Rememorar a nuestros próceres es una tarea obligada para todos los que somos panameños y que nos sentimos orgullosos de nuestra identidad nacional, habiendo nacido o adoptado este pequeño y hermoso país, bendecido por Dios.
El insigne Eusebio Antonio Morales Magallón nació en Sincelejo, Estado de Bolívar, Colombia, el 5 de febrero de 1865, hijo de Juan José Morales y Ramona Magallón de Morales. Estudió Derecho en la Universidad de Cartagena y desde temprano militó en el Partido Liberal Colombiano. De aproximadamente veintiún años se estableció en Colón, Departamento de Panamá, donde se casó con distinguida dama panameña, Doña María Enriqueta Bermúdez de Morales, con quien tuvo seis hijos. Ejerció la práctica privada como profesional del Derecho hasta el estallido de la Guerra de los Mil Días, donde se incorporó al movimiento revolucionario liberal, junto a sus colegas Belisario Porras Barahona, Carlos A. Mendoza y los Generales Benjamín y Emiliano Herrera. Con el rango de Coronel se embarcó en la nave La Monotombo con Belisario Porras y Carlos A. Mendoza, quien llegó a ser su más íntimo amigo, y participó en la invasión que desembarcó en San Bartolo, cerca de Charco Azul en Punta Burica, Chiriquí. Una vez finalizada la guerra, representó a los revolucionarios en la firma del Tratado de Wisconsin, a bordo del navío USS Wisconsin, el 21 de noviembre de 1902.
El día de nuestra independencia de Colombia, glorioso 3 de noviembre de 1903, el Dr. Eusebio A. Morales formó parte del movimiento independentista y le tocó el gran honor de formar parte del primer gabinete de gobierno de la Junta de Gobierno Provisional de la nueva República de Panamá, como Secretario (Ministro) de Gobierno y la gran responsabilidad de ser uno de los fundadores de la república. Como tal, le tocó redactar el Manifiesto de la Independencia de Panamá y los objetivos de la nueva nación panameña, encomendado por Don José Agustín Arango. Igualmente el Prócer Morales elaboró el Mensaje de la Junta de Gobierno Provisional a la Convención Nacional Constituyente, ocupando la Secretaría (Ministro) de Gobierno de la incipiente república, por lo cual le tocó colaborar en la elaboración de nuestra primera Constitución de 1904.
El insigne Dr. Morales ocupó posiciones de gran importancia en el país, entre ellas la de Diputado y Presidente de la Asamblea Nacional de Diputados, Secretario (Ministro) de Relaciones Exteriores, Secretario (Ministro) de Hacienda y Tesoro, Embajador de Panamá en Washington, Estados Unidos, y Comisionado por Panamá para la negociación de un nuevo tratado sobre el Canal de Panamá. Co-negociador del Tratado de 1926 con los Estados Unidos de América. Fue Jefe de la Delegación Panameña ante la Sociedad de las Naciones y Ministro de la República ante los gobiernos de Holanda y Bélgica. Fue uno de los jefes del Partido Liberal y es considerado uno de los estadistas más destacados de la República de Panamá. Asimismo impulsó el diseño y la construcción de las carreteras nacionales y el buen uso del Ferrocarril de Panamá.
Fue miembro fundador del Primer Comité Ejecutivo de la Cruz Roja Nacional de la República de Panamá en 1917. Fue catedrático de la entonces llamada Facultad Nacional de Derecho. También se destacó en los predios del periodismo y fue fundador del periódico Diario de Panamá. Llegó a formar parte del selecto grupo de 18 connotados intelectuales panameños nombrados miembros de la Academia Panameña de la Lengua desde su fundación el 9 de agosto de 1926. Fue miembro de agrupaciones científicas y artísticas nacionales, regionales e internacionales. Recibió la Medalla al Mérito de Primera Clase de la República de Ecuador y la Medalla de Oro del Congreso de los Estados Unidos.
El Dr. Morales se desempeñó como Secretario de Instrucción Pública con sagacidad e iniciativa en su mandato, organizando la enseñanza primaria. Gran sentido pedagógico reveló en su discurso en la inauguración del Instituto Nacional, el cual se consagró en su gestión como Secretario de Instrucción Pública del gobierno constitucional de Don José Domingo de Obaldía. Este colegio público fue fundado el 1 de junio de 1907 e inaugurado el 25 de abril de 1909 durante la administración del Presidente Don Domingo de Obaldía, en un acto de gran importancia en presencia de selecta concurrencia de altas personalidades del gobierno nacional. Al principio trabajaron profesores extranjeros y también panameños de la talla de un José D. Moscote, Ricardo J. Alfaro, Narciso Garay y el mismo Eusebio A. Morales entre otros distinguidos panameños. Hay que destacar que el constante esfuerzo y esmero, así como firme determinación del Dr. Eusebio A. Morales lo convirtieron en el alma creadora que condujo al inicio de labores del Instituto Nacional el 25 de abril de 1909. Así, el Prócer Morales es considerado por muchos como el Padre del Instituto Nacional y por éste y muchos otros méritos más de este estadista, se pensó bautizar con su nombre el primer plantel de educación secundaria creado en la República de Panamá.
Al respecto es importante citar el contenido de la Ley 20 de 21 de octubre de 1930, cuyo contenido dice textualmente: “Después de las consideraciones hechas por la Asamblea Nacional en memoria del Doctor Eusebio Antonio Morales, prócer de la patria, como consecuencia de su fallecimiento y los grandes servicios prestados al país, DECRETA:
Artículo 1. La República de Panamá deplora hondamente la trágica desaparición del Doctor Eusebio Antonio Morales y reconoce los importantes servicios que le prestó tan distinguido ciudadano, prócer y eminente estadista.
Artículo 2. Como testamento elocuente de este reconocimiento, se erigirá un busto de este destacado hombre público en uno de los parques o paseos de la ciudad de Panamá, en la misma forma y con la misma inscripción de los bustos a los próceres de que trata el Artículo 3 de la Ley 49 de 1924.
Artículo 3. Un retrato al óleo del Doctor Morales será colocado en la Secretaría de Hacienda y Tesoro, a cuyo frente estuvo por largos años el notable hacendista.
Artículo 4. El Instituto Nacional de Panamá se llamará en lo sucesivo EUSEBIO A. MORALES, en reconocimiento perenne de sus nobles esfuerzos en pro de la cultura patria.
Artículo 5. El gobierno costeará la educación de uno de los nietos del ilustre prócer hasta por cinco años, en una institución nacional o extranjera.
Artículo 6. En el presupuesto de gastos de la próxima vigencia económica y en los sucesivos se incluirá la partida que sea necesaria para dar cumplimiento a la presente ley.
Artículo 7. Un ejemplar de la misma, con firmas autógrafas, será enviada a la viuda e hijos del Doctor Morales.
Artículo 8. Esta ley regirá desde su sanción.
Dada en Panamá, a los veinte días del mes de octubre del año mil novecientos treinta.
Comuníquese y Ejecútese. F.H. AROSEMENA, DANIEL BALLEN. El Secretario de Gobierno y Justicia.”
El subrayado es nuestro.
Sin embargo, se consideró que nuestros primeros gobernantes en su conjunto formaban parte de una logia masónica, y, sospechándose una posible confrontación con la sociedad religiosa preponderante, según algunos se decidió por identificar al Instituto Nacional con un nombre original que fuera razonable con la naturaleza de este primer centro educativo de Panamá. Así, posteriormente se promulgó la Ley 43 del 20 de noviembre de 1930, por medio de la cual se estableció lo siguiente:
“Artículo 2. El establecimiento docente creado por la Ley 22 de 1907 conservará el nombre de Instituto Nacional.”
“Artículo 4. La biblioteca del Instituto Nacional se llamará en lo sucesivo Biblioteca Eusebio A. Morales, en reconocimiento de sus nobles esfuerzos en pro de la cultura patria.”
Otro detalle importante de la vida de este connotado pensador político sucedió durante la campaña presidencial de 1916, cuando obtuvo el triunfo electoral Ramón Maximiliano Valdés como candidato único, ya que su adversario, Rodolfo Chiari Robles y sus partidarios no concurrieron a las urnas. Ramón Maximiliano Valdés fue un ungido del Presidente Belisario Porras y lo ayudó enormemente para que lograra la Presidencia de la República. Por su parte, el Dr. Eusebio A. Morales también apoyó la candidatura de Maximiliano Valdés, quien inmediatamente lo nombró en su gabinete como Secretario (Ministro) de Gobierno y Justicia. Una vez asumida la Presidencia de la República del Dr. Ramón Maximiliano Valdés se planteó la posibilidad de hacer reformas a la Constitución Nacional de 1904. Entre los cambios que se perseguían estaba la abolición de la pena de muerte, la creación de la figura del Vice-Presidente y otros cambios muy importantes como lo era el reemplazo de la cláusula que señalaba que para aspirar a la Presidencia de la República había que ser “panameño por nacimiento”, a fin de permitir que el Dr. Eusebio A. Morales, quien había nacido en Sincelejo, Colombia, pudiera aspirar y fungir en el cargo de Presidente de la República. Así, durante el gobierno del Presidente Valdés, la discusión se dividió entre los que estaban de acuerdo con hacer las reformas y los contarios a ellas. El Presidente Valdés murió inesperadamente el 3 de junio de 1918 en pleno debate a favor y en contra de las reformas. Algunos sostienen que el Presidente Valdés no tomó partido sobre el tema, sin embargo sus amigos, al igual que los Chiaristas, sí las favorecían. Por el contrario, los Porristas se manifestaban en contra de las reformas porque se sabía que el Dr. Belisario Porras aspiraba a sustituir al Presidente Valdés. Por otra parte, otros sostienen que antes de fallecer el Presidente Valdés había manifestado su oposición a las reformas. Otra tesis sostiene que la Asamblea Nacional había aprobado en primera instancia todas las reformas constitucionales en Marzo de 1918 y éstas fueron sancionadas por el Presidente Valdés y su Secretario (Ministro) de Gobierno y Justicia Eusebio A. Morales. Sin embargo, se requería una ratificación final de la siguiente Asamblea, que sería electa en Julio de 1918.
Luego de su fallecimiento, el Presidente Valdés fue reemplazado temporalmente por su Primer Designado (Vice-Presidente), Dr. Ciro Urriola, quien estaba en contra de las reformas y por ende del Artículo 70 ya citado. El Dr. Urriola cambió al Dr. Eusebio A. Morales en su posición de Secretario de Gobierno e intervino para que en las elecciones de 1918 para Diputados se lograra que la Asamblea fuera contraria a las reformas. La Asamblea Nacional conformada por Diputados electos en 1918, eligió al Dr. Belisario Porras como Primer Designado (Vice-Presidente). El haber sido elegido como Primer Designado llevó al Dr. Porras a ser Presidente de la República una vez más, pues cuando venció el período del Dr. Urriola en reemplazo del Dr. Valdés, fue reemplazado por el Dr. Porras. El Dr. Porras rechazó la modificación del Artículo 70 de la Carta Magna que había sido aprobada por la Asamblea Nacional previa a 1918.
Obviamente, al referirnos a la vida de este prestigioso prócer de la Patria nos quedamos cortos en la narración de todos los pormenores de lo que fue su encomiable vida y los innumerables logros que dejaron huellas imborrables en nuestro país. Como consecuencia de un trágico accidente automovilístico falleció el 8 de febrero de 1929 a los 64 años de edad, lo que representó una fecha de triste recordación y también de mucho dolor. Es deber de todos aquellos que defendemos y tenemos fé en nuestra nacionalidad panameña mantener su recuerdo en nuestra memoria para así fortalecer y consolidar nuestra identidad nacional.
El Dr. Morales fue un hombre de un intelecto excepcional, de raciocinio ingenioso y en todo momento y circunstancia dispuesto a servir a su país. Prueba de ellos es que el Dr. Morales ocupó todas las Secretarías (Ministerios) de la época, excepto la Secretaría (Ministerio) de Fomento y Obras Públicas.
Dejó muchas destacadas obras, ensayos, documentos y enjundiosos discursos, como el pronunciado en Ginebra en 1927, dignos de admirar. Sin ser economista de profesión, también se refirió con lucidez a trabajos referentes a las condiciones económicas del país, recomendando ciertas reformas al sistema tributario y sobre nuestro Banco Nacional.
Ciertamente el país quedó en deuda con el Prócer Don Eusebio A. Morales al no prosperar aquel momento reformista del Artículo 70 de nuestra primera Constitución Nacional de 1904 que exigía “la calidad de panameño por nacimiento para ser Presidente de la República”, privando así al país de tener uno de sus hijos más preclaros, honestos, inteligentes, preparados, patriotas, aunado a una conducta recta, como Primer Magistrado de la Nación.