El pasado 8 de agosto, comenzó un incendio forestal que arrasó con el Estado de Hawái, considerado uno de los peores desastres naturales del último siglo en Estados Unidos. El fuego acabó con la vida de 114 personas en la ciudad de Lahaina Maui, una isla turística del archipiélago de Hawái. La zona aún está siendo revisada y según el alcalde Richard Bissen 850 personas siguen desaparecidas, con un sabor agridulce esta noticia es algo positiva ya que habían alrededor de 2000 desaparecidos y ahora más de 1,285 personas han sido localizadas a salvo, expresó.
Aún no se determinan las causas del incendio, pero se especula que, además de los fuertes vientos que azotaban la isla que podría arrojar brasas a kilómetros de distancia creando nuevas llamas, también podría tener orígenes en la electricidad. En el Centro de Conservación de Aves de Maui, en la región de Upcountry, un video mostró como un destello brillante en el bosque que, según la coordinadora principal de investigación del mismo centro, cree que es cuando el árbol cae sobre el tendido eléctrico y poco después se visualizó un fuego ardiente. Horas después iniciaría el incendio masivo.
Hawaiian Electric, el proveedor de electricidad, enfrentó fuertes críticas debido a su manejo de las advertencias sobre fuertes vientos que podrían haber desencadenado situaciones peligrosas. A pesar de la clara posibilidad de que los postes de luz se derrumbaran, la energía continuó fluyendo. Según informe de CNN, el portavoz de mismo proveedor, Darren Pai, comentó que se están llevando a cabo investigaciones para determinar el origen de la catástrofe, reconociendo que existen especulaciones de si el distribuidor tuvo algún grado de responsabilidad en los eventos (Loaiza, 2023).
Según reportes de CNN, hasta el momento los incendios aún están activos, y en diferentes áreas se ha logrado contener al menos el 85% de ellos. En las zonas afectadas se han desplegado unos 20 perros adicionales de la Agencia Federal de la Gestión de Emergencias, estos juegan un papel importante en las labores de búsqueda, al estar entrenados se mueven entre los escombros y usan su sentido del olfato para detectar restos humanos que no se pueden revelar a simple vista (Debusmann, 2023). También la Casa Blanca envió 500 miembros del personal federal, Guardia Costera y Marina, para ayudar con la emergencia y rescate de afectados.
El lunes 21 de agosto Joe Biden, junto a la primera dama Jill Biden, tras intensas críticas por la falta de empatía por su reacción tardía ante la catástrofe, visitaron la isla hawaiana de Maui después de dos semanas y se dirigió a los sobrevivientes prometiendo que su gobierno no abandonará el Estado para apoyarlos. El expresidente Donald Trump dijo que era «vergonzoso» que su sucesor no hubiera respondido más rápido, aunque los portavoces de la Casa Blanca han dicho que Biden retrasó su viaje para no distraer a los funcionarios y rescatistas de los esfuerzos de recuperación (De América – Redacción, 2023).
Sin duda, este devastador evento dejará una marca profunda en la vida de las personas y en la región paradisíaca. Los responsables continúan investigando las causas de esta tragedia y su recuperación requerirá tiempo y esfuerzo. Sin embargo, tenemos la esperanza de que los habitantes de Hawái puedan sobreponerse y reconstruir sus vidas en la isla.