El 5 de noviembre y el futuro de la gran nación del norte

Kamala Trump

Como es del conocimiento general, las importantes sexagésimas elecciones presidenciales de los Estados Unidos de Norteamérica se realizarán el martes, 5 de noviembre de 2024.  Asimismo coinciden con las elecciones del senado en la que se eligen 33 senadores y las elecciones de los integrantes de la totalidad de la Cámara de Representantes, que son 435.

Los dos candidatos presidenciales más importantes en este torneo electoral son la Demócrata Kamala Harris, actual vicepresidente, acompañada por Tim Walz, y el expresidente Donald John Trump por el Partido Republicano y su candidato a vicepresidente, J.D. Vance.  Otros candidatos presidenciales participarán sin posibilidad de triunfo, entre ellos el Libertario, Verde y otros candidatos independientes y partidos sin mucha trascendencia.

La candidata Kamala Harris del Partido Demócrata cumple 60 años el 20 de octubre, es la actual Vicepresidenta del país y es quien, a mi criterio, representa la mejor opción entre aquellos que buscan un candidato que verdaderamente unifique al país contra, en opinión de Hillary Clinton en 2016, el expresidente “más peligroso en la historia de los Estados Unidos”.  Kamala Harris ha sido una exitosa y competente abogada, graduada en Derecho, Ciencias Políticas y Economía, con un Doctorado en Derecho en la Universidad de California.  Trabajó en la oficina del Distrito del Condado de Alameda, después en la oficina del Fiscal de Distrito de San Francisco y luego pasa a la oficina del Fiscal de la ciudad de San Francisco.  Algunos años después fue elegida Fiscal General de California y fue reelegida también en esa importante posición, combatiendo la delincuencia y el crimen organizado.  En el año 2016 fue elegida Senadora por el Estado de California en Washington, D.C., convirtiéndose en la segunda mujer afroamericana y la primera mujer de ascendencia india en servir en el Senado de los Estados Unidos.  Como senadora, abogó por el control de armas, por reformas al sistema de salud y el sistema tributario,  la legalización federal del Cannabis y la Ley Dreamers entre otras.  Como Senadora cuestionó las malas actuaciones de los funcionarios del gobierno de Trump, lo cual impulsó su perfil a nivel nacional.  En el año 2020 buscó la nominación presidencial demócrata, pero se retiró de la contienda antes de las primarias.  El 11 de agosto de 2020 el Presidente Joe Biden eliglió a Harris como su compañera de fórmula, hecho éste que vaticiné anteriormente al señalar en artículo previo que Biden “necesita ser acompañado por una vicepresidenta capaz, preparada y enfrentarse a los graves problemas que tendrá en el futuro gobierno”,  y seguí diciendo “yo sugeriría como la indicada a la aguerrida candidata primarista, exfiscal y actual Senadora por California.”  “Kamala sería una excelente vicepresidenta”, “quien tiene la autoridad moral, inteligencia y capacidad para dirigir la solución de los grandes problemas que enfrenta la nación.  Ella representa un verdadero liderazgo efectivo en beneficio del país y del mundo occidental.”  Ha sido la primera mujer en haber sido elegida como Vicepresidente de los Estados Unidos.

Kamala Harris es una mujer combativa y resuelta como lo demostró como Senadora del Estado de California.  Tiene una experiencia destacada en sus funciones en el servicio público, siendo miembro del Comité de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales, Comité Selecto de Inteligencia, Comité Judicial y el Comité de Presupuesto.  También ha sido una enérgica defensora de medidas contra el cambio climático, procesó pandillas transnacionales que traficaban en armas, drogas y seres humanos.  Apoyó reformas al sistema de justicia penal, respaldó leyes para aumentar los salarios de los trabajadores y favorece el cuidado infantil para padres que laboran, y apoya a los veteranos y familias militares.  Y algo que también es muy importante, no ha estado relacionada a actos de corrupción en toda su vida tanto privada como pública, como tampoco ha sido acusada en procesos judiciales penales ni de ninguna otra naturaleza,  Todo lo anterior hace a la Vicepresidenta y candidata Harris una aspirante a la Presidencia de los Estados Unidos honrada y competente.

Su opositor es el Expresidente de los Estados Unidos, Donald John Trump, quien en 2016 ganó las elecciones contra la demócrata Hillary Clinton por el sistema del Colegio Electoral, pero perdió por el voto popular.  Resulta inverosímil que durante la campaña de 2016 Trump criticó duramente este sistema del Colegio Electoral calificándolo, como corrupto.  El destino quiso que por este sistema, tan cuestionado no sólo por él sino por muchos, asumiera la victoria en las elecciones celebradas el martes, 8 de noviembre de 2016. 

El candidato republicano Trump es un personaje sumamente polémico.  Basta rememorar los enfrentamientos con el también republicano y excandidato presidencial Senador John McCain de Arizona, quien fue un crítico contra la gestión de Trump.  Resulta ser que el Senador McCain fue un héroe comprobado en la guerra de Vietnam.  McCain denunció los ataques de Trump a los inmigrantes y lo acusó de “azuzar a los locos” con sus opiniones.  Donald Trump puso en duda el heroísmo de McCain por haber sido capturado en el conflicto de Vietnam al señalar “Es un héroe porque fue capturado”, añadiendo “A mí me gustan las personas que no fueron capturadas”.  He ahí el descaro de quien había evadido el servicio militar con cinco aplazamientos,  teniendo el descaro de criticar a John McCain, prisionero de guerra y torturado en Vietnam durante cinco años y medio.  Debido a que John McCain era hijo de un Almirante de Marina se le ofreció ser liberado, lo cual rechazó con valentía en solidaridad con sus compañeros de guerra también prisioneros.  Héroe de guerra, decente, humilde, McCain es despreciado por un cobarde, deshonesto y soberbio individuo.

En el “Russiagate”, trama que investigaba el Fiscal Especial Robert Mueller, se relacionaba la victoria de Trump con la injerencia rusa en las elecciones del año 2016.  Basta recordar las palabras de la Presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, cuando dijo “Con usted, Señor Presidente, todos los caminos conducen a Putin”.  

En cuanto a los cuatro años de la administración Trump, su gestión careció de una buena diplomacia, con propósitos de evadir la justicia, violar acuerdos y tratados y generar conflictos con los aliados históricos de los Estados Unidos.  No olvidemos que abandonó el Acuerdo de París contra la crisis climática para favorecer las energías contaminantes.  Su presidencia se caracterizó por grandes desaciertos y debilitó la democracia.  Su pésimo manejo de la crisis sanitaria se caracterizó por sostener una táctica fracasada en el manejo de la pandemia por sus opiniones contradictorias o confusas, que ocasionaron una atmósfera de inseguridad general, incluyendo inestabilidad en el mercado de valores.

No podemos ignorar que este personaje tuvo, y mantiene al presente, una predisposición e intención obvia de crear controversias y situaciones negativas durante su gobierno.  Le fascina insultar a sus adversarios o críticos sin distingo de afiliaciones políticas.  Se refirió a los republicanos Marco Rubio como “pequeñín” y a Jeb Bush como “el debilucho”.  La lista de expresiones despectivas es amplia e incluye a periodistas, políticos, a mujeres en general al señalar que “puede hacerles cualquier cosa” a las mujeres cuando se es “una estrella”. 

Ahora este personaje aspira a ser nuevamente presidente de los Estados Unidos, a sus 78 años de edad, habiendo sido encontrado responsable del delito de abuso sexual contra la columnista E. Jean Carroll, según el veredicto de un jurado emitido en Nueva York en el marco de un juicio civil.  La Sra. Carroll acusó al veterano empresario y político de violarla en un almacén de Manhattan en 1996.  El jurado le concedió a Carroll una compensación de US$5 millones por abuso y difamación.

Antes,  ahora y siempre ha ofendido y menospreciado a sus propios compatriotas, creando un ambiente de notoria y evidente división y totalmente carente de conexión humana.  Muchos describen a este candidato presidencial como un mitómano profesional, quien ha sabido contagiar con el mismo defecto a sus hipnotizados seguidores, repitiendo en todo momento sus conocidas mentiras, como aquella de que hubo fraude en las elecciones contra Biden en el año 2020, a pesar de que todos los tribunales de justicia, sin excepción, se manifestaron totalmente en contra de sus señalamientos.  Traigo a colación un informe del respetado y conocido periódico The Washington Post que indicó que “cuenta con una base de datos para analizar, clasificar y rastrear cada información sospechosa del mandatario”, señalando en el año 2020 que el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump “ha pronunciado 16,200 declaraciones falsas y engañosas desde su llegada al poder hace tres años”.  El informe concluye que “las mentiras del presidente estadounidense han hecho que algunos senadores tachen a Trump de ´mentiroso patológico´”.

Trump fue derrotado contundentemente en las elecciones del 3 de noviembre de 2020 por más de siete millones de votos populares –la tercera mayor diferencia en la historia de ese país entre un candidato y otro.  En la historia de la gran nación del norte no ha habido caso tan vergonzoso y deplorable como el acontecido el 6 de enero de 2021, aciago momento que quedará señalado en la historia política estadounidense por representar una deshonra difícil de olvidar para ese país y para el mundo occidental, cuando una turba de seguidores y fanáticos de Trump se volcaron hacia e invadieron de manera hostil e iracunda el Capitolio en Washington, D.C., uno de los emblemas de la democracia, lo cual fue el primer asalto al Capitolio desde la guerra de civil en 1812, con el fin de impedir que los legisladores cumplieran con su obligación constitucional de certificar en el Colegio Elecoral la victoria avasalladora que había tenido Joe Biden sobre Donald Trump.  Este asalto, intento de golpe de estado, insurrección, fue premeditado según muchos, por Trump y sus cercanos allegados.  Ese fatídico día del 6 de enero de 2021, el Presidente Trump arengó a sus fanáticos, insistió en que las elecciones fueron “amañadas”, presionando a su vicepresidente, el republicano Mike Pence, para que bloqueara el proceso de certificación de los resultados electorales estatales en el Capitolio, a lo cual éste se negó, al punto que lo llamara traidor y los belicosos fanáticos de Trump hicieron llamados a que “ahorquen a Pence”.  Fue un nefasto panorama que el mundo entero observó.  Una horda de desajustados, instigados por un candidato ampliamente derrotado quien no aceptaba haber sido vencido, al punto que el congresista republicano ADAM KINZINGER dijo “Este plan parece un golpe de estado” y por su parte el mitómano y cínico expresidente Trump señaló que fue una “manifestación sin ninguna arma”, no obstante esta insubordinación dejó cinco muertos y 140 policías heridos.

El 6 de enero de 2021 Trump pretendió dar un golpe de estado al no querer reconocer la voluntad mayoritaria del pueblo estadounidense y por ello a no respetar las instituciones, la democracia y que en el estado de derecho se debe sufrir la aplicación de la ley.  Además, como si lo anterior fuera poco, en este año 2024 el expresidente Trump fue declarado culpable de los 34 cargos de falsificación de registros comerciales en su juicio criminal en New York por los pagos para silenciar a la actriz porno Stormy Daniels usando dinero de su campaña presidencial de 2016.

Otro punto importante que los estadounidense deberán tomar en cuenta, es la opinión de Donald Trump sobre la Organización del Tratado del Atlántico Norte, OTAN.  En el 2016 señaló que “la OTAN está obsoleta” pero lo cierto es que la OTAN es más importante que nunca ante la actual política expansionista rusa, como el caso de las invasiones a Ucrania, asunto de profunda preocupación para los países europeos, que no descartan correr con la misma suerte que tuvo Europa durante el régimen nazi iniciando con la invasión a Polonia en 1939 y aquella de 11 países en años posteriores, logrando Hitler el dominio de Europa.  Basta imaginar cuál sería la suerte de Ucrania y probablemente de otros países fronterizos con Rusia  si la OTAN no existiese en la actualidad.  Hoy día la OTAN cuenta con 32 miembros, se ha fortalecido al unirse oficialmente Finlandia a partir del inicio de la guerra de Ucrania y este año se unió Suecia, acabando con décadas de neutralidad internacional.  El deseo de Trump y su amigo Putin de acabar con la OTAN no es un secreto.  No pocas veces ambos lo han manifestado.  Estrecha amistad esa, entre elogios mutuos. 

Por otra parte, el apellido Trump continúa ligado a investigaciones criminales.  La Organización Trump fue declarada culpable de fraude y falsificación de registros comerciales y fue multada por US$1.6 millones.  Su Director Financiero, alto ejecutivo, fue condenado a cinco meses de cárcel. 

Para colmo, el Departamento de Justicia investiga el descubrimiento de documentos oficiales del gobierno en la mansión Mar-A-Lago de Trump, en el Estado de Florida.  Le confiscaron aproximadamente 11,000 documentos oficiales, incluidos cerca de 100 marcados como ´clasificado´, algunos de ellos con marcación de ´ultrasecreto´.  Algunos expertos opinan que esta investigación criminal también puede implicar a Trump por haber violado la Ley de Espionaje al haber mantenido en su propiedad información de seguridad nacional que pudiera perjudicar a los Estados Unidos.

Otro controvertido caso de Trump lo fue su intento de anular la estrecha derrota que sufrió en el Estado de Georgia durante las elecciones de Noviembre de 2020.  Resulta ser que se divulgó una llamada telefónica del 2 de enero de 2021 entre Donald Trump y el principal funcionario electoral de Georgia, el también republicano Secretario BRAD RAFFENSPERGER.  En esta llamada Donald Trump le dice al Sr. Raffensperger “sólo quiero que me encuentres 11,780 votos”, es decir la cantidad precisa de votos que necesitaba para ganar ese estado.  Obviamente, esta irregular petición ha sido investigada por los fiscales estatales y puede conllevar delitos potenciales como el de solicitud para cometer fraude electoral, declaraciones falsas a funcionarios gubernamentales y extorsión.  Si las acusaciones se formalizan, los implicados y condenados enfrentarían sentencia de prisión.  Al final, el demócrata Joe Biden obtuvo el 49.5% de los votos populares y Donald Trump obtuvo el 49.2%.  Así, Biden ganó los 16 votos electorales que representan al Estado de Georgia.

Durante su ejercicio por cuatro años de su mandato constitucional la Administración Trump se vio envuelta en numerosas disputas, incoherencias, improvisaciones, sin grandes logros, en un país dividido y una política tanto nacional como internacional con sobresaltos.  De allí que el excandidato presidencial republicano MITT ROMNEY describió a Trump como “deshonesto, vulgar, mentiroso, temperamental, inestable, xenófobo, misogeno …. No apto para la Presidencia”.  También existen declaraciones como la del Senador republicano de Carolina del Sur, Lindsey Graham:  “No creo que Trump sea un conservador republicano confiable ni que haya mostrado el juicio y temperamento para ser Comandante en Jefe”.  Un segundo gobierno de Trump causa mucha preocupación en muchos países del mundo, basado en sus planteamientos e ideas, ocasionando descomunales riesgos no sólo a su nación, sino que al mundo entero, porque compromete la estabilidad del orden internacional.  Este cuestionable empresario político tiene una visión personal de las cosas muy limitada y justifica pensar que su posibilidad de gobernar podría resultar en un desastre a nivel mundial.

Conociendo desde el principio la  trayectoria política y privada de Donald Trump, dije en artículo anterior que de acuerdo a mi criterio, “ha sido el peor presidente que ha tenido ese gran país durante toda su historia”.  Basta recordar que el Presidente Trump no fue destituido de su cargo únicamente gracias a intereses partidistas de los republicanos, a pesar de que hubo testimonios y pruebas evidentes de haber obstruido la investigación sobre su conducta inapropiada, bloqueando citaciones y así impidiendo el testimonio ante el Congreso de altos funcionarios claves con conocimiento de primera mano sobre los hechos.  Mi valoración ha sido corroborada por muchos académicos encuestados; su consideración:  “Trump es el peor presidente de la historia de los EEUU”.  Se le recordará por ser el primer presidente en la historia de los Estados Unidos que se enfrenta a cargos penales.  Origina enfrentamientos, tensiones con países amigos de los Estados Unidos, fomentando algo que es sumamente perjudicial y negativo en un país profundamente dividido y con claras evidencias de incitación al odio, racismo y violencia.

A pesar de que obviamente después del triunfo demócrata Trump y sus huestes alegarán fraude, finalmente, me inclino por pensar que para el 5 de noviembre de 2024 la mayoría de los votos de los estadounidenses apoyará con el triunfo electoral al partido y candidato presidencial que traiga más entusiasmo, paz, prosperidad y nuevas ideas, mejores relaciones internas y con el mundo y su voto será para el Partido Demócrata y su inteligente, honrada, preparada y carismática KAMALA HARRIS.