Panamá coloca el Humedal Matusagarati como el sexto Humedal de Importancia Internacional ocupando el sitio N°2566 en la Lista de Ramsar

humedal Matusagaratí

El humedal Matusagaratí, ubicado en la provincia de Darién, es el más grande de Panamá y uno de los ecosistemas más valiosos del país. Este humedal cubre más de 64.750 hectáreas de pantanos, bosques inundables, lagunas y ríos, desempeñando un papel importante en la regulación del clima, la recarga de acuíferos y la protección contra inundaciones.

Recientemente ha sido designado en nuestro país como el sexto Humedal de Importancia Internacional ocupando el sitio N° 2566 en la Lista de Ramsar.

A pesar de su importancia ecológica y su designación como Sitio Ramsar, el humedal Matusagaratí enfrenta graves amenazas que comprometen su integridad y el bienestar de las comunidades que dependen del humedal para la pesca, la agricultura, entre otros.

La deforestación desmedida es una de las principales amenazas, principalmente por la siembra extensiva de arroz, palma aceitera y ganadería. Estas actividades implican la tala de bosques inundables y la quema de vegetación, alterando radicalmente el equilibrio ecológico del humedal.

Por otro lado, los proyectos de drenaje de grandes áreas del humedal, ha causado la reducción del nivel de agua en zonas clave, lo cual contribuye con la destrucción de los hábitats naturales y afecta el ciclo hidrológico. Esto provoca el secado de lagunas, pérdida de biodiversidad y menor capacidad del humedal para controlar inundaciones.

La ausencia de un plan de manejo efectivo y fortalecimiento de la fiscalización ambiental, ha permitido la expansión descontrolada de actividades humanas.

El cambio climático agrava estas amenazas al alterar los patrones de lluvia, causar sequías más intensas y aumentar el riesgo de incendios forestales. Los humedales como Matusagaratí, que dependen de un delicado equilibrio hídrico, son especialmente vulnerables a estos cambios.

En Matusagaratí podemos encontrar una variedad de ecosistemas que incluyen pantanos, bosques inundables, sabanas húmedas y cuerpos de agua estacionales que dan vida a una innumerable vegetación tales como bosques de ciénaga, herbácea y gramíneas, plantas acuáticas flotantes, arboles ribereños, entre otros.

Este mosaico vegetal actúa como filtro natural de agua, almacena carbono y sirve de refugio para múltiples especies.

Así mismo en el humedal Matusagaratí es hogar de una gran diversidad de fauna silvestre, incluyendo especies endémicas, migratorias y en peligro de extinción.  Entre los animales más representativos están: mamíferos, aves, reptiles y anfibios, peces y fauna acuática.

La riqueza de flora y fauna convierte a Matusagaratí en un ecosistema clave para:

  • La regulación hídrica.
  • El control de inundaciones.
  • La conservación de especies amenazadas.
  • El sustento de comunidades locales mediante la pesca, la recolección y la agricultura sostenible.

Con la destrucción del hábitat, muchas especies emblemáticas y en peligro, como el jaguar (Panthera onca), el tapir centroamericano y diversas aves migratorias, están desapareciendo del área. Esto empobrece el ecosistema y debilita las cadenas tróficas.

El Humedal  Matusagaratí según el informe que lleva su mismo nombre, este ecosistema constituye uno de los pocos que sobreviven de la complejidad y diversidad que enfrentan los humedales panameños.

El informe presenta los hallazgos de cinco años de investigación liderados por la Investigadora Indra Candanedo, especialista en biología de la conservación e investigadora de la Universidad Tecnológica de Panamá.

La especialista participó en dos proyectos fundamentales: Hidrología, vegetación y avifauna del complejo de humedales de Matusagaratí (2019-2020) y Hidrología, reservas de carbono, plantas y peces de Matusagaratí (2022-2023), ambos realizados en colaboración con el Centro de Estudios Multidisciplinarios en Ciencias, Ingeniería y Tecnología (CEM-CIT AIP) y financiados por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) a través de convocatorias públicas.

El humedal Matusagaratí se encuentra en una situación crítica. Aunque ha sido reconocido internacionalmente, las amenazas humanas y naturales lo están degradando aceleradamente. Su protección requiere acciones urgentes: establecer un plan de manejo, garantizar la participación de las comunidades locales, aplicar la ley ambiental y detener la expansión agroindustrial en su interior.




La Administración de Roberto Francisco Chiari

Roberto Francisco Chiari Remón fue hijo del político liberal y Expresidente de la República Rodolfo Chiari Robles, quien ejerció como 13avo presidente constitucional de la República de Panamá, desde el 1 de octubre de 1924 hasta el 1 de octubre de 1928 y también fue elegido como Tercer Designado (Vicepresidente) para el bienio 1910-1912, así como igualmente se encargó transitoriamente del poder ejecutivo desde el 2 de febrero de 1912 hasta el 7 de marzo de 1912.

Don Roberto Francisco Chiari Remón nació el 2 de marzo de 1905 en la ciudad de Panamá y no en la Provincia de Coclé como muchos pensaban.  Fue el tercer hijo del matrimonio Rodolfo Chiari  Robles y Ofelina Remón.  Estudió en el Colegio La Salle y cursó estudios superiores en los Estados Unidos.  

En 1928 fue Edecán presidencial durante el período presidencial de su padre.  De todos sus hermanos fue el que más se interesó e involucró en la política.  Fue elegido en 1940 como Diputado de la Asamblea Nacional y ocupó el cargo de Ministro de Salubridad y Obras Públicas en la administración de Ricardo Adolfo de la Guardia.  

Fue elegido Segundo Vicepresidente de la República en 1948 en la nómina presidencial del Partido Liberal Nacional encabezada por Don Domingo Díaz Arosemena para el cuatrienio 1948-1952; el Primer Vicepresidente de esta nómina, fue el Dr. Daniel Chanis Pinzón.  El Presidente titular, Domingo Díaz Arosemena falleció el 23 de agosto de 1949 y fue reemplazado por su primer Vicepresidente, el Dr. Chanis Pinzón.  El Dr. Chanis Pinzón enfrentó problemas con la Policía Nacional al destituir a su Jefe, el Comandante José Antonio Remón Cantera.  Esta medida fue rechazada por la entidad castrense, lo que resultó en la renuncia bajo presión del Dr. Chanis y su reemplazo por el Segundo Vicepresidente, Don Roberto Francisco Chiari Remón desde el 20 hasta el 24 de noviembre de 1949, es decir, se mantuvo sólo cuatro días en el cargo, al resolver la Corte Suprema de Justicia que la destitución del Dr. Daniel Chanis era ilegal.  Con ello demostró su respeto a la ley, abandonando inmediatamente el palacio presidencial en cumplimiento con la decisión de la Corte Suprema de Justicia que señalaba que el verdadero presidente de la república era el Dr. Daniel Chanis Pinzón.

El día 25 de marzo de 1952 Don Roberto Francisco Chiari Remón  fue postulado como candidato presidencial para las siguientes elecciones por la alianza denominada “Alianza Civilista”, integrada por cuatro partidos políticos a saber, Partido Liberal Nacional, Frente Patriótico, Partido Revolucionario Independiente y Partido Socialista.  Su adversario y candidato presidencial oficialista fue el Coronel José Antonio Remón Cantera, quien fue respaldado por el Partido Revolucionario Auténtico (PRA), Partido Revolucionario Nacional, Partido Renovador, Partido Liberal y Partido Unión Popular.  El 11 de mayo de 1952 estos últimos cinco partidos políticos llevaron al triunfo electoral al Coronel José Antonio Remón Cantera y posteriormente, el 15 de marzo de 1953, se fusionaron en un solo partido que se denominó la “Coalición Patriótica Nacional”.  La votación de las elecciones de 1952 arrojó el siguiente resultado:  

Coronel José A. Remón Cantera 119,571 votos.  

Roberto Francisco Chiari  68,383 votos.

En años siguientes Don Roberto Chiari también fue Presidente de la Cámara de Comercio de Panamá y Presidente del Partido Liberal.

En las elecciones celebradas el 8 de mayo de 1960 los candidatos presidenciales fueron Roberto Francisco Chiari por la Unión Nacional de Oposición (UNO); Ricardo Arias Espinosa por la Coalición Patriótica Nacional (CPN), oficialismo; y Víctor Florencio Goytía por la Alianza Popular (AP).  La campaña en general se desarrolló en forma bastante pacífica, logrando el triunfo electoral Don Roberto Francisco Chiari.  El resultado de la votación de las elecciones de 1960 fue:  

Roberto Francisco Chiari 85,603 votos

Ricardo Manuel Espinosa 73,309 votos

Víctor Florencio Goytía 48,432 votos

El candidato del oficialismo, Ricardo Arias Espinosa, realizó una denuncia pública por supuestas irregularidades cometidas en áreas de San Blas y la Provincia de Veraguas.  El día 19 de mayo de 1960, el Tribunal Electoral declaró estas denuncias improcedentes.  El 22 de mayo de 1960 Roberto Francisco Chiari recibió las credenciales como triunfador de las elecciones de 1960 y el 1 de octubre de 1960 tomó posesión, asumiendo la Presidencia Constitucional de la República por el período 1960-1964.

Al iniciar su mandato presidencial, Don Roberto Francisco Chiari enfrentó una situación económica grave.  A pesar de esta realidad, su gobierno se encaminó a resolver los problemas en distintas áreas del país, obteniendo importantes avances.  Se construyeron nuevas escuelas en una campaña llamada “Siembra de Escuelas”.  Modernizó y mejoró los aeropuertos del país, el Aeropuerto Internacional de Tocumen, en David, Chiriquí el Enrique Malek, y también en la Provincia de Bocas del Toro.  Igualmente el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN).  Construyó el Centro de Rehabilitación de Mujeres y llevó a cabo reparaciones de calles en la ciudad de Panamá.  Continuó la construcción de la carretera Interamericana.  Asignó tierras a los campesinos con el objetivo de mejorar su producción.  Se crearon nuevos centros de salud en distintas partes del país.  Se realizó una fuerte campaña a fin de enfrentarse a enfermedades como la poliomielitis, malaria, tuberculosis y otras.   Realizó la construcción de pozos en los sectores rurales y acueductos en las áreas más pobladas.  Se edificaron cantidades de viviendas a través del Instituto de Vivienda y Urbanismo (IVU), aunado a la fundación del Banco de Crédito Popular para mejorar y construir viviendas baratas.  El movimiento comercial de la Zona Libre de Colón prosperó.  Inauguró obras importantes como el Hospital General de la Caja de Seguro Social, entidad de salud que ha brindado excepcionales servicios al país.  Durante su mandato, el 12 de octubre de 1962, estrenó el Puente de Las Américas sobre el Canal de Panamá que dio un extraordinario impulso a la vida económica del país.  El Banco Nacional incrementó sus recursos y la Lotería Nacional de Beneficencia realizó grandes aportes al Fisco Nacional.  En un noble gesto de altruismo, el Presidente Chiari decidió donar su sueldo mensual presidencial a favor de la Cruz Roja Nacional, entidad identificada por brindar servicios a los más necesitados del país.  También se creó el Instituto de Recursos Hidráulicos y Electrificación (IRHE), pensando en el desarrollo de la irrigación y la energía eléctrica e inició la construcción de la obra hidroeléctrica de La Yeguada.  

Es muy importante destacar lo que fue, a mi juicio, el acontecimiento más importante del cuatrienio de la administración de Don Roberto Francisco Chiari.  Los panameños habían hecho una serie de demandas en la zona canalera, entre ellos que la bandera panameña ondeara junto a la estadounidense en el territorio denominado Zona del Canal.  Al final del gobierno del presidente norteamericano Dwight D. Eisenhower, en Septiembre de 1960, éste autorizó que la bandera panameña fuese izada conjuntamente con la estadounidense en el Triángulo Shaler en Balboa, Zona del Canal.  El 7 de enero de 1963 ambos gobiernos nombraron una comisión negociadora para tratar el tema.  Más tarde, el Gobernador de la Zona del Canal de Panamá comunicó que se izaría la bandera panameña junto a la estadounidense en todo el territorio de la Zona del Canal, excepto en las áreas militares y en los barcos que atravesaban el Canal de Panamá.  El 30 de diciembre de 1963 el Gobernador de la zona canalera informó que ambas banderas serían izadas en ciertos lugares de la zona a partir del 1 de enero de 1964, señalando que la bandera estadounidense no sería izada en las escuelas regentadas por el gobierno de la Zona del Canal.  Se dedujo que preferían no enarbolar la bandera norteamericana en las escuelas para no tener que izar la bandera panameña a su lado.  El 3 de enero de 1964 las órdenes del Gobernador fueron desobedecidas por un policía zoneíta quien izó la bandera estadounidense, sin estar acompañada de la panameña en el monumento a los héroes de guerra en Gamboa, un sitio civil.  El 7 de enero de 1964, estudiantes estadounidenses de la escuela secundaria de Balboa izan su bandera frente a su escuela sin acompañarla con la bandera panameña.  El 8 de enero el Consejo Cívico compuesto por residentes norteamericanos de la Zona del Canal apoyan la incorrecta actuación de los estudiantes zoneítas y se oponen a cumplir con la orden del Gobernador.  Este comportamiento arrogante de una casta privilegiada, violando el acuerdo existente, llega a conocimiento de los estudiantes del Instituto Nacional de Panamá, quienes seguidamente entran al territorio de la Zona del Canal, visitan a las autoridades zoneítas y obtienen permiso para cantar el himno nacional de Panamá e izar la bandera panameña junto a la estadounidense frente a la Escuela de Balboa.  Las autoridades zoneítas autorizan que una delegación de cinco estudiantes institutores lleguen hasta la Escuela de Balboa y cumplan la misión para la cual habían recibido autorización.  Al llegar los cinco institutores fueron recibidos por aproximadamente dos mil “zonians” entre estudiantes y padres de familia, quienes los abuchearon primero y después trataron de arrebatarles la bandera panameña, desgarrándola y pisoteándola.  Al defenderse los institutores, la policía zoneíta los repele a toletazos.  La reacción panameña no se hace esperar.  Millares de estudiantes y civiles panameños indignados se dirigen a los sectores limítrofes en el área canalera y se origina un enfrentamiento desproporcionado con la policía zoneíta y soldados del Ejército de los Estados Unidos acantonados en la Zona del Canal, inmediatamente ocasionando muertos y heridos.  El Presidente de la República, Roberto Francisco Chiari, solicitó a las autoridades militares acantonados en la Zona del Canal el cese de la matanza de panameños.  La solicitud no es atendida.  El presidente panameño anunció entonces que la República de Panamá rompe relaciones con Estados Unidos.  La conflagración continuó por varios días y el resultado final oficial del sangriento enfrentamiento fue de 21 estudiantes y civiles panameños y cuatro (4) estadounidenses muertos en Panamá y Colón y aproximadamente 500 heridos.  La injustificada agresión de Estados Unidos al pueblo panameño fue repudiada internacionalmente y sin duda alguna estos trágicos sucesos abrieron el camino hacia la eliminación de la cláusula de perpetuidad del tratado original de 1903.  La acción del Presidente Roberto Francisco Chiari estableció un precedente.  Ningún país latinoamericano había tomado medidas igual contra una potencia mundial como los Estados Unidos.  Sin duda alguna, el Mandatario Roberto Francisco Chiari se destacó por ser un verdadero patriota, quien cimentó el camino hacia los tratados del Canal de Panamá de 1977 y la restauración de la soberanía plena del país con su valiente y patriótica decisión de romper relaciones diplomáticas con el coloso del norte en 1964, lo que le valió el apodo y mérito de ser considerado el “Presidente de la Dignidad”.

Igualmente es importante resaltar que durante su cuatrienio presidencial, Don Roberto Francisco Chiari Robles dio oportunidad, como muy pocos otros mandatarios han hecho, de ejercer el poder ejecutivo por cortos días a sus dos vicepresidentes y a un miembro de su gabinete.  Su Primer Vicepresidente, Don Sergio González Ruiz, ejerció la presidencia en dos oportunidades del 19 al 24 de julio de 1961 y la segunda vez desde el 11 al 17 de junio de 1962.  También el Segundo Vicepresidente, José Dominador Bazán se encargó interinamente de la presidencia desde el 10 hasta el 14 de abril de 1962.  En este cuatrienio, desde el 17 al 23 de marzo de 1963, también se encargó de la presidencia el Dr. Bernardino González Ruiz, como Ministro Encargado del Órgano Ejecutivo, ante la ausencia del Presidente y sus dos Vicepresidentes.  

En su cuatrienio también tuvo que enfrentar, a finales de 1962, a un brote subversivo dirigido por el exMayor Manuel José Hurtado en compañía de 15 miembros de la Guardia Nacional, quienes armados se dirigieron hacia el área de Pacora, en la Provincia de Panamá.  El 28 de agosto se comunica en los medios de comunicación del país que la rebelión había sido controlada luego que el exMayor Manuel José Hurtado y sus seguidores se entregaran sin ofrecer resistencia.

Durante su período presidencial, la administración Chiari se enfrentó a huelgas de estudiantes universitarios y a la represión del contrabando en las Islas de San Blas, así como a las huelgas de los movimientos de los trabajadores del banano en Bocas del Toro y Puerto Armuelles en Chiriquí, quienes se declararon en huelga reclamando un aumento salarial y mejores condiciones de alimentación, vivienda y trabajo, logrando concretar una Convención Colectiva que se firmó el 20 de noviembre en la Presidencia de la República.  Aún así, los movimientos de inconformidad con la Chiriquí Land Company continuaron por un tiempo más.  

Si bien es cierto que la administración gubernamental de Don Roberto Francisco Chiari en sus cuatro años de gobierno tuvo que enfrentar situaciones difíciles, no deja de ser menos cierto que en su momento no sólo las encaró sino que las resolvió, dejando como legado el recuerdo de una buena y dinámica administración.  Fue un Presidente que confrontó con dignidad y valentía los acontecimientos del 9 de enero de 1964, al encontrarse en un momento político sin precedentes en la región.  Más allá de los intereses políticos y económicos propios, tomó la decisión precisa, encauzando al país en búsqueda de su soberanía plena y en un futuro la abrogación del injusto Tratado de 1903 y su reemplazo por uno enteramente nuevo.




El Proyecto ‘7 Cuencas’ para combatir el plástico en la Bahía de Panamá

bahia de panama

La creciente contaminación plástica en la Bahía de Panamá ha generado una preocupación ambiental significativa, afectando la biodiversidad marina y la calidad del agua. En respuesta a este desafío, se ha lanzado el ambicioso proyecto ‘7 Cuencas’, cuyo objetivo principal es interceptar los desechos plásticos en los ríos antes de que lleguen al océano. Esta iniciativa busca no solo mitigar el impacto de los residuos, sino también fomentar una gestión más sostenible de los desechos a nivel local.

Tecnología para la Recolección de Plástico

El proyecto ‘7 Cuencas’ tiene como objetivo implementar sistemas innovadores de recolección de plásticos en los siete ríos más importantes que desembocan en la Bahía de Panamá. Estos ríos han sido identificados como las principales vías de transporte de residuos plásticos hacia el mar, lo que convierte la intervención en estos cuerpos de agua en una prioridad.

Uno de los sistemas clave que se utilizarán es el ‘Wanda’, una rueda que utiliza la corriente del agua para recolectar los plásticos flotantes sin interferir en el flujo natural de los ríos. La instalación de estos interceptores comenzará en Rio Abajoy Matías Hernández, donde se espera que el volumen de residuos plásticos sea más alto. Con el tiempo, el sistema se ampliará a otros ríos de la región.

Un Esfuerzo Colaborativo Internacional

El proyecto es una colaboración entre la Fundación Marea Verde, organización local comprometida con la protección del medio ambiente, y The Ocean Cleanup, una organización internacional reconocida por su labor en la eliminación de plásticos marinos. Esta alianza busca combinar la experiencia técnica de The Ocean Cleanup, liderada por Boyan Slat, con el conocimiento local de la Fundación Marea Verde para implementar soluciones eficaces y sostenibles.

Boyan Slat, quien ha liderado proyectos similares en otros lugares del mundo, destaca que la intervención tecnológica, aunque crucial, debe ser una solución temporal. El verdadero desafío radica en transformar la forma en que las sociedades gestionan los residuos y promueven un consumo responsable.

Educación Ambiental y Sensibilización Comunitaria

Además de las soluciones tecnológicas, ‘7 Cuencas’ incluye un componente educativo fundamental. El proyecto contempla la realización de campañas de sensibilización en las comunidades cercanas a los ríos, con el objetivo de enseñar a los residentes sobre la importancia de reducir, reciclar y disponer adecuadamente de los residuos. De igual manera, se promoverá la colaboración con las autoridades locales para la implementación de políticas públicas que fomenten una gestión más sostenible de los desechos.

Un Futuro Más Limpio para la Bahía de Panamá

El objetivo final del proyecto es reducir significativamente la cantidad de plástico que llega a la Bahía de Panamá y, con el tiempo, eliminar la necesidad de intervenciones tecnológicas como los interceptores. A largo plazo, ‘7 Cuencas’ busca transformar la gestión de residuos en Panamá a través de la educación, la conciencia pública y la creación de políticas que promuevan un sistema de gestión de desechos más eficiente y respetuoso con el medio ambiente.




Colocan satélites para monitorear tiburones y tortugas

tiburones y tortugas

Los investigadores Luis Montes y Erasmo Sánchez, del Centro de Capacitación, Investigación y Monitoreo de la Biodiversidad en el Centro Regional Universitario de Veraguas de la Universidad de Panamá, junto con estudiantes de biología, han colocado 12 transmisores satelitales en tortugas y tiburones en el Parque Nacional Coiba para estudiar su comportamiento y migración.
¿Para qué sirven estos transmisores? Los transmisores satelitales son herramientas fundamentales para el estudio de la fauna, ya que permiten realizar un seguimiento remoto y en tiempo real de los animales en su hábitat natural. Estos dispositivos son clave para llevar a cabo tareas esenciales como:

  1. Monitorear movimientos migratorios: seguir las rutas de los animales para proteger áreas clave y entender sus necesidades de hábitat.
  2. Conservar las especies: proteger a las especies en peligro y sus hábitats para evitar su extinción.
  3. Estudio del comportamiento animal: observar los hábitos y adaptaciones de los animales para mejorar su protección.
  4. Prevención de conflictos con humanos: evitar interacciones negativas entre animales y personas, como daños a cultivos o ganado.
  5. Mejorar la gestión de áreas protegidas: usar datos sobre los animales para optimizar la administración de zonas de conservación.
  6. Detección de amenazas: identificar rápidamente riesgos para los animales, como la caza furtiva o la destrucción del hábitat.
    Gracias al apoyo de la Fundación Moviendo Vidas y la Fundación Mar Viva, se podrá conocer la dinámica y ecología de las tortugas, identificar las áreas que visitan y realizar un seguimiento de sus rutas y patrones migratorios. (Eduardo Flores Castro, Rector de la Universidad de Panamá, 27 de febrero de 2025)



Este no es el Donald Trump que Estados Unidos eligió

Donald Trump

Por Ben Rodhes | The New York Times | Fecha de publicación: 9 de febrero de 2025
El Sr. Rhodes colabora como escritor de artículos de opinión. Se desempeñó como asesor adjunto de seguridad nacional durante la presidencia de Barack Obama.

En 1962, poco después de que el presidente John Kennedy creara USAID, la
agencia federal encargada de administrar la asistencia exterior, dio la bienvenida a
los primeros directores de misión en la Casa Blanca. Señaló la difícil política de
mantener la asistencia exterior, pero la calificó de esencial para el papel de Estados
Unidos como líder del mundo libre. “No habrá desfiles de despedida cuando se
vayan”, dijo sobre sus inminentes despliegues, “ni desfiles cuando regresen”. La
recompensa fue el trabajo en sí y la causa más amplia de la libertad a la que sirvió.

La política exterior de un país es una buena ventana a su psiquis. Los Estados
Unidos que crearon la USAID tenían una visión expansiva de sí mismos en el
mundo: defendían la libertad, apuntalaban las instituciones internacionales,
libraban batallas por los corazones y las mentes de los pueblos de todo el mundo,
un esfuerzo que encajaba con el movimiento por los derechos civiles en el país. Los
Estados Unidos que están canibalizando a la USAID tienen una noción muy diferente de su lugar en el mundo: amenazan con conquistar a las naciones más pequeñas, se retiran de las instituciones internacionales, proponen con indiferencia una limpieza étnica en Gaza, una visión del mundo que complementa las deportaciones masivas y la eliminación de los programas de diversidad en el país. Una nación que se está empequeñeciendo en tamaño y en su propia concepción.

Por supuesto, el presidente Trump se presentó a la reelección prometiendo transformar el lugar de Estados Unidos en el mundo. Después de los agotadores conflictos en Irak y Afganistán, prometió disciplinar a las élites de seguridad nacional que se negaban a aprender de las guerras eternas. Después de décadas de quejas de que nuestros socios comerciales se beneficiaban más que nosotros de la globalización, prometió utilizar herramientas más antiguas del arte de gobernar, como los aranceles, para conseguir mejores acuerdos. Después de que sectores de la fuerza laboral federal se resistieran a su agenda en su primer mandato, trató de llenarla de leales que lo sirvieran a él y a su movimiento. En un mundo caótico lleno de hombres fuertes transaccionales, los estadounidenses tendrían los suyos propios.

Muchos estadounidenses, incluido yo mismo, apoyamos la revisión del anquilosado consenso en materia de seguridad nacional que ha regido nuestras políticas desde el 11 de septiembre de 2001. Sin embargo, sería un error desestimar la vertiginosa serie de pronunciamientos y medidas ejecutivas de Trump en materia de política exterior como si se tratara simplemente del cumplimiento de sus promesas de campaña. No hizo campaña con el desmantelamiento de la USAID, la conquista de Groenlandia o la ocupación de Gaza. En lugar de mostrar fuerza, su política exterior delata una pérdida de la confianza y el respeto por sí mismos de los estadounidenses, eliminando cualquier pretensión de que Estados Unidos defienda las cosas que ha afirmado apoyar desde que luchó en dos guerras mundiales: la libertad, la autodeterminación y la seguridad colectiva.

En muchos sentidos, Trump es una imagen más familiar de la historia: un hombre fuerte y envejecido que reflexiona sobre la expansión territorial para consolidar su poder y cimentar su legado. En el mejor de los casos, este tipo de política exterior ayudará a dar forma a un orden internacional reformado en oposición a los excesos estadounidenses; en el peor, podría acelerar una tendencia global hacia el desorden y el conflicto entre grandes potencias.

Pensemos en lo que ha visto el resto del mundo en las últimas semanas. Trump es el primer presidente que he vivido en mi vida que asume el cargo prometiendo “expandir nuestro territorio”. Ha insistido en que Estados Unidos recupere el Canal de Panamá y se apodere de Groenlandia, a pesar de las reiteradas objeciones de los gobiernos y los pueblos de esos países. Es posible que esto sea una postura para iniciar negociaciones, aunque para cosas que no son prioritarias para la mayoría de los estadounidenses: reducir las tarifas para los buques estadounidenses que transitan por el Canal de Panamá u obtener más acceso a los recursos y bases militares en Groenlandia. También es posible que Trump hable en serio sobre la expansión territorial.

En cualquier caso, los objetivos de Trump no sugieren fuerza. Sus ataques contra Panamá y Groenlandia o sus amenazas de guerras comerciales con Canadá y México dan la impresión de que un matón de patio de colegio busca a alguien más pequeño para presionarlo. Si bien estas luchas pueden ofrecer victorias políticas inmediatas, el mundo no vive y muere según los ritmos de los ciclos de noticias estadounidenses o la realidad alternativa de Fox News y OANN. Nos mira desde afuera y ve a un presidente que ignora la soberanía estatal, que ha sido la piedra angular de la estabilidad global desde las dos guerras mundiales, y lo hace en un momento en que Vladimir Putin está tratando de subsumir partes de Ucrania, Xi Jinping está comprometido a afirmar el control sobre Taiwán y algunos políticos israelíes están presionando para la anexión de Gaza y Cisjordania, todo bajo el pretexto de la seguridad nacional. Si Estados Unidos se exime de las reglas, ¿por qué las seguirán otras naciones?

Esta es una de las razones por las que la sugerencia de Trump de que Estados Unidos se apodere de Gaza y la convierta en la Riviera de Oriente Medio fue tan chocante. Como muchas cosas que Trump propone, es poco probable que suceda (de nuevo, no es precisamente una demostración de fuerza), pero legitima aún más la idea de que dos millones de palestinos en Gaza deberían abandonar la tierra que no quieren dejar e ignora el hecho de que los estados árabes vecinos como Egipto y Jordania se verían desestabilizados por la complicidad en la limpieza étnica. Además, implícitamente respalda una visión de la política exterior que despoja a las naciones y pueblos menos poderosos de todo derecho a determinar su propio destino. Bezalel Smotrich, el ministro de Finanzas de extrema derecha de Israel, aprovechó esta nueva realidad: “Ahora”, dijo después de las declaraciones de Trump, “trabajaremos para enterrar por completo la peligrosa idea de un estado palestino”.

Si a Trump le preocupara la difícil situación de los habitantes de Gaza, no estaría destruyendo la agencia estadounidense encargada de ayudarlos a reconstruirse. La congelación global de la asistencia extranjera y la suspensión de gran parte de la fuerza laboral de USAID ya hacen que la agencia sea incapaz de apoyar el tenue cese del fuego en Gaza con asistencia humanitaria, por no hablar de las tareas más arduas de limpiar escombros, desactivar bombas sin explotar y proporcionar refugio a cientos de miles de civiles que han perdido sus hogares.

A diferencia de los pronunciamientos de Trump sobre Gaza y Groenlandia, el cierre de la USAID bajo la supervisión de Elon Musk es algo que ya está sucediendo, con consecuencias tangibles no sólo para las personas de todo el mundo que dependen de la agencia, sino también para los estadounidenses que esperan que su gobierno impida la propagación del terrorismo, las enfermedades y la influencia global del Partido Comunista Chino. Despojadas de la financiación de la USAID, luchando bajo el peso de los aranceles, las naciones, incluidos los aliados de Estados Unidos, pueden ahora mirar a China como una fuente más predecible de comercio e inversión. Esta dinámica refleja las formas en que el poder en este país se extiende más allá de nuestras fronteras. Cuando el hombre más rico del mundo puede socavar tan fácilmente nuestro lugar en el escenario global, es, sencillamente, un presagio de decadencia: una señal de una superpotencia corrupta tan frágil que sus fuentes de influencia pueden ser desmanteladas desde dentro.

“La gente que se opone a la ayuda debería darse cuenta de que ésta es una fuente muy poderosa de fortaleza para nosotros”, dijo el presidente Kennedy a los funcionarios de la USAID en 1962. “Como no queremos enviar tropas estadounidenses a muchas zonas donde la libertad puede estar bajo ataque, los enviamos a ustedes”. En aquellos días, Estados Unidos era una superpotencia recién creada, y su creciente estatus se manifestaba en la juventud de su presidente y en su visión de una “nueva frontera”. Esa mentalidad condujo a su propia arrogancia y excesos, pero ofreció a la gente de todo el mundo una mano extendida. Eso era algo de lo que los estadounidenses podían enorgullecerse.

Hoy somos una superpotencia en decadencia que se esfuerza por recuperar el estatus perdido. La mezcla de agravio, nacionalismo y libertarismo que forma la base de la asociación entre Trump y Musk apunta a un futuro en el que los presidentes se liberarán de las barreras que limitan el uso del poder y de la incomodidad de una fuerza laboral federal que puede irritarse por participar en abusos de poder. Y si bien hay algo de absurdo en algunos de los comentarios de Trump, la historia de la primera mitad del siglo XX nos recuerda lo que sucede cuando surge una corriente de nacionalismo, sin restricciones de reglas, instituciones o valores aspiracionales. Las grandes naciones lideradas por hombres fuertes nacionalistas inevitablemente chocan; la gente inevitablemente sufre.

Los que estamos alarmados debemos reconocer que no habrá vuelta atrás, ni una historia alternativa para hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande o para restaurar el orden perdido después de la Segunda Guerra Mundial. Tendrán que surgir nuevas ideas para que Estados Unidos pueda interactuar de manera constructiva con la gente de todo el mundo y coexistir pacíficamente con otras naciones. Sin embargo, para alcanzar ese futuro, debemos mirar hacia dentro. No basta con defender la idea de la ayuda extranjera u oponernos a la agresión territorial; también debemos convertirnos en el tipo de nación capaz de ver que nuestros propios intereses están conectados con algo más grande que los caprichos de los dictadores.

Ben Rhodes es colaborador de artículos de opinión y autor, más recientemente, de “Después de la caída: el auge del autoritarismo en el mundo que hemos creado”. Para visitar el artículo, dar clic al siguiente enlace: www.nytimes.com/2025/02/09/opinion/donald-trump-foreign-policy.html




Propinas Voluntarias en Panamá: Un Gesto que Refleja Satisfacción

Propinas

En Panamá, las propinas no son una obligación legal, sino un gesto voluntario de gratitud de los clientes hacia los establecimientos que destacan por ofrecer un servicio excepcional. Esta práctica, además de ser un reconocimiento al esfuerzo de los trabajadores, representa una oportunidad única para los negocios de fidelizar a sus clientes y fortalecer su reputación a través de un servicio de calidad.

De acuerdo con la Ley 45 de 31 de octubre de 2007, que regula la protección al consumidor y la defensa de la competencia, el artículo 56 establece lo siguiente:

«Se prohíbe al proveedor la adopción de cualquier práctica que induzca al consumidor a confusión, error o engaño sobre el precio de los bienes o servicios ofrecidos. El proveedor de bienes o servicios está obligado, y solo tiene derecho, a recibir el pago del precio exactamente como esté anunciado o impreso en el establecimiento o bien respectivo, salvo que se demuestre que el consumidor lo ha alterado.»

Este marco legal asegura que las propinas sean siempre una elección del consumidor y no un cobro impuesto o automático. Por lo tanto, la clave para incentivar a los clientes a dejar propinas radica en la calidad del servicio ofrecido.

Convertir el servicio en una experiencia que merece reconocimiento requiere transformar cada interacción con los clientes en algo memorable, para lo cual es esencial implementar diversas estrategias clave. La atención personalizada juega un papel fundamental, ya que cada cliente aprecia sentirse único; Escuchar sus necesidades y superar sus expectativas debe ser prioridad. Del mismo modo, la cortesía y la empatía son imprescindibles: un saludo amable, una sonrisa genuina y una disposición para resolver cualquier inconveniente pueden cambiar por completo la percepción del servicio. A esto se suma la importancia de mantener una calidad consistente, asegurándose de que los productos o servicios cumplan siempre con los estándares prometidos, lo que ayuda a generar confianza. Además, contar con un equipo bien capacitado no solo mejora la eficiencia, sino que también motiva al personal a ofrecer lo mejor en cada interacción. Por último, los pequeños detalles que sorprenden, como un gesto inesperado o una recomendación personalizada, pueden crear una impresión duradera y elevar la experiencia del cliente a un nivel excepcional.

Cuando los negocios centran su atención en brindar un servicio excepcional, los clientes no solo se sienten valorados, sino que también están más dispuestos a expresar su satisfacción dejando una propina. Este gesto voluntario refleja la conexión emocional que se genera a partir de un trato sobresaliente.

Además, fomentar una cultura empresarial orientada al cliente no solo beneficia a los trabajadores que reciben propinas, sino que también posiciona al negocio como un referente de calidad y confianza, lo cual puede atraer a más consumidores en el futuro.

En lugar de imponer propinas, el enfoque debería ser crear experiencias que los clientes deseen recompensar por su propia iniciativa. Esto no solo se alinea con la Ley 45 de 2007, sino que también refuerza una relación auténtica y respetuosa entre los consumidores y los negocios.

Nuestra opinión concluye de la siguiente manera: Las propinas en Panamá son más que un simple reconocimiento económico; son un reflejo de la percepción positiva que un cliente tiene de su experiencia. Por ello, los negocios deben ver en este gesto una oportunidad para destacarse, motivando a sus equipos a brindar un servicio excepcional que inspire gratitud y fidelidad.

Invertir en calidad, atención y personalizada no solo genera clientes más satisfechos, sino que también contribuye al desarrollo de una cultura empresarial basada en el respeto, la transparencia y la excelencia.

Fuente: Diario La Prensa de 24 de enero de 2025




Presidente Mulino anuncia descuentos a partir de enero en las 20 medicinas más utilizadas

medicinas

En horas de la mañana de hoy, jueves 2 de enero de 2025, se llevó a cabo la instalación de la segunda legislatura del primer periodo de sesiones ordinarias de la Asamblea Nacional. El presidente de la República, José Raúl Mulino, en medio de sus declaraciones durante este acto, destacó haber solicitado al Ministro de Salud que, en el transcurso del mes de enero, pusiera a disposición de las farmacias un descuento significativo en las 20 medicinas más utilizadas. Según expresó el mandatario, esta medida responde a que «las medicinas están impagables, independientemente de la profundidad del bolsillo».

A continuación, adjuntamos la lista de dichas medicinas.




Algunos recuerdos nefastos de nuestros procesos electorales

procesos electorales

Cuando uno analiza las elecciones populares que hemos realizado en toda nuestra historia política, éstas sellan en nuestra mente imágenes imborrables que dejan mucho que desear y revelan una incultura política de sectores de nuestra población y de nuestra clase política.

A partir de la toma de posesión del Primer Presidente de la República, el conservador Dr. Manuel Amador Guerrero, se inició la pugna entre los dos partidos tradicionales, el Liberal y el Conservador, para controlar el poder político de la incipiente república. 

En 1906 se realizaron las primeras elecciones para escoger concejales, caracterizándose esta elección por ser violenta, donde hubo presencia norteamericana, que dejó un saldo de tres (3) muertos, 30 heridos y muchos liberales arrestados.  Esas elecciones de 1906 no brillaron por su honestidad y el Partido Liberal presentó cargos contra la pureza del sufragio. 

Igual situación a la anterior surgió en 1908 para elegir en las urnas al Presidente de la  República.  Esta práctica democrática que creaba exaltación política, volvió a levantar el temor de una posible revolución y, según algunos, se hacía necesaria la intervención estadounidense.  Al declinar Ricardo Arias su candidatura presidencial, el candidato conservador José Domingo de Obaldía, continuó en la campaña y ganó sin oposición alguna.

En el torneo electoral de 1912 el Partido Liberal se dividió.  Por un lado la gobiernista Unión Patriótica, postuló al Don Pedro A. Díaz y por el otro la Convención Liberal favoreció al  Dr. Belisario Porras, originando un enfrentamiento interno con acusaciones mutuas de malos manejos entre otros.  La Unión Patriótica decidió no participar en esas elecciones, quejándose de la falta de imparcialidad de los supervisores estadounidenses.  Así, el Dr. Belisario Porras, como candidato único, asumió la Presidencia de la República.

En el proceso electoral de 1916 el Dr. Belisario Porras, Presidente de la República, respaldó a Ramón Maximiliano Valdés, en oposición a Rodolfo Chiari Robles, quien fue postulado por el Directorio Nacional del Partido Liberal.  Esta campaña se desarrolló en un ambiente violento, las presiones políticas subieron en forma alarmante, con acusaciones de fraude, de atraco al erario público, descréditos de todo tipo, trayendo la consiguiente inestabilidad y finalizando con la abstención de los partidarios de Rodolfo Chiari Robles, dejando el camino expedito al ungido presidencial del Presidente Porras Barahona.  El Dr. Ramón Maximiliano Valdés, como candidato único, se posesionó como primer mandatario el 1 de octubre de 1916.

Las siguientes elecciones generales de Panamá se realizaron el 2 de agosto de 1920.  Fueron las primeras elecciones donde se eligió al Presidente de la República por votación directa.  En todas las anteriores se elegía al Presidente de la República por votación indirecta, mediante electores.  En este torneo electoral se enfrentaron los Doctores Belisario Porras Barahona y Ciro Luis Urriola.  La Liga Nacional Porrista, coalición que formó el candidato presidencial Belisario Porras, triunfó holgadamente frente a la facción disidente liberal, cuyo candidato era el Dr. Ciro Luis Urriola.  En este torneo electoral los partidarios “Urriolistas” en gran parte se abstuvieron de ir a las urnas por considerar que las elecciones sería una farsa.  Porras tomó posesión como mandatario de la nación el 1 de octubre de 1920.  No pocos consideran que con el Dr. Belisario Porras se inició el llamado populismo en todo el interior del país.  Esto, según algunos, trajo la  descomposición electorera con la compra de votos y el fraude electoral.

El martes, 2 de septiembre de 1924, se celebró la quinta elección general panameña desde nuestra independencia de Colombia.  Ambos candidatos presidenciales fueron liberales,  Rodolfo Chiari Robles quien derrotó al General Manuel Quintero Villarreal, ganando el primero por aplastante margen.  De acuerdo con los medios de comunicación, estas elecciones fueron bastante ordenadas.  Posteriormente, sin embargo, algunos pocos señalaron que la elección había sido fraudulenta como consecuencia de los denominados “paquetazos” o relleno de urnas con votos fantasmas.  Chiari Robles gobernó el país para el período 1924-1928.

Los candidatos de las elecciones generales de 1928 fueron el representante del Partido Liberal, Ing. Florencio Harmodio Arosemena de 52 años de edad, quien había estudiado en las mejores universidades de Alemania y Suiza y, respaldado por la Coalición Nacional Porrista, el Dr. Jorge Boyd, de 42 años, casado con Elizabeth Bolling, quien era sobrina del expresidente de Estados Unidos, el Demócrata Woodrow Wilson.  El candidato Arosemena era favorecido por el Presidente Rodolfo Chiari Robles y Boyd por el Dr. Belisario Porras Barahona.  El Dr. Porras inició, a través del diario El Heraldo, una campaña de desprestigio contra el gobierno Chiari.  Fueron ataques de toda índole, desde acusaciones de dictador, malversador de fondos, administración ineficaz y otros desafortunados calificativos que le endilgaba al Presidente Chiari.  Como consecuencia de esto el Dr. Porras fue expulsado del Partido Liberal, sin embargo él procedió a constituir la Coalición Nacional Porrista.  Porras acusó al gobierno de usar fondos públicos para la campaña, de intimidar a sus seguidores y aterrorizar a los campesinos del país.  Por su parte, Rodolfo Chiari, quien respaldaba a Florencio Harmodio Arosemena, acusó a Porras y su ungido Boyd de traicionar el orgullo patrio al solicitar la intervención de los estadounidenses en las elecciones, petición que le fue negada por el gobierno estadounidense.  Dos días antes de las elecciones el candidato Jorge Boyd se retiró de la contienda electoral frente a los atropellos que realizaban los seguidores del candidato gubernamental Florencio Harmodio Arosemena.  Como era de esperarse, el torneo electoral aludido lo ganó Florencio Harmodio Arosemena.  Casos de elecciones como esta acumulaban por años prácticas políticas deplorables resultante de comportamientos despistados y desastrosos.

En la campaña electoral del Año 1932 ganó el Dr. Harmodio Arias Madrid frente a su opositor Francisco Arias Paredes.  Para estas fechas surgía el fenómeno político del llamado “cacique”, personaje nefasto que trabajaba como un árbitro regional de la vida política del país, a base de amenazas y presiones.  El cacique operaba en las oficinas públicas y garantizaba el reclutamiento forzoso de los empleados públicos; inclusive cobraba cuotas políticas a los empleados bajo la amenaza de quitarles sus empleos; se dedicaba también a la compra de votos.  Este personaje nefasto de nuestra política garantizaba el transporte de los votantes a las mesas de votación.  No debemos olvidar su presencia ya que ésta se alargó por muchos años en nuestra población nacional, al punto que algunos de ellos llegaron a ocupar escaños en la Asamblea Nacional de Diputados.  Es importante recordar que en estas campañas eleccionarias se perfeccionó la cédula de identidad personal como documento permanente.   El Dr. Harmodio Arias Madrid obtuvo un  triunfo limpio contra su adversario Francisco Arias Paredes, no obstante hubo denuncias de irregularidades como la expedición de cédulas duplicadas.

En las elecciones siguientes, en Junio de 1936, el Dr. Juan Demóstenes Arosemena, candidato del oficialismo y de la Coalición Revolucionaria Nacional, obtiene el  triunfo electoral contra Don Domingo Díaz Arosemena del Frente Popular.  Fue evidente cómo el gobierno de turno utilizó la maquinaria oficial para respaldar al Dr. Juan Demóstenes Arosemena.  La campaña política se caracterizó por grandes tensiones e irregularidades y por evidencia de fraude, cuyos comicios pasarán a la historia relacionados al “PAQUETAZO DE VERAGUAS”, que fue denunciado como “una monstruosa manipulación de las actas” a favor del candidato gubernamental.  Fue un  torneo electoral a base de fraudes y atropellos que dejaron muchos resentimientos.

Las siguientes elecciones generales panameñas de 1940, entre el candidato del gobierno, Dr. Arnulfo Arias Madrid, apoyado por los partidos coaligados y por la oposición, el Dr. Ricardo J. Alfaro, conllevaron las malas prácticas de nuestra política criolla.  Se acentuaron los atropellos por la policía, el uso de los recursos del estado, denuncias de fraude y un ambiente sumamente caldeado.  El día 26 de mayo de 1940, Ricardo J. Alfaro decidió retirar su candidatura presidencial por considerar que carecía de garantías suficientes para participar en unas elecciones honestas.  El día 1 de octubre de 1940 tomó posesión de la Presidencia de la República el Dr. Arnulfo Arias Madrid. 

Después de la Elección de Constituyentes de 1945, que produjo la promulgación de la Tercera Constitución Nacional de 1946, se realizan las siguientes elecciones generales el 9 de mayo de 1948, en la que participaron Don Domingo Díaz Arosemena (Alianza Unificación Liberal), Dr, Arnulfo Arias Madrid (PRA) y otros tres candidatos presidenciales sin posibilidad de triunfo.  La victoria electoral se le reconoció al candidato del gobierno, Don Domingo Díaz Arosemena, luego de unas elecciones caracterizadas por diversidad de ilegalidades de lado y lado, entre ellas enfrentamientos entre bandas paramilitares.  En estas elecciones hubo destrucción de urnas y votos, depósito de votos falsos en urnas, elaboración de actas en mesas de votación inexistentes, es decir, se inventaron nuevos y sofisticadas formas de violar los resultados del voto electoral, en un ambiente de mucha hostilidad, enfrentamientos violentos entre pandillas paramilitares tanto del gobierno como de la oposición, que incluyó la participación de la Policía Nacional.  En este período presidencial hubo reconteo de votos presidenciales y cinco presidentes de la república en un cuatrienio, 1948-1952, en lo que en mi opinión fue el período presidencial más convulsionado de nuestra historia política.

Se estableció que las siguientes elecciones generales se realizarían el 11 de mayo de 1952.  En este torneo electoral compitieron el ExJefe de la Policía Nacional, Coronel José Antonio Remón Cantera, por la oposición Don Roberto Francisco Chiari Remón –apoyado por la Alianza Civilista- y hubo un tercer candidato, Pedro Moreno Correa, del Partido  Conservador, sin ninguna posibilidad de triunfo.  Esta campaña fue violenta para algunos y se hicieron acusaciones de corrupción contra la Policía Nacional.  También hubo compra de votos e irregularidades en las mesas de votación.  Actas en la que el número de votos escrutados sobrepasaba la lista de votantes, utilización de los recursos del estado apoyando al candidato del oficialismo, personas que votaron varias veces, la adulteración de Actas Electorales son ejemplos de actos cometidos.  El 1 de junio de 1952  Remón Cantera fue proclamado triunfador de las elecciones realizadas el 11 de mayo y tomó posesión como Presidente de la República el 1 de octubre de 1952.  Fue el primer militar que llegaba a ocupar la presidencia durante el período republicano y el primer presidente graduado en el Instituto Nacional de Panamá.  Estas elecciones dejaron como recuerdo una huella difícil de olvidar por haber sido influenciadas en forma desvergonzada, institucionalizando el clientelismo con el aparato gubernamental estableciendo el trueque de prebendas y bienes materiales por votos.

El siguiente torneo electoral fue programado para el 13 de mayo de 1956 entre Ernesto de la Guardia, Jr., apoyado por el oficialismo con la Coalición Patriótica Nacional, y su opositor Víctor Florencio Goytía, respaldado por el Partido Liberal.  Para la mayoría de las personas, las elecciones generales fueron tranquilas, no obstante la oposición liderada por Goytía pidió que se anulara el proceso en razón de un fraude que involucraba aproximadamente 100 mil votos.  Por su parte el candidato gubernamental De la Guardia reconoció en parte que se había dado irregularidades en el conteo, pero reafirmó que no era un número suficiente para alterar el resultado.  El triunfador definitivo fue el candidato Ernesto de la Guardia, Jr., quien tomó posesión el 1 de octubre de 1956 y el período de su mandato fue uno de los más conflictivos.  Se dieron protestas estudiantiles, levantamiento de grupos armados entre sus adversarios políticos, con resultados muy dolorosos y desafortunados que opacaron las buenas intenciones del Presidente de la Guardia.  Hay que destacar que durante el mandato del Presidente de la Guardia éste debió sufrir las presiones de los medios de comunicación adversos, que lo atacaron todos los días de manera implacable.  No obstante, el Presidente de la Guardia fue un hombre respetuoso de la libre expresión.  Por su parte, la Asamblea Nacional de Diputados quedó controlada por el oficialismo, con un total de 42 diputados aliados y 10 en oposición. 

Los próximos comicios electorales se realizaron el 10 de mayo de 1960, a los que concurrieron por la Unión Nacional de Oposición (UNO) Roberto Francisco Chiari Remón, por el gobierno y la Coalición Patriótica Nacional Ricardo Arias Espinoza y por la Alianza Popular Víctor Florencio Goytía en una tercera fuerza que no tenía la menor opción de triunfo.  Dicho torneo electoral se desarrolló en forma pacífica y logró la victoria electoral el opositor Roberto Francisco Chiari.  El oficialismo representado por la Coalición Patriótica Nacional se había desgastado con los años y acusaciones en su contra, entre ellas la injerencia creciente de la Guardia Nacional sobre la autoridad civil, COMENTARIAN sobre el magnicidio del Presidente Remón.  También tuvo mucha importancia la promesa que los liberales hicieron a los panameñistas, en el sentido de que, al alcanzar la victoria los liberales, se le devolverían los derechos políticos al Dr. Arnulfo Arias Madrid.  Al finalizar las elecciones, el candidato oficialista, Ricardo Manuel Arias Espinoza presentó una denuncia pública al Tribunal Electoral señalando diversas irregularidades en las mesas de votación de San Blas y en la Provincia de Veraguas.  Posteriormente el Tribunal Electoral declaró improcedente dicha denuncia.  Según lo acordado, durante la primera legislatura de la Asamblea Nacional de Diputados de la Administración Chiari, se rehabilitaron los derechos políticos al Dr. Arnulfo Arias Madrid.

Las siguientes elecciones generales se realizaron el 10 de mayo de 1964.  Los candidatos presidenciales con mayor opción de triunfo eran Marco Aurelio Robles, apoyado por ocho partidos políticos; el Dr. Arnulfo Arias Madrid, apoyado por su Partido Panameñista, individualmente el más grande del país; Juan de Arco Galindo, respaldado por seis partidos políticos; y otros cuarto candidatos, sin posibilidades de triunfo, José Antonio Molino, Florencio Harris, Norberto Navarro y José de la Rosa Castillo.  En estas elecciones, desde el inicio mismo del conteo de los votos, el partido del Dr. Arnulfo Arias Madrid empieza a hacer acusaciones de fraude, sin cambiar de accionar hasta el final del conteo.  No obstante, se favoreció a Marcos Aurelio Robles con el triunfo electoral, convirtiéndose así en el 34avo Presidente de la República de Panamá, asumiendo el cargo el 1 de octubre de 1964.  Robles obtuvo 134,627 votos, frente a 123,186 sufragios para el Arnulfo Arias, es decir hubo una diferencia de 10,953 votos a favor de Robles.  Durante su mandato, el Presidente Robles fue juzgado por la Asamblea Nacional de Diputados, declarándolo culpable y fue destituido el 24 de marzo de 1968.  Posteriormente, el 5 de abril de 1968, la Corte Suprema de Justicia invalidó el juicio contra el Presidente Robles.  Así, el Presidente Robles terminó su período presidencial el 1 de octubre de 1968.

Las siguientes elecciones se celebraron el 5 de mayo de 1968.  Los candidatos presidenciales fueron el Ing. David Samudio Avila, por el gobierno, y el Dr. Arnulfo Arias Madrid por la oposición.  Hubo una tercera candidatura sin ninguna posibilidad de triunfo del Dr. González Revilla de la Democracia Cristiana.  En estos comicios hubo acusaciones de fraude, riñas callejeras, conspiraciones de cuartel por algunos oficiales jóvenes para indirectamente participar en actividades electorales.  Participaron grupos de choque, los llamados “Pie de Guerra” liberales y por los panameñistas los denominados “Boinas Negras”.  Antes y después de la elecciones, estas dos agrupaciones escenificaron agresivos enfrentamientos con saldo de muertos y heridos.  Incidentes violentos ocurrieron en el café Boulevard Balboa, en el Parque Porras, con asesinatos y disparos en el periódico oficialista El Mundo, donde asesinaron a un chofer de un ministro de estado y hubo asesinatos de algunos agentes de la Policía Nacional.  Hubo renuncias de miembros de la Junta Nacional de Escrutinios como consecuencia de amenazas contras sus familias e igualmente hubo amenazas a los miembros del Tribunal Electoral debido a las pugnas de los partidos políticos, a fin de poner a sus allegados en esos puestos claves o importantes.  Finalmente, después de un recuento que demoró en terminar, el Dr. Arnulfo Arias Madrid fue declarado vencedor el 30 de mayo de 1968 por un margen de 41,545 votos sobre el Ing. David Samudio Avila.  Al tomar posesión como Presidente de la República, el Dr. Arnulfo Arias realizó una reunión con la Guardia Nacional en que pactaron que el Jefe de la Guardia Nacional se jubilaría y se respetaría el escalafón militar de la entidad.  El nuevo gobierno de Arias trató de falsear el resultado de varias diputaciones contrarias; la poca reacción de la población a estas acciones demostró la decadencia moral, cívica y política a que había llegado la sociedad panameña a fines de la década de los Años 1960.  El día 11 de octubre de 1968 la Guardia Nacional derrocó por tercera vez al Presidente Arnulfo Arias Madrid y Panamá tuvo una dictadura militar por 21 años, ejerciendo directa e indirectamente el control político, económico y social del país. 

Poco menos de 21 años más tarde, el 20 de diciembre de 1989, el ejército estadounidense invadió a Panamá y Guillermo Endara tomó posesión como Presidente de la República, como consecuencia de haber sido el verdadero triunfador de las elecciones que se celebraron el 7 de mayo de 1989, contra el candidato respaldado por los militares y el gobierno de turno, Carlos Duque Jaén.  Frente al triunfo arrasador de la oposición abanderada por Endara, el régimen anuló las elecciones. 

Al hacer esta recapitulación de los procesos eleccionarios anteriores de la invasión norteamericana del 20 de diciembre de 1989, nos demuestra el deficiente sistema políticos en gran parte dirigido por personas inmorales, sin valores éticos, salvo pequeñas excepciones.  En todos esos procesos eleccionarios pudimos observar la incultura política del pueblo panameño.  Se dieron casos insólitos como aquellos cabecillas políticos que buscaban a sus futuros votantes recogiéndolos en los campos y luego trasladándolos del mismo modo en que se trasladan reses hacia el matadero, para después encerrarlos en lugares de los cuales no podían salir sino después de haber depositado su voto.  Al cumplirse la votación, trasladaban a los votantes de nuevo a su refugio original y después de varias horas los conducían a sus respectivos campos.  Ciertamente un espectáculo desmoralizador y vergonzoso.

Las disputas políticas causaban profundas divisiones entre familias enteras de un bando y del otro, al punto que por mucho tiempo no se dirigían la palabra, mucho menos se saludaban.  Era muy frecuente la compra de votos; ron y seco con la entrega de la cédula de identidad personal.  No pocos periodistas fueron amenazados y fuertemente golpeados como consecuencia de las pasiones políticas.  Actos de vandalismo contra las sedes de los partidos políticos.  Los nefastos grupos de choque de grupos políticos que se disputaban el poder.  Los medios de comunicación, tanto televisión como periódicos y emisoras de radio con inclinación hacia uno de los lados, eran amenazados por el grupo contrario.  Los ataques contra la honra y reputación entre los candidatos de elección popular en pugna y adversarios políticos que llegó a situaciones alarmantes.  La inapropiada participación directa e indirecta de la Guardia Nacional favorecía al candidato oficialista en las elecciones.  Las numerosas veces que el escrutinio en ciertas mesas de votación fue interrumpido debido a disparos entre los grupos en pugna.  Muchas urnas de votos fueron robadas y posteriormente fueron devueltas pero alteradas.  Intimidación de alcaldes y gobernadoras de provincias hacia la población, para favorecer al candidato gubernamental.  Todos estos hechos nefastos y recordados y otros más de nuestra historia política, nos debe llevar a la reflexión como una época de antaño pasada que jamás debe pasar en el presente y futuro de nuestra nación. 

Nuestra democracia y el estado de derecho se fortalecerán en la misma medida en la que los ciudadanos anhelemos y decidamos defenderla como un legado para las futuras generaciones.  Si bien es cierto que después de la invasión estadounidense de 1989 nuestros procesos eleccionarios se han mejorado considerablemente con un renovado respeto a la voluntad mayoritaria de escoger al candidato verdaderamente triunfador.  No debemos claudicar en seguir mejorándola porque así como existimos los que defendemos la democracia e igual subsisten aquellos que desean destruirla.




Ruta Colonial Transístmica de Panamá declarada Patrimonio Cultural

La Ley 456 de 15 de noviembre de 2024, declara patrimonio cultural panameño la Ruta Colonial Transístmica de Panamá, la cual se encuentra integrada por la Conjunto Monumental de Portobelo y San Lorenzo, Conjunto Monumental del Caso Antiguo, Sitio Arqueológico de Panamá Viejo, Camino Real, Camino de Cruces y las Ruinas de la Capilla de la Palangana o Capilla de Cárdenas. 

Se ha dispuesto que el objetivo de la Ley es proteger, conservar, custodiar, salvaguardar y la puesta en valor en forma integral la Ruta Colonial Transístmica de Panamá, así como la interpretación y divulgación. 

En lo que respecta al Camino Real se ha dispuesto que se regirá por la zonificación de uso de suelo del Plan de Manejo del Parque Nacional Chagres y el Parque Nacional Portobelo que establece la protección a los recursos culturales en el alineamiento y su área de amortiguamiento. 

Para el Camino de Cruces el mismo se regirá pro la zonificación de uso de suelo del Plan de Manejo del Parque Nacional Camino de Cruces y Parque Soberanía y las Ruinas de la Capilla de la Palangana se regirán por la zonificación de uso de suelo del Plan de Manejo del Parque Nacional Camino de Cruces. 

Cabe indicar que, se ha establecido un área de amortiguamiento para el Camino Real, Camino de Cruces y la Capilla de la Palangana, la cual deberá mantenerse libre de construcciones y alteraciones al ambiente natural y cultural, salvo las necesarias para las visitas, interpretación, puesta en valor y el estudio de sitios, siempre que cuenten con la aprobación de la Dirección Nacional de Patrimonio Cultural y del estudio de impacto ambiental. 

No obstante, para las propiedades ya declaradas como conjuntos monumentales, la Ley 456 le reconoce los diferentes mecanismos de protección establecidos que indican zonas de amortiguamiento de los componentes de la Ruta Colonial Transístmica y su reglamentación homologará los instrumentos previamente establecidos. 

Corresponderá al Ministerio de Cultura y Ministerio de Ambiente establecer acciones conjuntas tendientes a salvaguardar y proteger los recursos culturales, biológicos y naturales que se encuentran en la Ruta Colonial Transístmica que incluye el Camino Real, Camino de Cruces y las Ruinas de la Capilla de la Palangana. 

Sobre el particular, queremos comentar que el pasado 27 enero de 2024, el Gobierno de Panamá entregó la versión final de su propuesta de la Ruta Colonial Transístmica de Panamá al Centro de Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). 

El Centro de Patrimonio Mundial la remitió al Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) la propuesta presentada para su evaluación técnica; sin embargo, el Consejo consideró que no se cumplía con todos los requisitos exigidos y precisamente uno de ellos era la protección legal protección legal a toda la ruta patrimonial como una sola entidad; protección legal al Camino de Cruces y el Camino Real como patrimonio cultural; Completar, adoptar legalmente e implementar el mecanismo de Evaluación de Impacto Patrimonial; Completar e implementar una estrategia turística y de interpretación para la propiedad seriada nominada en su totalidad; Destacar y proteger el papel de residentes, comunidades locales, pueblos indígenas y otros grupos en la administración de la propiedad seriada nominada; Continuar los trabajos de conservación en las partes componentes propuestas (fases 1 y 2); Continuar los trabajos de investigación de las partes componentes (fases 1 y 2), en particular las conexiones viales en Portobelo y el Camino de Cruces; Informar al Centro de Patrimonio Mundial de la intención de ejecutar o autorizar cualquier proyecto sustancial que pueda afectar el valor universal excepcional de la propiedad nominada, de acuerdo con el párrafo 172 de las Guías Operativas para la implementación de la Convención del Patrimonio Mundial.

Con la emisión de la Ley 456 se cumplen con los requerimientos planteados por el Comité del Patrimonio Mundial sobre la protección jurídica de este conjunto de construcciones históricas que unen al Pacífico con el Caribe panameño.

En consecuencia, Panamá sustentará la inclusión de la Ruta Colonial Transístmica ante las instancias correspondientes, a fin de recibir la aprobación de la Unesco, para su inclusión en la Lista del Patrimonio Mundial.