Panamá siempre deseó ser una república independiente

Panamá siempre deseó ser una república independiente

Panamá rompe los lazos históricos de su territorio con el Imperio Español a través de un desarrollo liberador que se acrecentó entre el 10 y 28 de noviembre de 1821, terminando así más de 300 años de vida virreinal.  Inicialmente, el 10 de noviembre de 1821, se logró la declaración de independencia de la Villa de los Santos, apoyados por moradores de Natá de los Caballeros, Ocú, Penonomé y también de Parita.  Seguidamente, la ciudad de Panamá decide su independencia el 28 de noviembre de 1821 cuando en un acto totalmente voluntario resuelve unirse a la Gran Colombia, en esa fecha presidida por el Libertador Simón Bolívar, e integrada por los Departamentos de Venezuela, Quito y Cundinamarca (la antigua Granada).   Previamente, durante el control de la Corona Española, hubo más de una decena de intentos separatistas de los panameños que culminaron con su independencia de España.  Evidentemente esas ansias de libertad se mantuvieron vigentes siempre.

Es importante destacar que Panamá, a semejanza de muchas naciones americanas, tenía desacuerdos y pensamientos revolucionarios e independentistas contra la corona española por diferentes causas, entre ellas:

1)  La inspiración que representó la Revolución Francesa y su proclama de los derechos del hombre, así como su abolición de la monarquía e implantación de una forma de sociedad en la República.

2)  Abuso frecuente de los españoles, quienes con su desempeño logran una difícil situación económica en el istmo provocando así una miseria notoria.

3)  El visible decaimiento de España como consecuencia de las invasiones de Napoleón, lo cual genera movimientos independentistas.

4)  La aparición de dirigentes como el Libertador Simón Bolívar, José de San Martín, Francisco de Miranda y otros que liberaron y establecieron nuevas repúblicas.

5)  Las proclamas independentistas que se venían dando en Suramérica.

6)  También la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, estableciéndose un gobierno democrático e influenciando a los sojuzgados en otras naciones.

7)  El papel del primer periódico de la historia de Panamá, La Miscelánea del Istmo, difundiendo juicios políticos contra la corona española establecida en Panamá y otras más. 

8)  Lo más importante, sin embargo, lo fue lo que simbolizó lo actuado el 10 de noviembre de 1821, que apresuró de forma firme y contundente el desarrollo independentista de los panameños.

Por lo tanto, tras la independencia de Panamá de España en 1821, Panamá no se consideraba una población bastante fuerte para mantener su soberanía, por ende resuelve unificarse a la Gran Colombia, conformada en ese momento por Colombia, Venezuela y Ecuador.

El 25 de noviembre de 1829 Venezuela y Ecuador el 13 de mayo de 1830 se convirtieron en países independientes, quedando Panamá como un Departamento de Colombia, dividido en dos provincias, Panamá y Veraguas.  Así quedó formalmente disuelta la Gran Colombia en 1831, dando nacimiento a tres entidades estatales diferentes:  Nueva Granada, Ecuador y Venezuela.  Ante esta situación, el istmo de Panamá, encabezado por el General José Domingo Espinar, también separó a Panamá el 26 de septiembre de 1830, con el fin de que el Libertador Simón Bolívar recobrara la Gran Colombia por conducto de Panamá, mas esto no contó con la aprobación de Simón Bolívar.  Panamá rechazaba la inestabilidad del gobierno de Joaquín Mosquera, sucesor de Bolívar. Esta secesión fue neutralizada en Julio de 1831 por el General Juan Eligio Alzuru. Sin embargo, poco después el General Alzuru lideró una segunda separación del istmo de Panamá de Colombia, proclamándose como Dictador hasta que fue sometido y ejecutado por el General Tomás Herrera el 29 de agosto de 1831.

Ante un estado de gran conmoción, de 1839 a 1842 se escenificó en Colombia la Guerra de Los Supremos por motivos religiosos, conflicto en que la población del istmo ni se involucró ni se desfavoreció, no obstante los conceptos autonomistas, primordialmente de las clases dominantes, generaron una oportunidad y adelantaron otra separación del istmo, teniendo en cuenta también que tanto el istmo de Panamá y otras provincias estaban muy distantes de Santafe de Bogotá.  De manera tal que bajo la dirigencia del General Tomás Herrera y apoyo de un grupo de notables panameños, el istmo de Panamá fue separado de la República de Nueva Granada el 18 de noviembre de 1840 sin inconveniente alguno, salvo el caso del Gobernador de Veraguas, quien no lo apoyo, hecho este que hizo que el General Herrera, con sus tropas, se presentó a Veraguas y también logró su adhesión.  Fue la última independencia exitosa que Panamá tuvo en el Siglo XIX y hasta entonces el tiempo más largo en que Panamá dejó de ser parte de la Nueva Granada.

Lo anterior se formalizó mediante la Ley Fundamental del Estado del Istmo el 20 de marzo de 1841, suscrita por el General Tomás Herrera, Jefe Superior del Estado del Istmo y José Agustín Arango como Secretario.  Seguidamente se designó al General Tomás Herrera como Jefe Superior del Estado del Istmo, a Carlos de Icaza Arosemena como Vicejefe y a José Agustín Arango como Secretario.    En el Palacio de Gobierno de Panamá se convocó una convención para constituir el Estado del Istmo el 8 de junio de 1841 para ratificar el acto popular del 18 de noviembre de 1840, se aprobó la Constitución del Estado y se eligió unánimemente a Herrera e Icaza para los cargos de Gobernador y Vicegobernador respectivamente de la nueva entidad política.

La Nueva Granada no reconoció la independencia del Estado del Istmo.  Costa Rica sí lo reconoció mediante la aprobación de un convenio de amistad y comercio a cambio de la soberanía costarricense en la región de Bocas del Toro.  El Estado del Istmo se mantuvo durante trece meses y algunos días, durante los cuales aprobó su Constitución de 1841, en la que definía como popular, republicana, representativa, electiva, alternativo y responsable.  También estableció instituciones políticas como un órgano ejecutivo, judicial y legislativo.  No obstante, la nueva nación no pudo desempeñarse adecuadamente en el poco tiempo que duró este episodio como república.

El gobierno granadino formó una expedición militar para someter al istmo de Panamá.  También intentó lograr una solución pacífica al conflicto, sin éxito.  Posteriormente el gobierno granadino logró entrar en un convenio celebrado con Panamá el 31 de diciembre de 1841 en que se reincorporaba Panamá a la Nueva Granada.  Este acuerdo lo firmó por Panamá el General Tomás Herrera y por las autoridades granadinas el General Tomás Cipriano de Mosquera.  En ese acuerdo se garantizaba hacer efectiva las condiciones impuestas por el gobierno istmeño.

Inmediatamente después de la reincorporación del istmo el gobierno de la Nueva Granada terminó traicionando a Tomás Herrera, incumpliendo la mayoría de las condiciones acordadas y pactadas en el acta del acuerdo del 31 de diciembre de 1841.  Así, para el 1 de enero de 1842 el Istmo de Panamá se había reincorporado a la Nueva Granada, nuevamente perdiendo el Istmo de Panamá su autonomía, libertad e independencia legislativa y administrativa que con mucho esmero había logrado obtener durante su separación.

El 12 de diciembre de 1846, la Nueva Granada en posesión del Istmo de Panamá, firma con los Estados Unidos de Norteamérica el tratado denominado Tratado MALLARINO-BIDLACK, con el que Estados Unidos garantizaba la soberanía de la Nueva Granada sobre el Istmo.  Este convenio llamado oficialmente de Paz, Amistad, Navegación y Comercio, sustancialmente fue un pacto de correlación mercantil que constituyó la primera opción jurídica en la que los Estados Unidos participaba económicamente en el Departamento del Istmo de Panamá.  Este tratado convierte a los Estados Unidos en el centinela de la soberanía de toda la geografía territorial del istmo a cambio de la potestad de edificar un canal o ferrocarril y otros privilegios en  Panamá.  Este tratado obviamente tomaba en cuenta los movimientos separatistas de Panamá en 1830, 1831 y 1840, principalmente este último, cuando el Estado Libre del Istmo fue una república independiente hasta 1841 y esta separación abarcaba todo el istmo de Panamá.

Los panameños vivieron en un ambiente deplorable por 82 años siendo parte de Colombia.  El Istmo de Panamá era un territorio lejano y olvidado, imponiéndosele un escenario de guerra y conflictos políticos colombianos, abandonado en su desarrollo económico, en la educación y en la salud, y en crisis y dificultades permanentes entre los panameños y el gobierno, lo que originó gran descontento y un enorme deseo de separarse de Colombia y constituirse en una república independiente.  La prueba evidente fue, en resumidas cuentas, los numerosos movimientos separatistas como la primera manifestación de independencia en 1826 contra el centralismo institucional colombiano; el 25 de septiembre de 1830; del 21 de marzo de 1831, que duró un mes y diez días; del 18 de noviembre de 1840, que hizo de Panamá el “Estado del Istmo”, cuando el 7 de junio de 1841 el entonces Coronel Tomás Herrera fue elegido por unanimidad Presidente Constitucional del Estado Libre del Istmo.  Desde 1855 hasta  1885 se desarrolla el “Estado Federal de Panamá”, creación del Dr. Justo Arosemena y en 1861 el Convenio de Colón con Santiago de la Guardia reclamó nuestros derechos federalistas.  También en 1850 y en 1868 el Istmo de Panamá se desvincula de Colombia, pero una efectiva acción colombiana con el apoyo armado de Estados Unidos restituyó el territorio a Colombia invocando el Tratado Mallarino-Bidlack.

La aspiración de la separación preocupó a gran parte de los panameños y ese sentimiento no pasaba desapercibido para los colombianos.  Ya en 1834 el senador colombiano Francisco Soto dijo en el Congreso Colombiano que “por naturaleza el Istmo de Panamá está llamado a ser independiente, pues esta independencia habrá de lograrse ya antes, ya después, más tarde o más temprano, de aquí a un siglo o de aquí a diez años, pero es seguro que si la Nueva Granada, a la que pertenecen los panameños con gusto suyo, adoptare aquellas medidas de confianza y fraternidad, es claro, repito, que el gobierno de la Nueva Granada anticipara lo que ha de suceder en el transcurso de los diez años”.  Años después, en 1855, el Senador Pedro Fernández Madrid, quien fue Presidente del Senado, se manifestaba en el mismo sentido al declarar que “voy a dar mi voto al proyecto de ley que crea el Estado de Panamá porque conozco la necesidad que tiene el istmo de constituirse sobre las bases de ´self government´, pero no oculta que este no es sino el primer paso que da hacia la independencia aquella sección de la república.  Tarde o temprano el istmo de Panamá será perdido para la Nueva Granada”.

Esta infinidad de argumentos nos demuestra, sin lugar a dudas, que los panameños desde un principio deseamos constituirnos en una república independiente.  Con el devenir del tiempo llegó esa fecha memorable e histórica para nosotros, el 3 de noviembre de 1903, eliminando la dependencia y subordinación a otra nación para orgullosamente convertirnos en un país soberano en el centro del mundo y corazón del universo.




Singularidades del tratado Mallarino-Bidlack

MALLARINO-BIDLACK

El istmo de Panamá, antes, ahora y siempre ha sido una región de mucho valor desde el punto de vista estratégico, principalmente para los Estados Unidos, por ser un área de interés internacional, fundamentalmente por el comercio marítimo, entre otros.  De manera tal que un 12 de diciembre de 1846 se refrenda un tratado denominado MALLARINO-BIDLACK entre la República de la Nueva Granada (actual Colombia), siendo el istmo de Panamá parte de ésta y por la otra parte los Estados Unidos de Norteamérica.  Por su parte, la Nueva Granada estuvo representada en este importante evento por Manuel María Mallarino, conocido abogado, diplomático y educador colombiano, miembro fundador del Partido Conservador colombiano, en su condición de canciller del gobierno del Presidente Tomás Cipriano de Mosquera, también afiliado al Partido Conservador.  Por la parte estadounidense, firmó el tratado Benjamín Alden Bidlack, en ese momento el Encargado de Negocios de Estados Unidos para Colombia.  Fue un político, diplomático y abogado ex integrante de la Cámara de Representantes y miembro del Partido Demócrata.  Como dato curioso y anecdótico, falleció en 1849, a los 44 años de edad en Bogotá, a sólo tres años de haber firmado el tratado que nos ocupa. Al momento de la firma del tratado, era Presidente de los Estados Unidos el Demócrata James Knox Polk.  No pocos estiman que la celebración de este tratado sería uno de los precedentes de la independencia de Departamento del Istmo de Panamá de la República de Colombia el 3 de noviembre de 1903. 

El tratado fue denominado oficialmente como el Convenio de Paz, Amistad, Navegación y Comercio y sustancialmente fue un pacto de correlación mercantil que constituyó, viéndolo bien, la primera acción jurídica en la que el Coloso del Norte participaba económicamente en el Departamento del Istmo de Panamá.  Con este Convenio suscrito en 1846, la Nueva Granada (actual Colombia) hace de los Estados Unidos el centinela de su soberanía en toda la geografía territorial del istmo de Panamá.  Esta protección no abarcaba a los demás territorios de la Nueva Granada (actual Colombia) sino más bien solamente al territorio del Departamento del Istmo de Panamá, donde los Estados Unidos consiguió una común coexistencia de derecho de pasaje a través del istmo y concedió a Estados Unidos la potestad de edificar un canal o ferrocarril dentro del Departamento del Istmo de Panamá.  En el primero de sus cuatro artículos la Nueva Granada reconoció la propiedad total del canal y del ferrocarril de Panamá a Estados Unidos de Norteamérica a cambio de que los Estados Unidos se comprometía a autorizar el paso de tropas, material y buques de guerra por el canal sin pagar impuestos.  Asimismo, en las primeras 34 disposiciones del aludido tratado se establecen concesiones y disposiciones comerciales en tiempos de paz y de guerra.  Es importante destacar que el Artículo 35 de este convenio fija beneficios para los Estados Unidos ante la eventualidad de que se edifique cualquier otra ruta que se levante en el futuro, ya sea un ferrocarril, un canal o una vía combinada, consagrando también ciertos temas esenciales tales como:

1)  Los buques y mercancías de Estados Unidos disfrutarán de todas clase de franquicias, prerrogativas y fueros en los correspondientes al comercio y navegación, agregando igualdad de preferencia a los pasajeros, correo y productos de los Estados Unidos.

2)  La Nueva Granada, con los Estados Unidos, se compromete la potestad de vía o tránsito a lo largo del Istmo de Panamá por todos los medios vigentes en el momento, o en el futuro, para los nacionales estadounidenses, incluso las mercancías manufacturadas y sus productos.

3)  No se cobrarán peajes, incluyendo sus mercancías, a los ciudadanos estadounidenses, sino lo que se imponga o cobren a los neogranadinos.

4)  Los Estados Unidos garantizan a la Nueva Granada la neutralidad del Istmo de Panamá.

5)  Estados Unidos garantiza los derechos de soberanía y propiedad que la Nueva Granada tiene y posee en el Istmo de Panamá, por ende los Estados Unidos garantiza que en el territorio del Istmo de Panamá no se desarrollará ningún suceso separatista.

Al celebrar este tratado, la Nueva Granada tenía presente el interés de los ingleses de ocupar algunas tierras, incursionando en Centroamérica.   Además tomaban en cuenta los movimientos separatistas de Panamá en 1830, 1831 y 1840, principalmente éste último cuando el Estado Libre del Istmo fue una república independiente que abarcaba el istmo de Panamá y se constituyó el 18 de noviembre de 1840 al separarse de la República de la Nueva Granada.  Vivimos una experiencia de independencia de 13 meses y algunos días y fuimos reconocidos por Inglaterra y algunos otros países de Europa con evidentes intereses económicos y políticos. 

También es importante recordar que el famoso incidente de la Tajada de Sandía, ocurrido el 15 de abril de 1856 en la ciudad de Panamá entre civiles locales y civiles estadounidenses, representó la primera interferencia estadounidense en Panamá, que en ese entonces correspondía al Estado Federal de Panamá y formaba parte de la República de la Nueva Granada.  Este incidente consistió en un enfrentamiento entre el panameño José Manuel Luna, vendedor de frutas y el estadounidense Jack Oliver, quien consumió una tajada de sandía y se negó a pagar un real al humilde panameño, provocó una ola de disturbios con un balance de 16 muertos y 15 heridos estadounidenses y 2 muertos y 13 heridos panameños.  Por este incidente los Estados Unidos impuso una injusta sanción a la Nueva Granada, una indemnización de B/.584 con 63 centavos, además de presentar un pliego de exigencias y resarcir los daños ocasionados, basados en el ya mencionado Artículo 35 del Tratado Mallarino-Bidlack.  De esta manera se inicia el intervencionismo estadounidense en nuestro territorio a su discreción, las veces que creyera necesario.

Este Tratado, además de garantizar el derecho de paso por el Istmo de Panamá, manifiesta a todas luces una opción poco onerosa en tiempo y dinero para transitar del Océano Atlántico al Océano Pacífico.  La otra elección era una travesía hasta el punto más al sur de Suramérica y atravesar el Estrecho de Magallanes.  Para los británicos el convenio Mallarino-Bidlack entre Nueva Granada y Estados Unidos significó un inconveniente importante, ya que el primero, a través del Istmo de Panamá, le otorgaba al segundo la construcción de una vía interoceánica, lo que iba en contra de los intereses británicos ya que hasta mediados del siglo XIX avanzaba su interés de controlar una ruta interoceánica.  El Tratado Mallarino-Bidlack estableció un paso adelante con relación de muchos aspectos entre la Nueva Granada (actual Colombia) y los Estados Unidos de Norteamérica.  Asimismo, en cierta forma cuadró el destino histórico del Departamento del Istmo, teniendo en cuenta el frecuente intervencionismo estadounidense en nuestro territorio, incluyendo la independencia del Istmo de Panamá de Colombia y las cláusulas del Tratado Hay-Buneau Varilla de 1903, que evidenciaba la hegemonía de los Estados Unidos en el Istmo de Panamá, que así entró a formar parte de los intereses geopolíticos de los Estados Unidos de Norteamérica.




La inminente victoria Claudia Sheinbaum

Claudia Sheinbaum

Todo está previsto para que el domingo, 2 de junio de 2024 se celebren las elecciones generales para elegir al próximo Presidente de la República de México por un período de seis años sin posibilidad de reelección, iniciando su mandato el 1 de octubre.

Los tres candidatos presidenciales son:  BERTHA XOCHITL GALVEZ RUIZ de la ALIANZA “FUERZA Y CORAZÓN POR MÉXICO”, integrada por el Partido Acción Nacional (PAN), el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD);  CLAUDIA SHEINBAUM PARDO de la ALIANZA “SIGAMOS HACIENDO HISTORIA”, integrada por el Movimiento Regeneración Nacional (MORENA),  Partido del Trabajo, Partido Verde Ecologista; JORGE ALVAREZ MAYNEZ, respaldado por el MOVIMIENTO CIUDADANO. 

La candidata principal de la oposición BERTHA XOCHITL GALVEZ RUIZ es ingeniera, empresaria y política.  Tiene 60 años, está casada y tiene dos hijos.  Fue Senadora de la República en el 2018 y perteneció al grupo parlamentario del Partido Acción Nacional.  Fue Comisionada Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.  El 31 de agosto de 2023 fue designada como candidata presidencial por el Frente Amplio por México para las próximas elecciones de 2 de junio de 2024.  Los rasgos generales de los grupos políticos que apoyan a BERTHA XOCHITL GALVEZ RUIZ son: 

—  El Partido Acción Nacional (PAN), fundado en 1939, es un partido mexicano de doctrina política conservadora, considerado por algunos como un partido de derecha cercano a las ideas de la democracia cristiana, con su primera victoria presidencial en su historia en el año 2000 con Vicente Fox Quesada, lo que finalizó la supremacía que mantuvo el Partido Revolucionario Institucional (PRI) desde la terminación de la Revolución mexicana.  En las elecciones presidenciales del año 2006 el PAN logró nuevamente la Presidencia de la República, esta vez con Felipe Calderón Hinojosa.  En el 2012 su candidata presidencial fue Josefina Vásquez Mota, quien obtuvo el tercer lugar en los votos populares de esas elecciones.  En el torneo electoral del año 2018, el candidato presidencial del PAN fue Ricardo Amaya Cortez, quien quedó en segundo lugar.

—  El otro partido que apoya a BERTHA XOCHITL GALVEZ es el Partido Revolucionario Institucional (PRI), partido político entre el centro y la centroderecha.  Fue fundado en 1929 y fue el colectivo político mexicano que gobernó México durante setenta años seguidos, desde el año 1930 hasta el año 2000.  Durante su existencia ha aceptado la militancia entre sus filas de una gran diversidad de ideologías.  En 1988 ocurrió su mayor división, que resultó en la fundación del Partido de la Revolución Democrática (PRD).  El PRD fue fundado en 1989 y es miembro de la Internacional Socialista aunque algunos lo ubican con una ideología política socialdemócrata.  El PRD quedó en tercer lugar en las elecciones presidenciales de 1994 con CUAHTEMOC CARDENAS SOLORZANO.  En el siguiente torneo electoral del año 2000 repitió la tercera posición, también con CUAHTEMOC CARDENAS SOLORZANO.  En el proceso eleccionario presidencial de 2006 alcanzó un segundo lugar muy estrecho con Andrés López Obrador contra el triunfador, Felipe Calderón Hinojosa.  En 2012 repiten en el segundo lugar, otra vez con Andrés López Obrador, detrás del victorioso Enrique Peña Nieto del PRI, para el período 2012-2018.  En el torneo presidencial de 2018, el PRD apoyó a Ricardo Anaya Cortes, con su alianza “MEXICO AL FRENTE”, quien obtuvo la segunda posición frente al ganador, Andrés López Obrador de MORENA con su alianza “JUNTOS HAREMOS HISTORIA”.

CLAUDIA SHEINBAUM PARDO es una política, científica y académica mexicana.  Ocupó el cargo de Secretaria de Medio Ambiente de México, Distrito Federal a partir del 5 de diciembre de 2000 siendo Andrés Manuel López Obrador (AMLO) el Jefe de México, Distrito Federal (DF).  En las elecciones de 2006 fue vocera del candidato López Obrador.  Es miembro fundador del partido político Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) en Octubre de 2011 participando en la constitución de MORENA como asociación civil.  En las elecciones del 2012 el candidato presidencial López Obrador la incluyó en su propuesta de gabinete para ocupar el cargo de Secretaria de Medio Ambiente.   En el 2018 gana la elección de Jefa de Gobierno de la Ciudad de México DF con el 47.08% de los votos escrutados; fue la primera mujer electa para dicha posición.  Durante la pandemia de COVID, la ciudad de México obtuvo una de las mayores tasas de vacunación a nivel internacional.  El 6 de septiembre de 2023 fue la ganadora del proceso interno de MORENA para ser candidata presidencial de ese colectivo político para las elecciones de 2024.  Su familia es judía de origen lituano y búlgaro.    La Señora SHEINBAUN ciertamente es una persona cercana al Presidente Andrés Manuel López Obrador.  Tiene 61 años de edad.

El Partido MORENA tiene como líder al Lic. Andrés Manuel López Obrador.  Es un partido mexicano de izquierda, afiliado al Foro de Sao Paulo y tiene comités de enlace en Norteamérica y Europa.  En las elecciones de 2018 el Partido MORENA se alió al Partido del Trabajo (PT) y al Partido Encuentro Social (PES) –relacionado con la derecha- y participaron en la alianza electoral bajo el nombre “Juntos Hacemos Historia”  que llevó a la presidencia a Andrés López Obrador.  El MORENA se autodefinió como un partido de izquierda democrática que respalda la diversidad étnica, religiosa, cultural y sexual, el respeto de los derechos humanos y el cuidado del medio ambiente.  Otro partido político que respalda su candidatura presidencial es el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), fundado en 1986.  Desde el 2018 el partido se incorporó a la alianza “Juntos Hacemos Victoria” con MORENA y el Partido del Trabajo.  El partido basa su propuesta en la conservación del ambiente y de los recursos naturales y el combate a la corrupción.

El tercer candidato de importancia es JORGE ALVAREZ MAYNEZ, de 38 años de edad, siendo el candidato más joven de la contienda y con la menor posibilidad de triunfo.  Es candidato a la presidencia por el MOVIMIENTO CIUDADANO (MC).  Es un internacionalista y político mexicano, miembro del Partido MC.  Fue diputado federal del Congreso de la Unión entre el 1 de septiembre de 2021 hasta el 28 de febrero de 2024.  En el 2013 se unió al Partido MC y del año 2013 al año 2018 fue Secretario de Organización y Acción Política Nacional de ese grupo político.  Del año 2014 al año 2018 fue miembro de la Comisión Operativa del mismo partido.  El Partido MC es un partido político mexicano de centro-izquierda, siendo su ideología política la que predomina en la Social Democracia de centro-izquierda.  Fundado el 1 de agosto de 1999 bajo el nombre de Convergencia por la Democracia.  En el año 2011 adoptó su nombre actual.

Tal como debe ser, los candidatos presidenciales de cara a las elecciones del 2 de junio de 2024, buscan convencer a los votantes y ganar el apoyo del público a través de sus principales propuestas.  XOCHITL GALVEZ de la coalición Fuerza y Corazón, sobre la educación propone “incluir a los padres en la elaboración de libros de texto”, “abrir la escuela de tiempo completo, proporcionar equipo y acceso a internet, aumentar salarios y contratar más maestros”.  En cuanto a seguridad busca “retirar a las Fuerzas Armadas de obras civiles para enfrentar grupos del crimen organizado y construir una prisión de máxima seguridad”.  En el campo de la salud pretende “crear un sistema de salud integral, lanzar la tarjeta Mi Salud para acceso a cualquier clínica”, “reconstruir el sistema de distribución de medicamentos” y “ofrecer atención psicológica gratuita”.  En cuanto a la economía, “una alianza con empresarios”, “creación de la Agencia Nacional para Emprendimiento tanto al liderato por jóvenes como por mujeres” y “mantener los programas sociales”.

Las propuestas principales de JORGE ALVAREZ MAYNEZ, del partido político nacional MOVIMIENTO CIUDADANO, se dividen en tres ejes principales, “gobernanza democrática, política social y reforma económica”.  Pretende la “desmilitarización de la seguridad pública” con “garantía de autonomía del Poder Judicial y la regulación del consumo de marihuana”.  También propone establecer “un sistema universal de pensiones con perspectiva de género, promover la educación financiera y crear un sistema de cuidados para grupos vulnerables”.  Su reforma económica pretende “establecer un ingreso mínimo garantizado y un seguro de desempleo temporal y la creación de nuevos instrumentos de crédito”.

Por su parte, la ungida presidencial de Andrés López Obrador (AMLO), SHEIMBAUM PARDO, de la Alianza Haciendo Historia”, en lo referente a la educación, promoverá “una beca universal para estudiantes hasta la secundaria, programas de servicios de salud en escuelas y continuará con el fortalecimiento de programas educativos”.  En cuando a salud, “establecer un plan nacional transexenal para continuar instituciones de salud pública, la vinculación del sector privado al modelo de salud pública y el fortalecimiento del Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS) Bienestar”.  En cuanto a la economía, “mantener la austeridad republicana”, “dirigir el gasto hacia programas sociales, reformar el sistema de pensiones, aumentar el salario mínimo”.

Las encuestas en México sobre los candidatos presidenciales favorecen a CLAUDIA SHEINBAUM, de la alianza “Sigamos Haciendo Historia”, quien, a nuestro juicio, será la favorita hasta el final de las elecciones del 2 de junio de 2024.  Sin duda alguna ha tenido el respaldo de AMLO desde el momento en que se celebraron las primarias del Partido MORENA, en contra del ex canciller MARCELO EBRARD, quien también aspiró a la candidatura presidencial.  AMLO, independientemente de no pocos errores cometidos en su administración, tiene una gran popularidad entre el pueblo mexicano y esa aprobación la ha transmitido a su ungida CLAUDIA SHEINBAUM, junto con el apoyo del poderoso partido MORENA, que hoy en día constituye la primera fuerza política de México y que ha conservado altos índices de aceptación en los cinco años de toda la administración AMLO.  Así como en el año 2018 CLAUDIA SHEINBAUM se convirtió en la primera mujer en ganar las elecciones en la ciudad de México, en esta ocasión no tengo la menor duda de que el 2 de junio se convertirá en la primera mujer en ocupar la Primera Magistratura de la República de México.




Rememoración de los grupos de choque en nuestra política nacional

conservadores liberales

A partir de la toma de posesión de nuestro primer Presidente Constitucional, el conservador Dr. Manuel Amador Guerrero, se inicia la controversia entre los dos partidos tradicionales, el Liberal y el Conservador, para controlar el poder político. 

Estas pugnas continuaron en 1906 para escoger los concejales del Distrito de Panamá y se tornaron intensas y violentas.  Posteriormente, en las elecciones de 1908 para elegir al segundo Presidente Constitucional de la República, lo cual recayó en Don José Domingo De Obaldía del Partido Conservador.  Como consecuencia del fallecimiento del mandatario titular Don José Domingo De Obaldía, el 1 de marzo de 1910,  asciende al poder el primer presidente liberal, Dr. Carlos A. Mendoza, en su condición de Segundo Designado (Vicepresidente) de la República, pues el Primer Designado, José Agustín Arango Remón, también había fallecido. 

Esto provocó un aumento de las tensiones entre ambos partidos, pues el Dr. Carlos A. Mendoza, liberal, aspiraba a reelegirse en el puesto por dos años más, lo cual no contó con el respaldo de la delegación estadounidense en nuestro país, principalmente del Encargado de Negocios, Richard O. Marsh, quien trató de imponer en forma directa la candidatura de Samuel Lewis, del Partido Conservador, como la más conveniente y la más amistosa para los intereses de la Nación del Norte, a igual que la del Partido Conservador. 

El deseo de reelegirse del Dr. Mendoza no prosperó y surgió entonces la candidatura del Dr. Belisario Porras y la del Dr. Pablo Arosemena, ambos del Partido Liberal.  Contando con el apoyo del Dr. Porras y del Dr. Arosemena, la Asamblea de Diputados eligió al Dr. Pablo Arosemena para cumplir el período restante del presidente difunto, José O. De Obaldía, hasta 1912.

En las elecciones de 1912 el liberalismo se dividió.  Por una parte surge Pedro A. Díaz de Obaldía por la Unión Patriótica, integrada por liberales y conservadores.  Por la otra parte,  el Dr. Belisario Porras es apoyado por la Convención Liberal, lo cual, según Pedro Díaz, motivó una confrontación y cierta parcialidad de los supervisores estadounidenses hacia el Dr. Porras, quien fue favorecido por amplio margen en las elecciones del 14 de julio de 1912, para ejercer la presidencia por cuatro años (1912-1916).

Para el torneo electoral de 1916 se presentaron dos candidatos, uno oficial respaldado por el Presidente de la República, Belisario Porras, y el otro Rodolfo Chiari Robles, postulado por el Directorio Nacional del Partido Liberal.  Aquella campaña electoral fue violenta, hubo acusaciones de toda índole y terminó con la abstención de los seguidores de Rodolfo Chiari Robles.  Por ende, fue favorecido Ramón Maximiliano Valdés, apoyado por la atracción que procedía del Presidente Belisario Porras Barahona en el electorado.

Emergen entonces grupos de choque donde estuvieron presentes la pasión, la violencia, la intriga, cuyo propósito era vejar y amenazar a los oponentes y enemigos políticos para obtener por coacción sus decisiones sobre el querer de las mayorías.  Grupos reclutados al servicio del pandillerismo político:  La primera de estas agrupaciones que surge en nuestra política criolla fue la llamada La Liga Nacional Porrista en 1912-1916, cuyo propósito principal lo era la defensa de la popularidad personal y del gobierno del Dr. Belisario Porras.  Esta Liga robusteció el poder de Belisario Porras, amenazado fuertemente por la oposición.  La Liga Porrista surgió por  determinación de un plural grupo de amigos personales y políticos del Dr. Porras Barahona, como una filial del Partido Liberal teniendo en cuenta que había un sector importante del partido que adversaba a Porras desde la campaña en 1916, cuando Rodolfo Chiari aspiró a la Presidencia de la República.  Su objetivo era respaldar y afirmar la política del Dr. Porras en todo el país.  También se fundaron ligas porristas a nivel nacional, en todas las provincias de la República.

El antecedente de la Liga Porrista fue la Concertación Liberal Porrista, creada para apoyar al Dr. Belisario Porras Barahona durante su primera administración.  Igualmente esta agrupación consiguió establecer una estructura nacional y una de las piezas clave para la victoria de la candidatura presidencial del Dr. Ramón Maximiliano Valdés en 1916.  Asimismo jugó un papel importante en las elecciones municipales de 1922, logrando un triunfo indiscutible.  Este movimiento también desempeñó un papel importante para la victoria de Don Rodolfo Chiari Robles, respaldado por el Presidente Dr. Belisario Porras en el proceso eleccionario celebrado en 1924.  El Dr. Belisario Porras Barahona fue tres veces Presidente de Panamá (1912-1916), Primer Designado (Vicepresidente), encargado del Poder Ejecutivo (1918-1920) y Presidente Constitucional (1920-1924).

Para las elecciones presidenciales de 1940 se contaba con la participación de dos candidatos, el Dr. Arnulfo Arias Madrid por el oficialismo y el Dr. Ricardo Joaquín Alfaro por la oposición.  Fue notorio el respaldo del gobierno de turno a favor de su candidato, el Dr. Arnulfo Arias, al punto que su adversario político, el Dr. Ricardo J. Alfaro, ante un ambiente sumamente caldeado, con la utilización de los recursos del Estado, persecución, terror, renunció a su candidatura alegando que no se cumplían las garantías indispensables y quedó el Dr. Arias como candidato único para las elecciones celebradas el domingo, 2 de junio de 1940.  Precisamente durante la organización de esa campaña, el Dr. Arias constituyó la llamada Guardia Cívica Panameñista, mejor conocida como GUCIPA, caracterizándose por ser un grupo represivo contra los alfaristas, integrado mayoritariamente por funcionarios públicos dotados de armas para enfrentar cualquier situación adversa.  Este grupo de choque actuó en una reunión política que se celebraba en el Parque de Santa Ana a favor del candidato opositor, Dr. Alfaro, a su llegada al país procedente de los Estados Unidos.  Se produjo una agresión desde el conocido Café Coca Cola, con disparos que ocasionaron la huida de los participantes y la actuación de la caballería montada de la Policía Nacional que disolvió la manifestación de los partidarios del Dr. Alfaro. 

Durante la corta administración del Dr. Arias se creó la Policía Secreta, cuerpo independiente de la Policía Nacional que respondía directamente al Presidente y su Ministro de Gobierno y Justicia.  La misión de esta Policía Secreta era evitar las agresiones contra el gobierno.  La ley de la Policía Secreta en la administración del Dr. Arias establecía mantener secretos sobre los temas que manejaban salvo por orden del Poder Ejecutivo y requerimiento de la información por parte de las autoridades nacionales, judiciales y administrativas relacionadas con el ejercicio de su competencia.  La llamada Policía Secreta surgió de lo inicialmente conocido como GUCIPA.

La administración del Dr. Arias fue corta ya que el 7 de octubre de 1941 viajó en secreto en dirección a La Habana, Cuba, lo que le costó la presidencia ya que no cumplió con informar a la Asamblea Nacional, de conformidad con lo establecido en la Constitución Nacional que él mismo promovió en 1941.  El mandatario fue depuesto el 9 de octubre de 1941.

Después de ocho años en que no se realizaron elecciones directas en el país, el 9 de mayo de 1948 se celebraron para elegir al 24avo Presidente de la República.  En el transcurrir de dicha campaña electoral se suscitó una violenta campaña entre los dos principales candidatos presidenciales, Don Domingo Díaz Arosemena y el Dr. Arnulfo Arias Madrid.  La campaña fue violenta, con acusaciones de toda índole y contra el candidato gubernamental, Domingo Díaz, se decía que tenía el apoyo del gobierno de turno.  Es en ese período de tiempo cuando emerge un grupo paramilitar del Partido Liberal llamado el PIE DE GUERRA, capitaneado por Ismael “Cucho” Vallarino, quien defendió a ultranza el triunfo de Don Domingo Arias Arosemena.  Esta organización de choque se caracterizó por su actitud de combate y agresión, muchas veces contando con la pasividad del gobierno de turno y los integrantes de la Policía Nacional.  Con frecuencia se les vio con cachiporras, garrotes y armas de fuego.  No pocos de sus integrantes estaban registrados en la planilla estatal y otros eran pandilleros a sueldo, quienes generalmente cometían sus fechorías en la noche, golpeando sin consecuencia a los que adversaban las aspiraciones presidenciales de Don Domingo Díaz Arosemena y eran también quienes participaban en la destrucción de urnas y votos.  Entre los actos violentos cometidos y recordados se encuentran los del 3 de julio de 1948, cuando atacaron las oficinas del Partido Revolucionario Auténtico, que apoyaba al Dr. Arnulfo Arias, con la participación de elementos de la Policía Nacional, con un saldo de muertos y multitud de heridos de bala.  La participación del grupo de choque PIE DE GUERRA fue uno de los factores determinantes en la victoria de Domingo Díaz y no pocos alegaron que hubo fraude electoral  en el resultado final y victoria de Domingo Díaz Arosemena con 72,153 votos contra los 71,037 sufragios de Arnulfo Arias Madrid.  Este proceso electoral se realizó en medio de hostilidades y enfrentamientos entre pandillas paramilitares tanto del gobierno como de la oposición.  El 1 de octubre de 1948, Domingo Díaz Arosemena toma posesión como Presidente de la República en un ambiente caldeado de protestas.

Don Domingo Diaz Arosemena fallece el 23 de agosto de 1949 a los 74 años de edad y es reemplazado por su Primer Vicepresidente Dr. Daniel Chanis Pinzón, quien, en su breve tiempo encargado del ejecutivo, trató de desintegrar el PIE DE GUERRA para lograr la tranquilidad que el país necesitaba.  Esto no se logró, pues el país vivió varias otras crisis institucionales entre 1948 y 1951.

Dos décadas después, en la campaña presidencial para elecciones el 12 de mayo de 1968, surge nuevamente el grupo de choque PIE DE GUERRA para favorecer al candidato gubernamental Ing. David Samudio Avila en contra del Dr. Arnulfo Arias Madrid.

En el año de 1956 se celebraron las elecciones generales entre los candidatos presidenciales Ernesto de la Guardia por la Coalición Patriótica Nacional y Víctor Florencio Goytía por el Partido Liberal.  Estas elecciones populares arrojaron los siguientes resultados:   Ernesto de la Guardia 117,633 votos y Víctor Florencio Goytía 81,737.  En general, estas elecciones fueron pacíficas, sin mayores dificultades, un tanto deslucidas y sin mucho entusiasmo.  El gobierno de Ernesto de la Guardia se inició el 1 de octubre de 1956 y se caracterizó por atravesar muchas dificultades y una prensa adversa, que lo atacó de manera implacable.  Durante esta administración se organizó un grupo de choque denominado LOS LEONES DEL SOTANO, cuyo fin fue combatir y reprimir a los adversarios, a las protestas estudiantiles y reprimir a los grupos políticos contrarios, los que provocaron levantamientos armados con resultados dolorosos y lamentables para los protagonistas.

En 1967 se constituyó el Frente Nacional de Juventudes Panameñistas y acto seguido el grupo beligerante denominado BOINAS NEGRAS, a pocos meses de celebrarse las elecciones generales anunciadas para el 12 de mayo de 1968, entre el Ing. David Samudio Avila como candidato presidencial del gobierno y de la Alianza del Pueblo y por la oposición el Dr. Arnulfo Arias Madrid de la Unión Nacional.  El grupo BOINAS NEGRAS fue organizado por Luis Gaspar Suárez.  Este grupo  tuvo una participación destacada en la elecciones de 1968, principalmente en las confrontaciones entre los seguidores del candidato oficialista, Ing. Samudio, quien fue apoyado por los PIE DE GUERRA liberales, en las que la ferocidad entre los seguidores de ambos candidatos tuvo como saldo muertos y heridos.  Los dos candidatos presidenciales contaron con el respaldo de los diferentes medios de comunicación, de periódicos, emisoras de radio y televisión que se inclinaron hacia uno u otro de los dos candidatos presidenciales.  Hubo ataques desmedidos contra el honor y reputación de los adversarios políticos, incluyendo la agresión violenta contra periodistas de ambas campañas políticas.  Los llamados BOINAS NEGRAS también tenían como función custodiar el local de la Unión Nacional de Oposición.  Su uso de boinas negras simbolizaba la imagen del Dr. Arnulfo Arias Madrid, quien solía usarla desde sus primeros  tiempos de actividad política.  Por el otro lado, durante esas elecciones fue notoria la parcialidad de no pocos miembros de la Guardia Nacional inclinados a favor de la candidatura presidencial oficialista del Ing. David Samudio.

El 9 de mayo de 1968, cerca del poblado de Yaviza, Provincia de Darién, el Dr. Arnulfo Arias fue objeto de un atentado en el que fue herido uno de sus seguidores.  El día de las elecciones el gobierno recurrió a toda clase de artimañas.  En algunos lugares las votaciones fueron interrumpidas debido a disparos.  Casos bochornosos, como el del Café Boulevard Balboa donde hubo heridos y un muerto, ataques a la entusiasta emisora Radio Soberana partidaria del Panameñismo, el ataque al local de la Alianza del Pueblo que respaldaba al Ing. Samudio, el enfrentamiento a tiros entre BOINAS NEGRAS y varilleros de PIE DE GUERRA liberal en el Parque Porras dejando gente malherida e inclusive el uso de las famosas varillas de hierro de construcción, el ataque al diario El Mundo, simpatizante del candidato gubernamental ocasionando la muerte del chofer de un ministro de estado cuando salió a defender dicho medio de comunicación, y así muchos casos más.

El torneo electoral se realizó en un ambiente crispado y violento y después de un recuento que demoró en terminar, el Dr. Arnulfo Arias Madrid fue declarado vencedor.  El 1 de octubre el Dr. Arias tomó posesión y fue derrocado por tercera vez, a los once días, por un golpe militar.

Después del golpe de los castrenses contra el gobierno constitucional de 1968 se inicia la era militar en Panamá, durante la cual surgieron los BATALLONES DE LA DIGNIDAD, milicia paramilitar creada por los militares a partir del mes de Abril de 1988 para ayudar a proteger al gobierno contra la actividad subversiva interna en el país y una posible invasión al país.  Este grupo se disolvió de facto, al igual que las Fuerzas de Defensa de Panamá, en 1990 justo después de la invasión de los Estados Unidos a la República de Panamá.

Los integrantes de los BATALLONES DE LA DIGNIDAD fueron voluntarios civiles y reclutados  adiestrados por los militares en todo el país para defender al régimen del Dictador Manuel Antonio Noriega.  Se calcula que los batallones sumaron unos 5,00 milicianos aproximadamente.  Durante su vigencia se caracterizaron por el hostigamiento a la oposición política y de ser cómplices en el incautamiento ilegal de bienes de personas y en obligar a sus enemigos a abandonar el país.  Una de las peores acciones de este grupo de choque fue la realizada después de la anulación de las elecciones realizadas el 7 de mayo de 1989, cuando obtuvo la victoria la oposición política contra el candidato del régimen.  La oposición llevó a cabo una caravana para celebrar la victoria en las urnas y exigir el respeto a la voluntad popular con un resultado de 3 a 1 en los votos.  Al llegar al Parque de Santa Ana, una turba enardecida de batalloneros, armados de varillas de hierro, patrocinados por los militares, atacó la caravana encabezada por la nómina presidencial de la oposición, Endara-Arias Calderón-Ford, inclusive con balas, ocasionando heridos y un muerto, ante la mirada indolente de los miembros de unidades antidisturbios de las Fuerzas de Defensa.  Las imágenes de Endara sangrando de herida en su cabeza y de Ford con su camisa manchada de su sangre y de su guardaespaldas, Alexis Guerra, quien murió de un tiro propinado por un batallonero, recorrieron el mundo entero y pusieron en clara evidencia el rostro cruel de la dictadura que oprimía a Panamá. 

Las imágenes escandalizaron a la opinión pública mundial e influenció las decisiones del gobierno estadounidense para la invasión a Panamá el 20 de diciembre de 1989.  Durante la invasión algunos batalloneros se enfrentaron a las fuerzas armadas estadounidenses mientras que otros se dedicaron al saqueo de comercios, principalmente en la ciudad capital.  Mientras, el ex­-agente de la CIA estadounidense, General Noriega, huía y luego se asiló en la Nunciatura Apostólica de Panamá.  Días después se entregó a las fuerzas de ocupación y posteriormente cumplió sentencias de prisión tanto en los Estados Unidos como en Francia por blanqueo de dinero del narcotráfico, entre otros cargos criminales.  Al ser desmanteladas las Fuerzas de Defensa tras la invasión, la misma suerte corrieron los tristemente recordados Batallones de la Dignidad.

Otro de los grupos de choque constituidos durante la hegemonía de los castrenses fue el mal recordado Comité de Defensa de la Patria y la Dignidad (CODEPADI).  Fue una agrupación de varilleros a disposición del régimen oficial del momento.  Los CODEPADIS fueron comités formados al final de la dictadura del General Manuel Antonio Noriega, con la finalidad de conminar adhesiones al General Noriega.  Estos Comités respaldaban el desarrollo  de acciones defendidas por Noriega y se convirtió en una fuerza paramilitar que agredía y atacaba a los adversarios y enemigos del Dictador Noriega.  Los CODEPADI llenaron de pánico y temor la vida de los ciudadanos opositores al régimen, realizando faenas de vigilancia, de policías sin uniforme, de represión a los enemigos políticos, buscando silenciar las voces que alentaban la expresiones de libertad, que defendían los derechos de reunión, voz y culto.  Saturaron al país de malestar, llanto y desconsuelo la vida de los panameños, logrando esculpir surcos en la memoria colectiva que no olvida.  CODEPADIS, instrumento de represión, en conjunto con los Batalloneros de la Dignidad, invadían las urbanizaciones, instalaban retenes y se atrincheraban en lotes baldíos, lo cual hicieron en el barrio de Punta Paitilla el 28 de noviembre de 1989, con atavíos de combate, en lo que llamaron la “Operación Ojo por Ojo y Diente por Diente”, ante el asombro y rechazo de los ciudadanos. 

Al hacer este compendio de los principales grupos de choque, precursores de la fuerza, coacción, de la agresividad política sistematizada, algunos de ellos calificados para el ultraje general de vidas, dignidad y bienes de la población en general, que evidenciaban la despiadada intransigencia e injusticia que los determinaba mayormente en los procesos eleccionarios y nos acerca a los recuerdos, la agonía de tan deleznable página de nuestra historia nacional que afectaron nuestra endeble democracia republicana de la época pasada y el triste período castrense, liquidado con la incursión estadounidense.  No pocos ciudadanos humildes panameños fueron enrolados para hacer el triste encargo de tropas de choque, constituyendo un tosco pandillerismo político que condenamos ahora y perennemente, ante todo ese penoso escenario de muertos, heridos, que forman parte del pasado, representando un recuerdo que no debemos olvidar, ni repetir ahora ni en el futuro, cerrándose así un capítulo de la historia panameña.




Particularidades de las elecciones de 1952 en Panamá

Panamá 1952

El 11 de mayo de 1952 fue la fecha fijada para realizar las elecciones presidenciales para elegir al 29avo Presidente Constitucional de Panamá.  En el mencionado torneo electoral compitieron el ex Jefe de la Policía Nacional, el Coronel José Antonio Remón Cantera, quien había sido figura significativa en la inestabilidad del Poder Ejecutivo.  Remón, militar de carrera, cuya trayectoria castrense inició en 1931 con el rango de Capitán, durante la presidencia del Dr. Ricardo J. Alfaro. Tuvo un ascenso rápido en la institución y logró el grado de Comandante Jefe de la Policía Nacional en 1947.  El Coronel Remón Cantera renunció a su cargo de Comandante en Jefe de la Policía Nacional en 1951 a fin de participar como candidato presidencial en las elecciones de mayo de 1952.  Fue postulado en la Provincia de Los Santos por cinco partidos políticos a saber:  Partido Renovador, Partido Liberal, Partido Revolucionario Nacional, Partido Revolucionario Auténtico y Partido Unión Popular.  El día 15 de mayo de 1953 estos cinco partidos se unieron en un solo partido, denominado Coalición Patriótica Nacional.  En estas elecciones el otro candidato importante, por la oposición, fue Don Roberto Francisco Chiari Remón, pariente del Coronel Remón Cantera.  Don Roberto fue postulado por una unión de partidos políticos, siendo éstos el Partido Liberal Nacional, el Frente Patriótico, el Partido Revolucionario Independiente y el Partido Socialista, constituyendo la alianza denominada LA ALIANZA CIVILISTA.

Don Roberto Francisco Chiari, empresario y político, fue hijo del también expresidente de Panamá, Rodolfo Chiari Robles.  Fue Dipuatado de la Asamblea Nacional y Ministro de Salubridad y Obras Públicas y Segundo Vicepresidente de la República en las elecciones de 1948.  También había ejercido como Presidente Interino de Panamá en Noviembre de 1949 por cuatro días.

El tercer candidato en las elecciones de 1952, sin ninguna posibilidad de triunfo, fue Pedro Moreno Correa, postulado por un partido histórico y minoritario, el Partido Conservador, que a partir de su vigencia tuvo poca representación en la Asamblea Nacional en las elecciones de 1928, 1932, 1936, 1940 y 1945, siendo extinguido como organización política por el Tribunal Electoral el 26 de septiembre de 1952.

Otro partido político que pretendió participar en esas elecciones de 1952 lo fue el Partido Panameñista, que llevó a cabo una convención y postuló a Rodolfo Herbruger.  El 5 de abril de 1952 el candidato Herbruger decidió abstenerse de participar en ese torneo electoral debido al evidente apoyo del gobierno a la candidatura presidencial del Coronel José Antonio Remón Cantera.  Esta agrupación política había sido constituida formalmente por instrucciones del Dr. Arnulfo Arias Madrid, quien había sido destituido como Presidente de la República el 10 de mayo de 1951 a través de un golpe de estado.

La campaña política de 1953 fue violenta para algunos, con acusaciones de corrupción contra la Policía Nacional.  La candidatura presidencial del Coronel José Antonio Remón Cantera se sustentó sobre una estrategia política hábil, manipulativa y clientelista.  Se le señalaba por su vinculación en negociados con madera preciosa, adquirida en la Isla de Coiba, tráfico de armas hacia Colombia y negociado con el arroz.  Hubo compra de votos en el Oriente Chiricano y muchas anomalías en las mesas de votación.  Muchos paquetazos se dieron en distintos lugares del país y salieron a relucir actas en las que el número de votos sobrepasaba la lista de votantes.

Fue obvia la utilización de los recursos del Estado, además de una propaganda penetrante, promocionando las pretensiones presidenciales del candidato oficialista Coronel José Antonio Remón Cantera.  Los que respaldaban la candidatura de la Alianza Civilista de Roberto Francisco Chiari Remón denunciaron estas elecciones generales como consecuencia de un escandaloso fraude electoral, argumentando entre otras cosas, que las personas votaron varias veces, entre ellos menores de edad y hubo la presencia de adulteración de Actas Electorales.

Todos conocían el gran papel que desempeñaba la esposa del Coronel Remón, Doña Cecilia Pinel de Remón, como una mujer conversadora, afable y campechana, quien ayudó mucho a su esposo en la campaña electoral y quien era opuesta a su esposo en su personalidad.  Se le llamaba “La Dama de la Bondad”, o Doña Ceci.  Durante la campaña política, Doña Cecilia Pinel de Remón se caracterizó por sus giras tanto en la capital como en el interior, repartiendo ayuda bajo la consigna “REMON SIRVE AL PUEBLO”. 

Muchos señalaban que el poder de convocatoria que tenían los partidos políticos que respaldaban a Remón era vital para lograr su amplio triunfo electoral, y según los datos oficiales, así fue.  El Coronel José Antonio Remón Cantera obtuvo 133,225 votos, Don Roberto Francisco Chiar obtuvo 78,094 votos y Pedro Moreno Correa tan sólo 1,967 votos.  En cuanto a los escaños de Diputados de la Asamblea Nacional, la Coalición Patriótica Nacional logró 39 diputados, la Alianza Civilista de Roberto Francisco Chiari obtuvo 14 diputados y el Partido Conservador de Pedro Moreno Correa ninguno de un total de 53 escaños.  El Coronel Remón Cantera ganó en todas las nueve provincias de la República de Panamá.  Fue el primer militar que llega a ocupar el solio presidencial durante el período republicano y el primer presidente graduado en el Instituto Nacional.

El 1 de junio de 1952 fue proclamado el vencedor de las elecciones generales realizadas el 11 de mayo y José Antonio Remón Cantera tomó posesión como Presidente Constitucional el 1 de octubre de 1952.  El 2 de enero de 1955, a los veintisiete (27) meses de ejercer su mandato, mientras celebraba con amigos el triunfo de su caballo “Valley Star” en el Palco Presidencial del Hipódromo Juan Franco, el Presidente Remón Cantera cayó abatido por una ráfaga de balas a las 7:30 de la noche.  Una de las balas de nueve milímetros le atravesó el riñón derecho, la aorta abdominal y le perforó el intestino grueso.  Junto a él murieron dos personas más y cinco fueron heridos.  Muchas teorías han surgido después de este magnicidio.  Hasta el momento se mantiene como un misterio quiénes son los verdaderos responsables y por qué fue matado el Presidente Remón.  Todo tipo de especulaciones surgieron. 

Finalmente, la campaña electoral deja una huella difícil de olvidar en la historia política nacional, como una de las más influenciadas, donde en forma desvergonzada y evidente se institucionalizó el clientelismo y la maquinaria gobiernista cambiando prebendas y bienes materiales por votos.




Enemigos de la democracia

enemigos de la democracia

En el sentido estricto, se define la democracia como “un tipo de organización del Estado en el cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante herramientas de participación directa o indirecta que confiere legitimidad a sus representantes”.

Entre sus principales características están la participación política, el pluralismo político, separación orgánica de funciones, derechos fundamentales, la representación política, el principio mayoritario, características a las que yo añadiría el deber y respeto por parte de los ciudadanos y candidatos de reconocer la voluntad mayoritaria del pueblo que elegimos en los procesos electorales.  La democracia, como forma de gobierno, es una alternativa al autoritarismo y busca la participación de los ciudadanos, mientras que los grupos que apoyan las dictaduras tienen la intención de mantener el poder sin importar que se viole la ley o se afecten los derechos de las personas con tal de lograr sus objetivos.

Así como la democracia es una forma de gobierno justa y conveniente para vivir en armonía, ésta tiene sus enemigos.  Estos adversarios simpatizan con o pertenecen al populismo, la corrupción, la prevalencia del interés particular sobre el interés general, la ignorancia, la desigualdad en las oportunidades, situaciones todas de miseria que amenaza las democracias y que también se suman a aquellos grupos representados por su candidato que participan en procesos eleccionarios democráticos y que no acatan la decisión mayoritaria de sus pueblos, perjudicando y afectando así la democracia y el imperio de la ley.

Uno de esos desafortunados ejemplos lo protagonizó el expresidente estadounidense Donald John Trump después de perder abrumadoramente las elecciones generales de ese país el 3 de noviembre de 2020, por más de siete millones de votos populares, ventaja que es la segunda mayor desde el año 2000.  Esta superioridad asimismo fue dos veces y medio mayor que aquella del voto popular de la demócrata Hillary Clinton que fue de 2,868,685 sufragios sobre Trump en el año 2016.

Fiel a sus antecedentes de mal perdedor, en las elecciones del año 2020 contra el demócrata Joe Biden, Donald Trump no quiso aceptar su elevada derrota electoral tanto en el voto popular como en los votos electorales.  En vez promovió un operativo, apoyándose en la falacia y falsedad de que había sido sacrificado en un fraude electoral, induciendo a su salvaje e ignorante base de extremistas con el propósito de perturbar la democracia por medio de una estafa, fingiendo fraude electoral.  Difícil de digerir, pero la naturaleza depredadora de Trump estaba a la vista de todos cuando previo a las elecciones del 2016 contra Hillary Clinton, contemplando una posible derrota electoral, se pronunció en contra del sistema de los Colegios Electorales, calificándolo de amañado.  Cuando se le preguntaba si concedería su derrota si era derrotado, se negó a comprometerse a una concesión y frente a la prensa declaró que dependería de quien ganaba.  Como era de esperarse, no se quejó cuando, a través de los Colegios Electorales, pudo lograr la Presidencia de su país.

No pocos senadores tildaron a Trump de “mentiroso patológico” y el serio y conocido periódico The Washington Post rastreó información suministrada por el Presidente Trump en los tres primeros años de su presidencia y reportó que en ese período Trump había “pronunciado 16,200 declaraciones falsas y engañosas” y lamentablemente, no pocos de sus seguidores son similares.  En su incapacidad de aceptar su amplia derrota en el año 2020 desarrolla una estrategia basada en el engaño de que había sido víctima de un fraude electoral.  El mundo entero simplemente no puede olvidar, y el pueblo estadounidense mucho menos, aquella aciaga fecha del 6 de enero de 2021, bochornoso día que quedará marcado en la historia de ese gran país, cuando una turba de fanáticos del expresidente Trump se volcara e invadiera de manera agresiva y violenta el Capitolio en Washington, D.C., uno de los símbolos sagrados de la democracia, en lo que fue el primer asalto al Capitolio desde aquel de los británicos en 1814 durante la guerra de independencia iniciada en 1812.  El propósito del asalto de 2021 fue evitar que los congresistas estadounidenses cumplieran con el deber constitucional de certificar en el Colegio Electoral la victoria apabullante que logró el demócrata Joe Biden sobre Donald Trump.  Este vergonzoso ataque fue un intento evidente de golpe de estado, una insurrección, para muchos premeditado por el candidato derrotado y sus íntimos allegados que no quisieron aceptar su realidad.  Repudiable espectáculo, llegó al punto en que algunos sostienen que en una conversación entre Trump y su vicepresidente y también republicano Mike Pence, Trump le solicitó sumarse a su plan de frenar la ratificación de Joe Biden como ganador de las elecciones, cosa que le fue negada ya que el Vicepresidente Pence eligió no violar flagrantemente la Constitución de los Estados Unidos.  Como resultado de este golpe infructuoso, más de 700 manifestantes han sido acusados de cargos que van desde planear un ataque para impedir la confirmación oficial del triunfo de Joe Biden el martes, 3 de noviembre de 2020.  Todos estos acontecimientos representan delitos graves que fomentaron y promovieron con premeditación y alevosía,  incluyendo el no acatamiento de la voluntad mayoritaria de un pueblo, lo que indudablemente merece que su máximo conspirador, el ex mandatario Trump, sea señalado como un ENEMIGO DE LA DEMOCRACIA,

——

Otro ejemplo ignominioso del tema que nos ocupa aconteció en el Brasil, en las elecciones celebradas en segunda vuelta electoral el 28 de octubre de 2018, de acuerdo con el ordenamiento electoral de Brasil, entre el Presidente de la República en funciones Jair Messias Bolsonaro y Luis Ina´cio Lula Da Silva, quien previamente fue Presidente de Brasil en dos períodos consecutivos, 2002 y reelegido en 2006.  Lula Da Silva fue eterno candidato presidencial en las elecciones de 1989, 1994 y 1998, perdiendo en todas.  Ahora, en su sexto intento, obtuvo la victoria sobre Bolsonaro, el Presidente de Brasil en junciones, un militar retirado, político ultraconservador y de extrema derecha.  Bolsonaro, del Partido Social Liberal, fue elegido el 28 de octubre de 2018 en segunda vuelta electoral con el 55.13% de los sufragios contra su más cercano adversario, Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores, quien obtuvo el 44.87% de los votos.

Durante el gobierno de Donald Trump, Jair Bolsonaro fue considerado uno de sus grandes aliados.  Muchos consideraron que Trump y Bolsonaro estaban “cortados con la misma tijera” y aparentemente a Trump le gustaba que consideraran a Bolsonaro el Trump de Suramérica.  Tanto Trump como Bolsonaro clamaron fraudes electorales en las elecciones que perdieron ante Biden y Lula Da Silva respectivamente.  Los dos pretendieron anular los resultados.  Bolsonaro, como gran perdedor, dijo que el sistema electrónico de votación de Brasil no estaba a prueba de fraude.  Al ser declarado ganador Lula Da Silva, partidarios de Bolsonaro bloquearon las carreteras y tuvieron serios enfrentamientos con la policía.  También, seguidores de Bolsonaro se manifestaron frente a los cuarteles militares, exhortando al ejército a intervenir para impedir la toma de poder del Presidente Electo, Lula Da Silva.

Por otro lado, aparentemente se vincula a Jair Bolsonaro de tramar un golpe de estado ante su derrota de 2022 y los serios altercados del 8 de enero, que destrozaron la capital, cuando miles de sus fanáticos atacaron los principales edificios del gobierno para socavar la victoria de Lula Da Silva.  Hay evidencia de que el propio Bolsonaro, allegados de su gobierno y algunos militares de alto rango, participaron en los esfuerzos por invalidar el resultado de los comicios, no reconociendo así el resultado mayoritario de la votación electoral.  Los actos de insurrección realizados por los extremistas partidarios de Bolsonaro trajeron a la mente escenarios similares a las vistas del asalto al Capitolio de Estados Unidos el 6 de enero de 2021, cuando rompieron ventanas, tumbaron muebles, destruyeron obras de arte.  Los policías lanzaron gases lacrimógenos contra los iracundos manifestantes que se negaban a dejar las instalaciones, invadieron edificios gubernamentales en Brasilia y crearon vínculos entre el populismo de ultra y extrema derecha de Brasil y Estados Unidos.

Afortunadamente para ambos países, el ambiente de violentos movimientos fomentado por los personajes mencionados quedaron lejos de lograr sus objectivos, como el de un supuesto fraude electoral nunca demostrado, ratificado por expertos como también los observadores internacionales que siempre negaron que hubiera certeza alguna de fraude electoral.

La actitud asumida por Jair Bolsonaro en pretender no reconocer el triunfo indiscutible de Lula Da Silva, por ende negar la voluntad mayoritoria del pueblo brasileño, no sólo erosiona la democracia, con su ímpetu golpista debilitando las instituciones, con su estrategia de mantenerse en el poder se hace evidente que es otro enemigo de la democracia.

—–

Las elecciones presidenciales de Guatemala se celebraron el domingo 16 de junio de 2019.  En la primera vuelta electoral se había impuesto con mayor cantidad de votos Sandra Torres Casanova del partido Unidad Nacional de la Esperanza, con el 25.53% y de segundo Alejandro Giammettei del Partido Vamos, con un 13.96% de los votos y el resto de los candidatos presidenciales se repartieron los demás votos populares.  Luego de que ningún candidato presidencial obtuviera más del 50% de los sufragios, la segunda vuelta electoral se celebró el 11 de agosto.  Sólo los dos candidatos presidenciales más votados en la primera vuelta participaron, siendo ellos Sandra Torres Casanova y Alejandro Giammattei.  En la segunda vuelta el candidato Alejandro Giammattei obtuvo el triunfo con el 57.95% sobre Sandra Torres que obtuvo el 42.05%.  Giammattei tomó posesión como Presidente de Guatemala ante el Presidente del Congreso el 14 de enero de 2020 por un período de cuatro años.  La primera vuelta de la siguiente elección presidencial, la décima elección general en Guatemala desde el retorno a la democracia en 1985, se realizó en Guatemala el domingo, 25 de junio de 2023.  Debido a que ningún candidato obtuvo la mayoría absoluta (50% + 1 votos) se realizó la segunda vuelta el domingo, 11 de agosto de 2023, en un ambiente de acusaciones mutuas de irregularidades y fraude electoral.  Cuando se presentaron los primeros resultados de las elecciones generales, el 1 de julio de 2023, la Corte Constitucional ordenó al Tribunal Supremo no oficializar dichos resultados, aunque de forma provisional.  La decisión tomada por la alta corporación de justicia, fue a consecuencia del recurso legal impuesto por los partidos UNE, Vamos y Valor, ante la sospecha de supuestas anomalías.  Luego de investigar profundamente los resultados, se autorizó la celebración de la segunda vuelta en la que el candidato de Movimiento Semilla, Bernardo Arévalo, obtuvo la victoria con aproximadamente el 60% de los votos populares.  Sin embargo, el reconocimiento de la victoria de Bernardo Arévalo de León no fue sencillo.  Hubo protestas en el país centroamericano desde el momento en que el Ministerio Público inició una persecución penal en contra del Partido Movimiento Semilla, que obtuvo la victoria.  Estas y otras acciones tenían como propósito poner en duda el triunfo de Bernardo Arévalo sobre Sandra Torres y así evitar, según muchos, que tomara posesión como Presidente Constitucional de Guatemala.  Esta situación anómala llegó al punto que Fiscales de Guatemala pidieron la nulidad de las elecciones presidenciales de agosto y el retiro de la inmunidad del presidente electo, Bernardo Arévalo, alegano que existieron anomalías en los resultados electorales por parte del Tribunal Supremo Electoral, así como irregularidades cuando se constituyó el Partido Movimiento Semilla de Bernardo Arévalo.  Ante tal situación además de otros asuntos, la OEA denunció “un intento de golpe de estado” e igualmente se pronunció a favor de Bernardo Arévalo y sus correligionarios, haciendo énfasis en que lo  actuado era un “golpe de estado” para evitar que asumiera el poder al haber obtenido el voto mayoritario de los guatemaltecos.  Arévalo asimismo señaló que “existe un grupo de políticos y funcionarios corruptos que se niegan a aceptar este resultado y han puesto en marcha un plan para romper el orden constitucional y violentar la democracia.”

Por su parte, los Estados Unidos, la Unión Europea, además de la OEA, cuestionaron la orden de la Corte de Constitucionalidad de Guatemala de no oficializar los resultados de las elecciones.  También, Bernardo Arévalo acusó a la Fiscal General Consuelo Porras, quien dirige el Ministerio Público, de estar involucrada en el golpe de estado y no pocos analistas estiman que el Presidente Giammattei busca no comprometerse ante la situación, por lo que su silencio lo hace ver como posible cómplice con otros grupos de políticos y funcionarios corruptos que se niegan aceptar el desenlace de las elecciones que eligió a Bernardo Arévalo De León como Presidente Constitucional de Guatemala.

Finalmente, después de todo tipo de conspiraciones planeadas y frustradas, e intenciones de golpe de estado, Bernardo Arévalo del Partido Movimiento Semilla, tomó posesión como el 52avo Presidente Constitucional de la República de Guatemala el 15 de enero de 2024, obteniendo un triunfo claro y contundente con aproximadamente el 60% de los votos, e igual su Vicepresidente, Karin Herrera.  Los intentos de impedir su toma de posesión generaron una amplia condena tanto a nivel nacional como internacional por no querer acatar la voluntad mayoritaria y soberana del pueblo guatemalteco.

Hay que reconocer la postura de la OEA, de la Administración Biden de los Estados Unidos y de la Comunidad Europea, quienes en todo momento apoyaron los principios democráticos de Guatemala, ya que sin ese respaldo y solidaridad, posiblemente una vez más la democracia hubiera sido vulnerada.

Siempre y con mucha tenacidad y firmeza, todos aquellos que defienden la democracia deberán estar pendientes y solidarios contra aquel populismo tanto de extrema derecha y de izquierda, que surgen para no acatar la voluntad popular mayoritaria expresada en las urnas, siendo éste uno de los principios esenciales de la democracia y del estado de derecho.  Como diría el actual Presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, “Respetar la voluntad del pueblo es parte esencial de nuestra democracia.”




El liberal del Arrabal santanero

Don Carlos Antonio Mendoza Soto

Una de las figuras más preclaras desde el inicio de nuestra política e incipiente República de Panamá lo fue el brillante abogado, político y periodista Don Carlos Antonio Mendoza Soto, nacido el 31 de octubre de 1856 en el arrabal santanero en las afueras de la antigua ciudad amurallada de Panamá, hijo del matrimonio formado por Juan Mendoza Herrera y Josefa Soto.  Hizo sus estudios primarios en Panamá, continuó con sus estudios secundarios en Bogotá.  Su padre, Juan Mendoza Herrera, fue abogado, Senador por Panamá y cercano colaborador de Buenaventura Correoso, uno de los caudillos liberales más destacados de Santa Ana así como recordado militar y educador panameño, quien consiguió la beca utilizada por Carlos Antonio Mendoza  para sus estudios superiores.  Así, éste logró el título de Doctor en Derecho en las universidades del Rosario y la Nacional de Colombia, con lo cual alcanzó una gran formación jurídica y ser un fogoso orador, además de periodista combativo.  A los 26 años contrajo nupcias con Rita Barsallo, con quien tuvo una hija.  Posteriormente tuvo cinco hijos con Ernestina Barsallo. 

Desde su formación universitaria, Carlos A. Mendoza abrazó los principios del liberalismo, defendiendo siempre la igualdad de derechos frente a una realidad de fueros y de castas.  En 1892, defendió con sus alegatos y como jurista al líder indígena Victoriano Lorenzo en su caso de homicidio en defensa propia, ocurrido cuando el Corregidor Pedro de Hoyos, quien cobraba diezmos arbitrarios a la comunidad indígena, atacó a Victoriano con la intención de matarlo y éste al defenderse mató a de Hoyos.   Mendoza culpó al Estado colombiano por su tolerancia ante abusos a la población, debido al abandono en el que mantenía a los istmeños más humildes. 

El Dr. Carlos A. Mendoza fue director de periódicos de corte político y literario y participó en la Guerra de los Mil Días en el Istmo de Panamá, junto a Belisario Porras, Eusebio A. Morales, el General Benjamín Herrera y Domingo Díaz, entre otros.  El Dr. Mendoza fue emblema de la dignidad y el patriotismo de los panameños en todo momento.  Esta Guerra de los Mil Días se desarrolló desde el 17 de octubre de 1899 hasta el 22 de noviembre de 1902 entre liberales y conservadores nacionalistas colombianos y fue la introducción a la cadena de sucesos posteriores que llevaron a la independencia de Panamá de Colombia el 3 de noviembre de 1903.  El Dr. Carlos A. Mendoza, el Dr. Eusebio A. Morales y el General Emiliano Herrera fueron nombrados jefes militares y colaboradores por el Dr. Belisario Porras en el desembarco del 30 de marzo de 1900 de Punta Burica, Chiriquí, con hordas armadas procedentes de Nicaragua y estuvieron al frente de la guerra en el Istmo de Panamá.  Esta confrontación finalizó el 21 de noviembre de 1902 con el Tratado de Wisconsin. 

El Dr. Carlos A. Mendoza respaldó el movimiento independentista de Panamá de Colombia en 1903.  Intervino en la redacción del Acta de Independencia en asocio con el Dr. Eusebio A. Morales, por encargo de Don José Agustín Arango.  Al establecerse la primera Junta de Gobierno Provisional, ésta nombró al Dr. Carlos A. Mendoza, miembro del Partido Liberal, como Secretario de Justicia, el primero de la República de Panamá.  Por otro lado, fue miembro de la Convención Nacional Constituyente, que instaló nuestra primera Constitución Nacional de 1904, dictada el 13 de febrero de 1904 y promulgada el 20 de febrero del mismo año.  La misma Convención Nacional eligió al Dr. Manuel Amador Guerrero como Primer Presidente de la República y al Dr. Pablo Arosemena, Don José Domingo de Obaldía y Dr. Carlos A. Mendoza como Primero, Segundo y Tercer Designados (Vicepresidentes) a la Presidencia de la República respectivamente.

Es importante destacar que el Dr. Carlos A. Mendoza, como miembro de la Convención Nacional Constituyente de 1904, se opuso y combatió la denominada Enmienda Platt, que permitía la injerencia de Estados Unidos en Panamá para restablecer el orden constitucional de la república y garantizar la paz y sus objeciones quedaron reflejadas al aprobarse el Artículo 136 de nuestra primera Constitución Nacional de 1904, propuesto por Tomás Arias, que permitía la intervención estadounidense en nuestro país.

El Dr. Mendoza tuvo una fructífera carrera política, ocupando altos cargos políticos, entre otros Gobernador de la capital, Secretario de Hacienda en el gobierno de José Domingo de Obaldía, a quien apoyó en su candidatura presidencial de 1908.  Además fue Diputado de la Asamblea Nacional por la Provincia de Panamá, desde donde también sirvió a los altos intereses del país.  Fue redactor del Código Civil, del Código Penal y del Código Administrativo, además de creador de la ley que estableció la Organización Judicial.  Fue también Magistrado de la Corte Suprema de Justicia de Panamá.

En 1908, cuando la Asamblea Nacional de Diputados tenía la facultad de elegir a los Designados (Vicepresidentes) a la Presidencia de la República, fueron elegidos Don José Agustín Arango –del Partido Conservador- como Primer Designado y Don Carlos A. Mendoza –del Partido Liberal- como Segundo Designado.  Los designados eran elegidos por un periodo de dos años.  Don José Agustín Arango, Primer Designado, falleció el 19 de mayo de 1909 en la ciudad de Panamá.  Posteriormente, el Presidente titular, Don José Domingo de Obaldía, falleció el día 1 de marzo de 1910.  Así, ya que el Primer Designado Arango había fallecido previamente, le correspondió al Dr. Carlos A. Mendoza asumir el cargo de Presidente hasta culminar su propia elección como Designado en 1910, aunque el período presidencial del Presidente de Obaldía no culminaba hasta 1912.  Se convierte entonces del Dr. Carlos A. Mendoza en el primer presidente liberal y tercero de la república.  Debido a que el período el Dr. Mendoza debía terminar el 30 de septiembre de 1910, inmediatamente inició sus gestiones con el propósito de  reelegirse de conformidad con la Carta Magna que requería a la Asamblea Nacional de Diputados elegir nuevos Designados a la Presidencia por dos años, a partir del 1 de octubre de 1910 hasta el 30 de septiembre de 1912 fecha ésta en que vencía el período presidencial del difunto Presidente Don Domingo de Obaldía.  El Partido Conservador, al que en vida pertenecieron Don José Domingo de Obaldía y Don José Agustín Arango, reaccionó bruscamente al sentirse desplazado por la afiliación del Dr. Mendoza al Partido Liberal.  Los conservadores que no apoyaban las aspiraciones del Dr. Mendoza propusieron en vez la candidatura de Don Samuel Lewis.  Por su parte, Sr. Richard O. Marsh, Encargado de Negocios de los Estados Unidos en Panamá, y funcionario racista, se oponía a la reelección del Dr. Mendoza como Designado a la Presidencia, alegando que su reelección violaba la Constitución Nacional y, por otro lado, respaldaba de manera directa la candidatura de Don Samuel Lewis, por considerarlo el más amistoso para los intereses de Estados Unidos.  De igual forma, el Sr. Marsh apoyaba al nuevo candidato liberal, Dr. Belisario Porras, quien también hacía gestiones para participar en la contienda política.

Todas estas intromisiones en la política del país, tan pobremente disimuladas por el Sr. Richard Marsh, resultaron en su destitución por el Presidente Republicano William Taft, sin embargo, el Departamento de Estado también se opuso a la reelección del Dr. Carlos A. Mendoza, igualmente argumentando que su reelección violaba la Carta Magna panameña de 1904.

Ante tantos obstáculos que lo afectaron tanto en lo personal como en lo político, el Dr. Carlos A. Mendoza se vio forzado a abandonar su aspiración de reelección como Designado a la Presidencia y retiró su candidatura el 27 de agosto de 1910.  Finalmente, el 14 de septiembre de 1910 la Asamblea Nacional eligió como Primer Designado para el bienio 1910-1912 a Don Pablo Arosemena –Partido Liberal-, a quien le tocaría asumir la Presidencia de la República en reemplazo del difunto Don Domingo de Obaldía, como Segundo Designado a Don Federico Boyd y como Tercer Designado a Rodolfo Chiari.  Al momento de su elección como Primer Designado, Don Pablo Arosemena ejercía el cargo de Embajador de Panamá en Chile y durante su traslado a Panamá por vía marítima asumió la Jefatura del Estado el Segundo Designado, el también liberal Don Federico Boyd.  Don Pablo Arosemena asumió la Presidencia de la República en su calidad de Primer Designado el 5 de octubre de 1910.

El Dr. Carlos A. Mendoza tuvo una efímera gestión presidencial de apenas siete meses.  En el  trayecto de su administración atendió muchas necesidades de las provincias de Bocas del Toro, Chiriquí, Panamá y Colón, donde fundó dos escuelas.  En su afán de ver la educación como el motor de desarrollo de la sociedad panameña, promovió la apertura de escuelas en beneficio de las mayorías del país, principalmente para asegurar la educación en favor de los más necesitados.  Apoyó también escuelas experimentales de agricultura.  Hizo hincapié en el desarrollo de la cultura, la educación laica, la economía en los gastos del país y la pureza en la administración pública.

 Durante su administración, el 17 de marzo de 1910, se firmó en la capital estadounidense de Washington, D.C. el Convenio Anderson-Porras por el cual tanto Panamá como Costa Rica aceptaron la mediación estadounidense en el conflicto limítrofe entre las dos naciones.

El Dr. Carlos A. Mendoza dio su aprobación para hacer un estudio para la construcción del Ferrocarril Chiriquí-Panamá.  También prestó atención a la economía y reorganizó la hacienda nacional.  En cuanto a obras públicas, se realizaron en las cabeceras de provincias debido a que muchas de las comunidades del interior estaban desatendidas.

De importancia es recordar que el Dr. Mendoza, junto a Eusebio A. Morales y Domingo Díaz, aportó el respaldo popular que requirió el movimiento independentista de 1903.

Este ilustre liberal del arrabal santanero fue uno de los promotores de nuestra vida republicana y figura irrefutable entre aquellos prohombres de la patria que idearon los cimientos de nuestra nacionalidad.  Cuando ocupó cargos públicos, en todo momento los ejerció con el más intenso patriotismo, sin pensar en sus particulares intereses.  Se caracterizó por ser un hombre veraz y cabal, quien favoreció persistentemente la integridad, libertad y justicia.  Debemos tener presente su vida y su legado con agradecimiento imperecedero a este ilustre prócer, cuyo respeto es inmensamente merecido por parte de todos los panameños sin distintos de ninguna naturaleza.




Rememorando la batalla del puente de Calidonia

Puente de Calidonia

La Guerra de los Mil Días fue la conflagración más catastrófica de Colombia en los inicios del Siglo XX, desde el 7 de octubre de 1899 hasta el 21 de noviembre de 1902, entre los partidos históricos Liberal y Conservador.  Este choque fue iniciado por el líder liberal Pablo Emilio Villar con un ataque no planeado el 17 de octubre de 1899 en Bucaramanga, en el Departamento de Santander, región cual era el fortín del liberalismo radical, pero luego se expandió por todo el país.  Esta contienda bélica dejó una economía totalmente destruida, con los muertos calculados en aproximadamente entre 80 y 100 mil, entre una población que no llegaba a los cuatro millones de habitantes.

En el Siglo XIV y por varios siglos subsiguientes, Colombia experimentó un ambiente de violencia política que trajo como corolario nueve guerras de carácter nacional en distintas fechas con distintas connotaciones hegemónicas dirigidas a lograr el poder, entre ellas la Guerra de los Mil Días.

La Guerra de los Mil Días se caracterizó por un enfrentamiento del ejército gubernamental conservador, bien preparado y un ejército liberal mal entrenado y desorganizado.  No obstante, el conflicto se propaga a nivel internacional, perjudicando parcialmente a países vecinos como Ecuador y Venezuela, en cuyos territorios se libraron batallas de esta fuerza gubernamental colombiana con fuerzas de estos países vecinos en persecución de aquellos que apoyaban a los actores colombianos en el conflicto.  Otros países se implicaron en el conflicto, algunos apoyando a los liberales y otros a los conservadores, con armamento y suministros, entre ellos Guatemala, El Salvador y Nicaragua.  Los Estados Unidos por su parte interfirió con acciones bélicas en Panamá, a través de la flota norteamericana acuartelada en el istmo, como consecuencia de lo que establecía el Tratado Mallarino-Bidlack de 1846, que comprometía a los Estados Unidos a apoyar a Colombia.

Dentro del contexto de la Guerra de los Mil Días aconteció la Batalla del Puente de Calidonia desde el 21 al 26 de julio de 1900 en el Departamento de Panamá.  El puente de Calidonia había sido construido durante la década de 1880 con el propósito de comunicar el Casco Viejo y la Avenida Central con las afueras, área conocida entonces como La Sabana, donde las familias pudientes tenían sus casas de campo.

El 21 de junio de 1900, apenas un mes antes de la batalla del Puente de Calidonia, tuvo lugar la batalla de Corozal, pueblo cercano a la ciudad de Panamá, donde las fuerzas liberales bajo el mando del General Emilio Herrera, nombrado por Belisario Porras como Jefe de Operaciones Militares, lograron importantes triunfos sobre las tropas conservadoras al mando del General Carlos Alban en las ciudades de David, Aguadulce, Natá, Chame, Bejuco y La Chorrera. El General Alban había participado en la guerra de 1895, defendiendo la hegemonía de su Partido Conservador y quien, durante la Guerra de los Mil Días, fue nombrado Jefe Civil y Militar de Panamá.  Después de esta derrota y batalla que duró aproximadamente tres horas en Corozal, al General Carlos Albán no le quedó otra alternativa que retroceder hacia la ciudad de Panamá, donde montó sus barricadas.  Por su parte el General liberal Emiliano Herrera nos los persiguió, desaprovechando la oportunidad de apoderarse de la capital.  En cambio, exigió al General Albán la capitulación sin condiciones, especie de tregua que Albán aprovechó para reorganizar su ejército, fortalecerlo y luego rechazar la capitulación.  Previo al asalto de las fuerzas liberales a la ciudad de Panamá, el Cónsul estadounidense se reunió en Perry´s Hill (Perejil) con el General Emiliano Herrera, insistiéndole la condición de no perjudicar la ciudad ante el ataque que este último quería realizar

Luego de los rotundos triunfos de las tropas liberales en el interior, la Compañía del Ferrocarril y su Gerente, el Coronel Shaller, ayudaron a trasladar tropas conservadoras desde Colón para fortalecer al General Carlos Albán.  Sin duda alguna la Compañía del Ferrocarril y el Cónsul norteamericano jugaron un papel activo apoyando a los conservadores.  Precisamente el 17 de julio de 1900 se reunió en La Chorrera el Consejo de Guerra del Partido Liberal para estudiar el plan de ataque a la ciudad de Panamá.

El 24 de julio de 1900, el ejército liberal inició la batalla con aproximadamente mil hombres con un avance tremendamente desorganizado, lo que resultó en una mortandad para las fuerzas liberales.  Esta batalla del Puente de Calidonia se escenificó en el área donde queda actualmente la Asamblea Nacional de Diputados y los semáforos de la Plaza Cinco de Mayo en la ciudad de Panamá.  De nada valió la gran vehemencia de los liberales frente a los bien atrincherados conservadores que lograron el fracaso de los liberales en su intento por apoderarse de la ciudad de Panamá.  Al día siguiente, 25 de julio, el Dr. Belisario Porras Barahona pretendió organizar un nuevo ataque a la ciudad de Panamá, pero reconsideró su intención al enterarse del reforzamiento de las fuerzas conservadoras en la ciudad de Panamá del General conservador Campo Serrano y su tropa integrada por 1,250 hombres, más el arribo del buque Boyacá.  Ante tal panorama los liberales se rindieron el 26 de julio.  Se calcula que los muertos entre las tropas liberales en la batalla de Calidonia fueron aproximadamente 700 hombres, la mayor cantidad de bajas durante la guerra, mientras para los conservadores se calcularon en unos 98 hombres muertos.

Al capitular los liberales el 26 de julio, el Dr. Carlos A. Mendoza firmó el armisticio, habiendo sido facultado para tal acción por el General Emiliano Herrera, así como la entrega de todas las armas liberales al General conservador Carlos Alban, con las consecuencias anticipables de represalias y persecuciones que conlleva una guerra.

Al analizar el ataque, resulta evidente que el General colombiano liberal Emiliano Herrera, cegado por la ambición desde la toma de Perry´s Hill (Perejil) y tomando en cuenta la solicitud de los cónsules de evitar daños a la ciudad en sus ataques, ordenó el prematuro ataque.  Un factor importante en el triunfo conservador lo fue que las tropas conservadoras estaban dotadas con ametralladoras de alto poder calibre 50, que acribillaron a los liberales desde las barricadas conservadoras.  Un error con consecuencias nefastas cometió el General Herrera, adelantándose a Porras, ordenando un asalto de frente a la ciudad de Panamá, entrando de frente por el Puente de Calidonia, viviendo en carne propia la fraticida batalla.

El 31 de julio el General Carlos Alban le confiere al Dr. Belisario Porras la oportunidad de viajar el extranjero, específicamente a Nicaragua donde, en unión de otros liberales exiliados, planifica la segunda campaña para liberar a Panamá en el ámbito de la Guerra de los Mil Días.

Sin embargo, la batalla del Puente de Calidonia prácticamente selló el final de la Guerra de los Mil Días y la injerencia de los estadounidenses, quienes solicitaron la presencia del gobierno central y los dirigentes del liberalismo colombiano al acorazado Wisconsin, buque insignia de la flota que Estados Unidos tenía atracada en Panamá, donde se firmó el tratado de paz para el Istmo y el fin de la Guerra de los Mil Días el 21 de noviembre de 1902.  Este tratado fue firmado por el General Lucas Caballero Barrera en calidad de Jefe de Estado Mayor del Ejército Unido del Cauca y Panamá, junto con el Coronel Eusebio A. Morales, Secretario de Hacienda de la Dirección de Guerra del Cauca y Panamá en representación del General Benjamín Herrera y del Partido Liberal y por el General Alfredo Vásquez Cobo, Jefe del Estado Mayor del ejército conservador en la Costa Atlántica, en representación del gobierno.

Al rememorar la batalla del Puente de Calidonia, doloroso capítulo de la Guerra de los Mil Días en el que valientes patriotas lucharon por liberarse de la opresión conservadora hace 123 años, lamentamos que nuestros gobiernos y autoridades no hayan tenido interés en exaltar y recordar el valor histórico de este acontecimiento, desafortunadamente olvidado por los panameños.




Panameños que fueron tres veces Presidente de la República

Palacio Presidencia Panamá

Ser Presidente de la República en un país democrático es desempeñar el cargo de Jefe de Estado y de Gobierno, encabezando el Órgano Ejecutivo.  Simboliza la unidad nacional y es la suprema autoridad administrativa. 

Al hurgar en nuestra historia republicana nos encontramos con la sorpresa de que sólo tres panameños han ocupado tres veces el alto cargo de Presidente de la República y además ejercieron su evidente influencia política en períodos presidenciales de otros mandatarios. 

El primero de ellos fue el Dr. Belisario Porras Barahona, abogado, escritor, poeta, profesor, diplomático, periodista, hasta militar cuando dirigió y fue cabecilla destacado en la Guerra de los Mil Días (1899-1902).  En mi opinión, el Dr. Belisario Porras Barahona es uno de los eminentes panameños de nuestra historia política, considerado por muchos como el “Arquitecto de la Nación Panameña” y es la figura emblemática de su centenario -Siglo XX.  Su liderazgo en el país tuvo las siguientes etapas:

El Dr. Belisario Porras ocupó la Presidencia de la República por primera vez al ganar ampliamente las elecciones del 14 de julio de 1912.  El 2 de agosto de ese año fue proclamado como Presidente de la República por el voto unánime de la Junta de Electores para el cuatrienio 1912-1916.  Hay que señalar que para estas elecciones el Partido Liberal estaba dividido.  Por un lado la Unión Patriótica –del gobierno- había postulado a Pedro A. Díaz de Obaldía y por el otro el candidato era el Dr. Belisario Porras Barahona.  La Unión Patriótica se quejó de la parcialidad de los supervisores norteamericanos y se retiraron de la contienda, por lo que el Dr. Porras llegó a la presidencia como candidato único.  Posteriormente, la Asamblea Nacional de Diputados, integrada por diputados del Partido Liberal adscritos al gobierno eligió a los Designados (Vicepresidentes) así:  Rodolfo Chiari Robles como Primer Designado y a Ramón Valdés y Arístides Arjona como Segundo y Tercer Designado (Vicepresidentes) respectivamente.

La segunda vez que el Dr. Porras ocupó la primera magistratura de la nación fue en su condición de Primer Designado (Vicepresidente), elegido por el Órgano Legislativo para el bienio 1918-1920, en reemplazo del Presidente Ramón Maximiliano Valdés, quien falleció el 3 de junio de 1918.

Estando el Dr. Porras desempeñando sus funciones de Presidente para el período 1918-1920 se realizó una Convención del Partido Liberal el 24 de enero de 1920, en la que se propuso la candidatura presidencial del Dr. Porras para el período 1920-1924.  Los integrantes del Directorio Nacional del Partido Liberal en pleno le presentaron la propuesta al Dr. Porras, quien la aceptó y procedió a presentar su renuncia al cargo que ostentaba, en cumplimiento con la Constitución Nacional de 1904, que obligaba a los presidentes elegidos que aspirasen a un nuevo período a renunciar al cargo dieciocho meses antes de las elecciones, mas por su parte los Designados (Vicepresidentes) que aspiraran a una nueva nominación estaban constreñidos a separarse del cargo con seis meses de antelación.  El Dr. Porras renunció ante la Asamblea Nacional y fue reemplazado por Ernesto Tisdel Lefevre, quien asumió la posición por los seis meses anteriores a los comicios electorales para el cuatrienio 1920-1924.  Las elecciones se celebraron el 2 de agosto de 1920.  Estos comicios fueron los primeros en los que se eligió al Presidente de la República por votación directa de los ciudadanos, ya que hasta esas elecciones se elegía al Presidente por votación indirecta mediante electores.  Este fue el tercer y último período presidencial del Dr. Belisario Porras.

El Dr. Belisario Porras ejerció mucha influencia política en varias administraciones, respaldando a sus ungidos presidenciales, como es el caso del Dr. Ramón Maximiliano Valdés, quien, apoyado por un sector del Partido Liberal encabezado por el Dr. Belisario Porras, obtuvo la Presidencia para el período 1916-1920.  Como fue señalado arriba, el Dr. Valdés sólo ejerció la presidencia por dos años ya que, como consecuencia de un paro cardíaco, falleció el 3 de junio de 1918.

Las siguientes de elecciones generales de Panamá tuvieron lugar el martes, 2 de septiembre de 1924 para el cuatrienio 1924-1928.  El candidato victorioso fue Rodolfo Chiari Robles, quien ganó con el 85.78% de los votos, mientras que Manuel Quintero Villarreal sólo obtuvo el 14.22% de los votos; desde el inicio de su gestión proselitista se notó que su candidatura carecía de un verdadero respaldo nacional.  Chiari Robles ganó con el apoyo del Dr. Belisario Porras.  Es importante recordar que en toda la campaña electoral el candidato Rodolfo Chiari Robles se limitó a repetir en sus discursos las mismas frases …. “Continuaré la obra de reconstrucción nacional llevada a cabo por Belisario Porras”.  También en el mes de Septiembre de 1924 se eligieron los Designados (Vicepresidentes) para el bienio 1924-1926:  Enrique Jiménez, Primer Designado; Carlos Laureano López, Segundo Designado; y Enrique Linares de Obaldía, Tercer Designado.

Belisario Porras Barahona ha sido el presidente constitucional de la República de Panamá que desempeñó el mando presidencial por mayor cantidad de tiempo, alrededor de 10 años.  Este líder político fue uno de los pocos estadistas auténticos que ha tenido la nación.

Posteriormente, teniendo en cuenta su pasión por el servicio público, siempre estuvo presente, de allí que en las elecciones de 1928 quiso postularse por su Partido Coalición Nacional Porrista, pero fue obligado a desistir a favor del Dr. Jorge E. Boyd.  Después, en el torneo electoral presidencial de1936 corrió por el Partido Liberal Unido, quedando en tercer lugar, luego de retirar su candidatura un día antes de las elecciones.

Debemos tener presente que en un momento de la vida de este insigne panameño se le privó de su ciudadanía y como respuesta a aquella injusticia el destino y la historia entonces lo gratificaron con el alto honor de haber sido tres veces el presidente constitucional de la República de Panamá.  El Dr. Porras fue un estadista genuino, quien ayudó a forjar y coordinar una patria recién nacida a la vida independiente.  A sus 85 años, envejecido luego de realizar una obra fecunda y eterna, falleció el 28 de agosto de 1941.

El segundo ciudadano en ocupar tres veces la presidencia de la república fue Don Rodolfo Chiari Robles.  Industrial y político panameño, nació en Aguadulce el 15 de noviembre de 1870.  Fue figura prominente del Partido Liberal y presidente de ese colectivo político.  La primera vez que se encargó del poder ejecutivo fue el resultado de que el Dr. Pablo Arosemena, Primer Designado (Vice-Presidente) y Encargado de la Presidencia de la República, aspiró a la reelección y se separó del cargo con el objeto de cumplir con el requisito constitucional de separarse del cargo con seis meses de anticipación al día de las elecciones.  En su condición de Tercer Designado (Vice-Presidente), Chiari Robles  reemplazó al Dr. Arosemena desde el 2 de febrero al 6 de marzo de 1912, durante la licencia del Dr. Arosemena para intentar reelegirse como Presidente.

La segunda ocasión en que el Sr. Chiari Robles,  Primer Designado (Vice-Presidente), ocupó la presidencia fue cuando ejercía el cargo de Ministro de Gobierno y Justicia en el gabinete del Dr. Belisario Porras Barahona, quien solicitó ante la Corte Suprema de Justicia una licencia para separarse de su cargo por el término de cinco (5) días.  La Corte Suprema de Justicia dio posesión a Rodolfo Chiari Robles, Primer Designado (Vice-Presidente) en ausencia del titular por el período 6 al 11 de junio de 1923.  Posteriormente, el 15 de febrero de 1924, con el apoyo del Presidente Belisario Porras,  la Convención del Partido Liberal, reunida en Las Tablas, Provincia de Los Santos, lo postuló como candidato presidencial para el período 1924-1928 y gana el solio presidencial por votación popular.  Durante el desempeño de su cuatrienio presidencial ocurrieron sucesos trascendentales, tal como el levantamiento de los indígenas de San Blas, la lucha inquilinaria de 1925, la celebración de las fiestas conmemorativas del Centenario del Congreso Anfictiónico de Panamá.

La influencia política de Don Rodolfo Chiari Robles continuó después de la finalización de su administración con el siguiente gobierno del Ing. Florencio Arosemena, su ungido presidencial, quien recibió todo el apoyo gubernamental del Presidente Chiari Robles en las elecciones del 15 de agosto de 1928, lo cual lo llevó al triunfo electoral como candidato único.  Para la oposición de aquel entonces, el Expresidente Rodolfo Chiari Robles continuaba siendo el poder real del país durante la administración del Ing. Arosemena.  La mayoría del gabinete de Arosemena respondía a las directrices del Expresidente Chiari.  El 2 de enero de 1931 el Movimiento Cívico Acción Comunal dio el primer golpe de estado de la historia panameña al Presidente Florencio Harmodio Arosemena, finalizando así su administración. 

Don Rodolfo Chiari Robles falleció el 16 de agosto de 1937.

Con el  transcurrir de los años, uno de los hijos del Expresidente Chiari, Roberto Francisco Chiari Remón, fue elegido Presidente Constitucional de la República de Panamá en los comicios celebrados en Mayo de 1960, para el cuatrienio 1960-1964.

El tercer y último mandatario panameño que ocupó tres veces el cargo de Presidente de la República fue el Dr. Arnulfo Arias Madrid.  Médico, escritor y diplomático, nació el 15 de agosto de 1901 en Penonomé, Provincia de Coclé.

La primera vez que ocupó la Presidencia de la República fue en los comicios electorales celebrados en 1940, luego que el candidato adversario, Ricardo J. Alfaro, se retiró de la campaña por las acciones de violencia desatadas contra él y sus simpatizantes. 

La doctrina “Panameñista” del Dr. Arias Madrid se fundamentaba en su rechazo al intervencionismo foráneo y exaltaba los valores nacionales.  En su primer año de gobierno realizó una labor reformista, como la creación de la Caja de Seguro Social, la promulgación de nuestra segunda Constitución Nacional de 1941, la fundación del Banco Agropecuario e Industrial, la nacionalización del comercio al por menor, reglamentación del ejercicio de la abogacía y emitió papel moneda.  Su oposición a las exigencias de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial y la insatisfacción de ciertos grupos adversos condujo a su derrocamiento en Octubre de 1941, aprovechandose de un viaje de éste a Cuba.

La segunda presidencia del Dr.Arnulfo Arias Madrid ocurre después del fallecimiento del Presidente Don Domingo Arosemena, poco más de un año después de haberle ganado al Dr. Arias Madrid en las elecciones del 9 de mayo de 1948, en unos comicios caracterizados por las irregularidades.  Al fallecer el Dr. Díaz Arosemena fue reemplazado por su Primer Vicepresidente, Dr. Daniel Chanis, cuyas primeras medidas causaron choques con el Jefe de la Policía, Coronel José Antonio Remón Cantera y otras figuras que participaban en negocios al margen de la ley.  Cuando el Presidente Chanis le pide la renuncia al Coronel Remón, éste respondió enviándole un ultimátum para que desocupara la presidencia, y el 20 de noviembre de 1949 el país amaneció sorprendido con la renuncia intempestuosa de Chanis.  Esta situación llevó al Vicepresidente Roberto Francisco Chiari a asumir la jefatura del estado, sin embargo éste a la vez hizo una consulta a la Corte Suprema de Justicia sobre el tema de la sucesión presidencial.  La Corte Suprema respondió al Sr. Chiari que su estatus en la presidencia tenía carácter de temporal ya que el Dr. Chanis continuaba siendo el Presidente de la República.  En vista de esta respuesta, Don Roberto Francisco Chiari abandonó la Presidencia de la República por voluntad propia.

El Coronel Remón se negó a acatar la decisión de la Corte Suprema de Justicia, tomando la determinación de convocar el Jurado Nacional de Elecciones cuyos miembros, bajo instrucciones del Coronel Remón, procedieron a revisar las actas electorales de los comicios de 1948 y declararon que el verdadero resultado fue que el ganador había sido el Dr. Arnulfo Arias Madrid, con el siguiente resultado:  Dr. Arnulfo Arias Madrid, 74,080 votos; Domingo Díaz Arosemena, 71,536 votos populares.  Es de esta manera que el Dr. Arnulfo Arias Madrid ocupa la presidencia por segunda vez, a partir del 24 de noviembre de 1949.  Posteriormente, el Dr. Arias es depuesto, en 1951, por una ola de protestas y revuelta popular apoyada por la Guardia Nacional como consecuencia del gobierno autoritario que ejercía.  La Asamblea Nacional de Diputados le privó en forma vitalicia el ejercicio de sus derechos políticos, aunque durante el gobierno del Presidente Roberto Francisco Chiari, 1960-1964, se restituyeron sus derechos políticos y se le permitió inscribir su nuevo partido, el Partido Panameñista.  

En 1964 participó en los comicios de ese año y perdió ante el candidato del oficialismo, Marco Aurelio Robles Méndez, quien se alzó con la victoria pese a denuncias de irregularidades.  En la siguiente campaña política de 1968, el Dr. Arnulfo Arias Madrid participa contra el candidato del oficialismo (Alianza del Pueblo) siendo ambos los candidatos principales, aunque hubo una tercera candidatura, del Dr. Antonio González Revilla, de la Democracia Cristiana, quien apenas emergía en las lides políticas y su partido era minoritario.  Estas elecciones presidenciales de 1968 fueron sumamente violentas y se desarrollaron en un estado de exacerbamiento de los ánimos.  El resultado favoreció al candidato de la oposición, Dr. Arnulfo Arias Madrid, con 175,432 votos o el 54.7% de los votos populares.   El candidato oficialista, Ing. David Samudio Avila obtuvo 133,887 votos y el Dr. Antonio González Revilla obtuvo 11,371 votos.

El Dr. Arnulfo Arias Madrid tomó posesión de su cargo el 1 de octubre de 1968 y fue derrocado tan sólo 11 días después, el 11 de octubre de 1968, cuando los mandos medios de la Guardia Nacional de Panamá, encabezados por el Mayor Boris Martínez y otros oficiales dirigen un golpe de estado militar.   Desde ese momento inició su lucha por el regreso a la democracia del país.

Con el retorno de la democracia en Panamá y teniendo 83 años de edad, en 1984, fue candidato presidencial por la Alianza Democrática de Oposición (ADO Civilista), pero una vez más los castrenses vetaron su ascenso al poder y favorecieron al candidato oficialista adjudicándole un estrecho margen ganador de 1,713 votos.

El Dr. Arnulfo Arias Madrid falleció el 10 de agosto de 1988 en Miami, Estados Unidos, a los 87 años de edad.  Fue uno de los líderes más populares y reconocidos de Panamá, pasando a ser un ícono de la democracia panameña por las adversidades que sufrió en su carrera política, que incluyeron fraudes electorales y golpes de estado, mas siempre hizo tenaz oposición a los gobiernos militares.

Años después, uno de sus fieles seguidores y miembro de su Partido Panameñista, Guillermo Endara Galimany, ocupó la Presidencia de la República en 1990-1994, seguido en la presidencia por la viuda del Dr. Arnulfo Arias Madrid, Mireya Moscoso Rodríguez, en el período 1999-2004, y años después se eligió presidente al panameñista Ingeniero Juan Carlos Varela, en 2014-2019.

Esta reseña breve de tres ilustres panameños, distinguidos entre todos los otros por haber ocupado el alto cargo de Presidente de la República de Panamá en tres ocasiones, destaca principalmente el enorme liderazgo que ejercieron durante su vida política, habiendo tenido ideas claras de los problemas principales que confrontaba el país en su tiempo, buscándoles soluciones, mientras acreditaban sus habilidades estratégicas, siendo visionarios y comprendiendo el desconsuelo de su pueblo.    Esta convicción en su labor de gobierno benefició a las grandes mayorías con justicia y equidad, lo que, aunado al dictamen de los estudiosos de su trayectoria política, premió su legado con los mejores niveles de aceptación en los anales de nuestra historia política no solamente por su desempeño durante sus administraciones sino también por encima de otros gobiernos.




La responsabilidad del Tribunal Electoral en la democracia

Tribunal Electoral

Nuestro Tribunal Electoral de Panamá es el máximo órgano del estado encargado del registro civil, cedulación, certificación de estado civil y celebración de elecciones en nuestro territorio nacional.  Este órgano está compuesto, en la actualidad, por tres magistrados que son designados por cada uno de los órganos de estado en acuerdo con nuestra Carta Magna, uno que representa a la Asamblea Legislativa, otro por la Corte Suprema de Justicia y otro por el Órgano Ejecutivo.

Sin duda alguna, el Tribunal Electoral desempeña un papel trascendental en la democracia y tiene como objetivo lograr la excelencia electoral, aportarnos servicios que optimicen la democracia y obviamente los derechos de los ciudadanos en un estado de derecho.  Son muchas las funciones que tienen, entre ellas asegurar la concurrencia de las organizaciones políticas y de los distintos candidatos que aspiren a ser elegidos.  Asimismo, desarrollar los servicios que la entidad debe brindar a los ciudadanos al momento de depositar su voto, contribuyendo con la educación, participación cívico-electoral y robustecer la democracia y el imperio de la ley.  Es importante destacar que esta entidad es independiente de los órganos ejecutivo y judicial, y esta autonomía se le otorgó mediante una reforma constitucional en 1956.

El Tribunal Electoral tiene la misión de resolver controversias en materia electoral y proteger los derechos políticos de los electores, de los ciudadanos, es decir, imparte justicia en el entorno electoral.  Independientemente de esta particularidad es relevante resaltar el comportamiento histórico de la entidad en algunos procesos eleccionarios, que dejaron mucho que desear y que es importante mencionarlo para así calibrar si el Tribunal Electoral de nuestros tiempos actuales se ha limpiado de sus profundos fallos a lo largo de toda nuestra historia.

En 1925, durante la administración del Presidente Rodolfo Chiari Robles, se cambió la nomenclatura de la corporación por la de Jurado Nacional de Elecciones y asume el escrutinio y proclamación de los diputados así como la del presidente de la república.  En 1930 se amplió el período de los nombramientos de los miembros del Jurado Nacional de Elecciones de dos a cuatro años y el número de sus integrantes de cinco a siete.  Posterior a la segunda constitución nacional de 1941 se crea la primera autoridad electoral a nivel constitucional, convirtiendo al Jurado Nacional de Elecciones en un tribunal electoral integrado por cinco miembros.  En la tercera constitucional nacional, de 1946, se crea un organismo electoral que mantiene el nombre de Jurado Nacional de Elecciones.  Posterior a un cambio constitucional en 1956 se crea el Tribunal Electoral, tal como se le conoce hoy, como una entidad desligada de los Organos Ejecutivo y Judicial, con competencia privativa en materia electoral, se le da autonomía financiera y sus partidas de gastos serán separados del Organo Ejecutivo y Judicial.

Uno de los primeros traspiés que cometen las autoridades que regulan las elecciones ocurre en las elecciones de 1948, cuando se le reconoce primero la Presidencia de la República a Domingo Díaz Arosemena, quien luego renuncia a su cargo por motivos de salud y es reemplazado por su Primer Vicepresidente Daniel Chanis.  El Dr. Chanis decide y ordena la dimisión del Jefe de la Policía Nacional, orden que los militares no acatan, por lo que sucede que el Segundo Vicepresidente asume el cargo, aunque pocos días después se retira del cargo para no caer en pugna con el fallo de la Corte Suprema de Justicia que establecía que la dimisión del Dr. Chanis, Primer Vicepresidente, fue ilegal.  Seguidamente, el alto mando de la Policía Nacional ordena al Jurado Nacional de Elecciones hacer un reconteo de los votos de las elecciones de 1948 y prestarse a declarar oficialmente que el verdadero ganador de las elecciones de 1948 fue el Dr. Arnulfo Arias Madrid y no Don Domingo Díaz Arosemena.  Sin duda alguna este ejemplo histórico no deja más remedio de clasificarlo como desvergüenza en desvergüenza.

La campaña política y elección de 1952 fueron violentas, con señalamientos de corrupción en la Policía Nacional, entidad desacreditada que cargaba con el arrastre de un pasado de atropellos, aunado a las acusaciones de negociados en maderas preciosas, inclusive de tráfico de armas hacia Colombia entre otras actividades.  Ambos bandos se señalaban de corruptos y atracadores del erario público.  Baste recordar anécdotas sobre testigos que señalaban la ubicación de indígenas en corrales de ganado para pagarles B/.3.00 por persona y luego llevarlos a las urnas a depositar su voto por el candidato del oficialismo, mientras que las autoridades electorales brillaban por su ausencia.  En las mesas de votación tenía derecho a votar el que ordenaba el Presidente de la mesa.  Hubo lugares donde el número de votos sobrepasaba el número de personas inscritas en las listas de votación por lo que la Policía quemaba el número de votos sobrantes.  Evidentemente y según lo esperado, el ganador era el candidato oficialista.  Toda esta historia negra y de bochorno formó parte de muchas de nuestras elecciones ante la indiferencia y a veces complicidad de las autoridades encargadas de supervisarlas.

Otro de los tantos casos ocurrió en la campaña electoral del 12 de mayo de 1968 entre el candidato oficialista, Ing. David Samudio, y el Dr. Arnulfo Arias Madrid por la oposición.  Los recursos del estado se utilizaban excesivamente a favor del candidato oficialista y el Tribunal Electoral de la época no intervenía.  Mentiríamos si no reconociéramos que los recursos del estado se utilizaban para favorecer al candidato gubernamental en casi todos los procesos electorales panameños, situación anómala que el Tribunal Electoral debe empeñarse más en solucionar y evitar.  En las elecciones de 1916 entre Ramón M. Valdés, respaldado por el Presidente Dr. Belisario Porras, tuvo un apoyo evidente de funcionario públicos a favor de su campaña.  Inclusive se rumoró en aquella campaña presidencial que a los funcionarios públicos se les descontaba parte de sus salarios para sufragar los gastos de la campaña política.  Todo tipo de irregularidades e intimidaciones y arrestos contra los simpatizantes del candidato opositor, Rodolfo Chiari Robles, quienes abandonaron el recinto ante la presión del oficialismo.

El mismo apoyo gubernamental se dedicó a favor del candidato oficialista Florencio Harmodio Arosemena en las elecciones del 5 de agosto de1928 contra su opositor Don Jorge E. Boyd, quien se retiró de la contienda electoral ante el evidente apoyo gubernamental.

Deshonroso fue el caso del torneo electoral de Marzo de 1936, cuando se utilizaron los recursos del estado a favor del candidato gubernamental Juan Demóstenes Arosemena contra el candidato opositor, Domingo Díaz Arosemena.  La desfachatez del Jurado Nacional de esas elecciones fue tal, que primero reconoció el triunfo del candidato opositor Don Domingo Díaz Arosemena y posteriormente, el 7 de julio de 1936, después de la destitución de un integrante del Jurado Nacional de Elecciones anunció el triunfo del candidato del gobierno, Juan Demóstenes Arosemena.

Similares situaciones se vivieron en las elecciones de 1940, cuando el candidato opositor, Dr. Ricardo J. Alfaro, ante el apoyo notorio de los estamentos del gobierno a favor del candidato gubernamental Dr. Arnulfo Arias Madrid, se retiró de la campaña pues no habían las garantías indispensables para participar en la contienda electoral, de manera tal que el Dr. Arnulfo Arias Madrid es victorioso por quedar como candidato único.  Y así algunas veces más y otras veces menos las campañas subsiguientes se han caracterizado por el mismo defecto hasta nuestros días.

De manera tal que estos ejemplos y otros más nos hacen un profundo llamado a la reflexión de todos los ciudadanos, estemos o no inscritos en partidos políticos, los independientes, principalmente a los tres Magistrados del Tribunal Electoral, sobre la gran responsabilidad que nos toca a todos enfrentar frente a las elecciones generales de Panamá a llevarse a cabo el 5 de mayo de 2024.

Si bien es cierto que a partir de la invasión estadounidense a Panamá en 1989 el comportamiento del Tribunal Electoral de Panamá ha mejorado sustancialmente, algunas irregularidades han estado presente en los últimos torneos electorales.  La ejecutoria del Tribunal Electoral no puede retroceder a tiempos pasados, más bien debe superarse y mejorarse cada vez más y subsanar la eterna crítica del Tribunal Electoral por la población que ha sido testigo de las costumbres que se repiten en los diferentes gobiernos, que incluyen el uso indebido de los bienes del estado, incluyendo los fondos estatales para actividades partidarias de distintas naturalezas.

Exhortamos al Tribunal Electoral a mantener reglas claras de competencia, igualdad de derechos para todos los candidatos y partidos políticos e independientes.  Reiteramos a los Magistrados que nuestro respeto hacia ellos emana de la labor sagrada que deben desempeñar antes, durante y, después de la realización de las elecciones, otorgarle el triunfo al candidato ganador de las elecciones del 5 de mayo de 2024.  Los  tres Magistrados del Tribunal Electoral serán los responsables ante el país, el mundo y la historia de que puedan los panameños sentirse orgullosos del respeto a su decisión.