Hoy es el día del corazón, un órgano asombroso y esencial, que se encuentra en el centro de nuestro ser, latiendo con fuerza y constancia, compuesto principalmente de tejido muscular y el cual tiene una tarea crucial: bombear sangre a través de nuestro cuerpo. La sangre es transportada a través de los vasos sanguíneos, tubos llamados arterias y venas, dándose así, el proceso conocido como circulación. Todo lo antes mencionado, compone el aparato cardiovascular.
Sin embargo, hoy día, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte alrededor del mundo, siendo los infartos de miocardio y los accidentes cerebrovasculares los que más vidas cobran al año.
Es por eso que, desde el año 2000, la Federación Mundial del Corazón, con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), designaron el 29 de septiembre, como el Día Mundial del Corazón, buscando crear conciencia en la población de los riesgos que supone el no tener una buena salud cardiovascular.
Antes, tendíamos a tener la creencia de que estas enfermedades solo se llegaban a padecer en edades avanzadas, o en personas mayores de 50 años, sin embargo, hoy día, con el estilo de vida que muchos llevan, es normal que estas enfermedades incluso aparezcan en personas jóvenes. La mala alimentación, el sedentarismo, la obesidad, entre otros factores, que se ven en las personas jóvenes, están desencadenando el padecimiento de estas enfermedades.
¿Cuáles son los factores de riesgo?
Cualquier persona puede correr el riesgo de padecer una enfermedad del corazón, sin embargo, existen diversos factores que pueden acelerar su desarrollo, entre estos, podemos mencionar:
- Mala alimentación.
- Tener el colesterol alto.
- Tener presión alta.
- Fumar.
- Tener sobrepeso u obesidad.
- No hacer actividad física o que esta sea insuficiente.
- Padecer diabetes.
¿Qué puedo hacer para reducir el riesgo?
Actualmente, nuestro ritmo de vida es bastante acelerado, es común comer mal, no descansar bien y permitir que el estrés, tome control de nuestras vidas. Es necesario hacer una pausa, ajustar nuestros hábitos y realizar cambios, con el objetivo de mejorar la salud y proteger nuestro corazón.
Algunos consejos a tomar en cuenta:
- Tener una alimentación saludable y balanceada.
- Tener una actividad física constante (caminar, trotar, correr, etc.).
- No fumar.
- Moderar el consumo de alcohol.
- Mantener un peso saludable.
- Controlar la presión arterial.
- Controlar el estrés.
Tomemos este día para reflexionar sobre nuestros hábitos, para relajarnos un poco y disfrutar un poco más, siempre con moderación y cuidando de nuestra salud. Recordemos que el corazón es uno de nuestros órganos más importantes y si no funciona bien, nuestro cuerpo lo sentirá. Cuídate, tu corazón te lo agradecerá.