La República de Nicaragua es una tierra maravillosa, conocida como la tierra de lagos y volcanes, o como dice la famosa canción inspirada en su belleza, “es una tierra hermosa y valiente”. Sin embargo, la historia política de nuestros hermanos nicas o pinoleros, como también se les llama cariñosamente, no ha sido tan afortunada, pues ha estado plagada de sucesos desestabilizantes, antidemocráticos y violentos, tales como dictaduras y otros sucesos puntuales listados abajo.
Las dictaduras comienzan con la revolución de 1893 de Santos Zelaya, el liberal quien gobernó Nicaragua por 16 años. Luego ocurrieron las intervenciones estadounidenses en 1912 y en 1916 al entrar en vigencia el Convenio Bryan-Chamorro sobre la opción de edificar un canal interoceánico. En 1925 hubo intervención de los Marines estadounidenses, quienes lucharon por años contra la guerrilla de Augusto César Sandino. Se dio la elección de Juan Bautista Sacasa como Presidente y su designación de Anastasio Somoza García como Comandante de la Guardia Nacional, quien posteriormente hizo ejecutar al guerrillero Augusto César Sandino. En 1937, Anastasio Somoza García es elegido Presidente de la República, implantando una saga dictatorial por más de cuarenta años que generalizó descontento social y rebeliones. El 21 de septiembre de 1956 Anastasio Somoza García es asesinado por el poeta Rigoberto López Pérez de 27 años. Continuando con la dinastía Somoza, lo reemplaza su hijo mayor, Luis Somoza Debayle, quien murió el 13 de abril de 1967 a la edad de 44 años. En 1967, el hijo menor del antiguo dictador Anastacio (Tachito) Somoza Debayle es elegido Presidente y estableció una dictadura apoyada por su mal recordada Guardia Nacional, reprimiendo a toda la oposición. En el aciago 23 de diciembre de 1972, Managua, la capital de Nicaragua, fue destruida totalmente por un terremoto que dejó aproximadamente 20,000 fallecidos y cientos de miles de heridos y damnificados. En los primeros meses de 1978 el líder opositor, editor del Diario La Prensa, Pedro Joaquín Chamorro, es asesinado y Somoza fue acusado de complicidad, lo cual motivó ambiente de violencia que desembocó prácticamente en una guerra civil. La oposición contra el Somocismo fue liderizada por el grupo guerrillero fundado en 1962, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Posteriormente, presionado por los Estados Unidos y otras fuerzas, Anastacio Somoza Debayle renunció a la Presidencia y el 17 de julio de 1979 abandonó el país. Fue una dinastía de más de 40 años caracterizada por el miedo, la miseria, el hambre y la desnutrición, sin hablar de violaciones de los derechos humanos contra el sufrido pueblo nicaragüense. Anastasio Somoza Debayle murió el 17 de septiembre de 1980, asesinado en Asunción, Paraguay, donde estaba exilado.
En 1979 los sandinistas designaron un gobierno denominado de Reconstrucción Nacional para dirigir el país. En 1981 la administración del estadounidense Presidente Ronald Reagan inició un bloqueo económico y financió un grupo armado antisandinista llamado la Contra Nicaraguense, iniciando así otra guerra civil que causó un profundo sufrimiento en el pueblo nicaragüense. En 1983, el FSLN se constituyó en partido político y el 4 de noviembre de 1984 participaron en las primeras elecciones de la Revolución Sandinista donde Daniel Ortega fue elegido presidente por abrumadora mayoría, avalada por observadores internacionales, la Comunidad Europea y otros países que manifestaron que las elecciones fueron justas y democráticas. No obstante, el gobierno estadounidense del Presidente Ronald Reagan se negó a reconocer los resultados. El 25 de febrero de 1990 se realizaron los próximos comicios electorales y Violeta Chamorro de la Alianza Unión Nacional Opositora (UNO), la viuda del líder asesinado Joaquín Chamorro, logra la victoria sobre Daniel Ortega Saavedra. Se efectuó una transferencia de poder pacífica y la Presidenta Violeta Chamorro gobernó su período completo.
El siguiente torneo electoral presidencial se realizó el 20 de octubre de 1996 con la participación de 21 candidatos presidenciales. Obtuvo la victoria electoral Arnoldo Alemán, de la Alianza Liberal contra Daniel Ortega Saavedra del FSLN.
El 4 de noviembre de 2001 gana las elecciones presidenciales Enrique Bolaños Geyer, del Partido Liberal Constitucionalista. En esta oportunidad, Daniel Ortega Saavedra, el eterno candidato presidencial, perdería por tercera vez consecutiva la candidatura.
El 5 de noviembre de 2006 se realizan las siguientes elecciones presidenciales y Daniel Ortega Saavedra del FSLN es elegido Presidente de la República frente a Eduardo Montealegre de la Alianza Liberal Nicaraguense. La tercera posición la ocupó José Rizo Castellón del Partido Liberal Constitucionalista. De acuerdo a nuestro criterio, el triunfo de Daniel Ortega Saavedra se debió en parte al divisionismo turbio de las fuerzas liberales.
El siguiente evento electoral presidencial se realizó el domingo, 6 de noviembre de 2016. Ortega Saavedra con su esposa, Rosario María Murillo Zambrano, fueron elegidos como Presidente y Vicepresidente en el orden dado. El liberalismo igualmente participó dividido con elPartido Liberal Constitucionalista, el Partido Liberal Independiente, la Alianza Liberal Nicaraguense y otras fuerzas opositoras.
Las últimas elecciones generales de Nicaragua se realizaron el domingo, 7 de noviembre de 2021. Con estas elecciones, Daniel Ortega Saavedra participaba en ocho elecciones presidenciales seguidas. En estas elecciones el imperecedero candidato presidencial mantiene el control del Consejo Supremo Electoral según la opinión de muchos. También muchos piensan que el FSLN se ha infiltrado en otras organizaciones políticas, como el Partido Liberal Constitucional, a través de un supuesto pacto con el FSLN, beneficiando a un alto dirigente quien fue condenado a 20 años de prisión por corrupción y le han dado impunidad. La Corte Suprema de Justicia no quedó exenta de los comentarios de control por el FSLN. Sus órdenes de arresto a posibles candidatos presidenciales opositores han opacado la transparencia de sus acciones. El binomio Ortega-Murillo tienen la clara intención de perpetuarse en el poder per secula seculorum. Así, tal como se vaticinaba, obtiene la victoria electoral en las elecciones del 7 de noviembre de 2021, logrando, según el Consejo Supremo Electoral de Nicaragua, el 75% de la votación electoral.
La continuidad del binomio Ortega-Murillo ha evidenciado su verdadera naturaleza de gobierno represor, no sólo por una política de violación descarada de los derechos humanos contra los ciudadanos nicaragüenses, sino también una agresión severa contra la Iglesia Católica, deportando a sus obispos, considerándolos traidores a la patria quitándole la nacionalidad nicaragüense y acusándolos de ser cómplices en un complot apoyado por los Estados Unidos para derrocar al gobierno.
La dictadura llegó hasta a encarcelar a sus propios militares del sandinismo que hicieron un trabajo arduo contra el régimen de Somoza. Se suman también el encarcelamiento de importantes empresarios nicaragüenses que han sido acusados de conspiración, terrorismo, traición la patria y de solicitar invasiones militares contra Nicaragua.
Ahora ya la incuestionable esencia de tirano de Daniel Ortega sale a relucir nuevamente al anunciar que en Nicaragua no volverá a celebrarse elecciones democráticas, que en teoría se realizarían el Noviembre de 2027.
El gobierno del autócrata Ortega Saavedra se ha caracterizado por ejercer un régimen de acusaciones de fraude electoral, persecución política y eliminación de rivales para impedir competencia electoral. Bajo este gobierno, Nicaragua se encuentra sometida a un régimen autoritario que penaliza la disidencia, y que le está negando a los nicaragüenses el derecho al voto democrático porque sabe ya que perdería las elecciones. Al no convocar al pueblo nicaragüense a las urnas, afianza aún más el autoritarismo dinástico. El dictador ha sacado al exilio a aproximadamente 950,000 nicaraguenses, a quienes la tiranía sigue persiguiendo y vigilando y pretendiendo la desaparición de la sociedad civil organizada. La Nicaragua del Sátrapa Ortega abandonó la Organización de Estados Americanos en el Año 2023 y en el 2025 anunció su retirada de otras cinco organizaciones multilaterales y hubo ruptura con UNESCO.
Pensar y recordar que en un principio la juventud, principalmente, depositó sus esperanzas en el movimiento sandinista después de haber sufrido por décadas el autoritarismo dinástico somocista por más de cuatro décadas, nos hace un llamado a las democracias internacionales de aplicar un aislamiento diplomático, sanciones económicas contra los mandos superiores del gobierno déspota y apoyar a la oposición y a la sociedad civil en el exilio. Solamente así tendremos una Nicaragua libre!




