El Niño: cuando cambia el Pacífico y el agua falta en nuestras comunidades

el niño

Por: Gustavo Cárdenas Castillero.

Hidrogeólogo, Doctor en Recursos Hídricos y Cambio Climático.

Contacto: [email protected]

Durante generaciones, las comunidades han organizado sus siembras, sus actividades y su vida cotidiana siguiendo el ritmo de las lluvias y las estaciones. Hoy, el calentamiento global está modificando las condiciones en que se desarrolla ese ciclo, mientras fenómenos naturales como El Niño siguen alterando la distribución de las lluvias. Cuando sus efectos se hacen sentir, dejan de ser una cuestión lejana de océanos y temperaturas, impactando en el agua disponible, en las cosechas y en la vida de las personas.

Una sequía puede empezar mucho antes de que se agriete la tierra. Puede comenzar a miles de kilómetros, en el océano Pacífico ecuatorial, cuando los vientos que normalmente empujan las aguas cálidas hacia el oeste se debilitan. Parte de ese calor se desplaza hacia el centro y el este del océano. Cambian entonces la ubicación de las nubes, las lluvias y la circulación atmosférica. A esta interacción entre el océano y la atmósfera la conocemos como El Niño, la fase cálida de El Niño–Oscilación del Sur (ENOS). La Figura 1 ilustra conceptualmente el calentamiento de las aguas del Pacífico ecuatorial asociado al Niño.

Figura 1. Representación conceptual del calentamiento de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial y de los cambios en la nubosidad asociados con El Niño. Los tonos cálidos ilustran el calentamiento oceánico; no corresponden a mediciones de temperatura.
Fuente: OpenAI, 2026, a solicitud del autor.

¿Cómo sabemos que podría formarse un episodio de El Niño? Una de las primeras señales aparece en la temperatura del mar. Para observarla, los científicos prestan especial atención a Niño 3.4, una franja del Pacífico ecuatorial situada entre los 5° de latitud norte y los 5° de latitud sur, y entre los 170° y los 120° de longitud oeste. Comparan la temperatura de sus aguas superficiales con los valores habituales de esa región. También observan los vientos y las lluvias sobre el Pacífico: El Niño es un fenómeno en el que el océano y la atmósfera cambian conjuntamente, no una subida aislada de la temperatura del agua (NOAA, 2026a; NOAA, 2026b). La Figura 2 ilustra las regiones de predicción del Niño.

Figura 2. Adaptación visual del mapa de regiones Niño del Climate Prediction Center (NOAA). Los colores distinguen regiones de monitoreo; no representan temperaturas.

Tampoco basta con que el mar se caliente durante unos días. La NOAA calcula un promedio móvil de tres meses y utiliza como referencia un calentamiento relativo de al menos 0,5 °C. Para clasificar un episodio en sus registros históricos, ese umbral debe mantenerse durante cinco períodos trimestrales consecutivos que se superponen: por ejemplo, de enero a marzo, de febrero a abril, de marzo a mayo, de abril a junio y de mayo a julio. Desde febrero de 2026, el organismo emplea oficialmente el Índice Oceánico Relativo de El Niño, conocido como RONI, que compara el calentamiento de Niño 3.4 con el del conjunto de los océanos tropicales. Así puede apreciar mejor si esa región se está calentando de manera particular. Un pronóstico, en cambio, se emite antes de reunir toda esa secuencia de observaciones: indica la probabilidad de que El Niño se desarrolle o continúe, no una fecha garantizada (NOAA, 2026a; NOAA, 2026b).

Aunque El Niño se identifica mediante mediciones en el Pacífico, sus posibles efectos empiezan a reconocerse en nuestra región al comparar las lluvias con las de años anteriores. En algunas zonas puede retrasarse el inicio de la temporada lluviosa, aumentar el número de días seguidos sin lluvia o disminuir el acumulado de precipitación, aun cuando ocurran aguaceros intensos de corta duración. En Panamá, estas señales pueden acompañarse de temperaturas del aire más altas y una evaporación mayor del agua en suelos y embalses. Son indicios que requieren seguimiento: no aparecen al mismo tiempo ni con la misma intensidad en todas las cuencas.

Para Centroamérica, esta vigilancia tiene consecuencias prácticas. En el Corredor Seco, El Niño se asocia con condiciones más secas entre junio y diciembre, capaces de afectar las cosechas de primera y postrera. La Organización Meteorológica Mundial señaló que el episodio de 2023 contribuyó a las sequías prolongadas de esa región. La palabra “contribuyó” es esencial ya que el Niño influye en el riesgo, pero cada sequía también depende de las condiciones locales y de otros factores climáticos.

Detrás de una anomalía de lluvia hay decisiones que afectan a cientos de familias. Si la siembra falla, una familia agricultora pierde alimentos e ingresos al mismo tiempo. Si disminuye el agua disponible, una comunidad debe ajustar su consumo y sus actividades. La FAO estima que el episodio de 2015–2016 dejó a 3,5 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria en el Corredor Seco centroamericano. Es una cifra regional de aquel episodio, no una estimación para Panamá ni una predicción de lo que sucederá en el próximo evento.

Panamá ofrece un ejemplo cercano de cómo un fenómeno del Pacífico puede convertirse en un problema de gestión del agua. Según el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá, la temporada lluviosa de 2023 comenzó tarde y presentó un déficit de precipitación que El Niño acentuó. El Instituto indicó además que, en algunos puntos de Bocas del Toro, Coclé, Colón, Darién, Los Santos, Panamá, Panamá Oeste y Veraguas, 2023 se perfilaba entre los años más secos desde 1981. La distribución de la lluvia no fue idéntica en todo el país; por eso, un promedio nacional nunca sustituye la observación de cada cuenca.

En la cuenca del Canal, el dato es contundente: durante el año fiscal 2023, que terminó el 30 de septiembre, cayeron 1.998 milímetros de lluvia, frente a un promedio histórico de 2.659 milímetros. La diferencia fue del 25 % y ese año fiscal fue el más seco de la serie 1951–2023 presentada en el informe anual del Canal. En octubre de 2023, ya dentro del siguiente año fiscal, la precipitación estuvo 41 % por debajo de lo habitual para ese mes. Es importante conservar las fechas de cada cifra: un dato fiscal, uno mensual y uno de año calendario describen períodos distintos.

Menos lluvia en esta cuenca significa menos agua para usos que están estrechamente relacionados. Los lagos Gatún y Alhajuela abastecen a más de la mitad de la población panameña y sostienen la operación del Canal. Ante la sequía, la Autoridad del Canal redujo la capacidad de tránsitos diarios y ajustó sus operaciones para conservar agua. En el año fiscal 2024 registró 9.944 tránsitos de alto calado, un 21 % menos que en el año fiscal anterior. Estas cifras muestran la dimensión económica del episodio; la necesidad de proteger el abastecimiento de agua muestra su dimensión social.

En septiembre de 2026 ya no hablamos solo de la posibilidad de que se forme El Niño: la NOAA mantiene una alerta de El Niño y confirma que el fenómeno está en desarrollo. Su diagnóstico del 10 de septiembre registró un calentamiento de 1,8 °C en la región Niño 3.4, acompañado de cambios en los vientos y en las lluvias sobre el Pacífico ecuatorial; en conjunto, estas señales muestran que el océano y la atmósfera están respondiendo como ocurre durante un episodio de El Niño (NOAA, 2026). Lo que todavía pertenece al terreno del pronóstico es cuánto se intensificará y cuáles serán sus efectos en cada lugar de Panamá.

Actualmente, el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA) mantiene el seguimiento de El Niño y publica pronósticos climáticos. El Gobierno creó una Comisión Interinstitucional de Alto Nivel para coordinar la respuesta de las entidades vinculadas con el agua, la agricultura, la salud y la gestión del riesgo. Por su parte, el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) utiliza mesas técnicas agroclimáticas para orientar a los productores y ha anunciado un plan de reserva hídrica que incluye inventariar pozos, rehabilitar abrevaderos y fortalecer los reservorios. El Canal mantiene medidas de ahorro de agua y trabaja en soluciones de mayor plazo para sus lagos y el abastecimiento humano. Son acciones en distintas etapas de ejecución; anunciarlas no significa que todos los territorios ya cuenten con protección suficiente.

Entre los retos que debemos enfrentar como sociedad podemos mencionar:

  • Asegurar agua para la población y las actividades económicas es uno de los mayores retos de Panamá frente a El Niño. Los lagos vinculados al Canal abastecen a más de la mitad de los habitantes del país y, al mismo tiempo, permiten el tránsito de buques. Cuando las lluvias disminuyen durante un período prolongado, administrar esa fuente compartida exige decisiones que protejan el consumo humano y consideren las necesidades de la economía nacional.
  • También es necesario proteger las cosechas y la ganadería antes de que aparezcan las pérdidas. Varias semanas secas durante la temporada lluviosa pueden afectar las fechas de siembra, reducir el agua disponible para riego y abrevaderos, y limitar el alimento para los animales. Las mesas agroclimáticas y el acompañamiento técnico ofrecen a los productores información para ajustar sus decisiones con anticipación.
  • Otro reto consiste en responder según la realidad de cada cuenca. El Niño no reduce las lluvias de manera uniforme en todo Panamá, en 2023, el IMHPA registró déficits en gran parte del país, pero también encontró diferencias entre regiones. Para que un pronóstico nacional sea útil, debe traducirse en información sobre las fuentes de agua y las condiciones que afectan a cada comunidad, acueducto y zonas agrícolas, etc.
  • Por último, prepararse para El Niño también implica atender las lluvias intensas. Una zona puede pasar varios días seguidos sin lluvia y después recibir un aguacero fuerte en poco tiempo. Esa combinación exige vigilar tanto la escasez de agua como las inundaciones locales, la erosión y los riesgos para los panameños.

Para concluir debemos tener presente lo siguiente: como sociedad pensante debemos tener en cuenta que es un error atribuirle a El Niño, por sí solo, toda dificultad hídrica, cuando este evento golpea a Panamá. La lluvia importa, pero también importan la demanda, la capacidad de almacenamiento, el estado de las cuencas y las decisiones tomadas antes de una emergencia. La disponibilidad del recurso hídrico en los reservorios puede verse afectada por factores distintos de la precipitación. Esa distinción ayuda a plantear una respuesta más útil: seguir los pronósticos, medir lo que ocurre en cada cuenca, cuidar las fuentes de agua y preparar con anticipación a los sectores y comunidades más expuestos es esencial para poder enfrentar las sequías.

Referencias Bibliográficas:

  • Autoridad del Canal de Panamá. (2023). Annual Report 2023. Informe anual.
  • Autoridad del Canal de Panamá. (s. f.). Agua y el Canal. Página institucional.
  • Autoridad del Canal de Panamá. (2024). Canal de Panamá presenta resultados financieros del año fiscal 2024. Comunicado.
  • Climate Prediction Center. (2005, 19 de diciembre). Four El Niño regions. National Oceanic and Atmospheric Administration. https://cpc.ncep.noaa.gov/products/analysis_monitoring/ensostuff/nino_regions.shtml
  • Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá. (2023). Estado de las cuencas hidrográficas en Panamá, desde enero de 2022 hasta agosto de 2023. Informe institucional.
  • National Oceanic and Atmospheric Administration, Climate Prediction Center. (2026). Relative Oceanic Niño Index (RONI). Documentación del índice.
  • Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. (s. f.). El Niño. Página temática.
  • Organización Meteorológica Mundial. (2024). El Niño y los efectos del cambio climático azotaron América Latina y el Caribe en 2023. Comunicado



Conversatorio sobre el impacto del fenómeno de El Niño en Panamá en la ACP

Fecha: 10 de septiembre de 2026
Lugar: Biblioteca Roberto F. Chiari
Tema principal: Impacto del fenómeno de El Niño en Panamá, disponibilidad del recurso hídrico y perspectivas para los próximos meses.

1. Objetivo del conversatorio

El encuentro tuvo como propósito analizar la evolución e impacto del fenómeno de El Niño en Panamá, particularmente sus efectos sobre la disponibilidad de agua, los niveles de los lagos y ríos, la operación del Canal de Panamá, el abastecimiento de agua potable, la generación de energía eléctrica, la actividad agropecuaria y los ecosistemas.

Durante la apertura se destacó que el agua constituye un recurso estratégico tanto para la operación del Canal de Panamá como para el abastecimiento de agua potable de más de la mitad de la población del país. En consecuencia, los efectos de El Niño trascienden el ámbito de la vía interoceánica y representan un desafío de alcance nacional.

2. Importancia de la planificación y gestión del recurso hídrico

Por parte del Canal de Panamá se destacó que los fenómenos climáticos extremos requieren una planificación anticipada y una administración responsable del recurso hídrico.

Se señaló que el Canal cuenta con décadas de información hidrológica y meteorológica, redes de monitoreo, tecnología especializada y modelos predictivos que permiten analizar diferentes escenarios y tomar decisiones con mayor anticipación.

La experiencia acumulada durante períodos anteriores de sequía, particularmente la registrada durante 2023-2024, ha permitido fortalecer las capacidades institucionales y desarrollar medidas destinadas al ahorro y uso eficiente del agua.

Asimismo, se reiteró que la prioridad continúa siendo garantizar el suministro de agua para consumo humano, aun cuando ello requiera adoptar medidas operativas que puedan incidir sobre el funcionamiento y capacidad de tránsito de la vía interoceánica.

Se resaltó igualmente la necesidad de desarrollar soluciones estructurales de largo plazo, entre ellas el proyecto de Río Indio, como parte de una estrategia de seguridad hídrica destinada a incrementar la disponibilidad de agua y fortalecer la resiliencia del sistema frente a eventos climáticos cada vez más frecuentes e intensos.

3. Situación actual del fenómeno de El Niño

Durante la intervención de Steve Paton, del Smithsonian Tropical Research Institute, se explicó que el evento de El Niño en desarrollo presenta características particularmente intensas.

Se indicó que el calentamiento no constituye únicamente un fenómeno superficial, sino que comprende una importante transferencia de energía dentro del océano Pacífico.

Entre los aspectos destacados se señalaron:

  • El comportamiento climático de 2026 ha presentado condiciones inusuales respecto de los registros históricos.
  • Los primeros meses del año presentaron lluvias importantes; posteriormente se produjo una reducción considerable de las precipitaciones.
  • Se han registrado temperaturas por encima de los promedios históricos.
  • El aumento de temperatura se ha manifestado especialmente durante las horas nocturnas.
  • Las condiciones observadas no son uniformes en todas las regiones del país.
  • El comportamiento del Caribe y del Pacífico presenta diferencias importantes.
  • Cada episodio de El Niño tiene características particulares, por lo que no debe asumirse que un evento se comportará exactamente igual que otro ocurrido anteriormente.

También se destacó que los pronósticos climáticos deben actualizarse permanentemente, debido a que las proyecciones van modificándose conforme se obtiene nueva información.

4. Pronósticos meteorológicos para Panamá

La ingeniera Luz Graciela de Calzadilla, directora general del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá, explicó que los análisis realizados toman como referencia distintos años análogos, entre ellos eventos registrados en 1997, 2009, 2015-2016 y 2023-2024.

Indicó que el actual fenómeno ha evolucionado rápidamente y que los pronósticos apuntan a una intensidad muy fuerte, que podría mantenerse durante noviembre, diciembre y enero, conservándose señales asociadas a El Niño incluso durante los primeros meses de 2027.

Entre los principales efectos previstos se mencionaron:

  • Posible adelanto de la temporada seca.
  • Déficits importantes de lluvia, especialmente en la vertiente del Pacífico.
  • Mayor vulnerabilidad en el Arco Seco.
  • Incremento de las temperaturas.
  • Mayor presión sobre la agricultura, el suministro de agua potable y la generación de energía eléctrica.
  • Mayor probabilidad de desarrollo progresivo de condiciones de sequía meteorológica, agrícola e hidrológica si persiste el déficit de precipitaciones.

Se explicó que durante septiembre las precipitaciones se encontraban relativamente próximas a los valores normales en determinadas zonas; sin embargo, las proyecciones para noviembre y diciembre mostraban una reducción considerable de las lluvias.

En particular, se advirtió que diciembre podría presentar disminuciones muy importantes frente a los niveles habituales de precipitación.

5. Impacto sobre la agricultura y la generación eléctrica

Se destacó que las altas temperaturas y el déficit de lluvia tendrán efectos importantes en el sector agropecuario.

Como ejemplo, se explicó que cultivos como el arroz requieren una combinación adecuada de agua, radiación solar y temperatura, por lo que el incremento excesivo de esta última puede afectar los procesos de polinización y, consecuentemente, la productividad.

Igualmente, se señaló que varias de las cuencas hidrográficas del país presentan condiciones entre moderadamente secas y extremadamente secas.

Esta circunstancia genera presión adicional sobre las centrales hidroeléctricas ubicadas en esas cuencas y podría incrementar la dependencia de generación térmica.

Se explicó que Panamá cuenta actualmente con una matriz energética más diversificada, que incluye generación térmica, hidroeléctrica, solar y eólica. No obstante, una disminución importante de la generación hidroeléctrica puede incrementar los costos de generación, aun cuando ello no necesariamente implique apagones.

6. Situación de la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá

Los representantes del Canal explicaron que mantienen una extensa red de estaciones meteorológicas e hidrológicas dentro de la Cuenca del Río Chagres y otras áreas de interés.

Se destacó la importancia de contar con numerosas estaciones debido a la variabilidad espacial de las precipitaciones. Las lluvias pueden presentar diferencias considerables incluso dentro de una misma cuenca.

La información histórica permite observar que muchos de los eventos fuertes de El Niño han coincidido con precipitaciones anuales inferiores al promedio dentro de la Cuenca del Canal.

Sin embargo, se insistió en que la relación no es absoluta, por lo cual resulta indispensable analizar permanentemente los datos reales de precipitación, caudales y niveles de los embalses.

Se indicó que los aportes hídricos observados durante 2026 presentan similitudes con los registrados durante algunos de los años más secos, particularmente 1997 y 2023.

Por esta razón, septiembre, octubre y noviembre fueron identificados como meses determinantes para conocer con mayor precisión la disponibilidad de agua con la que contará el sistema al inicio de la temporada seca.

7. Estado de los lagos y medidas de ahorro de agua

Durante el conversatorio se explicó que el nivel de los lagos constituye una variable dependiente tanto del volumen de agua que ingresa como de la cantidad que se utiliza.

Aunque los niveles puntuales de los embalses pueden parecer aceptables, la preocupación principal radica en que durante la temporada lluviosa debe acumularse suficiente agua para atender la demanda durante toda la temporada seca y hasta el regreso de las lluvias.

Se indicó que el Canal ha adoptado medidas para conservar el recurso, entre ellas:

  • Reducción y ajustes en el número de tránsitos.
  • Ajustes operativos de calado cuando las condiciones lo requieren.
  • Utilización de las tinas de reutilización de agua de las esclusas neopanamax.
  • Aplicación de procedimientos de ahorro durante los esclusajes.
  • Manejo estratégico de los niveles de los embalses.
  • Limitación temporal de generación hidroeléctrica para conservar agua.

Se explicó que las medidas de reutilización y ahorro aplicadas en las esclusas permiten conservar diariamente importantes volúmenes de agua.

El Canal debe mantener simultáneamente su responsabilidad de abastecer de agua potable a la población y garantizar, dentro de las condiciones disponibles, la continuidad de la operación de la vía interoceánica.

8. Diferencias regionales de las precipitaciones

Se explicó que el fenómeno de El Niño no afecta de igual manera todas las regiones de Panamá.

La topografía del país, particularmente la Cordillera Central, desempeña un papel determinante en la distribución de las precipitaciones.

Una característica asociada a El Niño es la reducción de las lluvias en la vertiente del Pacífico, mientras que en determinadas áreas del Caribe pueden mantenerse o incrementarse las precipitaciones.

También pueden producirse lluvias intensas, de corta duración, acompañadas de fuertes vientos y actividad eléctrica. Sin embargo, aunque se registren estos eventos puntuales, el acumulado mensual puede mantenerse por debajo de los promedios históricos.

Por esta razón, se destacó que la percepción de la población de que “está lloviendo” no significa necesariamente que haya desaparecido el déficit hídrico.

9. Impacto ambiental y ecosistemas

En relación con los efectos ambientales, Steve Paton explicó que las elevadas temperaturas del mar pueden ocasionar procesos de blanqueamiento de corales.

Cuando las temperaturas elevadas se mantienen durante períodos prolongados, los corales pueden perder las algas con las que mantienen una relación simbiótica y eventualmente morir.

Se destacó que una de las principales preocupaciones científicas es que el aumento en la frecuencia de los episodios de calentamiento reduzca el tiempo disponible para que los ecosistemas se recuperen entre un evento y otro.

También se señaló que Panamá mantiene importantes vacíos de información respecto de sus ecosistemas marinos, por lo que resulta indispensable fortalecer la recopilación sistemática de datos y establecer líneas base que permitan medir correctamente los cambios ambientales a largo plazo.

10. Necesidad de mejorar la información y monitoreo del agua

En respuesta a preguntas de los asistentes, se enfatizó que la información constituye la base de una correcta administración del recurso hídrico.

Se identificó la necesidad de fortalecer las redes nacionales de estaciones meteorológicas, hidrológicas y de monitoreo de aguas subterráneas.

Se destacó especialmente la necesidad de conocer mejor el comportamiento de los acuíferos, particularmente en áreas afectadas recurrentemente por sequías.

La extracción indiscriminada de aguas subterráneas podría provocar problemas adicionales, incluida la disminución de los niveles freáticos y procesos de intrusión salina.

Se informó que existen iniciativas destinadas a incrementar el monitoreo de las aguas subterráneas y mejorar el conocimiento sobre determinados acuíferos prioritarios del país.

Los panelistas coincidieron en que no es posible administrar adecuadamente un recurso que no se mide, por lo cual la inversión en redes de monitoreo, información científica y recopilación histórica de datos debe considerarse una prioridad.

11. Proyecto de Río Indio

Durante el período de preguntas se abordó el proyecto de Río Indio y su papel dentro de la estrategia de seguridad hídrica del Canal.

Se explicó que Río Indio constituye una fuente estudiada durante varias décadas y que actualmente continúan realizándose mediciones para determinar con mayor precisión sus aportes.

El proyecto forma parte de la planificación destinada a aumentar la capacidad de almacenamiento y disponibilidad de agua para consumo humano y para la operación del Canal.

Los representantes del Canal explicaron que se han realizado modelaciones utilizando escenarios similares al evento de 2023 para determinar cómo habría funcionado el sistema si Río Indio hubiese estado disponible.

De acuerdo con los análisis presentados, disponer de una fuente adicional habría permitido contar con mayores reservas, brindar mayor seguridad al abastecimiento de agua y reducir la necesidad de adoptar algunas restricciones operativas.

Se destacó que la ejecución del proyecto debe acompañarse de los correspondientes procesos sociales, ambientales y técnicos.

12. Principales conclusiones

Como resultado del conversatorio se destacaron las siguientes conclusiones:

  1. El fenómeno de El Niño constituye un riesgo relevante para Panamá durante los próximos meses y podría extender sus efectos hasta los primeros meses de 2027.
  2. Los meses de septiembre, octubre y noviembre de 2026 serán determinantes para conocer el volumen de agua disponible al inicio de la próxima temporada seca.
  3. La existencia de lluvias puntuales no significa que el déficit acumulado haya desaparecido.
  4. El Pacífico panameño, especialmente el Arco Seco, presenta una mayor vulnerabilidad ante la reducción de las precipitaciones.
  5. Los efectos del fenómeno pueden extenderse al abastecimiento de agua potable, agricultura, generación eléctrica, navegación y ecosistemas.
  6. Cada evento de El Niño presenta características particulares, por lo que las decisiones deben apoyarse en información actualizada y no únicamente en experiencias anteriores.
  7. Panamá requiere fortalecer sus sistemas de monitoreo hidrológico, meteorológico, subterráneo y marino.
  8. La planificación anticipada y el desarrollo de infraestructura hídrica constituyen elementos fundamentales para reducir la vulnerabilidad frente a futuros eventos climáticos.
  9. El Canal de Panamá continuará aplicando medidas de conservación y uso eficiente del agua conforme evolucionen las condiciones meteorológicas e hidrológicas.
  10. El proyecto de Río Indio constituye una de las principales iniciativas estructurales contempladas para fortalecer la seguridad hídrica a largo plazo.
  11. Se hizo un llamado tanto a las instituciones como a la ciudadanía a fortalecer la cultura de ahorro y uso responsable del agua.

13. Cierre

Al finalizar el conversatorio se reiteró que el cambio climático y la variabilidad climática obligan a modificar la forma en que Panamá planifica y administra sus recursos.

Los panelistas coincidieron en que el país debe pasar de una respuesta reactiva frente a las sequías a una estrategia permanente de medición, planificación, prevención e inversión en seguridad hídrica, utilizando información científica y datos históricos como base para la toma de decisiones.




Estamos construyendo las ciudades del mañana con el agua del ayer

Por: Irene Diez de Carles
Empresaria panameña con experiencia en soluciones para tratamiento y calidad de agua

Panamá continúa creciendo.

Nuevas torres cambian el horizonte de nuestras ciudades. Urbanizaciones se expanden hacia donde hace pocos años había potreros, hoteles, hospitales, centros comerciales e industrias que siguen impulsando el desarrollo del país.

Celebramos ese crecimiento porque representa inversión, empleo y progreso. Pero hay una pregunta que rara vez acompaña cada permiso de construcción, cada plano aprobado o cada primera piedra colocada: ¿De dónde saldrá el agua dentro de diez o veinte años para abastecer todo lo que hoy estamos construyendo?

Durante décadas diseñamos nuestras urbanizaciones bajo la premisa de que el agua siempre estaría disponible. Bastaba con abrir una llave para dar por sentado un recurso que parecía inagotable.

Hoy esa realidad está cambiando.

El cambio climático altera los patrones de lluvia. Los períodos secos son más intensos. Las cuencas enfrentan mayores presiones. La demanda crece cada año y el agua debe atender simultáneamente a hogares, hospitales, escuelas, industrias, agricultura y al Canal de Panamá, cuya operación depende de agua dulce.

La pregunta ya no es únicamente si tendremos suficiente agua.

La verdadera pregunta es si estamos diseñando nuestras ciudades para convivir con una nueva realidad hídrica.

Resulta paradójico que muchos edificios incorporan tecnología de punta en seguridad, comunicaciones, eficiencia energética y automatización, pero continúen considerando el agua únicamente como un servicio público del cual alguien más debe ocuparse.

La resiliencia hídrica debería convertirse en un criterio de diseño, tan importante como la resistencia estructural o la eficiencia energética.

Cada nuevo desarrollo debería preguntarse:

  • ¿Cómo reducirá su consumo?
  • ¿Cómo protegerá la calidad del agua que reciben los residentes?
  • ¿Qué mecanismos tendrá para enfrentar interrupciones en el suministro?
  • ¿Puede aprovechar agua de lluvia para usos no potables?
  • ¿Está preparado para una población mayor dentro de veinte años?

Estas preguntas ya no pertenecen únicamente a ingenieros o autoridades. Son parte de la planificación responsable de cualquier comunidad.

El agua dejó de ser un recurso abundante para convertirse en uno de los principales factores que determinarán la competitividad y calidad de vida de las ciudades del futuro.

Las naciones que comprenden esta realidad planificarán con ventajas.

Las que no lo hagan reaccionarán cuando la crisis ya esté instalada.

Panamá aún tiene la oportunidad de decidir en cuál de esos dos grupos quiere estar.

No basta con construir más.

Debemos construir mejor.

Porque las ciudades del mañana no serán recordadas por la altura de sus edificios, sino por su capacidad para garantizar algo mucho más esencial: agua segura, suficiente y sostenible para quienes vivirán en ellas.

Quizás ha llegado el momento de dejar de preguntarnos cuántas urbanizaciones más podemos construir…

Las empresas dejan clientes. Los profesionales dejan prestigio. Pero quienes educan a una sociedad dejan legado.




La esperanza regresa a los bosques de Panamá: redescubren cuatro especies de ranas que se creían desaparecidas

Después de casi dos décadas sin registros, cuatro especies de ranas que se consideraban desaparecidas en Panamá han sido redescubiertas en los bosques montañosos del país. El hallazgo representa una noticia alentadora en medio de una de las crisis más graves que ha enfrentado la biodiversidad mundial: la pérdida masiva de anfibios.

La investigación fue liderada por el biólogo conservacionista Brian Gratwicke, del Smithsonian Conservation Biology Institute, como parte del trabajo del Panama Amphibian Rescue and Conservation Project, una alianza internacional enfocada en rescatar y conservar especies en peligro crítico de extinción.

Roshan Patel/Smithsonian

Una crisis silenciosa en los bosques

Durante los años 2004 a 2009, un hongo devastador —Batrachochytrium dendrobatidis— provocó brotes de quitridiomicosis que diezmaron poblaciones de anfibios en Panamá y el mundo. Decenas de especies desaparecieron localmente, y algunas fueron declaradas posiblemente extintas.

Entre ellas estaba la rana arborícola de extremidades fringidas de Rabb (Ecnomiohyla rabborum), considerada en peligro crítico. Aunque esta especie no fue redescubierta, la búsqueda de su llamado abrió la puerta a un avance inesperado.

Tecnología que escucha lo que el ojo no ve

El equipo desplegó unidades autónomas de grabación en tres localidades de la cordillera central panameña, incluyendo el Parque Nacional Altos de Campana. Estos dispositivos grababan un minuto de sonido cada diez minutos, día y noche.

Gracias a programas de análisis acústico y comparación de patrones, los investigadores analizaron más de 128,000 grabaciones. El resultado fue sorprendente: lograron detectar cuatro especies incluidas en la Lista Roja de la UICN que no habían sido registradas en años.

Entre ellas:

  • La rana venenosa de Vicente (Oophaga vicentei), de llamativo color verde metálico y negro.
  • La rana cohete de Boquete (Silverstoneia nubicola).
  • La rana arborícola coronada (Triprion spinosus).
  • La rana arborícola de extremidades fringidas de Veragua (Ecnomiohyla veraguensis).

En particular, se registraron más de 400 llamados de la rana venenosa de Vicente, que se creía extinta en esa región.

Además, el monitoreo reveló datos nuevos sobre el comportamiento de las especies. Por ejemplo, la rana cohete de Boquete canta principalmente al amanecer y al atardecer, lo que explica por qué pudo haber pasado desapercibida en estudios anteriores.

Image courtesy of Brian Gratwicke

Señales de recuperación

Los resultados indican que las comunidades de anfibios en las áreas estudiadas muestran signos de recuperación parcial. Actualmente se registran en promedio seis individuos por cada 100 metros de transecto evaluado. Aunque esta cifra sigue por debajo de los niveles previos al brote de 2006, representa una mejora significativa.

El hongo aún persiste en el ambiente —infectando aproximadamente al 21% de los anfibios evaluados—, pero algunas especies parecen estar desarrollando resistencia, lo que abre una nueva ventana de esperanza para su supervivencia.

Conservación activa y cooperación internacional

El Panama Amphibian Rescue and Conservation Project es una iniciativa conjunta del Smithsonian’s National Zoo and Conservation Biology Institute, el Smithsonian Tropical Research Institute, el Cheyenne Mountain Zoo y Zoo New England.

El estudio fue publicado recientemente en la revista científica Frontiers in Amphibian and Reptile Science, bajo el título “Rediscovery of frogs of conservation concern in Panama using passive acoustic monitoring and pattern-matching analysis”.

Image courtesy of Brian Gratwicke
A view of a stream running through Altos de Campana National Park near a rediscovery site.

Un mensaje de esperanza

En un contexto global donde los anfibios son uno de los grupos animales más amenazados del planeta, este redescubrimiento no solo representa un logro científico, sino también un recordatorio de que la naturaleza puede recuperarse cuando existen esfuerzos sostenidos de conservación.

Escuchar nuevamente los cantos de estas ranas en los bosques panameños no es solo un dato técnico: es una señal de resiliencia ecológica y una invitación a redoblar los esfuerzos para proteger nuestro patrimonio natural.




Panamá refuerza su estrategia nacional de gestión del riesgo ante el cambio climático

panama

El gobierno de Panamá, a través del MEF, ha intensificado en 2025 su apuesta por un modelo de gestión del riesgo de desastres más robusto, integral y preventivo. Esto quedó de manifiesto durante el Diálogo Regional de Políticas sobre Gestión del Riesgo de Desastres 2025, celebrado los días 2 y 3 de diciembre en Ciudad de Panamá bajo el lema “Preparados y Resilientes en las Américas”.

Antecedentes y contexto

En marzo de 2025, el MEF —junto al Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC)— organizó un taller denominado Taller de Gestión de Riesgos Panamá 2025, con el objetivo de capacitar a funcionarios de diversas entidades estatales en planificación, evaluación de inversiones públicas e incorporación del análisis de riesgo de desastres.

Además, en septiembre, el país dio otro paso importante: implementó una póliza catastrófica y un marco de gestión financiera del riesgo de desastres, con mecanismos como líneas de crédito contingente, seguros paramétricos y un fondo de respaldo presupuestario. Este instrumento permite una respuesta rápida ante emergencias, reduciendo el impacto sobre las finanzas públicas y protegiendo infraestructura crítica.

Qué plantea el MEF actualmente

Durante el diálogo regional de diciembre, el viceministro de Finanzas subrayó la urgencia de adoptar una estrategia de “pasivos contingentes” —es decir, mecanismos financieros que permitan al Estado anticipar compromisos, proteger inversiones públicas y asegurar resiliencia ante eventos naturales vinculados al cambio climático.

Ese enfoque implica no solo tener planes de emergencia, sino integrar una visión preventiva desde la planificación presupuestaria: anticipar riesgos, asignar recursos con criterios de resiliencia, priorizar proyectos con evaluación de riesgo, y garantizar que la infraestructura crítica —vial, sanitaria, de servicios— esté preparada para enfrentar fenómenos extremos.

Liderazgo regional y diálogo interinstitucional

El MEF no está solo: a través del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se promueve un enfoque regional de cooperación en gestión del riesgo. Durante el diálogo participan representantes de múltiples países, organismos multilaterales, sociedad civil y sector privado, con el fin de compartir experiencias, buenas prácticas y coordinar respuestas ante desastres.

Ese trabajo conjunto marca a Panamá como un referente regional en resiliencia y adaptación, potenciando una política pública basada en la prevención, la ciencia y la cooperación internacional.

Importancia para la población y la economía

Invertir en resiliencia tiene un doble beneficio: protege vidas y reduce costos futuros. Según autoridades y organismos internacionales, cada dólar invertido en prevención puede ahorrar varios dólares en costos de recuperación. (Declaraciones hechas en el foro, recogidas por medios nacionales).

Para Panamá, esto significa:

  • Preservar infraestructura crítica — carreteras, puentes, hospitales, reservas hídricas — vulnerable a fenómenos climáticos.
  • Reducir la presión sobre el presupuesto estatal ante emergencias inesperadas.
  • Ofrecer seguridad y estabilidad a comunidades vulnerables, especialmente en zonas rurales o de riesgo.
  • Generar confianza para inversión pública y privada, al demostrar un enfoque responsable, sostenible y preparado.

Hacia una política sostenible y de largo plazo

El plan del MEF es ambicioso: no solo atender lo inmediato, sino transformar la planificación pública. Con herramientas como la póliza catastrófica, la inclusión del riesgo en proyectos de inversión, el fortalecimiento de capacidades institucionales y la cooperación regional, Panamá aspira a reducir su vulnerabilidad y adaptarse al cambio climático de manera estructural.

Este giro hacia la resiliencia representa una apuesta estratégica por el bienestar social y la estabilidad económica del país. En tiempos de incertidumbre global, la prevención es más que una opción: es una necesidad.

Referencias:

Ministerio de Economía y Finanzas. (2025, diciembre 3). Panamá acoge el Diálogo Regional de Políticas sobre Gestión del Riesgo de Desastres 2025: “Preparados y Resilientes en las Américas”. https://www.mef.gob.pa/2025/12/panama-acoge-el-dialogo-regional-de-politicas-sobre-gestion-del-riesgo-de-desastres-2025-preparados-y-resilientes-en-las-americas/ mef.gob.pa

Ruíz, N. (2025, diciembre 4). MEF refuerza estrategia financiera ante riesgos de desastres. Telemetro. https://www.telemetro.com/economia/mef-refuerza-estrategia-financiera-riesgos-desastres-n6062800 Telemetro

Ministerio de Economía y Finanzas & Sistema Nacional de Protección Civil. (2025, marzo 31). Efectúan taller de Gestión de Riesgos Panamá 2025. https://www.mef.gob.pa/2025/03/efectuan-taller-de-gestion-de-riesgos-panama-2025/ mef.gob.pa

Ministerio de Economía y Finanzas. (2025, septiembre 4). Panamá fortalece su resiliencia financiera con póliza catastrófica y una gestión fiscal responsable. https://www.mef.gob.pa/2025/09/panama-fortalece-su-resiliencia-financiera-con-poliza-catastrofica-y-una-gestion-fiscal-responsable/ mef.gob.pa

Panamá América. (2025, octubre 15). Panamá y el marco estratégico en gestión riesgo de desastres. https://www.panamaamerica.com.pa/sociedad/panama-y-el-marco-estrategico-en-gestion-riesgo-de-desastres-1254289 Panamá América

Ministerio de Economía y Finanzas. (2025, octubre 22). Panamá lidera esfuerzos regionales en resiliencia y gestión del riesgo de desastres. https://www.mef.gob.pa/2025/10/panama-lidera-esfuerzos-regionales-en-resiliencia-y-gestion-del-riesgo-de-desastres/ mef.gob.pa




14 meses en el campo: MiAmbiente rinde cuentas de su gestión

Mi ambiente

El Ministerio de Ambiente presentó ante el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP) un informe sobre su gestión durante los últimos 14 meses. Detallando acciones en materia de transparencia institucional, fortalecimiento de áreas protegidas, conservación de la biodiversidad, reforestación, cambio climático y cumplimiento de normativas ambientales. A continuación, les presentaremos un análisis y resumen de lo que expusieron.

Transparencia y modernización institucional                           

Uno de los logros destacados fue la eliminación de la demora y opacidad en la aprobación de los estudios de impacto ambiental, ahora gestionados de forma transparente y oportuna. Además, se aprobaron guías de buenas prácticas para edificaciones menores y se fortaleció la cooperación con el MOP para el mantenimiento de vías.

Otro punto relevante fue la creación de la Escuela de Guardaparques, liderada por el comandante Luis Poleio, con 8 cursos certificados por MiAmbiente e INADEH. Se avanza en el proceso de nombramiento permanente de guardaparques y jefes de áreas protegidas, quienes contarán con equipos modernos: drones, teléfonos inteligentes, plataformas como Earth Ranger y recursos marítimos y terrestres para la vigilancia.

Áreas protegidas y conservación

Durante este período se dio mantenimiento a las 123 áreas protegidas del país y tuvieron numerosas acciones como:

  • Señalización de 50 áreas con más de 10,000 letreros.
  • Capacitación y equipamiento de 240 nuevos guardaparques.
  • Instalación de comunicaciones satelitales 52 Starlink en 32 áreas protegidas.
  • Creación de un sistema de cobro por ingreso a parques nacionales.

Y del ámbito marino, compartieron que Panamá protege ya el 54% de sus aguas jurisdiccionales mediante áreas marinas protegidas y se convirtió en sede permanente de la Secretaría Ejecutiva del Corredor Marino del Pacífico Este Tropical. Asimismo, se creó el Refugio de Vida Silvestre Saboga en el golfo de Panamá.

Biodiversidad y fauna silvestre

Desde la apertura de la clínica veterinaria de fauna silvestre atendieron más de 1,493 casos. Estos animales han sido víctimas de tráfico ilegal, atropellos o trampas.

Seguidamente también establecieron el reforzamiento de la conservación de tortugas marinas:

  • Rehabilitación y construcción de viveros en islas Cañas, Playa La Marinera y otros refugios.
  • Protección de 68,997 tortugas en Playa La Marinera.
  • Reubicación de 275 nidos con un total de 25,929 huevos sembrados.
  • Se realizaron 15 operativos contra la tenencia ilegal y tráfico de fauna, en coordinación con otras entidades.

Reforestación y cambio climático

En 14 meses se reforestaron 3,601 hectáreas con más de 3.2 millones de plantones nativos, junto a comunidades, ONG, empresas privadas y voluntariados.

En materia climática, destacaron:

  • Programa Azuero Verde, que movilizará $50 millones en créditos y subvenciones para producción sostenible.
  • Proyecto de Ley de Transición Verde para alinear inversiones y políticas con la sostenibilidad.
  • Participación en el Tratado Global de Plásticos, junto a más de 100 países.
  • Atlas de Riesgo Climático, primera plataforma nacional con datos sobre inundaciones, sequías, incendios y ascenso del mar.
  • Mapa ATOM Nacional 2024-2025, mayor ejercicio forestal geoespacial de la región, con 33,000 parcelas analizadas, que abre la puerta a $50 millones en créditos de carbono.

Fiscalización y cumplimiento

El Ministerio actuó con firmeza ante actividades contaminantes y violaciones ambientales como:

  • Suspensión de 9 granjas porcinas que afectaban ríos en Azuero.
  • 12 procesos sancionatorios y aplicación de multas.
  • Cierre de vertederos y recuperación de cuencas hidrográficas del río La Villa.
  • Acciones correctivas contra proyectos en Playa Venado y Pedasí que incumplían normas ambientales.

Compromiso con la comunidad

El Ministerio de Ambiente ha reforzado su compromiso con la conservación y protección de la biodiversidad panameña a través de diversas acciones concretas. Se han llevado a cabo 15 operativos de decomiso relacionados con la tenencia ilegal y el tráfico de vida silvestre, en coordinación con las autoridades competentes y la fiscalía ambiental. Estas acciones no solo buscan frenar los delitos ambientales, sino también enviar un mensaje claro sobre la importancia de respetar nuestras especies y ecosistemas.

Paralelamente, se encuentra en marcha el proyecto BIORURAL, financiado con una donación de 3.5 millones de dólares a lo largo de 3 años, destinado a la protección de los parques nacionales y a la preservación de la biodiversidad en Panamá.

Otro paso importante ha sido la publicación de datos científicos sobre la fauna y flora presentes en áreas protegidas como el Bosque Protector Palo Seco y el Parque Nacional La Amistad, en la región caribeña. Esta información representa una herramienta valiosa para investigadores, comunidades y autoridades, ya que facilita una mejor gestión y conservación de los recursos naturales.

Además de las labores de protección, MiAmbiente apoyó a las entidades organizadoras del Global Big Day 2025, una de las actividades de ciencia ciudadana más importantes del mundo para el registro de aves. Los resultados fueron notables para el país:

  • 771 especies registradas.
  • Séptima posición a nivel mundial.
  • Primer lugar en la región.
  • País con mayor número de listas.
  • País con mayor número de especies registradas en relación con su población y extensión territorial.

Estos logros reflejan no solo la riqueza natural de Panamá, sino también el creciente interés de la ciudadanía en la observación y conservación de las aves.

Y por último, pero no menos importante, el Ministerio reportó avances en la gestión administrativa: realizando un pago de $896,521.27 de $1.45 millones en deudas atrasadas a proveedores, limpieza de sedes y remoción de chatarras, contribuyendo a un funcionamiento más eficiente.

El informe refleja un período de avances significativos en conservación, gestión climática y fortalecimiento institucional. La eliminación de la opacidad en procesos de impacto ambiental, la modernización de las áreas protegidas y la reforestación masiva marcan un hito en la política ambiental. Sin embargo, los retos persisten en fiscalización, seguimiento de indicadores y consolidación de programas a largo plazo. La comparecencia compartida no solo evidenció logros, sino que también abrió el espacio para un diálogo clave entre sector público, privado y sociedad civil en la construcción de un futuro sostenible para Panamá.

La defensa del ambiente no es tarea exclusiva de las instituciones, sino un esfuerzo conjunto que requiere la participación activa de la sociedad. Cada acción, por pequeña que parezca, puede marcar la diferencia.

Fuente consultada: Ministerio de Ambiente de Panamá. (2025, agosto 28). Presentación de MiAmbiente en cortesía de sala: Informe de gestión de 14 meses en el campo (Presentación). Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP).




Panamá se convierte en el epicentro de la restauración forestal y la conservación de la biodiversidad.

biodiversidad

Del 9 al 12 de septiembre de 2025, la República de Panamá será anfitriona de un evento de alta relevancia para la agenda ambiental de la región centroamericana: el Tercer Congreso Regional de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD) y el Tercer Congreso Nacional de Restauración Forestal y Biodiversidad.

Este importante encuentro es organizado por el Ministerio de Ambiente de Panamá (MiAMBIENTE), en conjunto con la Secretaría Ejecutiva de la CCAD, órgano especializado del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA).  El evento se desarrollará en las instalaciones del Hotel El Panamá, en la ciudad de Panamá.

El Congreso reunirá a representantes de gobiernos, organismos internacionales, academia, comunidades locales y sociedad civil, con el propósito de fortalecer la cooperación regional y nacional en materia de restauración de ecosistemas, conservación de la biodiversidad y adaptación al cambio climático.

La participación en el evento es gratuita y está abierta al público interesado. Las personas que deseen asistir pueden inscribirse a través del siguiente enlace:
Formulario de registro

En el marco del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas (2021–2030), el congreso busca impulsar soluciones basadas en la naturaleza, fomentar el intercambio de experiencias y promover estrategias conjuntas para recuperar nuestros bosques, proteger la vida silvestre y asegurar un futuro más sostenible para todos.

En un contexto donde el cambio climático y la pérdida de biodiversidad amenazan la vida en el planeta, encuentros como este son fundamentales para avanzar en acciones concretas, colaborativas y sostenibles.

Panamá tiene un rol clave en la restauración forestal y la protección de la biodiversidad, especialmente por su ubicación estratégica como puente biológico entre América del Norte y del Sur.

En nuestro país se pueden implementar estrategias para recuperar sus bosques, proteger la vida silvestre y avanzar hacia un futuro sostenible: 

  1. Restauración ecológica activa y pasiva:  Reforestación con especies nativas en áreas degradadas o deforestadas, así como también la protección de áreas para permitir la regeneración natural del bosque.

  • Fortalecimiento de las áreas protegidas: Ampliar y mejorar la gestión de los parques nacionales y reservas naturales.

  • Incentivos para la agroforestería y uso sostenible del suelo: Promover sistemas de agroforestería que combinen cultivos con árboles nativos, mejorando la productividad sin deforestar, fomentar prácticas de agricultura regenerativa y ganadería sostenible que reduzcan la presión sobre los bosques.

  • Monitoreo y vigilancia con tecnología: Uso de drones, imágenes satelitales e inteligencia artificial para detectar deforestación ilegal y monitorear la salud de los ecosistemas, fortalecer el Sistema Nacional de Monitoreo Forestal (SNMF) con participación ciudadana.

  • Educación ambiental y participación comunitaria: Invertir en programas educativos sobre la importancia de los bosques y la biodiversidad desde la infancia.

  • Políticas públicas e incentivos verdes: Reforzar leyes contra la tala ilegal y la caza furtiva, crear incentivos fiscales y financieros para proyectos de restauración y conservación (ej. pagos por servicios ambientales, bonos verdes).

  • Protección de especies en peligro:  Implementar planes de conservación específicos para especies emblemáticas o amenazadas (como el jaguar, el águila harpía o ranas endémicas), apoyar centros de rescate, rehabilitación y reproducción de fauna silvestre.

  • Adaptación al Cambio Climático: Panamá, pese a ser un país con bajas emisiones, es altamente vulnerable al cambio climático por su geografía, clima tropical y dependencia de recursos naturales.   Se deben implementar estrategias de adaptación tales como:
  • Infraestructura verde, como restauración de manglares para proteger zonas        costeras.
  • Promover cultivos resistentes al clima y prácticas agrícolas sostenibles.
  • Sistemas de alerta temprana para desastres.
  • Planificación urbana y territorial basada en riesgos climáticos.
  • Manejo integrado de cuencas hidrográficas para asegurar el acceso al agua.

Panamá, como puente natural y biológico de las Américas, tiene un rol estratégico en la conservación de la biodiversidad y la restauración de los ecosistemas de la región.

Este Congreso representa una oportunidad invaluable para reafirmar nuestro compromiso con el desarrollo sostenible, la acción climática y la protección de nuestros recursos naturales. Desde nuestras selvas tropicales hasta nuestros manglares y cuencas hidrográficas, restaurar nuestros ecosistemas es también restaurar nuestra identidad, nuestra seguridad hídrica y nuestro bienestar como país. Que este encuentro sirva como punto de partida para fortalecer alianzas, generar soluciones concretas y construir, desde Panamá, una visión compartida para un futuro más verde, justo y resiliente para toda Centroamérica.




Los parques fotovoltaicos flotantes: energía solar sobre el agua

fotovoltaicos flotantes

La transición energética global avanza a gran velocidad y, dentro de este escenario, la energía solar se ha convertido en uno de los pilares fundamentales. Sin embargo, la expansión de la fotovoltaica terrestre enfrenta un límite: el espacio disponible. Para resolverlo, surge una alternativa que está revolucionando el sector: los parques fotovoltaicos flotantes, instalaciones que aprovechan superficies de agua para generar electricidad limpia y sostenible.

¿Qué son y cómo funcionan?

Se trata de plantas solares instaladas sobre embalses, lagos, estanques o incluso sobre el mar, sostenidas por plataformas flotantes de alta resistencia. Estas estructuras están ancladas al fondo mediante cables que garantizan su estabilidad frente a corrientes o viento. Aunque parezca una innovación reciente, los primeros proyectos datan de 2007 en Japón, país que buscaba alternativas ante la escasez de suelo disponible. Hoy, la tecnología se expande por Asia, Europa y América Latina.

El funcionamiento es similar al de cualquier planta fotovoltaica: los paneles transforman la radiación solar en electricidad, que luego pasa por inversores y transformadores antes de llegar a la red. La diferencia es que, al estar sobre agua, los paneles se mantienen más fríos, aumentando su eficiencia entre un 5% y un 15% frente a los instalados en tierra.

Ventajas clave

Los beneficios de esta tecnología son múltiples:

  • Uso eficiente del espacio: evita ocupar tierras agrícolas o naturales.
  • Mayor rendimiento: el agua actúa como refrigerante natural de los paneles.
  • Reducción de evaporación: vital en regiones con sequía, al cubrir parte de los embalses.
  • Compatibilidad con hidroeléctricas: permite compartir infraestructuras y abaratar costes.
  • Beneficios ambientales: al proyectar sombra, puede reducir la proliferación de algas y mejorar la calidad del agua.

Aunque la inversión inicial es un poco más alta (10–20% sobre la solar terrestre), los beneficios acumulados compensan esa diferencia.

España: un terreno fértil para la innovación

Con más de 1.200 embalses y una de las radiaciones solares más altas de Europa, España está muy bien posicionada para aprovechar esta tecnología. El Real Decreto 662/2024 estableció un marco legal que regula la instalación de plantas flotantes en aguas públicas, permitiendo ocupar entre el 5% y el 15% de la superficie de cada embalse.

Algunos proyectos pioneros ya marcan la pauta:

  • Embalse de Sierra Brava (Cáceres): primera planta solar flotante conectada a la red en España, con 3.000 paneles.
  • Presa de Pedro Arco (Huelva): orientada al autoconsumo agrícola, reduciendo costes de riego.
  • Canal Segarra-Garrigues (Lleida): ejemplo de uso innovador de canales de riego para generación eléctrica.

El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) establece como meta alcanzar 120 GW de capacidad renovable en 2030, y la fotovoltaica flotante podría ser una pieza clave en este objetivo.

El panorama internacional

El crecimiento de los parques flotantes no se limita a España. A nivel global, la capacidad instalada ya supera los 3 GW y se duplica prácticamente cada dos años.

  • China lidera con megaproyectos como el de Huainan, construido sobre una antigua mina de carbón inundada (40 MW).
  • India apuesta fuerte con plantas de hasta 100 MW, integradas en su meta de 500 GW renovables para 2030.
  • Europa avanza con proyectos emblemáticos como la central de Alqueva en Portugal (12.000 paneles) o el parque de Bomhofsplas en Países Bajos (27 MW).
  • América Latina inicia su camino: Colombia inauguró en 2023 la planta flotante Aquasol en el embalse de Urrá, mientras Brasil y Chile experimentan con proyectos piloto en embalses hidroeléctricos.

Este despliegue responde no solo a la necesidad de más energía limpia, sino también al aprovechamiento inteligente de superficies de agua ya intervenidas.

Impacto social y futuro

Más allá de la producción de electricidad, los parques solares flotantes generan un impacto positivo en las comunidades donde se instalan. Crean empleo local, reducen costes energéticos para agricultores y fomentan el desarrollo rural. Además, suelen convertirse en polos de interés educativo y turístico, contribuyendo a la concienciación ambiental.

El futuro apunta a una expansión acelerada: informes de mercado proyectan un crecimiento anual superior al 20%, alcanzando más de 6 GW de capacidad hacia 2030. Los avances tecnológicos también auguran mejoras: paneles bifaciales que capturan luz por ambas caras, sistemas de seguimiento solar adaptados al agua y combinaciones con otras energías renovables como la eólica marina o el hidrógeno verde.

En conclusión, la energía solar flotante no es solo una innovación técnica: es una nueva frontera energética que conjuga sostenibilidad, eficiencia y resiliencia frente al cambio climático. España, con sus embalses y su marco legal favorable, puede convertirse en referente europeo en esta materia.

En definitiva, los parques fotovoltaicos flotantes representan una apuesta estratégica para un futuro más limpio, seguro y sostenible, donde el agua y el sol se unen para impulsar la transición energética global.

Fuente:https://www.defensa.gob.es/documents/2073105/2320887/los_parques_fotovoltaicos_flotantes_2025_dieeeo53.pdf




Panamá rompe récord en el GLOBAL BIG DAY 2025: 771 especies avistadas

Global Big Day

El Global Big Day es un evento internacional de observación de aves que se celebra cada segundo sábado de mayo; en 2025 tuvo lugar el 10 de mayo. Esta iniciativa fomenta la participación ciudadana al invitar a personas de todas las edades y niveles de experiencia a registrar especies en plataformas como eBird.

Gracias a este esfuerzo colectivo se generan datos esenciales para la conservación de la biodiversidad, además de promover la educación ambiental y el ecoturismo. En Panamá, el Parque Natural Metropolitano y el Panama Rainforest Discovery Center abrieron sus puertas para que observadores y amantes de la naturaleza participaran activamente.

Como resultado, Panamá se posicionó en el séptimo lugar a nivel mundial con la mayor cantidad de especies observadas en 24 horas. A nivel de Norte y Centroamérica, ocupó el primer lugar en número de registros, con 771 especies avistadas, superando incluso a países con mayor diversidad de aves, como México.

Según el presidente de la Asociación Audubon, Jan Axel Cubilla, entre las especies observadas destacó el Mosquero Bermellón, que no reside habitualmente en el país, pero que este año fue avistado en Boquete. Además, se confirmó que Panamá es el único país de Centroamérica que alberga dos especies de quetzal, incluyendo al Quetzal Cabecidorado.

Imagen capturada durante transmisión en vivo Mi Ambiente Acto de reconocimiento a participantes del Global Big Day 2025.

Especies registradas únicamente en Panamá durante el 10 de mayo:

Imagen capturada durante transmisión en vivo Mi Ambiente Acto de reconocimiento a participantes del Global Big Day 2025.

“Observar aves es mucho más que una actividad recreativa: las aves migratorias nos revelan la salud de nuestros ecosistemas. Su presencia es una señal de equilibrio ambiental, y su monitoreo, como el que realizamos en el Global Big Day, nos ayuda a detectar cambios que podrían tener impactos serios en nuestros bosques y cultivos”, señaló Rosabel Miró, directora ejecutiva de Audubon Panamá.

Los logros presentados reflejan la extraordinaria riqueza y diversidad natural de Panamá, posicionando al país como un referente regional en conservación y avistamiento de aves. Felicitamos a los expertos, observadores y organizaciones que hicieron posible este hito, y los alentamos a seguir promoviendo el cuidado de nuestro invaluable patrimonio natural para las generaciones futuras. 

¿Quieres conocer más sobre la participación de Panamá en el Global Big Day 2025?
Te invitamos a revivir el live informativo de MiAmbiente, donde se compartieron todos los detalles, logros y cifras de esta jornada nacional de avistamiento.

Enlace al canal de youtube: https://www.youtube.com/watch?v=ZqdLxfuOwLE&t=2426s