El abogado Keir Starmer, es el nuevo primer ministro de Gran Bretaña después de la renuncia de Rishi Sunak, una vez se conocieron los resultados de la votación celebrada ayer y en la cual el partido Conservador de Sunak, sufrió una derrota devastadora, obteniendo apenas un tercio de los escaños que había mantenido en la votación anterior (122) por su parte los Laboristas ganaron 411 de los 650 escaños de la Cámara de los comunes.
Starmer, es un abogado de origen humilde, pero con una trayectoria pública y con experiencia en derechos humanos.
Las elecciones que fueron convocadas por Richi Sunak, hace pocas semanas se produjeron cuando los conservadores sentían que estaban perdiendo la confianza de los electores en función de Políticas migratorias extremas y una caída significativa de la calidad de los servicios hospitalarios y médicos en Gran Bretaña y una sensación de pérdida de oportunidades después de la decisión de alejarse de la comunidad económica europea mediante el Brexit.
Esta elección de Gran Bretaña devuelve al partido laborista el control del Gobierno después de 14 años consecutivos de un Gobierno Conservador.
Sin embargo, según los analistas, el ya primer ministro Keir Starmer ha modificado su discurso para no generar aprensiones sobre temas cruciales como las políticas migratorias, el alza de impuestos y las reglas económicas que se aplicarán a partir de la nueva administración.
Ocurre este movimiento político simultáneamente con elecciones que se están celebrando en Francia y que culminará este domingo 7 de julio cuando se enfrenten la ultraderecha, que resultó triunfadora de la primera vuelta de las elecciones el domingo pasado y una alianza de extrema izquierda y los seguidores del presidente Macron que quieren evitar a toda costa perder la mayoría legislativa a manos del partido que lidera la posible candidata a la presidencia de Francia en el año 2027, Marine Le Pen.
Como si este confuso panorama en Europa no fuera suficiente, en los Estados Unidos las fuerzas políticas del partido demócrata se están debatiendo con el presidente Joe Biden, para determinar si él se mantendrá como candidato a la presidencia a las elecciones de noviembre de este año.
En fin, de cuentas el caldero político en varios países de Europa y también en los Estados Unidos será muy intenso y como consecuencia de ello tendremos que acostumbrarnos a cambios bruscos y a liderazgos que se fragmentan y que pueden alcanzar a países como Francia, Alemania y finalmente a Estados Unidos. Amanecerá y veremos…