Los tres años de gobierno de Enrique Adolfo Jiménez

El 9 de octubre de 1941 aconteció un golpe de estado contra el Presidente Arnulfo Arias Madrid, al cabo del cual se designó en su reemplazo a un ministro de su gabinete, Don Ricardo Adolfo de la Guardia Arango, Ministro de la Presidencia, colaborador cercano del Mandatario Arias, quien prácticamente mantenía muchos contactos con casi todas las tendencias políticas. El Ministro Encargado de la Presidencia ordenó encarcelar al Primer Designado y amenazó al Tercer Designado con detención y juicio por delitos comunes si retornaban al país.
Durante su administración, el Ministro Encargado se alineó con Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, declarándole la guerra a las principales potencias del Eje –Alemania, Italia y Japón. Junto a los estadounidenses organizó la defensa del Canal de Panamá, luego la Marina estadounidense se hizo cargo de la defensa del Canal de Panamá. Poco tiempo después, firmó el Convenio de Bases Fábrega-Wilson, donde la República de Panamá autorizó al Ejército de los Estados Unidos para establecer 134 bases militares en el territorio panameño durante toda la Segunda Guerra Mundial. A mitad de 1943 el ambiente político a favor de la Administración de Ricardo Adolfo de la Guardia empezó a cambiar en contra el mandatario por su forma de actuar, imponiendo siempre o la mayoría de las veces, su criterio sobre los demás y ante todo no pocas veces siendo intolerante con los medios de comunicación social. Fueron notorias y palpables las pretensiones continuistas de la administración de Ricardo Adolfo de la Guardia, lo que ocasionó disgusto y aprensión, que fue acrecentando en todo momento, hasta convertirse en una fuerte corriente de oposición durante todo el Año 1944.
En Marzo de 1944, Ricardo Adolfo de la Guardia lanzó un comunicado al país donde señalaba su determinación de continuar en la presidencia hasta el 30 de septiembre de 1947. En Septiembre de 1944, el Partido Liberal Renovador y luego otros, planteó la necesidad de convocar una Asamblea Nacional Constituyente para poner fin al gobierno de de la Guardia y se inicia una campaña con este propósito. Ante las diferentes presiones, el Presidente de la Guardia convocó a una constituyente para el mes de Mayo de 1945. La elección para escoger a los integrantes de la Asamblea Nacional Constituyente se realizó el 6 de mayo de 1945 en un entorno de insuficiente ánimo pero sí en ambiente de armonía y respeto patriótico. Esta fue la primera votación en que las mujeres pudieron ejercer el sufragio sin inconveniente alguno paras elegir a los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente, satisfaciendo así esa reclamación tan profundamente deseada. Algunas conocidas líderes femeninas fueron elegidas, entre ellas Gurmersinda Páez y Esther Neyra de Calvo.
Un total de 103,985 ciudadanos concurrieron a emitir su sufragio. Siete partidos políticos participaron en estos comicios. La Constituyente señalaba un total de 43 diputados provinciales y nueve que tuvieron un estatus nacional. Para escoger al nuevo Presidente Provisional de la República, el enfrentamiento partidista no se hizo esperar. Se tomaron en cuenta varios nombres, entre ellos el del Presidente del Partido Conservador, Eduardo Chiari, el Sr. Camilo de la Guardia, Domingo Díaz Arosemena del Liberal Doctrinario, Roberto Francisco Chiari del Liberal Nacional y Enrique Adolfo Jiménez del Liberal Democrático. A última hora surgió Demetrio A. Porras del Partido Socialista. La escogencia se debatía entre Domingo Arosemena y Enrique Adolfo Jiménez. El 15 de junio de 1945 fue elegido Enrique Adolfo Jiménez del Liberal Democrático como Presidente Provisional por 30 votos a favor, de los cuales 12 votos fueron aportados por el Partido Renovador liderado por Francisco Arias Paredes. Su contrario, Eduardo Chiari, recibió 11 votos.
Don Enrique Jiménez, con su característica y sobresaliente maestría en el arte de la política, manejó durante esos meses de sesiones para que la Constituyente extendiera su continuidad en la Presidencia, logrando que su gobierno se mantuviera desde el 15 junio de 1945 hasta finalizar el período, el 1 de octubre de 1948. Junto al Presidente Enrique Adolfo Jiménez, participaron Don Ernesto de la Guardia, Jr., como Primer Vicepresidente de la República, miembro del Partido Renovador y Don Roberto Jiménez de Roux como Segundo Vicepresidente.
El Presidente Enrique Adolfo Jiménez Brin había sido Secretario Privado del Expresidente Belisario Porras Barahona desde 1912 hasta el Año de 1916, Diputado en la Asamblea Nacional y Presidente de la misma. Fue Embajador de Panamá en Washington, D.C. por varios años y Designado (Vicepresidente) de la República para el bienio de 1924-1926. Enrique Adolfo Jiménez Brin se caracterizó por ser una figura extraordinaria con dotes de gran estadista. Y su habilidad en la política, le hacía buscar soluciones rápida y acertada a las dificultades. Era una persona sosegada, con mucha confianza en sí mismo y ante todo actuaba con mucha reserva para tratar a sus interlocutores. No era simpatizante de insultar a los demás y tenía la virtud de aquietar las causas más distantes. También por varios años se desempeñó en el periodismo. Fue Secretario (Ministro) de Hacienda y Tesoro en la administración del Dr. Harmodio Arias Madrid desde 1932 hasta mediados del Año 1936. Siendo Secretario de Hacienda y Tesoro, se aprobó a una Zona Libre en Panamá a través del Decreto No. 153 de 1933, y así mismo se adoptó la creación de la Caja de Ahorros. Fue Fundador de la Revista Lotería cuando ocupó el cargo de Gerente de la Lotería Nacional de Beneficencia en 1940. En la Administración Liberal del Mandatario Enrique Adolfo Jiménez se lograron importantes obras. La edificación del Aeropuerto de Tocumen, la Zona Libre de Colón, el Hospital Nicolás A. Solano para tuberculosis en La Chorrera. También construcciones de la Ciudad Universitaria, importantes escuelas como el Félix Olivares en la Provincia de Chiriquí. Escuela Dominio del Canadá en Santiago, el Artes y Oficios en Ciudad de Panamá, el Colegio Abel Bravo en la ciudad de Colón, los primeros ciclos de Las Tablas y Chitré. El Departamento de Cultura y Publicidad del Ministerio de Educación y la promulgación de la Ley No.47 de 1946, Ley Orgánica de Educación, en la cual se ganó la estabilidad para profesores y maestros. En resumidas cuentas, alcanzó grandes logros para la educación del país.
Asimismo, durante el gobierno del Mandatario Jiménez surgieron momentos de gran agitación política, principalmente cuando el expresidente Dr. Arnulfo Arias Madrid regresó de su exilio en Argentina, a finales del Año 1945. Precisamente el 21 de diciembre, correligionarios del exgobernante Dr. Arias Madrid asaltaron el cuartel de la policía en la ciudad de Colón. En esa embestida hubo seis fallecidos y muchos heridos. Finalmente, la acción fue neutralizada y el Dr. Arias Madrid fue arrestado y apresado por siete meses y medio, y posteriormente fue liberado. Otro acontecimiento trascendental durante su administración lo fue el Tratado Filós-Hines, suscrito el 10 de diciembre de 1947, que generó protestas estudiantiles y se refería al arrendamiento de cuarteles militares por 10 años a los estadounidenses en diversos lugares de la República de Panamá. El hecho produjo el rechazo de distintos sectores del país y el 22 de diciembre la Asamblea Nacional de Diputados, específicamente 51 diputados, reprobaron por unanimidad el mencionado convenio.
Una de las grandes habilidades del Presidente Jiménez Brin en el complejo arte, conocimiento y habilidad de la política, fue en una ocasión cuando en un entorno de furor político se vió en la necesidad de suspender las garantías constitucionales para poder así tener el control de la situación que se vivía en el país. El 12 de julio el mandatario Jiménez llegó a tener conocimiento que en la siguiente sesión del Organo Legislativo se le daría un golpe de estado parlamentario y se transformaría en Asamblea Nacional Contribuyente. El Presidente, muy inteligentemente, emplazó a los comandantes de la Policía Nacional y un grupo de allegados entre los que se encontraban algunos que formaban parte de la conjura golpista contra él. En esa reunión su Ministro de Gobierno y Justicia le solicitó la renuncia ya que la Asamblea Nacional designaría aun Presidente de la República, el Sr. Henrique de Onarrio, quien fungía como Contralor General de la República de su gobierno y era el cuñado del Comandante de la Policía Nacional. El Presidente Jiménez respondió que bajo ninguna circunstancia renunciaría a la Presidencia y sólo la abandonaría el 30 de septiembre de 1948, al final de su mandato constitucional. Esa tarde, independientemente de la respuesta del presidente, el Organo Legislativo eligió Presidente de la República a Henrique de Obarrio y a Carlos Sucre y Juan Alberto Morales como Vicepresidente.
El Presidente Jiménez inmediatamente pidió apoyo al país y su Premier, Jacinto López León, en una hábil estrategia política, se trasladó a la Comandancia de la Policía Nacional, donde estuvo varias horas con el Comandante Juan Antonio Remón Cantera, con el objetivo de persuadirlo y poder determinar si apoyaba el golpe de estado o si se mantenía respaldando al Presidente Enrique Jiménez. Luego de mucho desasosiego y angustia en el país, el Comandante Remón Cantera manifestó su reconocimiento a la continuidad del gobierno constitucional del Presidente de la República, Don Enrique Jiménez Brin. Inmediatamente, el Presidente Jiménez sometió a la consideración de la Corte Suprema de Justicia el dictamen que había emitido la Asamblea Nacional de Diputados, y al respecto la Corte Suprema determinó que el Organo Legislativo se había propasado en sus atribuciones, violando nuestra Constituición Nacional. Así, el movimiento golpista parlamentario zozobró y el Mandatario Jiménez continuó siendo el Presidente Constitucional del país.
Al final de la Administración del Presidente Jiménez, y sin ningún tipo de impedimento por parte de su gobierno, regresó a Panamá el Dr. Arnulfo Arias Madrid el 13 de octubre de 1945, luego de tres años de exilio. El Dr. Arias Madrid regresó en unión de su esposa, siendo recibido por una concentración popular impresionante. Inmediatamente el Dr. Arias convocó varios mitines populares en los que se dedicó a hacer acusaciones directas contra todos los que habían estado involucrados en su derrocamiento de la Presidencia de la República en 1941, en especial contra la oficialidad de la Policía Nacional. En el mes de Enero de 1948 se puso en marcha solemnemente la campaña electoral entre el Dr. Arnulfo Arias Madrid, Domingo Díaz Arosemena y José Isaac Fábrega y otros dos participantes menores, Demetrio Augusto Porras y Sergio González Ruiz. El 9 de mayo de 1948 se celebraron los comicios en todo el país. No obstante el empeño personal del Presidente Jiménez, hubo muchos desórdenes como respuesta a la multiplicidad de colectivos partidistas. En un acto público el día martes, 3 de agosto de 1948, recibió sus credenciales como nuevo Presidente de la República Don Domingo Díaz Arosemena.
Al hacer esta sinopsis de los tres años de la administración de Don Enrique Adolfo Jiménez Brin, lo ubicamos en un sitio preferencial entre sus contemporáneos. Sin duda alguna, durante la trayectoria de su vida, llegó a disfrutar de un gran respeto, incluyendo entre sus adversarios, principalmente por ser un político cauteloso y prudente. Dominaba los momentos de crisis y las intrigas. Basta recordar el intento de golpe parlamentario en su contra, el cual superó con la frialdad que lo caracterizaba, actuando en esos aciagos días con la mayor indiferencia frente a los conjurados, sin hacer referencia a aquel crítico momento. No sin razón lo llamaron el “submarino de la política”. Como gobernante siempre demostró un gran amor a la patria, en todo momento anteponiendo los intereses de la república por encima de los propios.
Yo diría que su gran maestro que el gran caudillo liberal, tres veces presidente, el Dr. Belisario Porras Barahona, con quien compartía una gran confianza mutua, un gran contacto personal y se nutrió de mucha experiencia en su vida al ocupar el cargo de Secretario Privado del Presidente Porras desde 1912 hasta 1916. Fue un gran liberal, uno de los mejores mandatarios del liberalismo en toda nuestra historia. Fue un elemento catalizador cuando el liberalismo se dividió en distintos momentos, al punto que varias veces se le ofreció encabezar al liberalismo como candidato a la presidencia, desistiendo de esta proposición al pensar siempre en el relevo generacional.
Don Enrique Adolfo Jiménez Brin perteneció a un plural número de encomiables panameños, sobresaliendo siempre por su inteligencia, perspicacia, honradez y su deseo de buscar siempre el camino para la transformación económica, social y política del país al que tanto amó. Rememoramos su administración y el legado de este gran presidente panameño por sus servicios prestados a la patria.