El actual mandatario de Brasil, Luiz Inacio Lula Da Silva, comunicó el jueves, 23 de octubre del año en curso, que participará nuevamente como candidato presidencial en las elecciones generales que se llevarán a cabo según el calendario electoral el 4 de octubre de 2026. El eterno candidato, antiguo líder obrero metalúrgico, sindicalista y político progresista, al correr en las elecciones venideras del 2026, aspirará por séptima ocasión a ocupar la máxima posición de Presidente Constitucional de esa gran potencia latinoamericana que representa el Brasil.
Lula, como es mayormente es conocido, fue fundador del Partido de los Trabajadores. Desde 1987 a 1991 fue Diputado Federal de Brasil por Sao Paulo y Ministro de la Casa Civil de Brasil por unos días en el Año 2016, durante el gobierno de su copartidaria y sucesora política Dilma Vana Rousseff, quien presidió el país desde 2011 hasta 2016. En 1982 Lula se postuló como Gobernador de Sao Paulo, no obstante quedó en cuarto lugar.
En Marzo de 2016, con el escándalo de corrupción de Petrobras, Lula fue vinculado con el mismo y el 12 de julio de 2018 fue condenado, cumpliendo una sentencia de 580 días de prisión, lo cual le imposibilitó concurrir como candidato presidencial en el torneo electoral del 7 de octubre de 2018, a pesar de su sustancial ventaja en las encuestas. La victoria electoral la logró Jair Bolsonaro, el líder ultraconservador y de extrema derecha en la segunda vuelta electoral con el 55.13% de los sufragios. Lula fue puesto en libertad el 8 de noviembre de 2019, después de cumplir su sentencia. El 8 de marzo de 2021, la Corte Suprema del Brasil anuló todas las sentencias expedidas contra Lula, fundamentándose en la falta de competencia del juez que sentenció a Lula por presuntos delitos.
Este controversial dirigente progresista con antelación fue candidato a la primera magistratura de la nación en el torneo electoral celebrado el 15 de noviembre de 1989, en los comicios del 3 de octubre de 1994 y en los del 4 de octubre de 1998, perdiendo en todos. Obtuvo su primera victoria a la Presidencia de la República en el proceso eleccionario que se llevó a cabo el domingo, 6 de octubre de 2002, logrando el triunfo en la segunda vuelta electoral. Logró su segunda presidencia de la república en el siguiente torneo electoral, realizado el domingo, 1 de octubre de 2006, obteniendo la victoria también en la segunda vuelta electoral. Su tercer mandato presidencial lo logra en el proceso electoral llevado a cabo el domingo, 2 de octubre de 2022, consiguiendo el triunfo igualmente en la segunda vuelta electoral para el período presidencial de 2022-2026.
Estando recientemente en gira por Indonesia y habiendo cumplido 80 años el 27 de octubre de 2025, Lula nuevamente confirmó su deseo de presentarse a la reelección para el cargo de Presidente del Brasil, enfatizando la certeza de tener la misma energía y dinamismo como cuando era joven. En el supuesto de salir victorioso, sería la primera vez que un gobernante del Brasil ejercería en cuatro períodos diferentes.
En cuanto a la salud del mandatario, hay que recordar que sufrió de un cáncer de laringe hace más de una década. Después de una operación quirúrgica, los médicos señalaron que la biopsia realizada demostró que la masa que se le eliminó no era cancerígena.
Lula es un gobernante autodefinido como de izquierda o socialista. A mi juicio, él y otros clasificados de la misma manera, cuando han ejercido el poder, realizaron acciones que son en parte lo contrario de lo que promulgan ideológicamente, es decir, que adoptan en sus gobiernos política conservadoras, acogiendo el principio del mercado libre, defendiendo la propiedad privada y los medios de producción entre otros. Como antecedentes del primer gobierno presidencial de Lula (2003-2007), su administración fue valorada por los medios de comunicación del exterior como la representación de una nueva izquierda en la política. Al designar a los integrantes de su gabinete, nombró entre ellos a un conocido banquero vinculado con la economía convencional de la derecha para administrar nada menos que el Banco Central del Brasil. Aplicó en su gobierno prácticamente los mismos fundamentos del anterior gobierno presidido por Fernando Henrique Cardoso, cofundador del Partido Social Democracia Brasileña, manteniendo el mismo vínculo con el Fondo Monetario Internacional, como la política en tasas de interés, cargos impositivos, responsabilidad fiscal entre otros. En su primer gobierno, adoptó medidas positivas para bajar la inflación, redujo el desempleo y aumentó la balanza comercial. Igualmente, estimuló las exportaciones del país y la inversión de microcréditos. El Presidente Lula del Partido de los Trabajadores (PT), también saldó previamente el desembolso de los compromisos con el Fondo Monetario Internacional. Asimismo, aumentó los salarios y ofreció facilidades a la clase media para que tuviera entrada a los mismos. El gobierno del ex líder sindical aumentó la producción industrial del país, que anteriormente estaba en descenso. La pobreza se redujo e hizo que muchos brasileños de escasos recursos económicos salieran de las conocidas favelas, para ofrecerles lugares más cómodos para ellos.
Lula también consiguió que su enorme país sea una nación menos desigual, adoptando decisiones de interés social, como la “Beca Familia”, el programa “Hambre Cero”, que ayudó a las familias pobres a tener alimentos esenciales para su alimentación, lo que lo hizo acreedor del título “Campeón Mundial de la Lucha Contra el Hambre” por parte de la ONU y su Programa Mundial de Alimentos. En cuanto a la educación en su primer gobierno, permitió el acceso de una considerable cantidad de jóvenes brasileños, a través de becas en las instituciones educativas en todo el país, en universidades públicas federales con una educación adecuada, pública y gratis. Desde el principio de su primer mandato, el Presidente Lula ha disminuido enormemente la deforestación, problema enorme que ha tenido el Brasil en su historia, al punto que organismos serios e internacionales reconocieron esa positiva labor del gobierno brasileño, al señalar que el Brasil lidera la lista de naciones que con mayores tasas de deforestación en el mundo han fomentado una disminución sustancial de la deforestación, gracias a disposiciones adoptadas por Lula, como la creación de reservas indígenas.
En su segundo mandato presidencial, Lula logró la victoria en una segunda vuelta electoral por un amplio margen del 60.82% de los sufragios populares, logrando para esas elecciones que fuera el gobernante del Brasil que más votos ha obtenido en la era democrática de la historia del país. Al final de su segunda presidencia, es decir el último año de su gobierno, el Brasil de Lula se convirtió en la sexta economía mundial y así miembro del grupo de potencias mundiales. También en su segunda presidencia, este presidente constitucional suramericano, calificado de “socialista”, ha sido un gobernante primordial para los éxitos económicos de su país y también ha desempeñado un papel notable en asuntos internacionales. Indudablemente posee una gran aceptación como efecto de la transformación social y económica de Brasil.
Luis Inacio Lula Da Silva participó nuevamente como candidato presidencial del Partido de los Trabajadores (PT), en su sexto intento, para el torneo electoral del 2 de octubre de 2022, teniendo como antecedente ocho años de gobierno que se distinguieron por la eficiencia y gobiernos positivos para el Brasil. Al no obtener Lula el 50% de los sufragios en la primera vuelta electoral, participó en la segunda vuelta contra su contrincante Jair Bolsonaro, presidente que aspiraba a la reelección en la cita eleccionaria del 30 de octubre de 2022. Previo a las elecciones vaticiné triunfo de Lula sobre Bolsonaro en artículo publicado por mí, basado en la característica de Lula de ser un político capaz y experimental, integrando a su base electoral a activos de la centro derecha como Gerardo Alckmin del PSOB, su adversario político en las elecciones de 2006, a quien le ganó ampliamente en la segunda vuelta electoral. A Gerardo Alckmin lo designó como su candidato a Vicepresidente de la República en las elecciones del Año 2022, en una estrategia inteligente que buscaba apaciguar los mercados financieros y también moderando su discurso para lograr la mayoría en el Congreso Nacional. Durante su tercer gobierno, Lula supo negociar con organizaciones políticas del centro, otorgándoles algunos ministerios, aunque dejando los más importantes para la izquierda política.
Si bien es cierto que a la mitad de su tercer mandato presidencial de cuatro años, ha bajado su popularidad en comparación con sus gobiernos anteriores, la economía del Brasil está aumentando y el desempleo está reduciendo. No obstante, los brasileños se lamentan de los altos precios de la canasta básica de la alimentación y la presencia de la alta criminalidad en el país.
Casi al final de su tercer mandato presidencial, Lula accidentalmente se golpeó la nuca al caerse en el baño. Se sometió a una cirugía craneal para drenar un hematoma, pero su equipo médico señaló que la caída no afectó sus capacidades cognitivas. Lula enfatizó en que estaba totalmente recuperado.
En una clasificación sobre la popularidad de los gobernantes suramericanos, Lula lideró la imagen positiva de los presidentes de la región, siendo valorado como el que contaba con el mayor respaldo de los ciudadanos y siendo el Presidente más popular. A sus ochenta años, aspira a gobernar para su cuarto período presidencial. La pregunta sobra, ¿Será Lula reelecto en las próximas elecciones en el Brasil? Lula está proponiendo aumentar los impuestos a los contribuyentes de mayores ingresos con el objetivo de combatir la desigualdad y disminuir la pobreza en la mayor economía latinoamericana. En sus anteriores gobiernos, gran parte de esos objetivos tuvieron resultados aceptables, logrando bajar la desigualdad en esa gran nación de aproximadamente 203 millones de habitantes.
Ante la injerencia de la Administración Trump de los Estados Unidos en los asuntos internos del Brasil, la posición de opiniones sobre Lula mejoró ante su comportamiento en defensa del respeto a la soberanía de su país.
Por el momento, Lula supera a todos los posibles candidatos presidenciales que lo adversan, incluyendo al Gobernador de Sao Paulo, Tarcidio Freitas, el supuesto ungido del expresidente Bolsonaro, quien tiene prohibido postularse y enfrenta una posible pena de prisión tras su condena por intento de golpe de estado.
Sin duda alguna, faltando menos de un año para los comicios generales, Lula está apresurando su agenda de asistencia social, creando programas para subsidiar el consumo eléctrico, el consumo de gas de cocina y presentando proyectos de ley con el propósito de exonerar del impuesto sobre la renta a determinados salarios mensuales.




