Informalidad laboral en Panamá: causas estructurales y caminos hacia la formalización

La informalidad laboral es uno de los principales desafíos del mercado de trabajo en Panamá. Si observas con detenimiento la estructura económica y social del país, notarás que no se trata de un fenómeno aislado ni reciente, sino de una realidad profundamente ligada a factores estructurales, económicos y sociales. Comprender sus causas es el primer paso para identificar soluciones sostenibles que permitan avanzar hacia un mercado laboral más equitativo, productivo y formal.
Causas de la informalidad laboral
A partir del análisis del documento “Reformas CSS: proceso, contexto y lecciones aprendidas”, se evidencia que casi la mitad de los trabajadores en Panamá se desempeña en actividades informales. Esto refleja desequilibrios importantes en el funcionamiento del mercado laboral. Entre las principales causas, destacan las siguientes:
1. Estructura económica concentrada y poco diversificada
La economía panameña depende en gran medida del sector servicios, que representa cerca del 80% de la actividad económica. En contraste, sectores como la industria y el agro tienen una participación limitada. Esto reduce las oportunidades de generar empleos formales en áreas productivas con mayor capacidad de absorción de mano de obra.
2. Limitada generación de empleo formal por parte del sector privado
Una proporción significativa del empleo formal se concentra en el sector público. Esto sugiere que el sector privado no está creando suficientes oportunidades de empleo formal de calidad, lo que empuja a muchos trabajadores hacia la informalidad.
3. Impacto de choques económicos
Eventos como la pandemia tuvieron efectos severos en el empleo. Se estima que se perdieron cerca de 300 mil puestos de trabajo, de los cuales alrededor de 200 mil aún no se han recuperado hacia 2025. Ante esta realidad, muchas personas recurrieron a actividades informales como mecanismo de subsistencia.
4. Costos y barreras de la formalidad
Aunque no siempre se explicita en los documentos, es ampliamente reconocido que factores como los altos costos de contratación, la complejidad de los trámites y las cargas fiscales y de seguridad social desincentivan la formalización, especialmente en microempresas y emprendimientos.
5. Brechas en habilidades y capacitación
El sector informal suele absorber a trabajadores con menor nivel educativo o sin formación técnica especializada. Esta situación limita sus posibilidades de acceder a empleos formales, perpetuando así el ciclo de la informalidad.
Estrategias para reducir la informalidad laboral
Frente a este panorama, es posible identificar diversas estrategias que, combinadas, pueden contribuir a reducir la informalidad y fortalecer el empleo formal:
1. Promover un crecimiento económico más inclusivo
Es fundamental fortalecer sectores productivos y diversificar la economía para generar empleos formales sostenibles. Una economía más resiliente facilita la creación de oportunidades laborales de calidad.
2. Simplificar la formalización y reducir costos
Facilitar el registro de empresas, reducir las cargas iniciales para pequeños negocios y establecer regímenes tributarios simplificados puede incentivar la transición hacia la formalidad.
3. Fortalecer el sistema de seguridad social
Un sistema de pensiones sostenible y una seguridad social eficiente hacen que la formalización resulte más atractiva tanto para trabajadores como para empleadores. En este contexto, el rol de la CSS es clave.
4. Incentivar al sector privado
El impulso a las pequeñas y medianas empresas mediante acceso a financiamiento, programas de apoyo y beneficios para la creación de empleo formal puede dinamizar el mercado laboral.
5. Expandir la formación y capacitación laboral
Mejorar las habilidades de la fuerza laboral incrementa sus oportunidades de acceder a empleos formales y más estables, alineando la oferta de trabajo con las necesidades del mercado.
6. Apostar por la modernización y la tecnología
El uso de plataformas digitales, sistemas de pago formales y herramientas tecnológicas puede facilitar la integración de trabajadores independientes y microemprendedores al sistema formal.
7. Implementar políticas sociales integrales
Las políticas orientadas a mejorar la equidad, la productividad y el acceso a servicios básicos contribuyen indirectamente a reducir la informalidad al disminuir las condiciones de vulnerabilidad.
Una precisión clave: dos dimensiones de la informalidad
Cuando analizas la informalidad, es importante distinguir al menos dos dimensiones:
- Informalidad laboral: cuando el trabajador no cuenta con una relación contractual ni está registrado formalmente.
- Informalidad en la cobertura social: cuando no se tiene acceso a servicios como salud, pensiones u otros beneficios.
En este sentido, la Caja de Seguro Social (CSS) juega un papel fundamental, especialmente en la ampliación de la cobertura social, lo que puede ser un paso importante hacia una mayor formalización.
Abordar la informalidad laboral requiere una visión integral. No basta con intervenir en un solo frente; es necesario actuar simultáneamente sobre la estructura económica, las políticas públicas y las condiciones sociales. Solo así será posible avanzar hacia un mercado laboral más inclusivo, dinámico y sostenible.