La palma talipot es una de las palmeras más grandes del mundo, ya que la mayoría supera una altura de 24 metros y su tronco mide alrededor de 1 metro. Pero, ¿qué hace tan especial a esta palma?

Lo especial radica en su florecimiento. La Corypha umbraculifera, originaria de la India y cuyo nombre se debe a que simula una corona y un paraguas al mismo tiempo, fue introducida en Panamá por los estadounidenses durante la época en que residían en las bases de la «zona canalera». Según expertos, tarda entre 50 y 60 años en desarrollar alrededor de 12 millones de flores; otros indican que vive entre 30 y 80 años antes de florecer. Después de la polinización, las frutas tardan otro año en madurar, y posteriormente la palma muere. Este ciclo único desarrolla un interés popular, convirtiéndola en una especie que captura la atención y admiración de quienes la contemplan.
Esta planta requiere riegos frecuentes y suelos fértiles, además de mucho espacio para su crecimiento. Sus hojas están compuestas por numerosas espinas que no es necesario podar.
En este verano, actualmente está floreciendo una palma en frente a la antigua escuela primaria de Balboa, Edificio 710. Según supersticiones panameñas, muchos creen que ver esta palma florecer es un presagio de la buena suerte.
Fotos por: María Alejandra Rivera G.