  Esta campaña fue violenta para algunos y se hicieron acusaciones de corrupción contra la Policía Nacional.  También hubo compra de votos e irregularidades en las mesas de votación.  Actas en la que el número de votos escrutados sobrepasaba la lista de votantes, utilización de los recursos del estado apoyando al candidato del oficialismo, personas que votaron varias veces, la adulteración de Actas Electorales son ejemplos de actos cometidos.  El 1 de junio de 1952  Remón Cantera fue proclamado triunfador de las elecciones realizadas el 11 de mayo y tomó posesión como Presidente de la República el 1 de octubre de 1952.  Fue el primer militar que llegaba a ocupar la presidencia durante el período republicano y el primer presidente graduado en el Instituto Nacional de Panamá.  Estas elecciones dejaron como recuerdo una huella difícil de olvidar por haber sido influenciadas en forma desvergonzada, institucionalizando el clientelismo con el aparato gubernamental estableciendo el trueque de prebendas y bienes materiales por votos.

El siguiente torneo electoral fue programado para el 13 de mayo de 1956 entre Ernesto de la Guardia, Jr., apoyado por el oficialismo con la Coalición Patriótica Nacional, y su opositor Víctor Florencio Goytía, respaldado por el Partido Liberal.  Para la mayoría de las personas, las elecciones generales fueron tranquilas, no obstante la oposición liderada por Goytía pidió que se anulara el proceso en razón de un fraude que involucraba aproximadamente 100 mil votos.  Por su parte el candidato gubernamental De la Guardia reconoció en parte que se había dado irregularidades en el conteo, pero reafirmó que no era un número suficiente para alterar el resultado.  El triunfador definitivo fue el candidato Ernesto de la Guardia, Jr., quien tomó posesión el 1 de octubre de 1956 y el período de su mandato fue uno de los más conflictivos.  Se dieron protestas estudiantiles, levantamiento de grupos armados entre sus adversarios políticos, con resultados muy dolorosos y desafortunados que opacaron las buenas intenciones del Presidente de la Guardia.  Hay que destacar que durante el mandato del Presidente de la Guardia éste debió sufrir las presiones de los medios de comunicación adversos, que lo atacaron todos los días de manera implacable.  No obstante, el Presidente de la Guardia fue un hombre respetuoso de la libre expresión.  Por su parte, la Asamblea Nacional de Diputados quedó controlada por el oficialismo, con un total de 42 diputados aliados y 10 en oposición. 

Los próximos comicios electorales se realizaron el 10 de mayo de 1960, a los que concurrieron por la Unión Nacional de Oposición (UNO) Roberto Francisco Chiari Remón, por el gobierno y la Coalición Patriótica Nacional Ricardo Arias Espinoza y por la Alianza Popular Víctor Florencio Goytía en una tercera fuerza que no tenía la menor opción de triunfo.  Dicho torneo electoral se desarrolló en forma pacífica y logró la victoria electoral el opositor Roberto Francisco Chiari.  El oficialismo representado por la Coalición Patriótica Nacional se había desgastado con los años y acusaciones en su contra, entre ellas la injerencia creciente de la Guardia Nacional sobre la autoridad civil, COMENTARIAN sobre el magnicidio del Presidente Remón.  También tuvo mucha importancia la promesa que los liberales hicieron a los panameñistas, en el sentido de que, al alcanzar la victoria los liberales, se le devolverían los derechos políticos al Dr. Arnulfo Arias Madrid.  Al finalizar las elecciones, el candidato oficialista, Ricardo Manuel Arias Espinoza presentó una denuncia pública al Tribunal Electoral señalando diversas irregularidades en las mesas de votación de San Blas y en la Provincia de Veraguas.  Posteriormente el Tribunal Electoral declaró improcedente dicha denuncia.  Según lo acordado, durante la primera legislatura de la Asamblea Nacional de Diputados de la Administración Chiari, se rehabilitaron los derechos políticos al Dr. Arnulfo Arias Madrid.

Las siguientes elecciones generales se realizaron el 10 de mayo de 1964.  Los candidatos presidenciales con mayor opción de triunfo eran Marco Aurelio Robles, apoyado por ocho partidos políticos; el Dr. Arnulfo Arias Madrid, apoyado por su Partido Panameñista, individualmente el más grande del país; Juan de Arco Galindo, respaldado por seis partidos políticos; y otros cuarto candidatos, sin posibilidades de triunfo, José Antonio Molino, Florencio Harris, Norberto Navarro y José de la Rosa Castillo.  En estas elecciones, desde el inicio mismo del conteo de los votos, el partido del Dr. Arnulfo Arias Madrid empieza a hacer acusaciones de fraude, sin cambiar de accionar hasta el final del conteo.  No obstante, se favoreció a Marcos Aurelio Robles con el triunfo electoral, convirtiéndose así en el 34avo Presidente de la República de Panamá, asumiendo el cargo el 1 de octubre de 1964.  Robles obtuvo 134,627 votos, frente a 123,186 sufragios para el Arnulfo Arias, es decir hubo una diferencia de 10,953 votos a favor de Robles.  Durante su mandato, el Presidente Robles fue juzgado por la Asamblea Nacional de Diputados, declarándolo culpable y fue destituido el 24 de marzo de 1968.  Posteriormente, el 5 de abril de 1968, la Corte Suprema de Justicia invalidó el juicio contra el Presidente Robles.  Así, el Presidente Robles terminó su período presidencial el 1 de octubre de 1968.

Las siguientes elecciones se celebraron el 5 de mayo de 1968.  Los candidatos presidenciales fueron el Ing. David Samudio Avila, por el gobierno, y el Dr. Arnulfo Arias Madrid por la oposición.  Hubo una tercera candidatura sin ninguna posibilidad de triunfo del Dr. González Revilla de la Democracia Cristiana.  En estos comicios hubo acusaciones de fraude, riñas callejeras, conspiraciones de cuartel por algunos oficiales jóvenes para indirectamente participar en actividades electorales.  Participaron grupos de choque, los llamados “Pie de Guerra” liberales y por los panameñistas los denominados “Boinas Negras”.  Antes y después de la elecciones, estas dos agrupaciones escenificaron agresivos enfrentamientos con saldo de muertos y heridos.  Incidentes violentos ocurrieron en el café Boulevard Balboa, en el Parque Porras, con asesinatos y disparos en el periódico oficialista El Mundo, donde asesinaron a un chofer de un ministro de estado y hubo asesinatos de algunos agentes de la Policía Nacional.  Hubo renuncias de miembros de la Junta Nacional de Escrutinios como consecuencia de amenazas contras sus familias e igualmente hubo amenazas a los miembros del Tribunal Electoral debido a las pugnas de los partidos políticos, a fin de poner a sus allegados en esos puestos claves o importantes.  Finalmente, después de un recuento que demoró en terminar, el Dr. Arnulfo Arias Madrid fue declarado vencedor el 30 de mayo de 1968 por un margen de 41,545 votos sobre el Ing. David Samudio Avila.  Al tomar posesión como Presidente de la República, el Dr. Arnulfo Arias realizó una reunión con la Guardia Nacional en que pactaron que el Jefe de la Guardia Nacional se jubilaría y se respetaría el escalafón militar de la entidad.  El nuevo gobierno de Arias trató de falsear el resultado de varias diputaciones contrarias; la poca reacción de la población a estas acciones demostró la decadencia moral, cívica y política a que había llegado la sociedad panameña a fines de la década de los Años 1960.  El día 11 de octubre de 1968 la Guardia Nacional derrocó por tercera vez al Presidente Arnulfo Arias Madrid y Panamá tuvo una dictadura militar por 21 años, ejerciendo directa e indirectamente el control político, económico y social del país. 

Poco menos de 21 años más tarde, el 20 de diciembre de 1989, el ejército estadounidense invadió a Panamá y Guillermo Endara tomó posesión como Presidente de la República, como consecuencia de haber sido el verdadero triunfador de las elecciones que se celebraron el 7 de mayo de 1989, contra el candidato respaldado por los militares y el gobierno de turno, Carlos Duque Jaén.  Frente al triunfo arrasador de la oposición abanderada por Endara, el régimen anuló las elecciones. 

Al hacer esta recapitulación de los procesos eleccionarios anteriores de la invasión norteamericana del 20 de diciembre de 1989, nos demuestra el deficiente sistema políticos en gran parte dirigido por personas inmorales, sin valores éticos, salvo pequeñas excepciones.  En todos esos procesos eleccionarios pudimos observar la incultura política del pueblo panameño.  Se dieron casos insólitos como aquellos cabecillas políticos que buscaban a sus futuros votantes recogiéndolos en los campos y luego trasladándolos del mismo modo en que se trasladan reses hacia el matadero, para después encerrarlos en lugares de los cuales no podían salir sino después de haber depositado su voto.  Al cumplirse la votación, trasladaban a los votantes de nuevo a su refugio original y después de varias horas los conducían a sus respectivos campos.  Ciertamente un espectáculo desmoralizador y vergonzoso.

Las disputas políticas causaban profundas divisiones entre familias enteras de un bando y del otro, al punto que por mucho tiempo no se dirigían la palabra, mucho menos se saludaban.  Era muy frecuente la compra de votos; ron y seco con la entrega de la cédula de identidad personal.  No pocos periodistas fueron amenazados y fuertemente golpeados como consecuencia de las pasiones políticas.  Actos de vandalismo contra las sedes de los partidos políticos.  Los nefastos grupos de choque de grupos políticos que se disputaban el poder.  Los medios de comunicación, tanto televisión como periódicos y emisoras de radio con inclinación hacia uno de los lados, eran amenazados por el grupo contrario.  Los ataques contra la honra y reputación entre los candidatos de elección popular en pugna y adversarios políticos que llegó a situaciones alarmantes.  La inapropiada participación directa e indirecta de la Guardia Nacional favorecía al candidato oficialista en las elecciones.  Las numerosas veces que el escrutinio en ciertas mesas de votación fue interrumpido debido a disparos entre los grupos en pugna.  Muchas urnas de votos fueron robadas y posteriormente fueron devueltas pero alteradas.  Intimidación de alcaldes y gobernadoras de provincias hacia la población, para favorecer al candidato gubernamental.  Todos estos hechos nefastos y recordados y otros más de nuestra historia política, nos debe llevar a la reflexión como una época de antaño pasada que jamás debe pasar en el presente y futuro de nuestra nación. 

Nuestra democracia y el estado de derecho se fortalecerán en la misma medida en la que los ciudadanos anhelemos y decidamos defenderla como un legado para las futuras generaciones.  Si bien es cierto que después de la invasión estadounidense de 1989 nuestros procesos eleccionarios se han mejorado considerablemente con un renovado respeto a la voluntad mayoritaria de escoger al candidato verdaderamente triunfador.  No debemos claudicar en seguir mejorándola porque así como existimos los que defendemos la democracia e igual subsisten aquellos que desean destruirla.




Peculiaridades del Fallo White

Fallo White

En la época colonial, la frontera entre Panamá y Costa Rica nunca estuvo bien definida, lo cual originó una dificultad por resolver.  El Istmo de Panamá se independizó de España en 1821 y voluntariamente determinó unirse a la Gran Colombia, entre otras razones por nuestro pequeño territorio, insuficiente población, sin ejército para mantener la causa independentista y nuestra gran admiración por el Libertador Simón Bolívar y su liderazgo.  Esta unión voluntaria trasladó a la Gran Colombia las disputas fronterizas con Costa Rica.  A partir de 1821 se produjeron tratados limítrofes en 1856, 1865 y 1873, ninguno de los cuales contó con el aval de ambos gobiernos.

En 1880 Colombia se apropió del área de Cocales de Burica y el 25 de diciembre de 1880 tanto Costa Rica como Colombia resolvieron someter esta demarcación limítrofe al arbitraje del Rey Alfonso XII de España, apodado “el Pacificador”.  Este arbitraje no tuvo éxito ya que el Rey  murió prematuramente de tuberculosis a los 27 años y el convenio generado fue ignorado por Colombia.

El 4 de noviembre de 1896, tanto Colombia como Costa Rica seleccionaron para arbitraje al Presidente de la República de Francia, Francois Felix Faure, quien falleció el 16 de febrero de 1899 y fue su sucesor el Presidente Emile Francois Loubet Nicolet.  El 11 de septiembre de 1900 el Presidente Loubet determinó la sentencia arbitral en Rambouillet, Francia, acción mejor conocida como el “Fallo Loubet”.  Esta sentencia arbitral no fue aceptada por Costa Rica ya que menoscababa sus intereses y concedía a Colombia territorio adicional que no estaba en disputa, en especial la cuenca del Río Sixaola.

Al independizarse Panamá de Colombia en 1903, asume completamente la responsabilidad del problema limítrofe.  Costa Rica exigía un estudio del Laudo Loubet.  Tras la fracasada ejecución del Laudo Loubet, Panamá y Costa Rica buscaron una salida negociada a las dificultades que se daban en su frontera común incluyendo presiones que provenían de las compañías bananeras estadounidenses.  De ahí que en 1904, Costa Rica acredita una delegación a cargo de su canciller Leonidas Pacheco para entablar conversaciones con nuestro país y por Panamá se designa a Don Santiago de la Guardia.  El 6 de marzo de 1905 ambos firmaron un convenio que establecía una línea fronteriza intermedia entre las pretensiones de ambos países, que recogía gran parte del dictamen del Fallo Loubet.  Este convenio fue rechazado por el Congreso de Costa Rica en 1907, mientras que Panamá lo aprobó el 26 de enero del mismo año.

Con el objetivo de solucionar las diferencias suscitadas en torno a la interpretación del Fallo Loubet del Año 1900, el 17 de enero de 1910 se realizó en la ciudad de Washington, D.C., la denominada Convención Anderson-Porras, suscrita por los Ministros Plenipotenciarios de Costa Rica, Luis Anderson Morúa, y de Panamá, Belisario Porras Barahona.  En cumplimiento de la Convención Anderson-Porras, las partes aceptaron el arbitraje e interpretación del Laudo Loubet por parte del Presidente de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos de América, Edward White.  El 12 de septiembre de 1914 se dicta el Fallo White, concediendo a Costa Rica el disputado Valle de Talamanca o Sixaola.  Panamá se mostró insatisfecho con la resolución ya que perdió una sección apreciable de costa marina.  La República de Panamá impugnó el dictamen en forma rotunda, aduciendo para ello que el Sr. Edward White se había excedido de las facultades que le habían sido conferidas.

No podemos dejar a un lado que detrás de la controversia limítrofe entre Panamá y Costa Rica estaba la conveniencia de las compañías estadounidenses United Fruit Company y la American Banana Company, recordando que inmediatamente después de nuestra independencia de Colombia, éstas se pusieron a disposición de ambos países con el fin de arbritar en cuanto a las diferentes interpretaciones que tanto Panamá como Costa Rica daban al Laudo Loubet.  Si bien es cierto que tanto Panamá como Costa Rica quisieron al principio solucionar las discrepancias solamente entre ambos países, la verdad es que al malograrse esa intención se incrementó el apremio del gobierno norteamericano, para al final imponer el arbitraje estadounidense.

El Fallo White de 12 de septiembre de 1914 no fue aceptado por el gobierno panameño, encabezado por el Presidente de la República Belisario Porras Barahona, a pesar de que era evidente que el gobierno estadounidense presionaba para que se aplicara dicho fallo.  El inicio de la primera guerra mundial el 28 de julio de 1914, que finalizó en Noviembre de 1918 y en la que los Estados Unidos fue un importante protagonista, mantuvo el estado en que las cosas estaban.

Panamá consideraba que el Fallo White había extralimitado los poderes que se les había dado por la Convención Porras-Anderson, por lo tanto no se ajustaban al derecho internacional y por ende Panamá no estaba constreñida a acatar un fallo que a todas luces era jurídicamente absurdo para solucionar el conflicto sobre límites entre las dos naciones.  Por su parte, la Asamblea Nacional de Diputados de Panamá aprobó una resolución que declaraba inaceptable el Fallo White y exhortaba al Ejecutivo a defender la integridad nacional, brindándole toda la colaboración requerida.  También, el gobierno panameño, en vista de que sus demandas ante el gobierno estadounidense eran inútiles, resolvieron enviar varias misiones a países de América del Sur con el objetivo de exponer la arbitrariedad que se pretendía realizar contra nuestro país a través del Fallo White.  Al Brasil se mandó una delegación dirigida por Don Antonio Burgos; a la República de Chile una delegación encabezada por el Dr. Octavio Méndez Pereira; otra a la Nación Argentina con el Dr. Harmodio Arias Madrid al frente; y otra marchó al Perú, al frente de la cual fue el Dr. Eduardo Chiari.  Todos connotados panameños con prestancia intelectual y con gran experiencia.  Como resultado de dichas gestiones, los gobiernos de los países visitados hicieron un llamado a Washington a no utilizar medios violentos contra Panamá, además indicando que las naciones latinoamericanas resolverían ellas mismas sus problemas, e hicieron un llamado a no imponer el sistema de arbitraje en el mundo mediante el uso de la fuerza.

El 2 de julio de 1915 el General Santiago de la Guardia, Ministro de Panamá en San José, Costa Rica, mantuvo una conversación formal con el Presidente de Costa Rica en la que el primero propuso un arreglo entre las partes a fin de evitar una posible fricción entre ambos países.  El mandatario costarricense indicó que por parte de ellos no modificarían nada de la sentencia arbitral dictada por el Chief Justice White de los Estados Unidos, agregando que el gobierno estadounidense les había señalado que dicho fallo sería cumplido.  Así, a pesar de la intención de negociación directa y de dos arbitrajes internacionales entre las partes, tanto Costa Rica como Panamá, de acuerdo a sus intereses y puntos de vista, establecieron su propio límite provisional, dejando de resolver su conflicto limítrofe, situación que se mantuvo por muchos años hasta el inicio de la denominada Guerra de Coto.

El 20 de febrero de 1921, Julio Acosta García, Presidente de Costa Rica, y su gabinete determinaron “atentatoria contra la soberanía de Costa Rica la ocupación por Panamá de la región oeste y al norte de la línea fronteriza entre ambas repúblicas”, fundamentándose ellos en los arbitrajes anteriormente mencionados.  Así inicia el llamado Conflicto de Coto que se desarrolló entre el 21 de febrero y el 5 de marzo de 1921.  Una fuerza expedicionaria ocupó en nombre de la República de Costa Rica la localidad de Pueblo Nuevo de Coto, un caserío en el Distrito de Alanje, en la provincia panameña de Chiriquí y enarboló allí la bandera costarricense.  Dicho acto se entendió como una invasión al territorio panameño.  Esto originó una reacción de la fuerza panameña, que en unos días lograron revertir y rechazar las acciones de los ticos en la zona.  Este hecho exaltó el nacionalismo en ambos países.  Como consecuencia de la derrota, Costa Rica invadió por la costa atlántica de la población de Guabito y, con el apoyo de la norteamericana United Fruit Company, también tomaron el puerto de Almirante sin mayor resistencia ya que no había presencia militar panameña en el área pues dicho territorio no era objeto de controversia.

Los estadounidenses pidieron a las dos naciones la supresión de las hostilidades, el retiro de los costarricenses de Bocas del Toro y exigió a los panameños retirar sus fuerzas de Coto y reconocer el Fallo White de 1914.  Hubo intimidación y medidas de fuerza por parte de los norteamericanos con el objetivo de cesar la contienda entre ambos países.  La presión de los Estados Unidos tomó la forma de un ultimátum proferido por el Secretario de Estado a Panamá, en defensa de los intereses de la compañía norteamericana dedicada al comercio de bananos.  Así, Panamá se vio obligada a aceptar la cesión de la zona de Coto a pesar de haber ganado la guerra en el aspecto bélico y a pesar de que la población que vivía en esa área era en su totalidad panameña.

No obstante lo anterior, la situación no quedó totalmente resuelta.  Posteriormente los problemas limítrofes se superaron definitivamente con el Tratado Echardi-Fernández, también conocido como el Tratado Arias-Calderón Guardia, convenio de límites terrestres entre Costa Rica y Panamá, firmado el 1 de mayo de 1941 en la ciudad de San José, por el Ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica Alberto Echardi Monero y el Embajador de Panamá en Costa Rica, Ezquiel Fernández Jaén, durante los gobiernos de Rafael Angel Calderón de Costa Rica y del Dr. Arnulfo Arias Madrid de Panamá, poniendo fin a un diferendo de más de 100 años.

Finalmente, el 18 de septiembre de 1944, los cancilleres de Panamá y Costa Rica firmaron el protocolo que puso fin al problema limítrofe de vieja data entre ambas naciones.  Por acuerdo de ambas partes una delegación del gobierno chileno sirvió de árbitro en la demarcación definitiva de la frontera, constituyendo dicho acto un ejemplo de paz y concordia entre los pueblos y sus futuras generaciones al resolver con nobleza sus disputas y comprometiéndose a convivir fraternalmente.




El 5 de noviembre y el futuro de la gran nación del norte

Kamala Trump

Como es del conocimiento general, las importantes sexagésimas elecciones presidenciales de los Estados Unidos de Norteamérica se realizarán el martes, 5 de noviembre de 2024.  Asimismo coinciden con las elecciones del senado en la que se eligen 33 senadores y las elecciones de los integrantes de la totalidad de la Cámara de Representantes, que son 435.

Los dos candidatos presidenciales más importantes en este torneo electoral son la Demócrata Kamala Harris, actual vicepresidente, acompañada por Tim Walz, y el expresidente Donald John Trump por el Partido Republicano y su candidato a vicepresidente, J.D. Vance.  Otros candidatos presidenciales participarán sin posibilidad de triunfo, entre ellos el Libertario, Verde y otros candidatos independientes y partidos sin mucha trascendencia.

La candidata Kamala Harris del Partido Demócrata cumple 60 años el 20 de octubre, es la actual Vicepresidenta del país y es quien, a mi criterio, representa la mejor opción entre aquellos que buscan un candidato que verdaderamente unifique al país contra, en opinión de Hillary Clinton en 2016, el expresidente “más peligroso en la historia de los Estados Unidos”.  Kamala Harris ha sido una exitosa y competente abogada, graduada en Derecho, Ciencias Políticas y Economía, con un Doctorado en Derecho en la Universidad de California.  Trabajó en la oficina del Distrito del Condado de Alameda, después en la oficina del Fiscal de Distrito de San Francisco y luego pasa a la oficina del Fiscal de la ciudad de San Francisco.  Algunos años después fue elegida Fiscal General de California y fue reelegida también en esa importante posición, combatiendo la delincuencia y el crimen organizado.  En el año 2016 fue elegida Senadora por el Estado de California en Washington, D.C., convirtiéndose en la segunda mujer afroamericana y la primera mujer de ascendencia india en servir en el Senado de los Estados Unidos.  Como senadora, abogó por el control de armas, por reformas al sistema de salud y el sistema tributario,  la legalización federal del Cannabis y la Ley Dreamers entre otras.  Como Senadora cuestionó las malas actuaciones de los funcionarios del gobierno de Trump, lo cual impulsó su perfil a nivel nacional.  En el año 2020 buscó la nominación presidencial demócrata, pero se retiró de la contienda antes de las primarias.  El 11 de agosto de 2020 el Presidente Joe Biden eliglió a Harris como su compañera de fórmula, hecho éste que vaticiné anteriormente al señalar en artículo previo que Biden “necesita ser acompañado por una vicepresidenta capaz, preparada y enfrentarse a los graves problemas que tendrá en el futuro gobierno”,  y seguí diciendo “yo sugeriría como la indicada a la aguerrida candidata primarista, exfiscal y actual Senadora por California.”  “Kamala sería una excelente vicepresidenta”, “quien tiene la autoridad moral, inteligencia y capacidad para dirigir la solución de los grandes problemas que enfrenta la nación.  Ella representa un verdadero liderazgo efectivo en beneficio del país y del mundo occidental.”  Ha sido la primera mujer en haber sido elegida como Vicepresidente de los Estados Unidos.

Kamala Harris es una mujer combativa y resuelta como lo demostró como Senadora del Estado de California.  Tiene una experiencia destacada en sus funciones en el servicio público, siendo miembro del Comité de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales, Comité Selecto de Inteligencia, Comité Judicial y el Comité de Presupuesto.  También ha sido una enérgica defensora de medidas contra el cambio climático, procesó pandillas transnacionales que traficaban en armas, drogas y seres humanos.  Apoyó reformas al sistema de justicia penal, respaldó leyes para aumentar los salarios de los trabajadores y favorece el cuidado infantil para padres que laboran, y apoya a los veteranos y familias militares.  Y algo que también es muy importante, no ha estado relacionada a actos de corrupción en toda su vida tanto privada como pública, como tampoco ha sido acusada en procesos judiciales penales ni de ninguna otra naturaleza,  Todo lo anterior hace a la Vicepresidenta y candidata Harris una aspirante a la Presidencia de los Estados Unidos honrada y competente.

Su opositor es el Expresidente de los Estados Unidos, Donald John Trump, quien en 2016 ganó las elecciones contra la demócrata Hillary Clinton por el sistema del Colegio Electoral, pero perdió por el voto popular.  Resulta inverosímil que durante la campaña de 2016 Trump criticó duramente este sistema del Colegio Electoral calificándolo, como corrupto.  El destino quiso que por este sistema, tan cuestionado no sólo por él sino por muchos, asumiera la victoria en las elecciones celebradas el martes, 8 de noviembre de 2016. 

El candidato republicano Trump es un personaje sumamente polémico.  Basta rememorar los enfrentamientos con el también republicano y excandidato presidencial Senador John McCain de Arizona, quien fue un crítico contra la gestión de Trump.  Resulta ser que el Senador McCain fue un héroe comprobado en la guerra de Vietnam.  McCain denunció los ataques de Trump a los inmigrantes y lo acusó de “azuzar a los locos” con sus opiniones.  Donald Trump puso en duda el heroísmo de McCain por haber sido capturado en el conflicto de Vietnam al señalar “Es un héroe porque fue capturado”, añadiendo “A mí me gustan las personas que no fueron capturadas”.  He ahí el descaro de quien había evadido el servicio militar con cinco aplazamientos,  teniendo el descaro de criticar a John McCain, prisionero de guerra y torturado en Vietnam durante cinco años y medio.  Debido a que John McCain era hijo de un Almirante de Marina se le ofreció ser liberado, lo cual rechazó con valentía en solidaridad con sus compañeros de guerra también prisioneros.  Héroe de guerra, decente, humilde, McCain es despreciado por un cobarde, deshonesto y soberbio individuo.

En el “Russiagate”, trama que investigaba el Fiscal Especial Robert Mueller, se relacionaba la victoria de Trump con la injerencia rusa en las elecciones del año 2016.  Basta recordar las palabras de la Presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, cuando dijo “Con usted, Señor Presidente, todos los caminos conducen a Putin”.  

En cuanto a los cuatro años de la administración Trump, su gestión careció de una buena diplomacia, con propósitos de evadir la justicia, violar acuerdos y tratados y generar conflictos con los aliados históricos de los Estados Unidos.  No olvidemos que abandonó el Acuerdo de París contra la crisis climática para favorecer las energías contaminantes.  Su presidencia se caracterizó por grandes desaciertos y debilitó la democracia.  Su pésimo manejo de la crisis sanitaria se caracterizó por sostener una táctica fracasada en el manejo de la pandemia por sus opiniones contradictorias o confusas, que ocasionaron una atmósfera de inseguridad general, incluyendo inestabilidad en el mercado de valores.

No podemos ignorar que este personaje tuvo, y mantiene al presente, una predisposición e intención obvia de crear controversias y situaciones negativas durante su gobierno.  Le fascina insultar a sus adversarios o críticos sin distingo de afiliaciones políticas.  Se refirió a los republicanos Marco Rubio como “pequeñín” y a Jeb Bush como “el debilucho”.  La lista de expresiones despectivas es amplia e incluye a periodistas, políticos, a mujeres en general al señalar que “puede hacerles cualquier cosa” a las mujeres cuando se es “una estrella”. 

Ahora este personaje aspira a ser nuevamente presidente de los Estados Unidos, a sus 78 años de edad, habiendo sido encontrado responsable del delito de abuso sexual contra la columnista E. Jean Carroll, según el veredicto de un jurado emitido en Nueva York en el marco de un juicio civil.  La Sra. Carroll acusó al veterano empresario y político de violarla en un almacén de Manhattan en 1996.  El jurado le concedió a Carroll una compensación de US$5 millones por abuso y difamación.

Antes,  ahora y siempre ha ofendido y menospreciado a sus propios compatriotas, creando un ambiente de notoria y evidente división y totalmente carente de conexión humana.  Muchos describen a este candidato presidencial como un mitómano profesional, quien ha sabido contagiar con el mismo defecto a sus hipnotizados seguidores, repitiendo en todo momento sus conocidas mentiras, como aquella de que hubo fraude en las elecciones contra Biden en el año 2020, a pesar de que todos los tribunales de justicia, sin excepción, se manifestaron totalmente en contra de sus señalamientos.  Traigo a colación un informe del respetado y conocido periódico The Washington Post que indicó que “cuenta con una base de datos para analizar, clasificar y rastrear cada información sospechosa del mandatario”, señalando en el año 2020 que el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump “ha pronunciado 16,200 declaraciones falsas y engañosas desde su llegada al poder hace tres años”.  El informe concluye que “las mentiras del presidente estadounidense han hecho que algunos senadores tachen a Trump de ´mentiroso patológico´”.

Trump fue derrotado contundentemente en las elecciones del 3 de noviembre de 2020 por más de siete millones de votos populares –la tercera mayor diferencia en la historia de ese país entre un candidato y otro.  En la historia de la gran nación del norte no ha habido caso tan vergonzoso y deplorable como el acontecido el 6 de enero de 2021, aciago momento que quedará señalado en la historia política estadounidense por representar una deshonra difícil de olvidar para ese país y para el mundo occidental, cuando una turba de seguidores y fanáticos de Trump se volcaron hacia e invadieron de manera hostil e iracunda el Capitolio en Washington, D.C., uno de los emblemas de la democracia, lo cual fue el primer asalto al Capitolio desde la guerra de civil en 1812, con el fin de impedir que los legisladores cumplieran con su obligación constitucional de certificar en el Colegio Elecoral la victoria avasalladora que había tenido Joe Biden sobre Donald Trump.  Este asalto, intento de golpe de estado, insurrección, fue premeditado según muchos, por Trump y sus cercanos allegados.  Ese fatídico día del 6 de enero de 2021, el Presidente Trump arengó a sus fanáticos, insistió en que las elecciones fueron “amañadas”, presionando a su vicepresidente, el republicano Mike Pence, para que bloqueara el proceso de certificación de los resultados electorales estatales en el Capitolio, a lo cual éste se negó, al punto que lo llamara traidor y los belicosos fanáticos de Trump hicieron llamados a que “ahorquen a Pence”.  Fue un nefasto panorama que el mundo entero observó.  Una horda de desajustados, instigados por un candidato ampliamente derrotado quien no aceptaba haber sido vencido, al punto que el congresista republicano ADAM KINZINGER dijo “Este plan parece un golpe de estado” y por su parte el mitómano y cínico expresidente Trump señaló que fue una “manifestación sin ninguna arma”, no obstante esta insubordinación dejó cinco muertos y 140 policías heridos.

El 6 de enero de 2021 Trump pretendió dar un golpe de estado al no querer reconocer la voluntad mayoritaria del pueblo estadounidense y por ello a no respetar las instituciones, la democracia y que en el estado de derecho se debe sufrir la aplicación de la ley.  Además, como si lo anterior fuera poco, en este año 2024 el expresidente Trump fue declarado culpable de los 34 cargos de falsificación de registros comerciales en su juicio criminal en New York por los pagos para silenciar a la actriz porno Stormy Daniels usando dinero de su campaña presidencial de 2016.

Otro punto importante que los estadounidense deberán tomar en cuenta, es la opinión de Donald Trump sobre la Organización del Tratado del Atlántico Norte, OTAN.  En el 2016 señaló que “la OTAN está obsoleta” pero lo cierto es que la OTAN es más importante que nunca ante la actual política expansionista rusa, como el caso de las invasiones a Ucrania, asunto de profunda preocupación para los países europeos, que no descartan correr con la misma suerte que tuvo Europa durante el régimen nazi iniciando con la invasión a Polonia en 1939 y aquella de 11 países en años posteriores, logrando Hitler el dominio de Europa.  Basta imaginar cuál sería la suerte de Ucrania y probablemente de otros países fronterizos con Rusia  si la OTAN no existiese en la actualidad.  Hoy día la OTAN cuenta con 32 miembros, se ha fortalecido al unirse oficialmente Finlandia a partir del inicio de la guerra de Ucrania y este año se unió Suecia, acabando con décadas de neutralidad internacional.  El deseo de Trump y su amigo Putin de acabar con la OTAN no es un secreto.  No pocas veces ambos lo han manifestado.  Estrecha amistad esa, entre elogios mutuos. 

Por otra parte, el apellido Trump continúa ligado a investigaciones criminales.  La Organización Trump fue declarada culpable de fraude y falsificación de registros comerciales y fue multada por US$1.6 millones.  Su Director Financiero, alto ejecutivo, fue condenado a cinco meses de cárcel. 

Para colmo, el Departamento de Justicia investiga el descubrimiento de documentos oficiales del gobierno en la mansión Mar-A-Lago de Trump, en el Estado de Florida.  Le confiscaron aproximadamente 11,000 documentos oficiales, incluidos cerca de 100 marcados como ´clasificado´, algunos de ellos con marcación de ´ultrasecreto´.  Algunos expertos opinan que esta investigación criminal también puede implicar a Trump por haber violado la Ley de Espionaje al haber mantenido en su propiedad información de seguridad nacional que pudiera perjudicar a los Estados Unidos.

Otro controvertido caso de Trump lo fue su intento de anular la estrecha derrota que sufrió en el Estado de Georgia durante las elecciones de Noviembre de 2020.  Resulta ser que se divulgó una llamada telefónica del 2 de enero de 2021 entre Donald Trump y el principal funcionario electoral de Georgia, el también republicano Secretario BRAD RAFFENSPERGER.  En esta llamada Donald Trump le dice al Sr. Raffensperger “sólo quiero que me encuentres 11,780 votos”, es decir la cantidad precisa de votos que necesitaba para ganar ese estado.  Obviamente, esta irregular petición ha sido investigada por los fiscales estatales y puede conllevar delitos potenciales como el de solicitud para cometer fraude electoral, declaraciones falsas a funcionarios gubernamentales y extorsión.  Si las acusaciones se formalizan, los implicados y condenados enfrentarían sentencia de prisión.  Al final, el demócrata Joe Biden obtuvo el 49.5% de los votos populares y Donald Trump obtuvo el 49.2%.  Así, Biden ganó los 16 votos electorales que representan al Estado de Georgia.

Durante su ejercicio por cuatro años de su mandato constitucional la Administración Trump se vio envuelta en numerosas disputas, incoherencias, improvisaciones, sin grandes logros, en un país dividido y una política tanto nacional como internacional con sobresaltos.  De allí que el excandidato presidencial republicano MITT ROMNEY describió a Trump como “deshonesto, vulgar, mentiroso, temperamental, inestable, xenófobo, misogeno …. No apto para la Presidencia”.  También existen declaraciones como la del Senador republicano de Carolina del Sur, Lindsey Graham:  “No creo que Trump sea un conservador republicano confiable ni que haya mostrado el juicio y temperamento para ser Comandante en Jefe”.  Un segundo gobierno de Trump causa mucha preocupación en muchos países del mundo, basado en sus planteamientos e ideas, ocasionando descomunales riesgos no sólo a su nación, sino que al mundo entero, porque compromete la estabilidad del orden internacional.  Este cuestionable empresario político tiene una visión personal de las cosas muy limitada y justifica pensar que su posibilidad de gobernar podría resultar en un desastre a nivel mundial.

Conociendo desde el principio la  trayectoria política y privada de Donald Trump, dije en artículo anterior que de acuerdo a mi criterio, “ha sido el peor presidente que ha tenido ese gran país durante toda su historia”.  Basta recordar que el Presidente Trump no fue destituido de su cargo únicamente gracias a intereses partidistas de los republicanos, a pesar de que hubo testimonios y pruebas evidentes de haber obstruido la investigación sobre su conducta inapropiada, bloqueando citaciones y así impidiendo el testimonio ante el Congreso de altos funcionarios claves con conocimiento de primera mano sobre los hechos.  Mi valoración ha sido corroborada por muchos académicos encuestados; su consideración:  “Trump es el peor presidente de la historia de los EEUU”.  Se le recordará por ser el primer presidente en la historia de los Estados Unidos que se enfrenta a cargos penales.  Origina enfrentamientos, tensiones con países amigos de los Estados Unidos, fomentando algo que es sumamente perjudicial y negativo en un país profundamente dividido y con claras evidencias de incitación al odio, racismo y violencia.

A pesar de que obviamente después del triunfo demócrata Trump y sus huestes alegarán fraude, finalmente, me inclino por pensar que para el 5 de noviembre de 2024 la mayoría de los votos de los estadounidenses apoyará con el triunfo electoral al partido y candidato presidencial que traiga más entusiasmo, paz, prosperidad y nuevas ideas, mejores relaciones internas y con el mundo y su voto será para el Partido Demócrata y su inteligente, honrada, preparada y carismática KAMALA HARRIS.




El Efímero Gobierno Constitucional de Ramon Maximiliano Valdés

De acuerdo a mi criterio, el Dr. Ramón Maximiliano Valdés Arce fue uno de los Presidentes de la República de Panamá de más sólida preparación académica, jurista de probada inteligencia en toda nuestra historia.  Además de Doctor en Derecho y Ciencias Políticas, fue un escritor talentoso, político, periodista y poeta, con versos ampliamente conocidos como el Rondel, Umbral y otros.  Fue además compositor musical de piezas bailables como valses y pasillos, con los que amenizaba en reuniones íntimas y tocaba varios instrumentos musicales tales como el piano, la guitarra y la flauta.  Hablaba y escribía en varios idiomas, incluyendo el inglés, francés, italiano y el español.  Se casó en el año 1900 y tuvo tres hijas en su matrimonio.  Fue el séptimo presidente constitucional de la República de Panamá, desde el 1 de octubre de 1916 hasta el 3 de junio de 1918, cuando falleció como consecuencia de un ataque al corazón.  Murió mientras ejercía el cargo presidencial por menos de dos años y contaba con tan sólo 50 años de edad.

Este meritorio político ejerció como juez y alcalde de Colón en 1895, antes de la independencia del istmo de Panamá de Colombia, y fue Secretario de Educación y Viceministro de Finanzas del gobierno departamental, así como fue Representante al Congreso de Panamá ante la Asamblea de Colombia.  Cuando aún formábamos parte de Colombia, el Dr. Valdés comienza a relacionarse en las filas del liberalismo, desempeñando un meritorio papel en el forjamiento e independencia de Panamá de Colombia.  Inicialmente, al igual que su padre, el Dr. Ramón Maximiliano Valdéz fue conservador y seguidor del líder conservador General Carlos Alban, quien fue jefe civil y militar de Panamá.  En la Guerra de los Mil Días, el Dr. Valdés se vinculó en el bando de los liberales, a pesar de ser Secretario General del conservador General Carlos Alban.

Una vez independizada Panamá de Colombia, el 3 de noviembre de 1903, primero fue nombrado Consultor del nuevo gobierno, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Panamá en Washington.  Fue Ministro Residente en Inglaterra e Irlanda, y fue Miembro de la Corte de Arbitrio de La Haya.  Luego, en el gobierno de Don José Domingo de Obaldía, ocupó la Secretaría de Gobierno en 1908.  Posteriormente fue elegido como el Segundo Designado Presidencial por la Asamblea Nacional de Diputados para el período 1912-1914 y como el Primer Designado Presidencial para el período 1914-1916. 

El Dr. Valdés tuvo vínculos muy cercanos con el Dr. Belisario Porras y un sector del Partido Liberal encabezado por el propio Dr. Porras, quien lo respaldó y escogió como candidato a la Presidencia de la República para las elecciones presidenciales del 25 de junio de 1916 teniendo en cuenta que el Dr. Porras Barahona aspiraba a que el Dr. Valdés lo apoyara para conseguir la Presidencia de la República en las elecciones venideras de 1920.  En efecto, en las elecciones del año 1916 el ungido del Dr. Porras, el Dr. Ramón Maximiliano Valdés, obtuvo la Presidencia de la República para el período 1916-1920, venciendo a su contrincante, Don Rodolfo Chiari Robles, quien contó con el apoyo del Dr. Carlos Antonio Mendoza.  Don Rodolfo Chiari fue escogido como candidato presidencial por la Convención del Partido Liberal celebrada en la ciudad de David, Chiriquí, el día 21 de febrero de 1916.  Hay que señalar que cerca del final de la contienda electoral de 1916, Don Rodolfo Chiari Robles decidió no presentarse a las elecciones tras varios choques armados serios.  Esa campaña electoral se desarrolló en un ambiente violento, creando inestabilidad, descréditos, acusaciones de atraco a los fondos públicos, intenciones de fraude electoral y algunas solicitudes de intervención estadounidense en el proceso.  De tal manera, la contienda terminó con la abstención de los seguidores de Chiari Robles y se dejó el camino expedito al Dr. Ramón Maximiliano Valdés, quien con esta victoria asumió el cargo presidencial el 1 de octubre de 1916.

Así pues, el 1 de octubre de 1916 tomó posesión como primer magistrado de la nación el Dr. Ramón Maximiliano Valdés Arce, e inmediatamente tuvo que hacerle frente a la gravísima situación por la que atravesaba el tesoro público panameño.  Frente a esto, el gobierno estadounidense propuso al gobierno del Dr. Valdés la contratación de un consejero de finanzas para resolver el desorden en el manejos de los fondos estatales, proposición que, después en una serie de intercambios en pro y en contra, finalmente se aprobó prácticamente por orden de Washington.  Se realiza entonces la contratación del primer agente fiscal que controlara los gastos de la Administración Valdés, y por ende del gobierno panameño.  Hay que enfatizar que dicha decisión fue objeto de críticas por parte de algunos sectores políticos del país.

También durante la administración del Presidente Valdés Arce, como consecuencia de la participación de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial, se produjo la entrada de Panamá en esta guerra junto con los Estados Unidos y por ende respaldando a los estadounidenses como aliado natural de la nación norteña.  El Presidente Valdés secundó dicha proposición, teniendo en cuenta de lo que se desprendía de los Tratados del Canal de Panamá de 1903 entre ambas naciones.  Como corolario de este respaldo, los ciudadanos de nacionalidad alemana que residían en Panamá fueron arrestados y recluídos en la Isla de Taboga en el Océano Pacífico, para posteriormente enviarlos a los Estados Unidos.  La administración Valdés, asimismo por considerarlo “un deber patriótico”,  facilitó a los Estados Unidos operaciones militares en el país, haciendo uso de la comunicación terrestre, aérea y marítima y permitiendo también la fiscalización del correo.

Como mandatario de la Nación no estuvo de acuerdo en reformar el Artículo 70 de nuestra Carta Magna, para NO permitir que los panameños por adopción (aquellos no nacidos en Panamá) pudieran ser presidentes, en perjuicio directo a Eusebio A. Morales.  Igualmente su gobierno implementó una importante reforma a los Códigos Nacionales, entre ellos el establecimiento del matrimonio civil y el divorcio como derechos de los panameños.

Hay que resaltar que durante su gestión de gobierno el Dr. Ramón Maximilino Valdés estuvo asediado por serias dificultades, especialmente en su relación con la gran potencia del norte.  La aplicación de la denominada “Ley Seca” implementada en todos los Estados Unidos, e igual en el territorio de la Zona del Canal de Panamá, pretendieron aplicarla también dentro de la República de Panamá a los establecimientos que se dedicaban a la venta de licores, tales como bodegas, cantinas, etc., pretensión que fue rechazada firmemente por el Mandatario Valdés.  Su gobierno tuvo iguales dificultades con las autoridades de la Zona del Canal en lo relativo a ciertas medidas de salud pública.  Teniendo en cuenta que ellos tenían el derecho de inspeccionar medidas de higiene en las principales ciudades de Panamá y Colón, las desavenencias llegaron a un punto tal, que trataron de proceder como árbitro e intérprete de nuestro ordenamiento jurídico, debatiendo los dictámenes de nuestros tribunales de justicia panameños.

No podemos pasar por alto el gran interés de la Administración Valdés Arce por la educación nacional y esto lo demostró al crear la Escuela de Medicina y la Escuela de Derecho y Ciencias Políticas.  Igualmente, con una particularidad social, fue la creación de la Cruz Roja Nacional.  También durante su mandato se pretendió fundar la Universidad Panamericana en Panamá.  Es de justicia resaltar que si bien es cierto que el Dr. Ramón Maximiliano Valdés fue un ungido en su momento del caudillo liberal Dr. Belisario Porras Barahona, no cuajó durante su gestión la sumisión que el expresidente Porras deseaba.  Sólo hay que recordar las diferencias entre ambos, al punto en que el gobierno se dividió entre porristas y partidarios del Presidente Valdés.

Hacemos justicia y docencia política con este compendio ilustrativo del gobierno constitucional del egregio Presidente panameño, Dr. Ramón Maximiliano Valdés Arce, ciudadano culto, de raíces interioranas, nacido en Penonomé, Provincia de Coclé, poseedor de una formación académica digna de emular.  Este gran personaje es desconocido y olvidado por muchos.  Su muerte inesperada lamentablemente resultó en su efímera administración.




¿Tendremos otra Cuba en Latinoamérica?

crisis venezuela

Las elecciones presidenciales en la hermana República de Venezuela se llevaron a cabo el domingo, 28 de julio de 2024, con el fin de elegir al presidente de la república para un período de seis años.  Se olfateaba que serían unas elecciones polémicas y controversiales debido a que el autoritario Maduro Moros aspiraba a ser reelegido en su posición mientras dominaba todos los órganos del Estado, reprimiendo a la oposición, con agresiones físicas, cambiando las reglas del juego y violando sistemáticamente el Acuerdo de Barbados celebrado el 17 de octubre de 2023, sobre garantías electorales suscrito entre el régimen de Maduro y la oposición.  Es evidente que el régimen de Nicolás Maduro Moros, al permitir la celebración de estas “elecciones”, pretende legitimarse a nivel internacional para salir de las sanciones económicas.  Difícilmente serán levantadas o aliviadas dichas sanciones con lo que ha ocurrido, más bien en todo caso serán aumentadas.

En el transcurso de este proceso electoral la valiente oposición liderada por la admirada y querida dirigente María Corina Machado, ha tenido que enfrentarse a todo tipo de obstáculos e inconvenientes.  Entre ellos, el permitir que solo una ínfima cantidad de electores hayan sido habilitados para votar en el extranjero, que tantos no hayan podido inscribirse o actualizar sus datos en embajadas del exterior, lo que evidentemente perjudica ampliamente a la oposición y se les negó su derecho al voto a una inmensa cantidad de  emigrantes venezolanos.  Muchos recursos del Estado fueron utilizados en favor del Señor Maduro.  Hubo represión contra todos los locales comerciales y sus dueños, que de una u otra forma apoyaron al equipo de campaña de la oposición.

Y como si tanto ya mencionado fuera poco, la principal líder María Corina Machado fue inhabilitada a pesar de haber sido elegida en primarias en forma abrumadora para concurrir a las elecciones presidenciales.  Luego lo fue Corina Yoris, a quien designó como sustituta, y finalmente cayó sobre el académico, escritor y ex embajador Edmundo González Urrutia, de 74 años, escogido para enfrentar a Maduro.  Sin duda alguna han sido unas elecciones a las que aplica el conocido refrán “Lucha de tigre suelto contra burro amarrado”.

La larga pesadilla del pueblo venezolano comienza en 1982, cuando el joven militar Hugo Rafael Chávez Frías organiza el clandestino Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 ante la insatisfacción que existía con el sistema político venezolano, caracterizado entre otras cosas por la corrupción.  El 4 de febrero de 1992 se intenta dar un golpe de estado contra el gobierno constitucional del Presidente Carlos Andrés Pérez, del Partido Acción Democrática, calificando su administración de vicios de corrupción.  Por esta acción inconstitucional e intento de golpe, Hugo Rafael Chávez Frías, fue encarcelado.  El 27 de marzo de 1994, a dos años del levantamiento, fue liberado por el nuevo presidente elegido del país, Rafael Caldera Rodríguez del partido socialcristiano COPEI).  Los dos años en prisión hicieron crecer la popularidad de Chávez y éste cambia de estrategia y organiza un nuevo partido político llamado Movimiento Quinta República y participa como candidato a la presidencia en las elecciones del 6 de enero de 1998, logrando la victoria electoral con el 56.20% de los sufragios, siendo así el sucesor de Rafael Caldera Rodríguez. 

El 15 de diciembre de 1999 realiza un Referendum Constitucional que con el 71.78% de los votos aprobó una nueva Carta Magna que reemplazó a la Constitución Nacional de 1961.  El 30 de julio de 2000 se realizan elecciones generales bajo la nueva Carta Magna.  A través de este cambio constitucional Chávez logra mejores condiciones para llevar a cabo su revolución y asegurar su liderazgo.  En ese proceso eleccionario Chávez resulta elegido con el 59.75% de los votos para el período 10 de enero de 2001 hasta el 10 de enero de 2007.  Durante este período, el 11 de abril de 2002, se intenta derrocar a Hugo Chávez.  Días después, el 14 de abril de 2002 Chávez recupera la Presidencia de la República, respaldado por los militares adeptos a su gobierno.  De vuelta en el poder, Chávez Frías y su administración enfrentan un Paro Petrolero durante el mes de Diciembre de 2002 hasta Febrero de 2003.

Posteriormente, el 15 de agosto de 2004 se realiza un referéndum presidencial con el propósito de decidir la permanencia de Hugo Chávez en la jefatura del gobierno.  La pureza de dicho referéndum fue cuestionada por algunos.  El 59.1% de los votos escrutados favoreció a Chávez, contra el 40.64% de votos opuestos.  Por ende, Chávez permanece en el poder y no fue revocado.

El 3 de diciembre de 2006 se realizaron elecciones presidenciales nuevamente y el Mandatario Chávez fue reelegido con el 62.84% de los sufragios registrados frente a su principal oponente, Manuel Antonio Rosales Guerrero, quien logró el 36.90% de los votos.

En las elecciones presidenciales del 7 de octubre de 2012, Chávez Frías logra el triunfo electoral con el 56.07% de los votos para un cuarto mandato frente al opositor Henrique Capriles Radonski, quien obtuvo el 44.31%.  Es importante señalar que Henrique Capriles reconoció los resultados y pidió respeto para la oposición.  El Presidente Chávez no tomó juramento para el período de seis años, 2013-2019, ceremonia que había sido prevista para el 10 de enero de 2013, ya que el Organo Legislativo le permitió viajar a Cuba para intentar recobrarse del cáncer que sufría.  El Presidente Chávez falleció en Caracas el 5 de marzo de 2013 a los 58 años de edad.  El Vicepresidente Nicolás Maduro Moros reemplazó al Presidente Chávez durante su enfermedad y posterior a su muerte, en su condición de Presidente Encargado de Venezuela.

El 14 de abril de 2013 se celebran nuevas elecciones entre el candidato gubernamental Nicolás Maduro Moros, reemplazo y seguidor de Chávez, quien obtuvo el 50.62% de los votos, y su opositor Henrique Capriles Radonski, quien alcanzó el 49.12% de los sufragios.  Estas elecciones fueron sumamente cuestionadas por la oposición.  De este período en adelante Maduro Moros demuestra ser un gobernante autoritario y ha gobernado mayormente por decreto.  Su popularidad disminuyó notoriamente debido a una grave crisis social, económica y política que se mantiene en el país, produciéndose manifestaciones contra su régimen.  Esto se hizo evidente en el triunfo de la oposición en las elecciones parlamentarias de 2015 y el inicio de un proceso para revocar el mandato de Maduro a través de un referéndum.  Este proceso no prosperó debido a que Maduro concentra el poder de todos los órganos del estado y a lo largo y ancho del país.

El domingo 20 de mayo de 2018, Nicolás Maduro Moros se presentó nuevamente a elecciones presidenciales para un segundo mandato consecutivo para el período 2019-2025, logrando la victoria frente al principal candidato opositor, Henri Falcon, en una elección en la que la participación electoral cayó al 46%.  La principal coalición opositora, Mesa de la Unidad Democrática (MUD), no participó en estas elecciones por estimar que el gobierno de Maduro no ofrecía garantías de transparencia e imparcialidad y no pocos señalaban que carecía de legitimidad.  Los que sí participaron fueron Henri Falcón, uno de los fundadores del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR-200) y del Movimiento V República y también del Partido Socialista Unido de Venezuela.  Este ex-chavista fue el principal candidato de la oposición en el torneo electoral del año 2018.  Así como la oposición, una pluralidad de países de la comunidad internacional no reconocieron la victoria de Maduro debido a las palpables irregularidades y desigualdades, aunadas a las denuncias presentadas que señalaban la ilegalidad de que Maduro se declararse presidente reelecto.  Aún así, por medio del fraude de 2018, el Sr. Maduro se aferra al poder, representando un régimen opresor.

Habiendo suscrito el Acuerdo de Barbados de 2023, el gobierno de Maduro en el que se comprometió a liderar un proceso electoral libre y transparente, Maduro procede a violarlo en todo sentido y participa para reelegirse en las recientes elecciones de 2024, perpetrando un vulgar fraude electoral en el que, al haber escrutado el 80% de los votos, el sumiso Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela lo declaró vencedor con el 51.2% de los sufragios, asignándole el 44.2% de los votos al principal candidato de la oposición, Edmundo González Urrutia. 

El CNE, organismo controlado por el chavismo desde hace 25 años, se niega a entregar las actas que según ellos demuestran la victoria del Sr. Maduro sobre Edmundo González Urrutia y la oposición.  Igualmente retienen sin publicar los resultados de cada mesa de votación.  Por su parte, la oposición asegura tener en su poder al menos un 84% de las actas de las mesas de votación que le dan la victoria a González Urrutia, las que han sido colocadas en internet para que fuera posible revisarlas ampliamente.  Es evidente que el CNE ha cometido multiplicidad de irregularidades, avalando así un monstruoso fraude electoral, irrespetando flagrantemente la voluntad mayoritaria del pueblo venezolano.  Después de estas fatídicas elecciones del 28 de julio, los venezolanos opositores han protestado en las calles por no haberse respetado la voluntad mayoritaria de los ciudadanos, sufriendo una opresión brutal en la que muchos han ofrecido su vida, otros muchos han sufrido toda clase de vejámenes, detenciones ilegales y heridas.  Lamentablemente se está viendo en amplias zonas una desolación extrema en las calles en horas de la noche, como una auto-imposición del pueblo de un toque de queda para protegerse de los paramilitares o colectivos, organizaciones del terror creadas por el chavismo para asegurar la represión del pueblo que desea exigir al gobierno despótico el respeto del resultado que favorece al candidato opositor Edmundo González Urrutia.  La comunidad internacional se ha manifestado mayoritariamente y enérgicamente contra el régimen de Maduro y su irrespeto a los genuinos resultados de las elecciones. 

Es muy preocupante que la intensidad de las protestas disminuya en vez de aumentar.  Se corre un peligro serio de que se vuelva a imponer la tiranía opresora del gobierno de Maduro, ya acumulando 25 años de desgracia que además atenta contra la seguridad e intereses de los demás países y el sistema democrático de gobierno.  El gobierno de Maduro y sus seguidores no reconocerán el triunfo de la oposición si el pueblo venezolano no mantiene la presión enérgica en las calles y al mismo tiempo la comunidad internacional de países siga igualmente manifestándose contra la dictadura y se logre que las fuerzas armadas de Venezuela respondan al llamado de la líder oposicionistas, María Corina Machado, quien hace un pedido patriótico al ejército para que abandone a Maduro y su régimen y se sume al pueblo.  Sólo así podrá Venezuela resurgir y reorganizarse para la prosperidad en democracia y sólo así podrá evitarse que tengamos otra Cuba en Latinoamérica.




Panamá siempre deseó ser una república independiente

Panamá siempre deseó ser una república independiente

Panamá rompe los lazos históricos de su territorio con el Imperio Español a través de un desarrollo liberador que se acrecentó entre el 10 y 28 de noviembre de 1821, terminando así más de 300 años de vida virreinal.  Inicialmente, el 10 de noviembre de 1821, se logró la declaración de independencia de la Villa de los Santos, apoyados por moradores de Natá de los Caballeros, Ocú, Penonomé y también de Parita.  Seguidamente, la ciudad de Panamá decide su independencia el 28 de noviembre de 1821 cuando en un acto totalmente voluntario resuelve unirse a la Gran Colombia, en esa fecha presidida por el Libertador Simón Bolívar, e integrada por los Departamentos de Venezuela, Quito y Cundinamarca (la antigua Granada).   Previamente, durante el control de la Corona Española, hubo más de una decena de intentos separatistas de los panameños que culminaron con su independencia de España.  Evidentemente esas ansias de libertad se mantuvieron vigentes siempre.

Es importante destacar que Panamá, a semejanza de muchas naciones americanas, tenía desacuerdos y pensamientos revolucionarios e independentistas contra la corona española por diferentes causas, entre ellas:

1)  La inspiración que representó la Revolución Francesa y su proclama de los derechos del hombre, así como su abolición de la monarquía e implantación de una forma de sociedad en la República.

2)  Abuso frecuente de los españoles, quienes con su desempeño logran una difícil situación económica en el istmo provocando así una miseria notoria.

3)  El visible decaimiento de España como consecuencia de las invasiones de Napoleón, lo cual genera movimientos independentistas.

4)  La aparición de dirigentes como el Libertador Simón Bolívar, José de San Martín, Francisco de Miranda y otros que liberaron y establecieron nuevas repúblicas.

5)  Las proclamas independentistas que se venían dando en Suramérica.

6)  También la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, estableciéndose un gobierno democrático e influenciando a los sojuzgados en otras naciones.

7)  El papel del primer periódico de la historia de Panamá, La Miscelánea del Istmo, difundiendo juicios políticos contra la corona española establecida en Panamá y otras más. 

8)  Lo más importante, sin embargo, lo fue lo que simbolizó lo actuado el 10 de noviembre de 1821, que apresuró de forma firme y contundente el desarrollo independentista de los panameños.

Por lo tanto, tras la independencia de Panamá de España en 1821, Panamá no se consideraba una población bastante fuerte para mantener su soberanía, por ende resuelve unificarse a la Gran Colombia, conformada en ese momento por Colombia, Venezuela y Ecuador.

El 25 de noviembre de 1829 Venezuela y Ecuador el 13 de mayo de 1830 se convirtieron en países independientes, quedando Panamá como un Departamento de Colombia, dividido en dos provincias, Panamá y Veraguas.  Así quedó formalmente disuelta la Gran Colombia en 1831, dando nacimiento a tres entidades estatales diferentes:  Nueva Granada, Ecuador y Venezuela.  Ante esta situación, el istmo de Panamá, encabezado por el General José Domingo Espinar, también separó a Panamá el 26 de septiembre de 1830, con el fin de que el Libertador Simón Bolívar recobrara la Gran Colombia por conducto de Panamá, mas esto no contó con la aprobación de Simón Bolívar.  Panamá rechazaba la inestabilidad del gobierno de Joaquín Mosquera, sucesor de Bolívar. Esta secesión fue neutralizada en Julio de 1831 por el General Juan Eligio Alzuru. Sin embargo, poco después el General Alzuru lideró una segunda separación del istmo de Panamá de Colombia, proclamándose como Dictador hasta que fue sometido y ejecutado por el General Tomás Herrera el 29 de agosto de 1831.

Ante un estado de gran conmoción, de 1839 a 1842 se escenificó en Colombia la Guerra de Los Supremos por motivos religiosos, conflicto en que la población del istmo ni se involucró ni se desfavoreció, no obstante los conceptos autonomistas, primordialmente de las clases dominantes, generaron una oportunidad y adelantaron otra separación del istmo, teniendo en cuenta también que tanto el istmo de Panamá y otras provincias estaban muy distantes de Santafe de Bogotá.  De manera tal que bajo la dirigencia del General Tomás Herrera y apoyo de un grupo de notables panameños, el istmo de Panamá fue separado de la República de Nueva Granada el 18 de noviembre de 1840 sin inconveniente alguno, salvo el caso del Gobernador de Veraguas, quien no lo apoyo, hecho este que hizo que el General Herrera, con sus tropas, se presentó a Veraguas y también logró su adhesión.  Fue la última independencia exitosa que Panamá tuvo en el Siglo XIX y hasta entonces el tiempo más largo en que Panamá dejó de ser parte de la Nueva Granada.

Lo anterior se formalizó mediante la Ley Fundamental del Estado del Istmo el 20 de marzo de 1841, suscrita por el General Tomás Herrera, Jefe Superior del Estado del Istmo y José Agustín Arango como Secretario.  Seguidamente se designó al General Tomás Herrera como Jefe Superior del Estado del Istmo, a Carlos de Icaza Arosemena como Vicejefe y a José Agustín Arango como Secretario.    En el Palacio de Gobierno de Panamá se convocó una convención para constituir el Estado del Istmo el 8 de junio de 1841 para ratificar el acto popular del 18 de noviembre de 1840, se aprobó la Constitución del Estado y se eligió unánimemente a Herrera e Icaza para los cargos de Gobernador y Vicegobernador respectivamente de la nueva entidad política.

La Nueva Granada no reconoció la independencia del Estado del Istmo.  Costa Rica sí lo reconoció mediante la aprobación de un convenio de amistad y comercio a cambio de la soberanía costarricense en la región de Bocas del Toro.  El Estado del Istmo se mantuvo durante trece meses y algunos días, durante los cuales aprobó su Constitución de 1841, en la que definía como popular, republicana, representativa, electiva, alternativo y responsable.  También estableció instituciones políticas como un órgano ejecutivo, judicial y legislativo.  No obstante, la nueva nación no pudo desempeñarse adecuadamente en el poco tiempo que duró este episodio como república.

El gobierno granadino formó una expedición militar para someter al istmo de Panamá.  También intentó lograr una solución pacífica al conflicto, sin éxito.  Posteriormente el gobierno granadino logró entrar en un convenio celebrado con Panamá el 31 de diciembre de 1841 en que se reincorporaba Panamá a la Nueva Granada.  Este acuerdo lo firmó por Panamá el General Tomás Herrera y por las autoridades granadinas el General Tomás Cipriano de Mosquera.  En ese acuerdo se garantizaba hacer efectiva las condiciones impuestas por el gobierno istmeño.

Inmediatamente después de la reincorporación del istmo el gobierno de la Nueva Granada terminó traicionando a Tomás Herrera, incumpliendo la mayoría de las condiciones acordadas y pactadas en el acta del acuerdo del 31 de diciembre de 1841.  Así, para el 1 de enero de 1842 el Istmo de Panamá se había reincorporado a la Nueva Granada, nuevamente perdiendo el Istmo de Panamá su autonomía, libertad e independencia legislativa y administrativa que con mucho esmero había logrado obtener durante su separación.

El 12 de diciembre de 1846, la Nueva Granada en posesión del Istmo de Panamá, firma con los Estados Unidos de Norteamérica el tratado denominado Tratado MALLARINO-BIDLACK, con el que Estados Unidos garantizaba la soberanía de la Nueva Granada sobre el Istmo.  Este convenio llamado oficialmente de Paz, Amistad, Navegación y Comercio, sustancialmente fue un pacto de correlación mercantil que constituyó la primera opción jurídica en la que los Estados Unidos participaba económicamente en el Departamento del Istmo de Panamá.  Este tratado convierte a los Estados Unidos en el centinela de la soberanía de toda la geografía territorial del istmo a cambio de la potestad de edificar un canal o ferrocarril y otros privilegios en  Panamá.  Este tratado obviamente tomaba en cuenta los movimientos separatistas de Panamá en 1830, 1831 y 1840, principalmente este último, cuando el Estado Libre del Istmo fue una república independiente hasta 1841 y esta separación abarcaba todo el istmo de Panamá.

Los panameños vivieron en un ambiente deplorable por 82 años siendo parte de Colombia.  El Istmo de Panamá era un territorio lejano y olvidado, imponiéndosele un escenario de guerra y conflictos políticos colombianos, abandonado en su desarrollo económico, en la educación y en la salud, y en crisis y dificultades permanentes entre los panameños y el gobierno, lo que originó gran descontento y un enorme deseo de separarse de Colombia y constituirse en una república independiente.  La prueba evidente fue, en resumidas cuentas, los numerosos movimientos separatistas como la primera manifestación de independencia en 1826 contra el centralismo institucional colombiano; el 25 de septiembre de 1830; del 21 de marzo de 1831, que duró un mes y diez días; del 18 de noviembre de 1840, que hizo de Panamá el “Estado del Istmo”, cuando el 7 de junio de 1841 el entonces Coronel Tomás Herrera fue elegido por unanimidad Presidente Constitucional del Estado Libre del Istmo.  Desde 1855 hasta  1885 se desarrolla el “Estado Federal de Panamá”, creación del Dr. Justo Arosemena y en 1861 el Convenio de Colón con Santiago de la Guardia reclamó nuestros derechos federalistas.  También en 1850 y en 1868 el Istmo de Panamá se desvincula de Colombia, pero una efectiva acción colombiana con el apoyo armado de Estados Unidos restituyó el territorio a Colombia invocando el Tratado Mallarino-Bidlack.

La aspiración de la separación preocupó a gran parte de los panameños y ese sentimiento no pasaba desapercibido para los colombianos.  Ya en 1834 el senador colombiano Francisco Soto dijo en el Congreso Colombiano que “por naturaleza el Istmo de Panamá está llamado a ser independiente, pues esta independencia habrá de lograrse ya antes, ya después, más tarde o más temprano, de aquí a un siglo o de aquí a diez años, pero es seguro que si la Nueva Granada, a la que pertenecen los panameños con gusto suyo, adoptare aquellas medidas de confianza y fraternidad, es claro, repito, que el gobierno de la Nueva Granada anticipara lo que ha de suceder en el transcurso de los diez años”.  Años después, en 1855, el Senador Pedro Fernández Madrid, quien fue Presidente del Senado, se manifestaba en el mismo sentido al declarar que “voy a dar mi voto al proyecto de ley que crea el Estado de Panamá porque conozco la necesidad que tiene el istmo de constituirse sobre las bases de ´self government´, pero no oculta que este no es sino el primer paso que da hacia la independencia aquella sección de la república.  Tarde o temprano el istmo de Panamá será perdido para la Nueva Granada”.

Esta infinidad de argumentos nos demuestra, sin lugar a dudas, que los panameños desde un principio deseamos constituirnos en una república independiente.  Con el devenir del tiempo llegó esa fecha memorable e histórica para nosotros, el 3 de noviembre de 1903, eliminando la dependencia y subordinación a otra nación para orgullosamente convertirnos en un país soberano en el centro del mundo y corazón del universo.




Singularidades del tratado Mallarino-Bidlack

MALLARINO-BIDLACK

El istmo de Panamá, antes, ahora y siempre ha sido una región de mucho valor desde el punto de vista estratégico, principalmente para los Estados Unidos, por ser un área de interés internacional, fundamentalmente por el comercio marítimo, entre otros.  De manera tal que un 12 de diciembre de 1846 se refrenda un tratado denominado MALLARINO-BIDLACK entre la República de la Nueva Granada (actual Colombia), siendo el istmo de Panamá parte de ésta y por la otra parte los Estados Unidos de Norteamérica.  Por su parte, la Nueva Granada estuvo representada en este importante evento por Manuel María Mallarino, conocido abogado, diplomático y educador colombiano, miembro fundador del Partido Conservador colombiano, en su condición de canciller del gobierno del Presidente Tomás Cipriano de Mosquera, también afiliado al Partido Conservador.  Por la parte estadounidense, firmó el tratado Benjamín Alden Bidlack, en ese momento el Encargado de Negocios de Estados Unidos para Colombia.  Fue un político, diplomático y abogado ex integrante de la Cámara de Representantes y miembro del Partido Demócrata.  Como dato curioso y anecdótico, falleció en 1849, a los 44 años de edad en Bogotá, a sólo tres años de haber firmado el tratado que nos ocupa. Al momento de la firma del tratado, era Presidente de los Estados Unidos el Demócrata James Knox Polk.  No pocos estiman que la celebración de este tratado sería uno de los precedentes de la independencia de Departamento del Istmo de Panamá de la República de Colombia el 3 de noviembre de 1903. 

El tratado fue denominado oficialmente como el Convenio de Paz, Amistad, Navegación y Comercio y sustancialmente fue un pacto de correlación mercantil que constituyó, viéndolo bien, la primera acción jurídica en la que el Coloso del Norte participaba económicamente en el Departamento del Istmo de Panamá.  Con este Convenio suscrito en 1846, la Nueva Granada (actual Colombia) hace de los Estados Unidos el centinela de su soberanía en toda la geografía territorial del istmo de Panamá.  Esta protección no abarcaba a los demás territorios de la Nueva Granada (actual Colombia) sino más bien solamente al territorio del Departamento del Istmo de Panamá, donde los Estados Unidos consiguió una común coexistencia de derecho de pasaje a través del istmo y concedió a Estados Unidos la potestad de edificar un canal o ferrocarril dentro del Departamento del Istmo de Panamá.  En el primero de sus cuatro artículos la Nueva Granada reconoció la propiedad total del canal y del ferrocarril de Panamá a Estados Unidos de Norteamérica a cambio de que los Estados Unidos se comprometía a autorizar el paso de tropas, material y buques de guerra por el canal sin pagar impuestos.  Asimismo, en las primeras 34 disposiciones del aludido tratado se establecen concesiones y disposiciones comerciales en tiempos de paz y de guerra.  Es importante destacar que el Artículo 35 de este convenio fija beneficios para los Estados Unidos ante la eventualidad de que se edifique cualquier otra ruta que se levante en el futuro, ya sea un ferrocarril, un canal o una vía combinada, consagrando también ciertos temas esenciales tales como:

1)  Los buques y mercancías de Estados Unidos disfrutarán de todas clase de franquicias, prerrogativas y fueros en los correspondientes al comercio y navegación, agregando igualdad de preferencia a los pasajeros, correo y productos de los Estados Unidos.

2)  La Nueva Granada, con los Estados Unidos, se compromete la potestad de vía o tránsito a lo largo del Istmo de Panamá por todos los medios vigentes en el momento, o en el futuro, para los nacionales estadounidenses, incluso las mercancías manufacturadas y sus productos.

3)  No se cobrarán peajes, incluyendo sus mercancías, a los ciudadanos estadounidenses, sino lo que se imponga o cobren a los neogranadinos.

4)  Los Estados Unidos garantizan a la Nueva Granada la neutralidad del Istmo de Panamá.

5)  Estados Unidos garantiza los derechos de soberanía y propiedad que la Nueva Granada tiene y posee en el Istmo de Panamá, por ende los Estados Unidos garantiza que en el territorio del Istmo de Panamá no se desarrollará ningún suceso separatista.

Al celebrar este tratado, la Nueva Granada tenía presente el interés de los ingleses de ocupar algunas tierras, incursionando en Centroamérica.   Además tomaban en cuenta los movimientos separatistas de Panamá en 1830, 1831 y 1840, principalmente éste último cuando el Estado Libre del Istmo fue una república independiente que abarcaba el istmo de Panamá y se constituyó el 18 de noviembre de 1840 al separarse de la República de la Nueva Granada.  Vivimos una experiencia de independencia de 13 meses y algunos días y fuimos reconocidos por Inglaterra y algunos otros países de Europa con evidentes intereses económicos y políticos. 

También es importante recordar que el famoso incidente de la Tajada de Sandía, ocurrido el 15 de abril de 1856 en la ciudad de Panamá entre civiles locales y civiles estadounidenses, representó la primera interferencia estadounidense en Panamá, que en ese entonces correspondía al Estado Federal de Panamá y formaba parte de la República de la Nueva Granada.  Este incidente consistió en un enfrentamiento entre el panameño José Manuel Luna, vendedor de frutas y el estadounidense Jack Oliver, quien consumió una tajada de sandía y se negó a pagar un real al humilde panameño, provocó una ola de disturbios con un balance de 16 muertos y 15 heridos estadounidenses y 2 muertos y 13 heridos panameños.  Por este incidente los Estados Unidos impuso una injusta sanción a la Nueva Granada, una indemnización de B/.584 con 63 centavos, además de presentar un pliego de exigencias y resarcir los daños ocasionados, basados en el ya mencionado Artículo 35 del Tratado Mallarino-Bidlack.  De esta manera se inicia el intervencionismo estadounidense en nuestro territorio a su discreción, las veces que creyera necesario.

Este Tratado, además de garantizar el derecho de paso por el Istmo de Panamá, manifiesta a todas luces una opción poco onerosa en tiempo y dinero para transitar del Océano Atlántico al Océano Pacífico.  La otra elección era una travesía hasta el punto más al sur de Suramérica y atravesar el Estrecho de Magallanes.  Para los británicos el convenio Mallarino-Bidlack entre Nueva Granada y Estados Unidos significó un inconveniente importante, ya que el primero, a través del Istmo de Panamá, le otorgaba al segundo la construcción de una vía interoceánica, lo que iba en contra de los intereses británicos ya que hasta mediados del siglo XIX avanzaba su interés de controlar una ruta interoceánica.  El Tratado Mallarino-Bidlack estableció un paso adelante con relación de muchos aspectos entre la Nueva Granada (actual Colombia) y los Estados Unidos de Norteamérica.  Asimismo, en cierta forma cuadró el destino histórico del Departamento del Istmo, teniendo en cuenta el frecuente intervencionismo estadounidense en nuestro territorio, incluyendo la independencia del Istmo de Panamá de Colombia y las cláusulas del Tratado Hay-Buneau Varilla de 1903, que evidenciaba la hegemonía de los Estados Unidos en el Istmo de Panamá, que así entró a formar parte de los intereses geopolíticos de los Estados Unidos de Norteamérica.




La inminente victoria Claudia Sheinbaum

Claudia Sheinbaum

Todo está previsto para que el domingo, 2 de junio de 2024 se celebren las elecciones generales para elegir al próximo Presidente de la República de México por un período de seis años sin posibilidad de reelección, iniciando su mandato el 1 de octubre.

Los tres candidatos presidenciales son:  BERTHA XOCHITL GALVEZ RUIZ de la ALIANZA “FUERZA Y CORAZÓN POR MÉXICO”, integrada por el Partido Acción Nacional (PAN), el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD);  CLAUDIA SHEINBAUM PARDO de la ALIANZA “SIGAMOS HACIENDO HISTORIA”, integrada por el Movimiento Regeneración Nacional (MORENA),  Partido del Trabajo, Partido Verde Ecologista; JORGE ALVAREZ MAYNEZ, respaldado por el MOVIMIENTO CIUDADANO. 

La candidata principal de la oposición BERTHA XOCHITL GALVEZ RUIZ es ingeniera, empresaria y política.  Tiene 60 años, está casada y tiene dos hijos.  Fue Senadora de la República en el 2018 y perteneció al grupo parlamentario del Partido Acción Nacional.  Fue Comisionada Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.  El 31 de agosto de 2023 fue designada como candidata presidencial por el Frente Amplio por México para las próximas elecciones de 2 de junio de 2024.  Los rasgos generales de los grupos políticos que apoyan a BERTHA XOCHITL GALVEZ RUIZ son: 

—  El Partido Acción Nacional (PAN), fundado en 1939, es un partido mexicano de doctrina política conservadora, considerado por algunos como un partido de derecha cercano a las ideas de la democracia cristiana, con su primera victoria presidencial en su historia en el año 2000 con Vicente Fox Quesada, lo que finalizó la supremacía que mantuvo el Partido Revolucionario Institucional (PRI) desde la terminación de la Revolución mexicana.  En las elecciones presidenciales del año 2006 el PAN logró nuevamente la Presidencia de la República, esta vez con Felipe Calderón Hinojosa.  En el 2012 su candidata presidencial fue Josefina Vásquez Mota, quien obtuvo el tercer lugar en los votos populares de esas elecciones.  En el torneo electoral del año 2018, el candidato presidencial del PAN fue Ricardo Amaya Cortez, quien quedó en segundo lugar.

—  El otro partido que apoya a BERTHA XOCHITL GALVEZ es el Partido Revolucionario Institucional (PRI), partido político entre el centro y la centroderecha.  Fue fundado en 1929 y fue el colectivo político mexicano que gobernó México durante setenta años seguidos, desde el año 1930 hasta el año 2000.  Durante su existencia ha aceptado la militancia entre sus filas de una gran diversidad de ideologías.  En 1988 ocurrió su mayor división, que resultó en la fundación del Partido de la Revolución Democrática (PRD).  El PRD fue fundado en 1989 y es miembro de la Internacional Socialista aunque algunos lo ubican con una ideología política socialdemócrata.  El PRD quedó en tercer lugar en las elecciones presidenciales de 1994 con CUAHTEMOC CARDENAS SOLORZANO.  En el siguiente torneo electoral del año 2000 repitió la tercera posición, también con CUAHTEMOC CARDENAS SOLORZANO.  En el proceso eleccionario presidencial de 2006 alcanzó un segundo lugar muy estrecho con Andrés López Obrador contra el triunfador, Felipe Calderón Hinojosa.  En 2012 repiten en el segundo lugar, otra vez con Andrés López Obrador, detrás del victorioso Enrique Peña Nieto del PRI, para el período 2012-2018.  En el torneo presidencial de 2018, el PRD apoyó a Ricardo Anaya Cortes, con su alianza “MEXICO AL FRENTE”, quien obtuvo la segunda posición frente al ganador, Andrés López Obrador de MORENA con su alianza “JUNTOS HAREMOS HISTORIA”.

CLAUDIA SHEINBAUM PARDO es una política, científica y académica mexicana.  Ocupó el cargo de Secretaria de Medio Ambiente de México, Distrito Federal a partir del 5 de diciembre de 2000 siendo Andrés Manuel López Obrador (AMLO) el Jefe de México, Distrito Federal (DF).  En las elecciones de 2006 fue vocera del candidato López Obrador.  Es miembro fundador del partido político Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) en Octubre de 2011 participando en la constitución de MORENA como asociación civil.  En las elecciones del 2012 el candidato presidencial López Obrador la incluyó en su propuesta de gabinete para ocupar el cargo de Secretaria de Medio Ambiente.   En el 2018 gana la elección de Jefa de Gobierno de la Ciudad de México DF con el 47.08% de los votos escrutados; fue la primera mujer electa para dicha posición.  Durante la pandemia de COVID, la ciudad de México obtuvo una de las mayores tasas de vacunación a nivel internacional.  El 6 de septiembre de 2023 fue la ganadora del proceso interno de MORENA para ser candidata presidencial de ese colectivo político para las elecciones de 2024.  Su familia es judía de origen lituano y búlgaro.    La Señora SHEINBAUN ciertamente es una persona cercana al Presidente Andrés Manuel López Obrador.  Tiene 61 años de edad.

El Partido MORENA tiene como líder al Lic. Andrés Manuel López Obrador.  Es un partido mexicano de izquierda, afiliado al Foro de Sao Paulo y tiene comités de enlace en Norteamérica y Europa.  En las elecciones de 2018 el Partido MORENA se alió al Partido del Trabajo (PT) y al Partido Encuentro Social (PES) –relacionado con la derecha- y participaron en la alianza electoral bajo el nombre “Juntos Hacemos Historia”  que llevó a la presidencia a Andrés López Obrador.  El MORENA se autodefinió como un partido de izquierda democrática que respalda la diversidad étnica, religiosa, cultural y sexual, el respeto de los derechos humanos y el cuidado del medio ambiente.  Otro partido político que respalda su candidatura presidencial es el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), fundado en 1986.  Desde el 2018 el partido se incorporó a la alianza “Juntos Hacemos Victoria” con MORENA y el Partido del Trabajo.  El partido basa su propuesta en la conservación del ambiente y de los recursos naturales y el combate a la corrupción.

El tercer candidato de importancia es JORGE ALVAREZ MAYNEZ, de 38 años de edad, siendo el candidato más joven de la contienda y con la menor posibilidad de triunfo.  Es candidato a la presidencia por el MOVIMIENTO CIUDADANO (MC).  Es un internacionalista y político mexicano, miembro del Partido MC.  Fue diputado federal del Congreso de la Unión entre el 1 de septiembre de 2021 hasta el 28 de febrero de 2024.  En el 2013 se unió al Partido MC y del año 2013 al año 2018 fue Secretario de Organización y Acción Política Nacional de ese grupo político.  Del año 2014 al año 2018 fue miembro de la Comisión Operativa del mismo partido.  El Partido MC es un partido político mexicano de centro-izquierda, siendo su ideología política la que predomina en la Social Democracia de centro-izquierda.  Fundado el 1 de agosto de 1999 bajo el nombre de Convergencia por la Democracia.  En el año 2011 adoptó su nombre actual.

Tal como debe ser, los candidatos presidenciales de cara a las elecciones del 2 de junio de 2024, buscan convencer a los votantes y ganar el apoyo del público a través de sus principales propuestas.  XOCHITL GALVEZ de la coalición Fuerza y Corazón, sobre la educación propone “incluir a los padres en la elaboración de libros de texto”, “abrir la escuela de tiempo completo, proporcionar equipo y acceso a internet, aumentar salarios y contratar más maestros”.  En cuanto a seguridad busca “retirar a las Fuerzas Armadas de obras civiles para enfrentar grupos del crimen organizado y construir una prisión de máxima seguridad”.  En el campo de la salud pretende “crear un sistema de salud integral, lanzar la tarjeta Mi Salud para acceso a cualquier clínica”, “reconstruir el sistema de distribución de medicamentos” y “ofrecer atención psicológica gratuita”.  En cuanto a la economía, “una alianza con empresarios”, “creación de la Agencia Nacional para Emprendimiento tanto al liderato por jóvenes como por mujeres” y “mantener los programas sociales”.

Las propuestas principales de JORGE ALVAREZ MAYNEZ, del partido político nacional MOVIMIENTO CIUDADANO, se dividen en tres ejes principales, “gobernanza democrática, política social y reforma económica”.  Pretende la “desmilitarización de la seguridad pública” con “garantía de autonomía del Poder Judicial y la regulación del consumo de marihuana”.  También propone establecer “un sistema universal de pensiones con perspectiva de género, promover la educación financiera y crear un sistema de cuidados para grupos vulnerables”.  Su reforma económica pretende “establecer un ingreso mínimo garantizado y un seguro de desempleo temporal y la creación de nuevos instrumentos de crédito”.

Por su parte, la ungida presidencial de Andrés López Obrador (AMLO), SHEIMBAUM PARDO, de la Alianza Haciendo Historia”, en lo referente a la educación, promoverá “una beca universal para estudiantes hasta la secundaria, programas de servicios de salud en escuelas y continuará con el fortalecimiento de programas educativos”.  En cuando a salud, “establecer un plan nacional transexenal para continuar instituciones de salud pública, la vinculación del sector privado al modelo de salud pública y el fortalecimiento del Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS) Bienestar”.  En cuanto a la economía, “mantener la austeridad republicana”, “dirigir el gasto hacia programas sociales, reformar el sistema de pensiones, aumentar el salario mínimo”.

Las encuestas en México sobre los candidatos presidenciales favorecen a CLAUDIA SHEINBAUM, de la alianza “Sigamos Haciendo Historia”, quien, a nuestro juicio, será la favorita hasta el final de las elecciones del 2 de junio de 2024.  Sin duda alguna ha tenido el respaldo de AMLO desde el momento en que se celebraron las primarias del Partido MORENA, en contra del ex canciller MARCELO EBRARD, quien también aspiró a la candidatura presidencial.  AMLO, independientemente de no pocos errores cometidos en su administración, tiene una gran popularidad entre el pueblo mexicano y esa aprobación la ha transmitido a su ungida CLAUDIA SHEINBAUM, junto con el apoyo del poderoso partido MORENA, que hoy en día constituye la primera fuerza política de México y que ha conservado altos índices de aceptación en los cinco años de toda la administración AMLO.  Así como en el año 2018 CLAUDIA SHEINBAUM se convirtió en la primera mujer en ganar las elecciones en la ciudad de México, en esta ocasión no tengo la menor duda de que el 2 de junio se convertirá en la primera mujer en ocupar la Primera Magistratura de la República de México.