October Big Day y el legado que protege las aves de Panamá

October big day

Mañana, sábado 10 de octubre de 2026, tenemos una cita con la naturaleza. La Fundación Avifauna Eugene Eisenmann invita a participar en el October Big Day en el Panama Rainforest Discovery Center, ubicado en el célebre Camino del Oleoducto, en Gamboa. La convocatoria reúne a observadores de aves, aficionados y público general para registrar las especies que encuentren y sumar sus listas al conocimiento de las aves de Panamá. Es una oportunidad para salir de la rutina, compartir en familia y descubrir cuánto podemos aportar cuando aprendemos a mirar con atención.

Detrás de esta invitación existe una historia de admiración por la naturaleza que ha unido a varias generaciones. En el año 2000, un grupo de amantes de las aves creó la Fundación Avifauna Eugene Eisenmann para proteger la avifauna panameña y sus hábitats, y honrar a un panameño cuya dedicación dejó una huella en la ornitología. Su misión vincula la educación ambiental con el turismo sostenible y la participación de las comunidades en la conservación.

Eugene Eisenmann estudió Derecho en Harvard y desarrolló su carrera como abogado en Nueva York, pero mantuvo un vínculo profundo con Panamá. Regresaba al país para recorrer sus bosques y estudiar sus aves. Con el tiempo, dejó el ejercicio profesional para dedicarse a la ornitología y colaborar con el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York. Su sobrino, Roberto Eisenmann, recordó aquellas expediciones y cómo la pasión de su tío terminó inspirando una obra colectiva de conservación.

Entre quienes recibieron esa inspiración estuvo Robert S. Ridgely. Según relata el boletín de la fundación, era un joven militar destinado en Panamá cuando conoció a Eisenmann. Aquel encuentro lo impulsó a cambiar de rumbo, regresar a la universidad y dedicarse al estudio de las aves. Años después, Ridgely promovió, junto con Roberto Eisenmann y otros colaboradores, la creación de la fundación que lleva el nombre de su mentor. Una vocación compartida se convirtió así en un compromiso que continúa dando frutos.

En 2026 se cumplen cincuenta años de la publicación, en 1976, de A Guide to the Birds of Panama, la obra de Ridgely conocida en español como Guía de las aves de Panamá. Este libro reunió de manera sistemática el conocimiento de las aves del país y acercó su identificación a quienes deseaban conocerlas. Su valor perdura en cada estudiante, guía o aficionado que encuentra en sus páginas una puerta de entrada al bosque: reconocer una especie permite empezar a comprender la vida que la rodea.

El boletín recuerda también el impulso que Ridgely dio al Panama Rainforest Discovery Center en 2006. El proyecto fue inaugurado formalmente en 2008 y hoy cuenta con dieciocho años recibiendo visitantes. Administrado por la fundación, el centro materializa aquel legado mediante la educación y el contacto respetuoso con la naturaleza. Su torre de observación, de 32 metros de altura, permite contemplar el bosque desde distintos niveles hasta superar las copas de los árboles. Los senderos y el espacio de observación de colibríes ofrecen otras maneras de acercarse a este mundo lleno de vida.

Como parte de la celebración del cincuentenario del libro, la fundación recibió a Ridgely e inauguró un aula viva que lleva su nombre. Concebida para acoger a investigadores, guías y estudiantes, fue diseñada y construida por jóvenes arquitectos panameños. El boletín destaca su selección como obra finalista de la 14.ª Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo. Este espacio prolonga la vocación educativa de su homenajeado en un momento en que, según la fundación, crece entre los jóvenes el interés por observar aves.

Esa curiosidad encuentra en los Big Day una forma concreta de participar. En 2015, el Laboratorio de Ornitología de Cornell convocó el Global Big Day para registrar, mediante eBird, las aves observadas en una misma jornada alrededor del mundo. La ciencia ciudadana permite que los registros de muchas personas contribuyan al conocimiento de la biodiversidad. La Fundación Avifauna impulsa cada año el Global Big Day, el Centroamérica Big Day y el October Big Day desde el Panama Rainforest Discovery Center, abriendo esta experiencia a quienes ya conocen las aves y a quienes empiezan a descubrirlas.

El alcance de ese esfuerzo llega hasta Cana, en Darién. Para los Global Big Day de mayo de 2025 y 2026, la fundación realizó expediciones de varios días que permitieron incorporar nuevamente a las listas de Panamá aves que llevaban años sin registrarse. Su participación en Cana y en el Parque Nacional Soberanía demuestra el valor de observar con constancia. Las fotografías de la guacamaya azul y amarilla (Ara ararauna), tomadas por Enea Lebrun en Cana y compartidas en el boletín, acercan a los lectores una muestra de la riqueza que motiva este trabajo.

En Darién también avanza la protección de la guacamaya verde (Ara ambiguus). Con el apoyo de Expertise France, la fundación complementa un proyecto de monitoreo comunitario desarrollado junto con el Ministerio de Ambiente. La iniciativa fortalece capacidades locales mediante técnicas de bioacústica y promueve el turismo comunitario como una herramienta para conservar los bosques. El equipo liderado por el biólogo Brais Marchena preparó infografías de sensibilización sobre esta especie, que estarán próximamente disponibles en la página web de la organización.

La conservación requiere, además, alianzas que sostengan estos esfuerzos. El 4 de septiembre de 2026, la fundación suscribió dos convenios con el Ministerio de Ambiente, cuyo inicio está previsto para finales de este año. Uno, en alianza con Tranquilo Bay, capacitará a guías de observación de aves en Bocas del Toro. El otro fortalecerá el manejo de visitantes en el Camino del Oleoducto, en el Parque Nacional Soberanía y su zona de amortiguamiento, así como en el Panama Rainforest Discovery Center. Se trata de preparar mejor a quienes reciben a los visitantes y de cuidar los lugares que hacen posible esa experiencia.

Estos proyectos también contribuirán a la preparación de Panamá como sede del Congreso Mundial de Áreas Protegidas y Conservadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), previsto para 2027. La oportunidad de compartir nuestras experiencias con el mundo cobra mayor sentido cuando está respaldada por trabajo continuo en los bosques y las comunidades.

La formación de nuevas generaciones ocupa un lugar especial en esta labor. Mediante una alianza con el Instituto Forestal Agropecuario de Darién (IFAD), de la Fundación Tierra Nueva, estudiantes de los últimos años reciben entrenamiento en monitoreo acústico de la biodiversidad dentro de un proyecto de ciencia ciudadana. Los destacados resultados del instituto en el Global Big Day de mayo de 2026 han alentado nuevas oportunidades de ecoturismo y observación de aves. La fundación, sus aliados y miembros de su Junta Directiva, entre ellos Carlos Bethancourt, de Canopy Family, acompañan este proceso para que los jóvenes darienitas puedan desarrollar iniciativas vinculadas con la conservación de su territorio.

Quienes deseen conocer más sobre esta trayectoria pueden consultar el Reporte de Impacto 2025 de la Fundación Avifauna, disponible en español e inglés en su página web https://pipelineroad.org/en/avifauna. Allí continúa una conversación que el evento de mañana nos invita a llevar al terreno: cómo acercarnos a la naturaleza y contribuir a que otros también puedan conocerla.

Fuente:Panama Rainforest Discovery Center

La invitación está abierta para este sábado 10 de octubre en el Panama Rainforest Discovery Center. Su horario habitual es de 7:00 a. m. a 5:00 p. m., todos los días del año. Para consultar las condiciones de visita, se puede acudir a avifauna.org.pa o escribir a [email protected]. Participar, registrar las aves en eBird y compartir la convocatoria son formas de sumarse a este esfuerzo.

Mañana podemos regalarle tiempo al bosque. Llevar a nuestros hijos, familiars,  invitar a un amigo o detenernos a escuchar un canto que nunca habíamos reconocido puede ser el comienzo de una relación más cercana con la naturaleza. La historia de Eisenmann y Ridgely recuerda hasta dónde puede llegar una curiosidad cuando se comparte. Este October Big Day nos ofrece la oportunidad de continuarla.