Simone Biles nació el 14 de marzo de 1997 en Ohio, Estados Unidos y es una medallista olímpica en la gimnasia artística, la cual cuenta con numerosas medallas, con un total de 39 entre Juegos Olímpicos y Campeonatos Mundiales, lo que la convierte en la mayor galardonada tanto en categorías femeninas y masculinas.
Biles fue adoptada por sus abuelos debido a problemas de adicción que sufrían sus padres. Cuando tenía 8 años, empezó a practicar gimnasia, quedando en tercer lugar en su primera competición, “American Classic”. Hizo su debut olímpico en los Juegos Olímpicos de Río 2016, donde ganó cuatro medallas de oro: en la final por equipos, en la competencia general individual, en salto y en la final de suelo, y una medalla de bronce en la final de viga de equilibrio.
Considerada una de las mejores de todos los tiempos por su increíble habilidad y destreza, logró movimientos que nadie había conseguido antes, y que fueron nombrados en su honor, como el Biles II en el suelo, que es un triple doble, y el Biles I en la viga, un doble giro con un doble tuck hacia atrás. El Biles I en salto de caballo es una rondada en el trampolín conectada a una media vuelta en el salto con dos giros completos. El Biles II en el salto de caballo es un doble salto Yurchenko en posición V, y es considerado el salto más peligroso. La panameña Hillary Heron fue la primera gimnasta, además de Simone, en ejecutar el Biles I de suelo, lo completó por primera vez en competición oficial en el Campeonato Sudamericano de 2023, también lo logró en el Mundial de Gimnasia Artística de Amberes 2023 y en los Juegos Olímpicos de París 2024.
Simone, además de ser una excelente atleta, es una modelo a seguir, ha inspirado a jóvenes atletas de todo el mundo, su presencia en los medios y su defensa de la importancia de la salud mental han tenido un impacto significativo. En los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, anunció su retirada de la participación durante la final por equipos de gimnasia artística en equipo, alegando problemas de salud mental. En la sección de entrevistas dijo “Deberíamos poner la salud mental primero, porque si no, no vas disfrutar tu deporte y no vas a tener tanto éxito como quisieras. Así que, a veces está bien incluso quedarse al margen de las grandes competiciones, para concentrarte en ti mismo, eso demuestra que tan fuerte eres como competidor y como persona, en lugar de solo luchar para superarlo”. Podríamos asumir que, por la presión de cumplir con su país, alegrar a sus seguidores y la de ella misma por superarse terminó abrumándola aún más, la cual la llevo a anunciar su retiro, al final su equipo terminó ganando la medalla de plata, y de las participaciones individuales únicamente participó en la barra de equilibrios, donde ganó el bronce. En esos mismos juegos olímpicos también sufrió a lo que llaman “Twisties”, una afectación psicológica que le impide controlar su cuerpo en maniobras áreas, por lo que esto también fue un problema por el cual lidió.
Después de Tokio, Simone mostró su increíble fortaleza, priorizó su salud mental, ignoró críticas destructivas y se enfocó en su recuperación. Regresó a competir y a entrenar en 2023 para enfrentar los actuales Juegos Olímpicos, en los cuales ya ha destacado y sorprendido al público con un triple flip en la viga de equilibrio y ha logrado dos medallas de oro: una con su equipo estadounidense y otra individual. Con estas victorias, rompió el récord y se convirtió en la única gimnasta estadounidense en ganar seis medallas de oro, consolidando su legado como una de las mejores atletas de todos los tiempos.