Primer Congreso de Tributación Internacional organizado por Grupo IFA Panamá, 04 de diciembre de 2024.
Sean mis primeras palabras para agradecer al Comité Organizador del Primer Congreso de Tributación Internacional la invitación para expresar algunas reflexiones con motivo de este importante evento en nuestro país. Tomando en cuenta que un número significativo de tributaristas que integran los paneles de este congreso son profesionales extranjeros, conviene mencionar que el evento organizado por el Grupo IFA Panamá constituye una oportunidad sin precedentes para abordar esta temática, dado que nuestro país tiene retos estructurales de gran calado que se están produciendo en este momento y que necesariamente nos conectan con decisiones que deben ser resueltas en un periodo relativamente corto, a las cuales me referiré de inmediato.
En primer lugar, la Asamblea Nacional de Diputados debate en estos momentos el Proyecto de Ley No. 163, que modifica, adiciona y deroga artículos de la Ley No. 51 de 2005, concernientes al manejo, administración y sostenibilidad de la Caja del Seguro Social. Estos cambios que son relevantes para el sistema de pensiones, así como normas sobre gobernanza, eficiencia y responsabilidades de la Junta Directiva de la Caja del Seguro Social, entre otros.
Un aspecto fundamental en este proceso legislativo atañe a la responsabilidad que se le pretende asignar al Estado para que realice un aporte anual obligatorio para cubrir el déficit actuarial del Programa de Riesgo de Invalidez, Vejez y Muerte, el cual representa la suma de 966 millones de dólares anuales, monto que será ajustable cada año.
Esto supone que el Estado tendrá que obtener los recursos financieros para dar cumplimiento a esta nueva obligación financiera.
Otro tema presente en el escenario nacional es la rebaja en la calificación de riesgo de Panamá, que ha sido expuesta por la entidad Standard & Poor’s. Esta rebaja representa un golpe significativo para la percepción de estabilidad económica del país, colocándolo al borde de perder su grado de inversión. Esta decisión de la calificadora refleja preocupaciones sobre el manejo fiscal, el impacto del endeudamiento creciente y la dependencia del financiamiento externo, así como la falta de reformas profundas en la recaudación tributaria.
Debe indicarse también que otra calificadora, Moody’s, ha decidido mantener el grado de inversión de Panamá, aunque con una perspectiva negativa. Esto significa un voto de confianza moderada, confiando en la capacidad del país para cumplir con sus compromisos financieros y enfrentar sus desafíos fiscales.
Por ello, creo que la presencia de tributaristas locales e internacionales en nuestro país viene a demostrar que, aun con las circunstancias adversas, nuestra característica acumulada desde hace más de un siglo nos produce confianza de poder analizar, dentro de un marco del Estado de Derecho y con el aporte de los estudiosos de los temas tributarios, las propuestas adecuadas para que nuestro país pueda abordar con la capacidad que los distintos paneles del congreso le ofrecen, y así acometer una tarea de profunda reestructuración de las normativas tributarias en forma gradual, equilibrada, compartida con los agentes económicos y atenta a las tendencias internacionales que se han ido estructurando desde hace más de veinte años en el mundo.
En efecto, el primer abordaje se refiere a las implicaciones de la tributación internacional en la economía digital, donde tendremos la oportunidad de conocer el impacto que este tipo de actividad tiene en el mundo, cuáles son las soluciones que ha desarrollado la OCDE a través del Marco Inclusivo BEPS, con un enfoque en los pilares 1 y 2, qué beneficios representa para los diferentes países la asignación de derechos tributarios y la reubicación de beneficios de las multinacionales, teniendo en cuenta que estas actividades generan mucho valor sin presencia física significativa en los mercados.
En ese contexto, además de las explicaciones y experiencias de los panelistas, los asistentes al congreso también podrán consultar el Proyecto sobre Erosión de la Base Imponible y Traslado de Beneficios de la OCDE y el G20, en particular el Enfoque de dos pilares, publicado en octubre de 2021.
El segundo panel se referirá a la fiscalidad de activos digitales y criptoactivos, en el cual se estarán analizando las directrices de la OCDE y los cambios que trae la Ley de Infraestructura de 2021.
Un punto importante en este tipo de actividad productiva es la identificación de beneficiarios finales, las obligaciones de reporte bajo la normativa CRS y FATCA. También los participantes del congreso podrán ampliar sus conocimientos revisando las Normas Internacionales para el Intercambio Automático de Información en Materia Tributaria, en el marco de los informes sobre criptoactivos actualizados a 2023, documento preparado por la OCDE. Asimismo, podrán consultar la Sección 80603 de la Ley 117-58 de 2021 de los Estados Unidos, que introduce enmiendas al Código de Rentas Internas de 1986, agregando disposiciones sobre los corredores que gestionan activos digitales y los informes que deben presentar al respecto.
El panel 3 cuenta con una representación muy amplia de tributaristas nacionales e internacionales, y se referirá al instrumento multilateral y su impacto en la modernización de los tratados para evitar la múltiple imposición, con un enfoque en las cláusulas antiabuso. Además de escuchar las experiencias de los casos prácticos que se han generado a partir de la revisión de estas cláusulas, participantes podrán ampliar su conocimiento y experiencia práctica mediante el análisis de los documentos «Impedir la Utilización Abusiva de Convenios Fiscales» y «Prevención del Abuso de los Tratados Fiscales», publicados en 2015 y 2024 respectivamente, ambos elaborados en el marco del Proyecto de la OCDE y el G20 sobre la Erosión de la Base Imponible y el Traslado de Beneficios (BEPS).
Además, se podrá consultar la Ley 170 de 15 de octubre de 2020, por la cual se aprueba la Convención Multilateral para Aplicar las Medidas Relacionadas con los Tratados Fiscales para Prevenir la Erosión de las Bases Imponibles y el Traslado de Beneficios, hecha en París, el 24 de noviembre de 2016, firmada por Panamá el 24 de enero de 2018.
En el panel 4 se abordará un tema de gran importancia para las entidades financieras y bancarias respecto del cumplimiento de los estándares de intercambio automático de información, como FATCA, QI y CRS, y en particular la forma en que las instituciones pueden cumplir con los requisitos de reporte y debida diligencia, en un entorno regulatorio muy exigente y en constante evolución. Los participantes del congreso podrían beneficiarse enormemente al revisar el marco de información proporcionado por el documento titulado «Estándar para el intercambio automático de información sobre cuentas financieras», segunda edición, preparado por la OCDE de fecha 2017.
En el panel 5, denominado “Régimen de Precios de Transferencia: Retos y Evoluciones”, tendremos un intercambio entre la DGI, las firmas de auditoría e incluso empresas sobre el Monto B, dentro del Pilar 1, concerniente a definir el valor de intangibles, de difícil valoración, y activos de propiedad intelectual. Para ampliar el conocimiento referente a este tema, sería conveniente consultar el documento preparado por la OCDE en el Marco Inclusivo sobre BEPS, titulado “Pilar Uno – Monto B” de fecha 2024.
El panel 6, está complementado por representantes de firmas de auditoría y de abogados tributaristas que plantearán los retos actuales que enfrentan los contribuyentes y sus asesores para cumplir las obligaciones de reporte de estructuras patrimoniales y sucesorias, sin comprometer la confidencialidad y la seguridad de los activos. Los participantes del congreso podrán ampliar sus conocimientos consultando el documento titulado «Diseño de Normas Efectivas para Empresas Extranjeras Controladas», preparado por la OCDE de fecha 2015.
El panel 7, que será el de cierre, contará con invitados internacionales que tendrán la responsabilidad de explicar a la audiencia no solamente los contenidos expuestos, sino también cómo potenciar las herramientas, las experiencias y las conveniencias que tiene Panamá para abordar una reforma tributaria profunda que nos inserte en un ámbito internacional. Esta reforma debe permitirnos recuperar nuestra buena imagen como una economía dinámica, que atraiga la inversión extranjera directa, local e internacional, recupere el grado de inversión y aproveche las tendencias internacionales de carácter universal. De esta manera, las actividades financieras, bancarias, logísticas, de servicio, turismo, industriales, farmacéuticas, de semiconductores, agroindustriales y de aprovechamiento de nuestros recursos naturales constituirán un motor de desarrollo para fortalecer nuestra educación y lograr el crecimiento individual y colectivo que el país merece y necesita para mantener la estabilidad económica, política y social.