Contrastes ambientales: Ciudad de Panamá y San Francisco en la gestión de residuos

La Ciudad de Panamá amaneció con una gran capa de humo tras un masivo incendio registrado en Cerro Patacón el 18 de enero en horas de la tarde y este es uno más que se añade a la numerosa lista de incendios en el vertedero, este problema es una representación de la ineficiencia de la gestión de los residuos. A pesar de ser un país pequeño en comparación de otros de Latinoamérica, representa a unos de los que más genera residuos plásticos, produciendo la capital más de 34,000 toneladas de desechos por mes y solo el 5% es reciclado, así lo deja saber CGTN América.
La crisis ambiental por la que atraviesa el país es un indicio de la urgencia de realizar cambios, se observan vertederos incendiándose y emanando gases tóxicos que afectan salud, costas, mares y ríos inundados de plástico y residuos y una ciudad necesitada de educación ambiental.
Si bien en los últimos años el medio ambiente ha sido un tema de interés para muchos como los son numerosos grupos de ambientalistas dedicados a actividades como la limpieza de playas y la construcción de estructuras de reciclaje, e incluso empresas más grandes como Marea Verde, que según Sandra Watemberg (directora ejecutiva) para CGTN América, han retenido 13,000 libras de desechos gracias a B.O.B, una barrera flotante que atrapa los desechos llevados por el cauce del río, evitando que alcancen la costa y, por ende, los manglares. Se debe mencionar que estas iniciativas son de ayuda para evitar la contaminación y aumentar la visibilidad del problema, sin embargo, no corresponde la solución definitiva a esta crisis. Ante esta perspectiva, es necesario que los gobernantes y profesionales trabajen en conjunto para desarrollar políticas ambientales sólidas, invertir en infraestructuras adecuadas para reciclaje y sobre todo monitorear y promover la educación y responsabilidad ambiental en la sociedad.
Por otro lado, San Francisco-California se establece como un modelo para otras ciudades sirviendo de inspiración para que diferentes países adopten iniciativas similares. El Estado ha alcanzado un logro significativo al encaminarse hacia la eliminación total de vertederos, logrando desviar y gestionar el 80% de sus desechos. Según Utopía Urbana, un 58% de los desechos en el mundo son orgánicos, solo el 1% de estos se aprovecha y distribuye adecuadamente. Entonces, ¿cómo ha logrado el Estado de California establecer un eficiente sistema de disposición y convertirse en líder con la mejor tasa de reciclaje en Estados Unidos?
Un paso importante fue aprobar la ley que obligaba a los residentes y dueños de negocios a separar los desechos en tres categorías. Verde para residuos orgánicos, azul para el reciclaje y negro para lo que va al vertedero, sin embargo, este último sería escaso debido a que la mayoría de desechos se pueden reciclar o compostar por lo que se incita a que se reduzca el consumismo y se recurra a la reutilización.
Recology, una empresa privada de recolección de desechos, ha respaldado la causa del Estado californiano al proporcionar servicios de recolección, reciclaje y gestión de vertederos a clientes residenciales y comerciales en regiones de San Francisco y también en Oregón y Washington. Según El País, diariamente se recogen 650 toneladas de desechos orgánicos en San Francisco, los cuales son llevados a las instalaciones de la compañía para ser triturados y analizados en busca de materia no orgánica, como el plástico. De acuerdo con la información suministrada en el sitio web de Recology, cuentan con una tecnología que clasifica automáticamente tres tipos comunes de plásticos con un sensor de infrarrojos: duro, transparente y coloreado. El sensor registra el tamaño, la forma, la estructura y la posición del plástico en la línea de clasificación y, una vez identificado, golpea el plástico con una fuerte bocanada de aire y lo envía al contenedor de recolección de plásticos correcto. Luego, un sistema de tuberías ayuda a filtrar los gases de efecto invernadero producidos por microbios en la composta, los cuales son perjudiciales para el medio ambiente. En 2013, la compañía ecológica se asoció con G2 Energy (la cual se formó con el propósito de desarrollar la generación de energía eléctrica a partir de metano en vertederos) para instalar un sistema de captura de gas. Este sistema extrae el gas metano generado por el vertedero y lo convierte en electricidad para alimentar hogares y negocios cercanos. El gas metano que se bombea se envía a una instalación de conversión de energía operada por G2 Energy. El ciclo se cierra al vender la composta procesada agricultores de California y Oregón para cultivar desde frutas y verduras hasta flores y plantas.
La combinación de procesos de reciclaje y compostaje, fortalecimiento de regulaciones ambientales, desarrollo de infraestructuras de reciclaje y compostaje, respaldados por una educación continua y una colaboración estrecha entre el sector público y privado, puede generar un impacto significativo. Esta correlación de esfuerzos no solo constituye un ejemplo a seguir, sino que también representa una efectiva respuesta conjunta para abordar la crisis ambiental. Al trabajar de la mano, podemos lograr avances significativos y mitigar los desafíos medioambientales que afectan a todos por igual.