El ascenso de China en la lucha por ocupar la cúspide del poder mundial —puesto que Estados Unidos ha venido ostentando desde mitad del siglo XX— ha entrado en una fase en la que Pekín utiliza el soft power para ganar terreno a pasos agigantados. El gigante asiático ha aprovechado la coyuntura internacional de los últimos años para ejercer de mediador o pacificador en diversos escenarios, como ha sucedido recientemente en la guerra de Ucrania y en el caso del restablecimiento de las relaciones entre Arabia Saudí e Irán.
El papel de China en conflictos internacionales
¿Qué busca Pekín con estas acciones? El presente trabajo pretende desentrañar las claves de este cambio en la política exterior china, destacando como su eje vertebrador la construcción de la Nueva Ruta de la Seda, anunciada en 2013. Desde entonces la Belt and Road Initiative ha constituido la pieza central de la política exterior de Xi Jinping, lo que ha conducido a que China deje a un lado el sagrado y distintivo principio de no intervención. Para responder a la cuestión planteada, analizaremos varios escenarios de conflicto donde China ha actuado como mediadora o pacificadora (Ucrania y Arabia Saudí e Irán) y otros donde existe la posibilidad de que lo haga en un futuro (Yemen, Myanmar y Afganistán). En cada escenario observaremos los intereses geopolíticos que motivan la mediación de China, sus limitaciones para cumplir con este papel y los actores tanto estatales como no estatales que intervienen en el proceso.
China y la mediación entre Arabia Saudí e Irán
La rivalidad entre Arabia Saudí e Irán por convertirse en la gran potencia de Oriente Medio es más que notable. Mientras que Arabia Saudí conforma la cuna del islam y el hogar principal de los suníes y el wahabismo, Irán es el hogar de los ayatolás y el chiismo. Ambos países poseen sistemas económicos distintos e intereses geopolíticos opuestos en la región.
Acciones de mediación de China en Oriente Medio
Tras la caída del régimen de Sadam Huseín en 2003, Irán y Arabia Saudí, las principales grandes potencias de Oriente Medio, entraron en una especie de nueva guerra fría. Uno de los acontecimientos más relevantes que refleja la escalada de la tensión entre ambas potencias es la ruptura de las relaciones diplomáticas que se produjo en 2016, a raíz de la ejecución en Arabia Saudí de un clérigo chiita y de la respuesta consecuente desde la embajada de Arabia Saudí en Irán.
China como mediador y sus intereses en la región
Siete años después de los sucesos, en marzo de 2023, ambos países acordaron el restablecimiento de las relaciones diplomáticas como resultado de un proceso de diálogo en el que tomaron parte terceros Estados. Entre ellos figuran Omán, considerado un territorio neutral en el golfo Pérsico y país a través del cual se produjeron los primeros acercamientos indirectos entre las dos grandes potencias, y China, que apoyó las negociaciones.
Intereses de China en Oriente Medio
Desde el punto de vista geopolítico y geoestratégico, el afianzamiento de China en Oriente Medio es clave para que, a medio-largo plazo, el país cuente con suficientes apoyos para controlar o tener preferencia en algunos de los principales puntos del comercio marítimo mundial (canal de Suez y estrecho de Ormuz) y con importantes inversiones en el sector energético de cara al futuro.
Influencia de China en Oriente Medio y la Belt and Road Initiative
En los veinte últimos años, la inversión de China en Arabia Saudí ha crecido exponencialmente, incluso ha superado la de Estados Unidos. Ejemplos de ello son el China-Saudi Arabia (Jizan) Industrial Park, un gran proyecto de inversión para afianzar la cooperación entre ambos países en materia de capacidad de producción, o la participación del China Merchants Group en la adquisición de la red de gaseoductos de Saudi Aramco, la compañía de producción de gas más grande del mundo en 2021.
Inversión china y su impacto en la geopolítica
Este último proyecto posee clara implicaciones en materia energética. Así pues, según TYC Finance: «Natural gas energy is expected to play an important role in Saudi Arabia’s energy transformation. This investment is an important practice of China Merchants Group to fulfil its commitment to promoting green development and environmental protection, and a concrete action to deepen comprehensive strategic cooperation between China and Saudi Arabia, in line with China’s Belt and Road Initiative and Saudi Arabia’s Vision 2030».
China y su papel de mediador en la guerra de Ucrania
Dos semanas después de que se publicara la noticia del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Arabia Saudí e Irán, Xi Jinping viajaba a Moscú para ofrecer a Vladímir Putin un plan de doce puntos para solucionar el conflicto bélico en Ucrania. Poco después de presentar el plan al mandatario ruso, Xi Jinping entabló conversación por primera vez desde el inicio de la guerra con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski.
China y el conflicto en Ucrania
A través del plan, China proponía una tregua inmediata entre los bandos enfrentados y la creación de corredores humanitarios para permitir la evacuación de civiles atrapados en la zona de guerra. Además, se incluían medidas para la futura reconstrucción de las zonas devastadas y se buscaba el compromiso de las partes en conflicto para llegar a un acuerdo pacífico. Este plan se sumaba a los esfuerzos internacionales por hallar una solución al conflicto, entre ellos, los diálogos de paz que se mantenían en Minsk desde 2014.
Intereses de China en Europa y Ucrania
China no tiene fronteras con Europa ni intereses geopolíticos evidentes en Ucrania, por lo que su interés en mediar en este conflicto radica en su posición como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y, sobre todo, en el impulso a su ambicioso proyecto de la Nueva Ruta de la Seda, que incluye una extensión hacia Europa.
El rol de China en la Nueva Ruta de la Seda
Para China, la estabilidad política y la resolución de conflictos en regiones clave son esenciales para el éxito de la Belt and Road Initiative, ya que gran parte de esta ruta de conexión y comercio pasa por territorios afectados por conflictos y tensiones políticas. Además, la presencia de China como mediador en un conflicto de esta magnitud y su intento de consolidar una solución pacífica también refuerzan su imagen a nivel internacional.
La importancia de la imagen internacional de China
Más allá de los intereses económicos y estratégicos, China busca con estas acciones posicionarse como un actor global responsable, una nación que no solo aspira a ser una potencia económica, sino también una promotora de la paz y la estabilidad mundial.
Conclusiones
La creciente intervención de China en conflictos internacionales como mediador o pacificador está fuertemente influenciada por su estrategia en la Belt and Road Initiative y su ambición de proyectar una imagen de nación comprometida con la paz y la estabilidad. Sus esfuerzos para mediar en conflictos como el de Ucrania y en la tensión entre Arabia Saudí e Irán muestran una evolución en la política exterior china, alejándose de la tradicional posición de no intervención para afirmarse como un agente con influencia global.
El papel creciente de China como mediador puede remodelar las dinámicas geopolíticas y dar lugar a un nuevo orden mundial en el que Pekín tenga un papel más preponderante en la resolución de conflictos internacionales.
El presente artículo es un extracto del documento de opinión del IEEE. Visitar el enlace en la siguiente cita para acceder al documento original.
MOYA BARBA, Guillermo. El ascenso de China como mediador internacional: construyendo la Nueva Ruta de la Seda. Documento de Opinión IEEE 69/2023.
https://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_opinion/2023/DIEEEO69_2023_GUIMOY_China.pdf (consultado 13/11/2023)